En la habitación de Korra se encontraba Azula sentada a la orilla de la cama mientras que la morena buscaba ropa de dormir en sus gavetas.
– ¿Y cómo ha estado tu mamá?
– Pues muy bien, es bastante feliz desde que se volvió a casar.
– Ohh que alegre y su esposo ¿Aún te cae mal?.
– Pues es una buena persona, no me quejo de Ikem siempre ha sabido tratar conmigo y Zuzu aunque casi no los veo sé que están bien cuidando de la niña - dijo esto último con un gesto de metida de pata.
– ¿Niña? ¿Acaso tu mamá? – Abría los ojos como platos –. ¿Por qué jamás me contaste que tenías hermana Azula? – Estaba enojada agarro la ropa y la tiro a la cama para ponerse frente a su amiga.
– Ay Korra no exageres por favor, sabes bien que no me gusta hablar de mi familia menos de esa niña, no me siento cómoda – Giraba los ojos con algo de molestia.
– Pero soy tu amiga Azula aunque sea hubieras dicho que tu mama estaba embarazada – La veía dolida –. ¿Qué edad tiene?
– Emm... Pues la niña tiene... Amm mira que tarde es creo que iré a dormir – Estaba decidida a levantarse peto Korra puso su mano en el hombro.
– ¿Cuántos? – La veía seria.
– Cuatro – Alejaba su mirada de la de Korra.
– ¡Auch! – Se alejaba de la ojiámbar para agarrar su playera para dormir –. Creía que confiabas en mí – Hizo una sonrisa triste –. Pero veo que no – Se quitó su blusa de trabajo y el sostén y se colocó la playera.
Azula solo la veía no podía creer que Korra tuviera una espalda tan sexy y bien trabajada además ese tatuaje le quedaba muy bien. Pero no era momento para esos pensamientos.
– Lo siento Korra en serio lo siento, solo no me gusta hablar de eso, fue duro para mi ver a mi mamá con otro hombre que no fuera mi papá y vería feliz, no me gusta hablar de eso me siento incomoda – Agachaba su cabeza viendo al suelo.
Korra sintió su voz llena de dolor y entendió el porqué de las cosas, era cierto su amiga pasó mucho tiempo deprimida por la separación de sus padres, en esa época ella se quedó en casa de sus papás porque no soportaba ver a ninguno de sus padres.
Korra se puso frente a la hermosa chica de piel blanca tomo su quijada de esta con su mano izquierda y la levanto para ver sus ojos, con la otra mano rozó su mejilla suavemente, a ella siempre le había gustado su amiga, ojos hermosamente penetrantes, labios carnosos, cejas perfectas y cabello negro siempre olía a rosas. La paró para abrazar a su amiga quería transmitirle que todo estaba bien y que las cosas pasan siempre por algo.
Azula abrazó a Korra apretando con ambas manos su espalda, la espalda muy bien trabajada de la morena, sus senos muy firmes se fundieron con los suyos y podía sentir esos brazos fuertes apretándola cálidamente, le encantaba ese cuerpo escultural de la morena, pocas veces se abrazaban y se notaba que a la de ojos azules se había esmerado en practicar artes marciales y hacer ejercicio sentir ese abdomen tan bien definido la hizo estremecerse desde adentro. Y era mejor que sacara esas ideas de su cabeza.
Por otra parte Korra, sentía los latidos rápidos de su mejor amiga, su espalda tan fina y firme, esos senos tan perfectamente proporcionados su cabello con ese aroma que hacia estremecerla, venía a la mente de la morena aquellos momentos donde las dos disfrutaban de complacer sus fantasías, tenían tan buena relación que no perdían nada con hacer encuentros sexuales, las dos disfrutaban de esa amistad con derecho que poseían, pero alejando los pensamientos se separaron para seguidamente sonrojarse.
Antes de que se formara un silencio incomodo Korra habló.
– Siempre cuentas conmigo primor, nunca lo olvides – Dijo rascando su cabeza avergonzada.
Azula imitando a su amiga le dijo –. Tú también cariño y perdón por no haberte dicho.
– No no no, olvídalo ¿Si? Ya pasó ya es historia antigua, lo importante es que estamos otra vez reunidas – Dijo con una sonrisa de lado.
– Sí, fue bueno reunirnos de nuevo Korrita.
– ¡Bastante mi princesa! – Dijo con una suave sonrisa.
– Bueno creo que iré a dormir – Bostezó exageradamente –. Pasa una linda noche descansa – Se acercó a Korra colocando sus manos detrás del cuello de esta la acerco y beso sus labios tiernamente –. Gracias por la hermosa noche.
– Es un placer señorita – Hizo una reverencia a la ambarina tomando la mano de su amiga la escoltó hasta su habitación, frente a la puerta besó su mano y le sonrió –. Descansa – Y acercando su rostro al de su amiga beso sus labios tomándola por la cintura se separó y fue a su habitación termino de colocarse la pijama y se acostó. Tomó su celular entro a Instagram y subió una foto del hermoso paisaje que había capturado con su celular en las alturas del edificio que estaban a punto de terminar, sonrió dejo a un lado su móvil abrazó una almohada y quedó profundamente dormida.
Viernes en la mañana.
Ciudad República
*Suena una alarma algo ruidosa*
– Aghhh... Cinco minutos más carajo! – Se levanta de la cama toda despeinada, apaga la alarma se coloca sus pantuflas toma dos toallas y se dirige al baño.
Desviste su sensual y bien proporcionado cuerpo mientras calienta el agua de la regadera, ya que esta tibia el agua como a ella le gusta empieza su rutina para este día tan especial.
– Vamos a ver, un poco de shampoo ¿De coco o de Jazmín? – Después de pensarlo un momento –. De jazmín.
Colocaba el líquido en su mano y la llevaba hacia su cabeza, revolvía su cabello con ligeros masajes ya teniendo su cabello espumoso agarraba el jabón y frotaba en sus brazos, su tórax, abdomen, piernas. Amaba el olor que despedía su jabón también de jazmín, lavaba delicadamente sus partes privadas y comenzaba a enjuagar su cuerpo níveo, su cabeza, brazos delgados pero fuertes, su espalda, sus senos, cuello, estomago, sus largas y tonificadas piernas blancas. De tomaba su tiempo disfrutando de la temperatura tan deliciosa y exacta del agua que tanto le gustaba.
Envolvió su cabello para no mojar el piso. Secó su voluptuoso cuerpo, ya listo coloco crema sobre él, le gustaba estar bien hidratada y por obvias razones como se lo imaginaran la crema olía a jazmín. De pequeña su mamá siempre le había dicho que su olor natural era de jazmín y así muchas personas.
Se dirigió a su cuarto nuevamente completamente desnuda y comenzó a buscar su ropa interior. Un bóxer corto color negro y un brasier deportivo. Iba a una sesión de fotos así que podía ir cómoda ya que le darían la ropa que tenía que modelar. Se puso un pans y una playera de metálica se colocó si sudadera tomó su cartera y llaves de su Ferrari cereza salió hacia el ascensor para ir al sótano donde parqueaba su carro, desactivó la alarma y entró. Prendió el auto y se dispuso a dirigirse a la dirección que le habían dado para presentarse a la sesión. Tomó el camino largo llevaba mucho tiempo de sobra paso a comprar un desayuno a McDonald's. Se lo comió en el camino ya que no estaba de ánimos para tomarse fotos con fans y si bajaba seguramente se encontraría a más de alguno.
Se dirigió al lugar acordado y degustaba pausadamente su desayuno. Cuando llegó salió su mánager Lin la saludo con un abrazo y un beso en la mejilla esta le entregaba un folleto que tenía las fotos de las prendas que modelaría.
– Bien niña revisé cada prenda y están encantadoras – Caminaban hacia el camerino de la modelo –. Tienes que compartir unas – Ponía su cara de picardía.
– Por lo visto así es Lin – Veía los atuendos y parecías muy lindos –. Creo que me encantará vestir por un tiempo esta ropa y por supuesto que te daré unas cuantas piezas.
– Adiós ropa elegante – Decía la peligris –. A las cuatro tienes que ir por tu vestido, tienes entrevista a las ocho, es acerca de la película a estrenar y otras cosas acerca de ti – Entraban al camerino –. Estos son los temas de los que hablarán – Le daba unas hojas.
– Muchas gracias Lin, le echare un vistazo – Le sonreía mientras dejaba las hojas en el mueble.
Llegó la maquillista junto con la ropa que tenía que ponerse.
– Hola mucho gusto señorita Sato mi nombre es Missy y seré la encargada su atuendo y maquillaje – Hacia una pequeña reverencia.
– Asami, por favor sólo dime Asami Missy – Le sonreía tiernamente.
– Perdón señorita… Emm digo Asami... No fue mi intención tanta... Quiero decir... Perdón, Asami será. Podría probarse esta mudada de ropa para luego maquillarla – Le extendía la ropa.
– Muchas gracias ahorita vengo.
Luego de unos minutos salió para que la maquillarán y después se dirigieron al estudio todos la saludaron y se fue a encontrar con Lin y la encargada de la compañía que estaba acompañada del fotógrafo.
– Mucho gusto en conocerla Asami mi nombre es Hellen y él es nuestro fotógrafo Michael – Se saludaban dándose las manos.
– Mucho gusto – Dijo sonriente.
– Entonces empecemos – Sonrió el fotógrafo llevándose a Asami en donde le tomarían las fotos.
Eran varios fondos siempre deportivos, Asami mostró su voluptuoso cuerpo con toda la ropa que modelaría, haciendo poses muy sensuales no tenía que esforzarse mucho ya que se por si todo lo que hacia la joven modelo la hacía ver muy guapa.
Tuvo un receso se quince minutos y se dispuso a ver su celular. Tenía unos mensajes y comenzó a contratarlos uno de ellos era su buen amigo Mako.
~Hola Asami, estoy en la ciudad me gustaría invitarte a almorzar conmigo, avísame si puedes. -Mako.
Esta sonrió y le respondió a su buen amigo.
~Hola Makito, claro que te tomaré la invitación, en donde nos juntamos?- Asami.
~Gracias por el honor, pensaba en Kwong qué opinas? - Mako
~Me parece perfecto, a la 1:00pm estaría bien me desocupo a las 12:30 - Asami
~Okay me parece perfecto, ya te extraño ñoña - Mako
~Tu eres el ñoño jajaja nos vemos al rato te quiero - Asami.
~te quiero -Mako
Asami bloqueo su celular y siguieron con la sesión. Al terminar está a las doce se dirigieron con el fotógrafo a ver las fotos tomadas.
– Asami preciosa eres toda una diosa – Decía Michael al ver las fotos –. Hasta sudada te ves súper sensual – Movía las manos de un lado a otro.
– Muchas gracias Michael, pero estas siendo exagerado – Rodaba los ojos.
– No querida, acéptalo así usaras ropa de mecánico te verías perfecta – Tocaba el hombro de su compañera –. Te mandaran un correo con las fotos que elegirán para publicarlas en las redes y publicidad para que los chequees cariño.
– Muchas gracias lo esperaré con ansias – Se despedía de beso del fotógrafo –. Un gusto trabajar contigo.
Se dirigía a buscar a Lin, no fue difícil encontrarla ya que estaba hablando por teléfono y su vos no era nada reservada.
– Ya me voy Lin – La abrazaba para despedirse.
– Recuerda lo del vestido niña, no lo olvides – Devolvía el abrazo.
– Eso nunca Lin ya lo anoté – Le mostraba su celular moviéndolo con la mano a la mirada de Lin.
– Bien ya vete a descansar – Seguía con la conversación al teléfono.
Asami camino hacia su carro, la detuvieron unos muchachos que querían su autógrafo y unas fotos, como buena ídola no se negó hablo un poco con los muchachos, se despidió de ellos amablemente y se marchó del lugar con su deportivo.
Asami era muy querida por sus fans ella nunca negaba una foto, un abrazo o un autógrafo a sus fanáticos, ella sabía muy bien que era por ellos que estaba donde estaba. Agradecía tanto el apoyo incondicional que ellos le regalaban, le encantaba convivir con ellos cuando se la encontraban. Lo que no podía soportar eran los odiosos paparazzi eran contados los que eran amables pero la mayoría insistía en sacarla de quicio, para después encontrar noticias de que ella era una loca que no tenía control y que no podía con la fama. Había leído varios artículos de esa índole, pero solo una había sido cierta. La vez que estaba tan agotada de que la siguieran todo el día cuando salía con su ex novia, por la noche pasaron a comprar unos globos y los llenaron con agua en los baños del centro comercial, cuando salieron de ahí con una bolsa llena de los globos con agua se las tiraron a los paparazzi y arruinaron unas cuantas cámaras. Al día siguiente aparecieron muchas noticias de que ella era una joven muy infantil y que había actuado mal, las noticias amarillistas no le afectaron en nada, en lugar de ello consiguió varios contratos por su actitud tan autentica, toda una chica mala.
Al final de su hermoso recuerdo y muy gracioso se dio cuenta que ya estaba en el dichoso restaurante, era bastante elegante pero había llegado con un pans y una sudadera como era conocida del dueño y aparte era famosa la dejaron pasar como si nada. La dirigieron en donde estaba su amigo. Este la vio de lejos y levanto su mano para saludarla ella le sonrió y fue directo a la mesa.
Este se paró para saludar a su amiga con un cálido beso en su mejilla nívea y un dulce abrazo despidiendo sentimiento de nostalgia.
– Asami, estas tan elegante – Bromeó.
– Cállate, no tenía ropa para la ocasión en la sesión – Dirigió la mirada a su amigo y se dio cuenta que él estaba igual de informal, un pantalón de lona pegado y una playera roja con el logo de su gira mundial y unos vans negros –. Mako eres el menos indicado para hablar tonto – Carcajeándose al verle la cara de falsa molestia de si amigo.
– Nunca cambias verdad Asami, es obvio que tienes ceguera ya que este es un hermoso esmoquin jajaja – Bromeaba nuevamente el chico de cabello alborotado.
– Ohh ahora que te analizo tienes razón Makito, si giro la cabeza a la derecha – Hizo lo que estaba diciendo –. Cierro el ojo izquierdo y tapo el derecho con mi mano sin duda usas un esmoquin jajaja – Se burlaba de su amigo.
– Ya basta de ser mi bufona Asami, dime ¿cómo has estado? – Decía el chico nostálgico, había extrañado esas reuniones con su amiga.
Era bien sabido que estos dos eran muy buenos amigos, se conocieron en una premiación en donde Asami había sido la anfitriona principal a Mako le encantó su buena vibra y la invitó a una fiesta, desde ahí se hicieron buenos amigos. Aunque soportaron a la prensa que había especulado que eran algo más que amigos, ellos lo tomaron del lado gracioso. Cada vez que salían se abrazaban y tomaban sus manos esto les ayudó a que en cada entrevista que les propusieran les pagaran un extra para sacar a la luz su supuesta "relación" se divertían mucho con eso.
– De lo mejor mi querido Mako, acabó de firmar un contrato con Nike ahhh... No sabes lo feliz que soy, recién salí de la primera sesión de fotos - Decía entusiasmada.
Mako abría los ojos como platos –. ¿En serio Sami? Woow eso es increíble te felicito, eso quiere decir que ¿Veré dentro de poco tu carota en casa tienda de Nike? Jajaaja – Hacía cara de disgusto para molestar a su amiga.
– Así es jajaja yo también soportó tu carota siempre a donde voy, en internet y redes sociales promocionando tu tour, así que estamos a mano – Estiraba su mano como para cerrar un "trato" con su cara burlona.
– Jajaja eres tan odiosa ¿Sabias? – Apretó la mano de su amiga.
Llegó el mesero para pedir su orden. Mako pidió una lasaña al igual que Asami. Eran amantes de la comida italiana y Kwong era el mejor restaurante para degustar esa comida.
– Y cuéntame Mako ¿Qué tal de chicas? –. Preguntaba curiosa la ojiverde.
– Pues ya sabes, todo pffff... – Reía por la mala leche que tenía en esos asuntos –. ¿Bromeas Mako? Si eres tan codiciado al rededor del mundo – Decía burlona.
– Ese es el problema Sami, salí con una chica hace poco no era famosa ni nada sabes pero me di cuenta que solo buscaba fama a mi costa – Decía cabizbajo.
– Ohh... Que mal, odio a esa gente, también he lidiado con gente así y no es nada agradable –. Asami recordaba una vez que creyó haber encontrado a un chico "bueno" que creía en solo los "sentimientos" pero este sólo quería que la joven lo llevara a la fama como modelo -. Y ¿Cómo te diste cuenta?
Publicaba exageración de fotos de nosotros en sus redes, tanto las que nos tomábamos como las que subían los paparazzi donde ella aparecía, publicaba conversaciones privadas y además se ofreció a dar una maldita entrevista para hablar de "lo nuestro" – Respondía con tono molesto.
– Que estúpida – Gruñó Asami, entendía lo que Mako pasaba era indignante conocer a gente tan trepadora –. Y ¿Qué hiciste?
– Le dije que no me buscara porque sabía lo que ella pretendía, por suerte nunca le hable cosas personales sino imagínate – Decía decepcionado –. Y a ti Sami ¿Cómo te va? ¿Sales con alguien?
– También me va de la pfff jajaja – Reían con su nueva expresión que significaba desastre.
– Jajaja somos el equipo pffff, corporación de los chicos y chicas que no les va bien en el amor debido a la fama jajaja –. Decía riéndose por su nueva ocurrencia.
– Así es Mako, seremos los fundadores jajaja mandaré a hacer unas camisas ¿Qué te parece? Nuestras caras estarán en el nuevo logo jajaja – Reía mientras comían su orden.
– Jajaja me parece excelente señorita Sato – El joven de ojos ámbar le extendía la mano como de quien cierra un trato.
– Trato hecho joven Kahler – Apretaba la mano mientras reía.
Casi terminaban de comer su lasaña, bromeaban sobre todo mientras hablaban a cerca de sus vidas tanto amorosa como profesional. Después de dos horas pidieron la cuenta, Asami se ofreció a pagar pero Mako le recordó que él la había invitado y esta de mala gana accedió.
– ¿Quieres que te lleve? – Preguntaba la modelo.
– Si insistes, te tomaré la palabra. Tengo que llamar para que me vengan a traer pero ya que insistes no me molestaría un rato más con lo hermosa amiga – Decía de forma coqueta.
– Ya sube Mako, me acompañarás a traer mi vestido – Decía abriendo la puerta de su deportivo desde su asiento.
– Jajaja ¿Y para qué? ¿irás a un baile de graduación? – Respondía mientras subía al Ferrari.
– Nop, iré a una entrevista por la noche – Decía poniendo atención al camino.
– ¿Así? Imagino que es por la película ¿no?.
– Así es ¿La viste? – Desviaba un poco la mirada hacia su copiloto.
– Si, estuvo genial en serio tienes talento para actuar y verte pelear con hombres malos te hacia ver muy sexy, sexy y mala – La miraba con picardía.
– Lo sé Mako esa era la intención – Devolvía la mirada.
Mientras Asami aparcaba el automóvil podían ver a un enjambre de paparazzi de tras de ellos esperándolos en la entrada, Asami buscaba un par de lentes para ella y Mako, se los colocaban y salían del auto para enfrentar a sus verdugos. Sólo se escuchaba el Click Click Click a cada secundo. Eran como doce paparazzi apuntándolos con sus odiosas cámaras mientas trataban de llegar a su destino.
Asami ¿estas saliendo con Mako?¿Cómo van con el tour Mako? ¿Asami aun hablan tú y tu ex? ¿Mako qué opinas del nuevo novio de tu ex? – Estas eran algunas de las preguntas que lograron escuchar los muchachos, ya estaban molestos solo querían quemar esas cámaras y salir corriendo del lugar, Asami tomó el brazo de Mako y lo introdujo en la tienda. Fueron con la gerente que estaba esperando a Asami, fueron a un lugar más privado en donde la joven modelo pudiera probarse el vestido.
Se puso el vestido para darle el visto bueno. Salió del vestidor y se lo mostró a su amigo. Era un vestido rojo corto una cuarta arriba de la rodilla, con un escote en forma de V que llegaba hasta su sexy ombligo, era de media manga y por la espalda era con tirantes cruzados como una red muy sensual que dejaba poco a la imaginación. Sus largas y níveas piernas hacían ver a Asami en ese vestido fenomenal, sin duda alguna era una de las modelos más hermosas de la industria de la fama, por algo era tan cotizada la joven Sato, toda la ropa que ella utilizaba la hacía ver radiante, increíblemente seductora y sexy sin ninguna pizca de esfuerzo.
– Te ves muy hermosa Sami – Le sonreía su amigo.
La gerente de la tienda la halagó por lo bien que le quedaba el atuendo, esta se volvió al vestidor quitándose su compra y se lo entrega a la señora que se lo empataría, pago con su tarjeta, firmó el detalle de la compra y sin más se fueron de ahí.
Luego irían al salón de belleza para arreglar el cabello de Asami y que maquillaran pero aún había tiempo así que decidieron ir por un helado adentrándose al centro comercial en donde estaba la tienda de donde habían salido. Se adentraron al lugar para escoger su sabor de helado, las personas que estaban presentes no podían creer que los dos jóvenes extremadamente famosos están en frente de ellos. Muy pronto se vieron rodeados por cámaras y celulares grabándoles la cara. Mako era una persona poco paciente cuando de gente que sólo quería sacarles una foto se trataba. Hizo una llamada para que los fueran a escoltar para poder salir en paz del lugar, esperaban a pagar los helados los cuales Asami se ofreció a pagarlos en efectivo. Se sentaron en una mesa esperando a que llegaran los guardaespaldas de Mako para poder salir de ahí. Afuera del pequeño puesto de helada estaba abarrotado de mirones con sus cámaras y celulares, era un completo caos, Asami se mostraba paciente pero Mako ya había perdido ésta, rechazó a todo aquel que se atreviera a pedirle una foto o un autógrafo, al parecer a Asami no le importaba ella era más complaciente con sus fans pero para no molestar a Mako decidió hacer lo mismo que su compañero, pasaron veinte minutos hasta que los gigantes guardaespaldas del joven cantante aparecieron eran cuatro muy bien fornidos se acercaron a los famoso y haciendo un pequeño cuadro con sus cuerpos con los jóvenes dentro pudieron salir del lugar habían muchas chicas de todas las edades gritando el nombre del ambarino, si él era mucho más famoso que Asami y ella agradecía tanto a los espíritus que ese tipo de alborotos no se hacían cuando ella decidía ir de compras, ahora entendía realmente a su amigo se entristecía al verlo tan desganado con esto la fama del joven se había salido de control y era algo que no podía controlar.
Era demasiado hostigamiento el que recibía, con razón el pobre siempre andaba escoltado no lo dejaban respirar, la gente no podía actuar normal cuando lo veían, tristemente todos querían plasmar su felicidad en una foto para luego compartirla en sus redes sociales.
Al fin cuando estaban afuera charlaron un ratito más y se despidieron, Mako apenado había pedido disculpas a la actriz por lo ocurrido hace un momento esta le respondió que no era su culpa y que era mejor juntarse en casa de alguno de los dos a la próxima reunión o a casa de sus amigos en común.
– Hablamos en otra ocasión Mako cuídate – Abrazó a su amigo y le dio un beso en la mejilla.
– Cuídate Sami fue un gusto volver a encontrarnos, te escribo al rato – Abrazó a su amiga y le devolvió el beso.
Frente a ellos habían unos quince paparazzi que se limitaron a tomar fotos de ellos dos charlando mientras que los guardaespaldas intentaban ahuyentarlos. Asami subió a si carro y tomó su marcha. Mako hizo lo mismo subiendo a su camioneta poniéndose en marcha hacia su casa.
Ba Sing Se
– Al fin vieeerneeees – Gritaba Bolín dando vueltas en la oficina que compartía con Korra –. Ya sabes ¿Qué significa pequeña Korra?
– Ohhh si amigo – Ponía una sonrisota
– ¡Vacaacioneeees! – Gritaron al unísono.
– ¿Ya alistaste la maleta? Tengo una lista de que quiero hacer contigo al llegar a Ciudad República - Sacaba su lista (Que parecía pergamino de alguna ley de la realeza) –. Ir al templo de la isla de los monjes, visitar el puente Kyoshi, nadar en la bahía Yue, ir al parque Avatar, conocer a la jefa de policía Toph, buscar a mi verdadero amor, conocer algunas celebridades, tomarme fotos con ellas, ir a comer al restaurante de Narook y... – Fue interrumpido por su amiga.
– Oye Bolín será bueno no hacer planes así nos divertiremos en estas tres semanas – Le sonreía dulce a si amigo.
– Tienes razón Korra perdón por atosigarte jaja.
El viernes por la tarde hicieron entrega del edificio al señor Varrick este quedó encantado con todos los detalles, sobrepasó lo que había imaginado y quedó maravillado, el señor San estaba muy orgulloso de los dos muchachos. Korra y Bolín organizaron una parrillada con todos los trabajadores como despedida de la obra que hicieron en equipo, Varrick hizo entrega de un reconocimiento a la ingeniera Wolff y al ingeniero Von Kleist por haber llenado las expectativas de este, el señor San estaba lleno de felicidad, comieron y bebieron celebrando todos unidos.
Llegó la hora de que los trabajadores se despidieran de sus jóvenes jefes. Korra, Bolín y Suki se dirigieron al apartamento donde los primeros dos vivían para cargar las maletas al carro ya que Suki la asistente personal de Korra los llevaría al aeropuerto, donde comenzarían sus vacaciones tan esperadas. En el aeropuerto se despidieron de la asistente y tomaron el vuelo rumbo a Ciudad república, era un vuelo de seis horas así que decidieron dormir en todo el camino.
En el vuelo Korra despertó dirigió su mirada a su costado y vio a su amigo en pleno sueño. Su boca se curvo para después dirigir su mirada a la ventana de su lado derecho estaba muy emocionada de poder descansar y por fin conocer Ciudad República, sus padres le habían contado que era una ciudad de oportunidades y ella quería tomar todas las que se le presentaran para alcanzar su sueño de engrandecer la empresa donde trabajaba de la cual era co-propietaria al igual que Bolín. Había trabajado muy duro para estar en donde estaba ahora, tenía un objetivo y nada ni nadie se interpondría para llegar a su sueño. Estaba emocionada tomaba increíbles fotos con su cámara profesional que se había comprado con su primer sueldo de ingeniera, hasta que recordó un favor que le había pedido un amigo. Hizo los ojos como platos y tomo su celular y buscando el chat comenzó a escribir.
~Hey Iroh, me hiciste el favor? Perdona la hora pero ya no me dijiste nada – Korra
Estaba nerviosa y Iroh no se conectaba. Tomó un poco de agua que tenía en su pachón favorito y decidió ver el resto del paisaje hasta llegar a la ciudad, la morena había aprendido muchas cosas al salir de su depresión y una de ellas era que ver los paisajes que el mundo le regalaba calmaba su ansiedad y llenaba de amor su alma. Gracias a ello u otras cosas había logrado salir de esta.
Pasaron treinta y cinco minutos hasta que el avión aterrizó en el gran aeropuerto Las Cuatro Naciones, despertó a su amigo Bolín para que empezará a alistarse para salir por las maletas. Su corazón latía tan rápido su sueño estaba cerca, salieron del lugar para tomar un taxi e ir directo al apartamento de Bolín, este había nacido ahí y para su cumpleaños número dieciocho su papá le había regalado aquel elegante, grande y lujoso apartamento.
Asami se dirigió a su apartamento fue al gimnasio personal que tenía ahí, estaba muy bien equipado, no era muy amante del ejercicio, pero quería sacar la mala leche que pasó en la tarde con esa amontonazón de gente y paparazzi, así era como podía sacar su enojo. Paso desde hacer algunos saltos en cuerda a hacer algo de pesas, no mucho ya que no era muy fuerte y después decidió golpear aquel saco de boxeo que tenía ese sería perfecto para poder fingir que con cada golpe que daba era un paparazzi menos.
– Agghh... Los odio tanto – Golpeaba desquitándose imaginariamente –. Acaso ¿No tienen decencia? – Golpeaba rápidamente con sus manos empuñadas –. Pero claro que no, podrían muy bien conseguir un trabajo digno – Pegaba patadas al saco –. Asami ¿Aún hablan tú y tu ex? – Imitaba la pregunta –. Pero qué clase de broma es esa, todo el mundo sabe que terminamos mal... Aggh – Golpeaba de forma más débil hasta que se desplomó, cayó de rodillas delante del saco y comenzó a llorar –. ¿Por qué quieren hacerme sufrir? ¿Acaso no ven que somos gente también? – Ahogaba sus sollozos estaba totalmente roja de la cólera y la tristeza –. No les daré por donde, no puedo doblegarme ante su estupidez, tengo que estar de pie – Se animaba mientras limpiaba sus lágrimas derramadas en sus mejillas, lentamente quitaba sus guantes y se dio cuenta que habían sido demasiado fuertes esos golpes en contra del pobre costal, se ponía de pie lentamente para ir a llamar a su maquillista. Limpio su nariz y ojos, tomó su celular y marcó.
~Hola cariño mío, creí que ya no llamarías – Se escuchaba al otro lado del celular.
~Hola Wu, no como crees ¿Puedes venir?
~Claro querida, llego dentro de unos cuarenta y cinco minutos para mientras date un baño súper relajante.
~Muchas gracias Wu, te espero. Un abrazo.
~Nos vemos primor – Colgaba la llamada.
Asami fue a hacer lo que había dicho Wu, alistó su tina caliente echó unas cuantas esencias mientras esta llenaba, tomó unas toallas, colocó su bocina bluetooth, puso música se desvistió y entro a la tina que contenía el líquido al gusto de Asami. Se relajó mientras veía sus redes sociales, le encantaba ver las etiquetas de Instagram que le hacían sus fanáticos, les regalaba un like a algunas no a todas y así seguía viendo distintas fotografías, encontró una foto de un hermoso paisaje que al parecer tomaron en un lugar alto y solo guardó la publicación –. Ba Sing Se – Dijo en un susurro –. Que buen ojo para esa foto – Dijo hablando con ella misma, bloqueó su celular y disfrutó de la música y el agua que cubría su cuerpo.
– Bolín ¿Por qué nunca me contaste acerca de este "apartamento" taaan lujoso? – Cuestionaba mientras observaba lo grande que era su pent-house por que no era un apartamento cualquiera
– Calla, no me gusta hablar de esas cosas además no es la gran cosa – Respondía mientras giraba los ojos, su amiga sí que era exagerada.
– ¿Qué? Es enorme, es más grande que la casa donde me crie, cabe unas cuatro veces en este lugar – Decía entrando totalmente a la sala.
– Ven y deja de exagerar – Tomaba la mano de la morena –. Te mostraré tu cuarto para que puedas vivir y descansar – Le sonreía dulcemente.
– Gracias amigo – Le devolvía la sonrisa.
– Bien acá esta – Abría la puerta –. De este lado está tu walking closet, esa puesta de allá es el baño tiene una tina, por allá en ese mueble puedes poner tus cosas, la cama esta allá puedes dormir cuando gustes, ahí está la Tv, hay películas en la sala para cuando quieras encerrarte – Le veía divertido a su amiga que solo asentía –. Termina de traer tus cosas y nos vemos en la cocina ¿sí? Pediré algo de comida – La abrazaba y besaba su frente –. Estás en tu casa ¿De acuerdo?
– Muchas gracias Bolín, eres lo máximo – Devolvía el abrazo besando la mejilla de su amigo el cual no tardó en sonrojarse.
Este salió de la habitación y Korra se quedó curioseando en donde viviría de hoy en adelante. Era muy grande, tenía un pequeño escritorio cerca de las ventanas que daban una hermosa vista hacia la gran ciudad, entraba su otra maleta a la habitación y empezó a desempacar guardando cada cosa en su lugar. Nunca por su mente pasó que su amigo vivía en esos lujos, él era tan humilde y atento, que costaba creer que era multimillonario. Se daba cuenta de cuando amaba a su amigo y estaba orgullosa de sus papás por haberlo criado así, sin creerse más que los demás. Terminando lavó sus manos y se dirigió a la cocina, ya había llegado la pizza y el ojiverde devoraba un pedazo de esta.
– ¿De qué quieres la bebida? – Se dirigía hacia la ojiazul con unas gaseosas en las manos y con su boca llena.
– Pepsi está bien Bolín – Respondía tomando un pedazo de pizza.
La morena llevaba las cajas de pizza y Bolín las bebidas hasta la sala encendieron la Tv y se pusieron a ver su serie favorita Avatar, desde el comienzo, amaban esa serie animada. Bolín corrió hasta su habitación trayendo consigo dos ponchos y unas almohadas apagaron la luz, se taparon y empezaron a devorarse la pizza.
– Como desearía ser un maestro tierra – Suspiraba el joven de tez blanca.
– Ya lo creó amigo yo también quisiera ser una maestra no importa de qué – Suspiraba como su amigo.
– Sería fantástico pertenecer al equipo avatar y derrotar a los malos – Hablaba Bolín haciendo movimientos con sus manos como maestro tierra.
– Y patear unos cuantos traseros – Korra imitaba a su amigo haciendo "agua control".
– Seriamos los mejores – Dijeron al unísono y se reían de las tonterías que hablaban. Sin duda alguna el destino había puesto a estos dos para ser mejores amigos ya que compartían muchas cosas en común. Desde los mismos tornillos zafados hasta los gustos por la música y comida.
