Asami salió de su relajante baño para seco su cuerpo níveo y se puso una bata, Wu llegaría pronto. Se colocó ropa interior y fue a la puerta a abrirle para que el joven maquillista pasara.

– Hola cariño, hueles magnífico – Decía el joven con atuendo egocéntrico.

– Hola Wu, acabó de darme un delicioso baño – Le guiñaba el ojo.

– Eso puedo notarlo – Bajaba las valijas donde se encontraba su herramienta de trabajo, quitó su saco morado con lentejuelas en las mangas y lo colgó en una de las sillas que estaban ahí.

La joven sonreía –. Bien comencemos, quiero algo que le vaya a ese vestido de por allá – Señaló el vestido.

El joven delgado y moreno visualizo el vestido que colgaba y los zapatos que habían abajo del mismo. Ya que era un profesional en su trabajo tomó la silla para hacer sentar a la modelo y comenzar su trabajo.

A las siete estaba Asami subiendo en la camioneta que la llevaría a la entrevista, ahí se vería con su compañero de trabajo y el director de la película que habían terminado de filmar hace unos meses atrás. Llegando al estudio donde se haría la entrevista saludó a cada uno con un enorme abrazo y hablaban con bastante entusiasmo. Se sentaron en donde los entrevistarían arreglaron las luces las cámaras para que todo estuviera perfecto y comenzaron con la entrevista a las ocho en punto.

Saliendo de su entrevista se despidió de todos y se dirigió al baño. Llevando consigo su mochila, sacó unos pans, playera y sudadera unos lentes una gorra, acomodó el vestido y tacones que había usado. Salió del lugar había pedido un Uber, saludó en tono más espeso al chofer y se encamino a donde vivía. Pagó al chofer dejándole una propina se escabulló hasta el ascensor, había dos jóvenes con que vestían jeans de trabajo y unas sudaderas bastante grandes y tenían lentes de sol –. Por lo menos no soy la única rara – Dijo en su mente –. Hablaban acerca de la ciudad, se fijó que el joven le explicaba a su compañera lo que harían mañana –. Supongo que son nuevos en la cuidad – Pensó nuevamente. Entraron al elevador los tres los otros jóvenes llevaban dos maletas cada uno, el joven presionó el piso veinticuatro y le preguntó a ella que a cuál iba –. Veinticinco – Respondió nerviosa con su voz fingida a una más áspera con el miedo de que la reconocieran. El ojiverde presiono el botón y siguió hablando con la morena que solo cerraba los ojos se le notaba bastante cansada.

– Espero que tengas videojuegos Bolín, quiero patearte el trasero – Dijo esta en forma divertida.

– Ja ja ja – Rió sarcásticamente –. Buen chiste pero seré yo quien te lo pateé – Dijo señalando su pecho con una cara graciosa.

Asami solo aguantaba la risa, no podía con las caras que hacia el joven que estaba frente a su amiga, ella estaba a la par de la morena.

– Si me ganas, haré la penitencia que quieras pero si yo gano harás lo que yo quiera – Dijo con orgullo y burla.

– Trato hecho – Estrenaban la mano ambos para cerrar el trato.

La joven modelo reprimía las risas y desviaba la mirada a su esquina izquierda, el ascensor se detuvo en el piso veinticuatro y los dos jóvenes salieron.

– Feliz noche – Dijeron al unísono mientras salían arrastrando las maletas

–. Igualmente – Respondió aguantando las ganas de reír por lo agotados que se veían esos dos, arrastrando graciosamente las maletas.

Al fin llegó a su guarida y fue directo a su habitación, fue a ver su "disfraz" improvisado que sacó antes de irse para el estudio y se felicitó por pasar desapercibida. Se dirigió a la cocina para preparase cena y recordó la escena del ascensor que vivió hace unos minutos atrás.

– Se veían muy buenos amigos – Se decía en un susurro –. Y lo mejor fue que no me reconocieron, pasé desapercibida como una desconocida.

Comió su cena revisando su celular para responder uno que otro mensaje, terminó y se fue a dormir, había sido un día muy largo. Se levantaría muy tarde porque era su día de descanso.

Ciudad República

Sábado

Como era de esperarse ya era bastante tarde Korra se levantaba por el sonido de un mensaje de su celular, lo buscó en la cama y al fin lo localizó. Eran las diez y media de la mañana suspiró era aún temprano (para ella).

– ¿Quién carajos se digna a madrugar tanto? – Bufó desbloqueando en celular y leyó el mensaje.

~Hola Korra, perdón que respondí hasta ahora, si te lo llevo en unos días a ciudad república, te gustara mucho - Iroh

– Por fin buenas noticias – Dijo exagerando.

~Te debo una, lo espero con ansias, cuídate - Korra.

– ¿Por qué esta tan oscuro? – Dijo desviando la mirada a las ventanas, se dio cuenta que estaban completamente negras, encendió la linterna de su celular y visualizó una nota.

Querida Korra acá esta esté control remoto que controla las persianas te pasé por la noche a la cama porque nos quedamos en la sala y no estaba cómodo, te dejé desayuno en el microondas salí a la oficina regreso en un rato, iremos al gimnasio prepárate. Te quiere Bolín.

– Okay, creo que iré a comer algo – Dijo tomando el control y pudo subir las persianas viendo la hermosa claridad que quemaban sus azules se levantó y se dedicó a ver un rato la hermosa vista que tenía al frente.

Regresó a la cama tomó su celular y se dirigió a la cocina.

– Que delicioso – Dijo degustando el omelette que le hizo su amigo o ¿Lo habrá comprado? De igual manera estaba rico hizo su café cargado con una cucharada y media de azúcar. Terminó y se dirigió a la habitación para ponerse su ropa para ir a correr, lavó sus dientes y llamó a su amigo.

– Aló, ya estoy subiendo ¿desayunaste?

Hola, si ya comí gracias.

– ¿Podrías ir al ascensor? – Sonaba suplicante.

– Si ahorita voy amigo – Se dirigió al ascensor.

Cuando el ascensor hizo acto de presencia y abrió sus puertas encontró a su amigo con una percha de folders en las manos y con el cuello torcido deteniendo el celular, intentaba imaginarse como rayos le había hecho para contestar su llamada. Agarró el celular del joven y lo metió a la bolsa y agarró la mitad de los folders que el tenia y se adentraron al pent-house dejando los documentos en la mesa.

– Iré por mis zapatos – Grito el chico corriendo hacia su cuarto.

Korra solo rió fue a traer los pachones con agua fría y se colocó el brazalete en su brazo coloco su celular conectó sus audífonos inalámbricos a bluetooth el ojiverde le siguió y se dirigieron al elevador.

/-/

Asami se levantó como siempre con su cabello perfectamente despeinado, se dirigió al baño para lavar sus dientes, luego fue a la cocina a prepararse unos panes con jalea de fresa y un merecido té de limón para desertar su ánimo, quería aprovechar la buena idea que había tenido ayer con Wu de ponerse una peluca y pasar desapercibida como ayer con aquellos dos chicos mientras salía a correr un rato. Fue nuevamente al cuarto se puso la mercancía que le habían dado de Nike, tenis, una licra negra con rojo, un top deportivo negra con franjas rojas y una sudadera. Ajustando nuevamente su peluca de cabellos dorados, unos lentes de contacto azul y unos lentes de sol evitó colocarse maquillaje. Se puso su brazalete deportivo donde colocó su IPhone y puso sus audífonos reproduciendo su música, salió hacia el elevador iría a la recepción para salir pacíficamente de ahí. El elevador había dado aviso que subiría gente en el piso veinticuatro, se abrieron las puertas y nuevamente se encontró con los jóvenes de ayer, al parecer también irían a correr también.

– Buenos días – Dijeron al unísono.

– Buenos días – Respondió con su voz fingida.

La modelo se percató de la vestimenta de los dos jóvenes, se veían muy atléticos y súper guapos, el joven con su pantaloneta negra que le tallaban sus abultadas nalgas, (muy sexys para quienes lo vieran) y una polera verde que tallaba muy bien sus pectorales y bien formado abdomen por el otro lado la chica morena llevaba una licra que le llegaba arriba de la rodilla, un top deportivo como el de la modelo pero de color azul, dejaba la vista sus bien trabajados y tonificados brazos morenos y su abdomen por dios, ese abdomen plano y bien marcado, se impresionó por la hermosa vista que le regalaban desde temprano, ambos iban charlando podía escuchar poco de la conversación debido al sonido de su lista de música en sus oídos.

– Hoy tenemos que romper el récord de correr – Decía el ojiverde entusiasmado.

– Claro Bolín si no te quejas de que ya no puedes seguirme el paso será perfecto – Se burlaba con una sonrisa sarcástica.

– Esa vez fue porque me doble le pie ya te lo dije – Respondía cruzando los brazos.

– Si claro, tu "doblón" – Hacia comillas en el aire con sus dedos –. No lo recordaba jaja.

– Ya cállate, sólo corramos y ya – Decía en tono enojado mientras ponía sus audífonos y elegía su música.

– De acuerdo, quien se canse primero paga el almuerzo – Sacaba la lengua a su amigo en tono gracioso e imitaba a su amigo poniendo play a su lista.

Asami podía escuchar que la morena que tenía a la par escuchaba rock y al parecer era algo pesado. Se alivió de poder pasar desapercibida de nuevo quería probar si podía pasar así el resto del día. Las puertas se abrieron y los primeros en salir fueron el par de amigos y detrás Asami. Quería averiguar que tanto corrían y una competencia mental se formulaba en su cabeza cuando comenzó a seguirles el paso a cierta distancia tras ellos.

En la cuidad los fines de semana cerraban ciertas calles para que la gente que quería salir a caminar, correr o pasear con familia o mascotas lo hicieran cómodamente. Llevaba media hora corriendo y nadie la había descubierto por el momento eso le daba ánimos para seguir. Aún seguía tras esos muchachos que parecían no cansarse luego de media hora más y ya no aguantó y se fue a estirar cerca de una banca, veía a la gente pasar con su pareja, familia o mascota era muy lindo poder apreciar esas pequeñas cosas, esas cosas que por ciertas personas (paparazzi) no podía apreciar. Se sentó un rato para descansar y revisar su celular, subió una foto que se había tomado ayer con su compañero y el director de la película promocionando la misma a sus seguidores, rápidamente se llenaba de aprobaciones la misma.

~hola ¿qué haces? - Katara.

~Hola, acá en el parque y tú? - Asami.

~¿Qué? Te gusta que te sofoquen las cámaras ¿verdad? Masoquista jaja - Katara.

~Me creerías si te dijera que nadie me ha pedido ningún autógrafo ni foto? - Asami.

~¿Dónde compraste la capa de invisibilidad? - Katara.

~Jajaja no hay dicha capa, no es Harry Potter Katara Xd - Asami.

~ ¿Entonces? ¡Dime tu secreto! :( - Katara.

~ bien acá te va *Foto* me veo normal verdad? - Asami.

~Wooow sí que no pareces tu Asami! Mereces un premio sabes, ¿Desde cuándo lo haces? -Katara.

~Desde ayer jaja Wu me dio la idea y tenía esta peluca y estos lentes de contacto y taraaan! - Asami

~Eres todo un caso Asami, en serio tenemos que hacer eso jaja necesito un respiro así xC - Katara.

~Tenemos que hacerlo jaja, muy bien te hablo al rato iré de nuevo a correr más jaja ya descanse bastante te quiero besos - Asami.

~ Prometido, igual te quiero besos -Katara.

Después de descansar media hora empezó a correr nuevamente después de cinco minutos a lo lejos vio a los dos amigos correr uno a la par del otro, el pelinegro se vería muy sudado y agotado por el contrario la morena se veía concentrada en su andar, sudaba bastante pero sus pasos seguían firmes.

– Pero que resistencia – Decía la ojiverde con una pequeña sonrisa.

– Oye Korra, ya no aguanto – Gritaba agitado y desesperado Bolín.

– Ahí está la banca para que descanses – Respondía burlona la morena mientras corría al mismo ritmo con el que inició tomaba agua de su pachón.

– Gracias que alentadora, descansemos un rato ¿Sí? – Rogaba el de tez blanca.

Korra lo tomó por el brazo y se lo llevó a la banca –. Descansa ¿te parece? Yo quiero ir a dar una vuelta más si no te molesta – Decía sincera mientras le dejaba su pachón a su amigo para que lo cuidara.

– Acá te espero no tardes – Respondía mientras agarraba el pachón de Korra, esta salió corriendo hacia la izquierda al mismo ritmo que el anterior.

Asami vio todo desde lejos y quiso hacer un movimiento, se acercó al lago que estaba al lado derecho frente al banco donde se encontraba el joven descansando.

Había comprado comida para los pajaritos que estaban revoloteando de un lado a otro se dirigió a una banca que estaba a la par del joven atleta para seguir alimentando a las aves podía escuchar que el joven hablaba por celular, al parecer estaba emocionado por lo que la otra persona de la línea le decía ya que sus palabras iban acompañadas de mucho entusiasmo al responder.

El de tez blanca se paró y comenzó a calentar.

– ¿Ya vienes? – Escuchó preguntar desde su celular –. Ya estoy calentando.

Si, se sentía toda una acosadora, pero nadie podía juzgarla, desde muy joven tuvo que lidiar con la fama y no sabía comportarse como una persona "normal".

Soy como una psicópata – Se decía en voz baja mientras lanzaba alimento a las aves. Desde lo lejos vio que venía una mujer corriendo a toda prisa y se detuvo con el joven.

– Bien ya que dejaste de lloriquear es hora de regresar – Se burlaba de su amigo mientras lo tomaba del brazo empezaron a correr, pasaron frente a ella y desaparecieron.

La modelo empezó a correr también para irse a su ático.

Pensaba en ir a dar una vuelta con su mejor amiga e ir a comer algo.

Ciudad República

Martes por la mañana.

– Dos capuchinos extra grandes, un pastelito de tres leches y uno de chocolate por favor – Ordenaba el ojiverde.

– Serían 42 yuanes – Respondía sonriente la cajera –. Pronto le llevaremos su orden.

– Muchas gracias – Bolín tomaba su cambio y se dirigía con Korra que ya estaba en una mesa jugando en su celular.

– Qué bueno que encontramos este lugar Korra, es muy tranquilo y lo que venden es delicioso –. Hablaba el pelinegro tocando el hombro de Korra.

– Debemos de agradecerle a nuestros estómagos jajaja – Acariciaba el estómago de su amigo y el suyo.

– Bien dicho, honor a quien honor merece jajaja – Imitaba a su amiga.

El domingo habían salido a una pequeña reunión desde muy temprano y de regreso se encontraron con ese lugar y han llegado desde entonces.

Les llevaron su orden su orden y comenzaron a comer. No había nadie en el lugar solo llegaban a pedir para llevar quizá porque era entre semana y la gente se dedicaba a trabajar. Entraba y salía gente.

Luego de cinco minutos de estar platicando y comiendo alguien se sentó en la mesa que daba a la espalda del joven de tez blanca. Parecía molesta la joven quien alegaba de ¿Por qué no podían ir a traerla?.

– Iroh me dijo que ya tenía a mi bebé, lo pasare a traer cuando salgamos de acá ¿Te parece? –Decía emocionada.

– Ya podemos empezar a practicar – Respondía emocionado su amigo.

– Siiiii ¿No es genial? – Aplaudía suavemente emocionada.

– Sabes que no puedo salir solo así Aang, ya no me digas nada llamare a quien me haga el favor – Colgó enojada, marcaba otro número.

– ¿Ya hiciste tu cuenta de Instagram? – Hablaba en tono normal.

– Si pero no te encuentro – Sonreía con pena.

– Ve al buscador – Bolín asentía –. Ahora pon mi nombre se usuario – Esta le decía su usuario deletreándolo.

– Ahí apareces Korra – Decía en tono entusiasmado –. Y ¿Ahora qué hago?

– Entra a mi perfil y me sigues, yo te seguiré de vuelta.

– Listo – Decían al unísono.

– Puedes cambiar tu foto se perfil y subir fotos que te gusten ya sea de ti o lo que sea – Le explicaba.

– Sí que tienes bastantes seguidores – Alzaba una ceja –. Casi los once mil.

– Así es, al parecer les gusta las fotos que subo y esas cosas – Respondía con naturalidad.

– Y ¿cómo no? Si aparte de tomar fotos sorprendentes de paisajes, subes vídeos de ti practicando artes marciales – Hablaba en tono seductor.

– Hola Katara ¿Cómo estás? – Respondía una voz amigable.

– Asami ayúdame – Decía en tono suplicante.

– Katara ¿Te sucede algo? – Respondía asustada, el tono de voz de la morena era como un susurro.

– El tonto de Aang me dijo que vendría por mi después de dejarme hace una hora en el estudio pero le surgió algo yo ya había salido del estudio y estoy en una cafetería escondiéndome de los odiosos paparazzi – Su voz estaba llena de enojo.

– Katara yo lo siento mucho si quieres te mando a alguien pero tengo que llamar para ver si puede ir por ti, yo estoy en otra sesión de fotos – Decía en tono reconfortante.

– Muchas gracias amiga me avisas – Agradecía grandemente.

– Oye Bolín necesito que actúes normal y no hagas nada estúpido – Suplicaba a su amigo hablándole en voz baja acercándose a él.

– Dime Korra ¿Qué pasa? – Respondía en el mismo tono.

– Okay te diré – Tomaba la mano del muchacho –. Katara Fothen está de tras de ti amigo y parece estar enojada.

Bolín abrió sus ojos en señal de sorpresa.

– ¿Qué? – Decía en tono bajo –. ¿Me estas tomando el pelo verdad?

– No tonto, es ella nuestra adoración en todo el mundo está sentada a la par de nosotros.

– Siempre gracias Asami saldré a pedir un taxi a ver si no me atacan los paparazzi – Decía en tono gracioso.

– Pero parece que está en problemas ¿Qué tal si la ayudamos? – Sugería honestamente.

– Estás loco si te le acercas puede pensar mal ¿No?.

– No porque serás tú la que le hable.

– Estás loco.

– Nada perdemos Korra, no pediremos fotos ni nada para que esté tranquila.

– Bueno creó que no perdemos nada.

Se levantó se la mesa para ir a la mesa donde se encontraba su más grande admiración.

– Sht sht – Chitó la morena para llamar la atención de la cantante –. Si quieres podemos ayudarte - Susurraba.

Katara volteo la mirada y ahí estaba la morena con su mirada sin nada se malicia ofreciéndole la ayuda desinteresada.

– No gracias – Respondía de manera fría.

– En serio sabes te conozco y quiero ayudarte de manera sincera, esos paparazzi no tardarán en dar contigo – Señalaba a la ventana de del lugar. Ciertamente estaban buscándola.

– Bien – Dijo, de igual forma la iban a descubrir quería saber si ellos podían evadir a esos odiosos.

Korra notó inseguridad en sus ojos y camino hacia su compañero quitándole su celular, tomó el de ella y se los entregó a su ídola.

– Ten, para que confíes.

Katara la vio extrañada en realidad ese acto había hecho que confiara.

– Ve a los tocadores iré pronto – Katara asintió y se fue a los tocadores.

Korra le pidió prestada la chaqueta de su amigo para que sirviera de disfraz y tomó sus lentes y siguió a su cantante favorita.

– Hola perdón por ordenarte pero hay que darnos prisa – Le extendió la chaqueta y lentes a Katara esta se los colocó Korra no quedó satisfecha y le dio su gorro azul para que pudiera pasar desapercibida.

– Allá afuera esta mi amigo esperándonos, así que saldremos tranquilas.

– Muchas gracias emm ...

– Korra mi nombre es Korra – Le extendió su mano seguida por la de Katara la estrechó y salieron del lugar dejando la propina en la mesa.

Salieron del lugar y definitivamente la estaban buscando a dos locales atrás de ese. Bolín ya estaba afuera abriendo la puerta del auto para que la cantante entrara seguido de eso el entró al asiento del copiloto y Korra al del piloto.

– Bien ya los libraste ahora ¿Hacia dónde? – Volteaba a ver a la morena.

Katara le dio la dirección y se puso en marcha, su amigo le indicaba por donde tenía que ir.

Bolín y Korra iban hablando como normalmente lo hacías hasta que el sonido de un celular que provenía de la cartera de la cantante los sacó de su zona. Era una canción de rock así que el celular era de uno de los dos jóvenes.

La morena sacó el celular y se lo dio al ojiverde.

– Korra, te llama Iroh – Dijo en tono neutro.

La ojiazul vio a Katara por el retrovisor y le preguntó si podía contestar.

– Claro es tu celular – Sonrió.

– Aló ¿Qué hay Iroh? - Puso el celular en altavoz para no incomodar a la famosa.

– Hola Korrita, ya puedes venir por tu bebe estoy en el edificio militar de las Fuerzas Unidas pero tienes que venir rápido porque tengo una reunión dentro de veinte.

Korra abrió los ojos no podía estar pasando, no con su cantante favorita Katara lo notó y asintió no quería causarles retrasos después de haberla salvado. Korra suspiró y respondió.

– Muchas gracias general voy en camino.

– De nada su majestad jaja te espero acá – Se escuchaba la risa ronca del general.

– Te aviso cuando este allá besos – Eso ultimo lo dijo en tono juguetón y terminó la llamada.

Iba a devolver el celular pero Katara dijo que no había problema y le devolvió el celular al ojiverde. Este aprovechó para buscar la ruta más fácil en Waze para llegar al edificio y siguieron charlando mientras escuchaban la radio.

Katara se sintió tan cómoda con esos jóvenes, era la primera vez que alguien se había tomado la molestia de sacarla de un apuro así y agradecía haber correspondido.

Le pareció tan gracioso que estos dos chicos eran fanáticos de su música y la de sus amigos ya que cantaban canciones de Mako Kahler, un dueto que hizo su amiga Asami con un dj y de ella que aun sonaban después de un tiempo cantaban a todo pulmón y decidió unírseles a ese dúo tan amistoso. Lo más gracioso era ver a los dos también imitando los sonidos de guitarras, batería, bajo y demás. Llegaron al edificio y Korra bajó del carro para encontrarse con Iroh a las afueras del mismo.

– Muchas gracias por salvarme – Dijo la joven cantante al ojiverde.

– Para nosotros es un gusto ayudar – Le sonrió –. Además perdona lo que te diré pero creó que eres lo máximo Katara somos fanáticos desde que saliste la primera vez.

Lo que sospechaba – ¿En serio? Eso es muy lindo de su parte y más aún si no son fans exagerados.

– Así es y no jaja tenemos la idea de lo que viven con eso de los paparazzi y los fanáticos desquiciados, te prometo que no somos así – Sonreía grandemente.

– Agradezco mucho eso – Le devolvía la sonrisa.

Korra abría la puerta de atrás en donde estaba Katara para entrar a su bebé. Venía en un estuche de madera cubierto de cuero negro, sin duda alguna guardaba su tesoro más preciado.

Y se subía al carro nuevamente con una enorme sonrisa.

– Te ves muy emocionada – Le picaba las costillas con el dedo índice.

– Lo estoy Bolín por fin lo tengo nuevamente –. Le pegaba en la mano para se dejara de picarle las costillas y se ponía en marcha.

– Hoy si iremos a dejarte Katara.

– Muchas gracias Korra por toda la ayuda.

– No agradezcas el honor es mío y de Bolín.

– Así es, es un gran honor poder ayudarte.

– Gracias muchachos – Les tocaba los hombros y estos se quedaban sin aliento.

Siguieron aproximadamente media hora entre cantos y bailes de medio cuerpo los tres hasta que llegaron a la casa de la famosa.

Ya frente a la mansión de esta los dos jóvenes s ayudaron a bajar del carro.

– Una vez más muchas gracias por tomarse tantas molestias por mí –. Respondía apenada.

– No es ninguna molestia – Dijeron al unísono.

– ¿Qué les parece si nos ponemos a mano? Tomémonos una foto.

Los dos jóvenes la veían estáticos, ella sacaba su celular y se ponía en posición para tomarse las fotos. Bolín y Korra no tardaron en sacar los suyos y se tomaron varias fotos con la cantante. Agradecieron la actitud de la cantante y se pusieron en marcha de regreso a la cuidad. Cuando llegaron a si vivienda Korra se apresuró a sacar a su bebé del estuche y conectarlo a la bocina.

Sacó el bajo de cuatro cuerdas color negro mate acariciando las cuerdas de este se sentó en el banco que tenía y comenzó a afinar sus bellas cuerdas. Korra podía tocar guitarra y batería pero lo que ella disfrutaba tocar era el bajo (No, no eran mujeres ¿O sí?) ya afinada empezó a tocar sin duda alguna había aprendido muy bien a Bolín le encantaba ver a Korra tocar, el jaló su guitarra y empezaron a tocar algo se rock. Si ellos ensayaban sus canciones favoritas, nadie cantaba ya que la voz de Korra no era nada buena y Bolín tenía la voz como para música romántica.

Así pasaron todo el día en las noche desaparecían del "apartamento" y se dirigían al centro donde siempre había gente yendo y viniendo. Se juntaron con Iroh para platicar eran buenos amigos con Korra y por ende con Bolín también, fueron a un bar para tomar unos tragos y jugar al billar hasta la madrugada.

Ya habían pasado dos días desde que Katara conoció a los jóvenes que le ayudaron a escaparse de las garras de los paparazzi así que fue a su Instagram y fue a búsquedas recientes y ahí estaba el usuario de Korra, esa día había escuchado el usuario "sin querer" de la morena para corroborar lo que decía el ojiverde de las fotos de esta, si era cierto que tenía buen ojo con las fotos sin pensarlo le mando un directo.

~Hola quería agradecerte por salvarme ese día de los paparazzi, no estaba de muchos ánimos para que me vieran como estaba y me caíste del cielo te lo agradezco - Katara.

Eran las tres de la tarde y Korra se encontraba sola en el gimnasio, un negocio de Bolín y un amigo de él, estaba en las pesas estaba bastante estresada y hacer algo se ejercicio lograba relajarla había bastante gente tanto hombres como mujeres pero más mujeres. Muchas la veían de reojo otras no disimulaban.

Consiguió una cita con una joven súper sexy de cabello rubio y ojos azules labios carnosos y alta un poco más que ella pasaría por ella a las nueve. Se dirigió a los vestidores se colocó pans y sudadera tomó su mochila y vio su celular tenía un mensaje en Instagram, no podía creer lo que sus ojos veían un mensaje de su cantante favorita de su adolescencia y juventud Katara Fothen leyó el mensaje unas cinco veces antes de contestar hasta que decidió escribir.

~ Hola Katara, entiendo y ya no sigas agradeciendo fue un placer ayudarte además fue idea de Bolín jaja sino hubiera sido por él no me hubiera animado - Korra

Era sin duda el mejor día de su vida fue al apartamento a pie ya que quedaba a unas cuadras de ahí y le gustaba caminar nuevamente vibró su celular.

~ Eres muy gentil sabes y me caes muy bien ¿Qué dices si te invito a mi casa el viernes? haremos una parrillada con unos amigos me gustaría agradecerte aunque no te guste - Katara.

- Espíritus ¿Estoy soñando? - Su estómago era un revoltijo no podía creer que una persona que ha admirado desde hace años la esté invitando a su casa - ¿Qué le respondo?

~ Me encantaría Katara sólo me gustaría que fuera Bolín conmigo ya sabes para no estar tan sola - Korra.

~ Si eso te iba a decir que le dijeras a tu amigo que también estaba cordialmente invitado, será desde las once de la mañana hasta la noche supongo, esperó puedas venir - Katara.

Iba a ver el mensaje cuando... Una llamada de su amigo Bolín

¿Acaso lee las mentes? - Hol... – Fue interrumpida por los gritos eufóricos de su amigo.

– Korraaaaaaaa! Katara te siguió carajo – Gritaba fuertemente.

– ¿Qué? ¿Estas bromeando cierto? – Agarró su celular y fue a las actividades y si así era Katara la había seguido y detrás de eso muchos seguidores de ella –. ¿Pero qué Vatus? – En cuestiones de segundos su celular comenzaba a vibrar con notificaciones de seguimientos, no sabía que los fans de Katara la siguieran tanto, Katara era un de las cantantes más seguidas de Instagram con ochenta y seis millones de seguidores y ella apenas siguiendo a veintidós personas así que era solo cuestión de tiempo que quisieran saber quién carajos era tan importante para que Fothen la siguiera.

– Por Raava Korra eres famosaaaa – Bromeaba su amigo al otro lado de la línea.

– Cállate y hablamos después estoy viendo con rayos hago que esta cosa deje de vibrar – Colgaba a su amigo sin escuchar protestas.

~ Anotado estaremos ahí para la parrillada y gracias por invitarnos - Korra.

Del otro lado...

Katara estaba que moría de risa, todos sus seguidores preguntaban quién era la persona que había seguido sin duda alguna eso era un problema para Korra, pensaba. Se notaba que la morena tenía su vida privada alejada de las redes sociales, en su perfil solo habían fotos de distintos paisajes, una maratón de forestación de unos terrenos, vídeos de movimientos marciales y un momento, ya sabía lo que escondía aquel estuche que entró al lugar donde estaba sentada, observó un vídeo donde solo se pueden ver sus manos en un bajo estaba sentada y está tocando una canción que es rock y a decir verdad toca muy bien.

Korra llegó al apartamento y Bolín la estaba esperando en la sala.

– Bolín, Bolín, Bolín te tengo una noticia – Sonreía grandemente –. Katara nos invitó a una parrillada a su casa el viernes todo el día ¿Puedes creer amigo?

El ojiverde abría los ojos con sorpresa –. Korra eso es increíble se paró y saltaban de forma infantil tomándose las manos –. Un momento, ¿Este viernes dijiste?

–Nooooo, nooooooooo – Gritaba la morena –. No me digas que no puedes .

– No Korra, ninguno de los dos puede tenemos una reunión con un empresario súper importante – Decía en tono triste.

– ¿Y no puedes ir solo tú? – Preguntaba infantil.

– Jajaja no, recuerda que la de las ideas eres tú y somos un equipo – Decía tomándole el hombro.

– Le diré a Katara que no podremos – Arrastraba sus pies hacia su cuarto junto con la mochila que también llevaba arrastrando.

– Bien si me podrías dar tu número de celular así te agrego WhatsApp ya que no me gusta hablar por acá - Katara.

Debe ser una broma ¿verdad? Estoy soñando.

-–Esta bien es el 33xxxxxx espero tu mensaje :) - Korra.

No paso ni un minuto y su celular ya estaba sonando.

Número desconocido, ¿Será...?

– Aló.

– Hola Korra soy Katara, te llamaba para que guardarás mi número y para preguntarte si ¿Ya le dijiste a tu amigo?

– Ho… Hola Katara... Emmm yo lo guardo si... Con lo del viernes le dije hace un rato pero no puede ni él ni yo lo siento - Su voz era de mucha pena.

– Ows Korra ¿Por qué? ¿Pasó algo? – Preguntaba curiosa.

– Sí, tenemos unas reuniones el viernes desde la mañana y no podemos faltar ya que estará nuestro jefe ahí – Su voz era baja y con mucha tristeza.

– Que mal Korra y si vienes a mi casa mañana – No quería sonar desesperada pero tenía curiosidad por esa joven que ni siquiera se tomó la molestia de subir la foto que se habían tomado ambas eso no era normal en una "fan".

– ¿En serio? – Pero que rayos, pensó -. ¿Y que habrá mañana? – Tenía curiosidad del porqué de las invitaciones.

– Emm ya sabes para convivir un poco, charlar y conocernos puede venir tu amigo también – Lo menciono para evitar sospechas.

– Claro mañana puedo por la tarde.

– Entonces vengan a las dos estaría encantada de recibirlos – Sonaba muy alegre.

– Me parece excelente Katara muchas gracias.

– Gracias a ti Korra.

Siguieron hablando de distintas cosas Korra no podía creer que estuviera hablando con su ídola y Katara estaba encantada de haber encontrado una amiga con quien hablar sin pensar que ella solo quería fama y esas cosas, sentía que la morena era diferente y presentía que no ocultaba nada. Hablaron aproximadamente dos horas hasta que Katara dijo que tenía cosas que hacer y Korra tomaría una siesta antes de empezar a arreglarse para su cita.

Había pasado un mes desde que Korra y Katara se conocieron, ambas hablaban y chateaban siempre. Katara le había mencionado a sus amigas y amigos acerca de cómo conoció a Korra y por azares del destino Korra nunca tuvo la oportunidad de conocer a sus demás amigos, solo conoció a su prometido. Entre los amigos de la morena quienes habían tenido interés en su salvadora había sido Mako quien también se animó a hablarle a la morena por chat y hasta el momento compartía el mismo entusiasmo por haber encontrado (con ayuda) a alguien parcial con su fama. La había invitado a comer una vez y a pesar de ser atacados por los paparazzi ella no mostró interés en aprovecharse de esa "fama" y hasta ahora Asami quien estaba celosa de compartir a su amiga que siempre hablaba de esa tal Korra decidió enfrentar a Katara para obtener información de esa nueva chica que hasta Mako había caído en sus garras.

– Asami estas siendo dramática ella no quiere fama – Decía en tono molesto.

– Tu que sabes si ya te cegó, te apuesto a que si le ofrecen un jugoso cheque por que cuente su experiencia contigo y con Mako se le quitara ese título de "No me interesa la fama" - Estaba dispuesta a desenmascarar a esa tipa que se había robado a sus dos amigos más allegados.

– Asami Asami ¿Quieres apostar? – Respondía retadora.

La idea de su amiga era absurda pero también buena, podía asegurar si era bueno confiar más aun en esa ojiazul.

– Apuesto lo que tú quieras – Alzaba la ceja mientras en su mente yacía victoriosa –. Si ella acepta ese "jugoso cheque" dejo de hablarle y me desligó de su persona – Decía con miedo.

– Me parece justo – Alzaba la ceja mientras veía retadora a su amiga.

– Pero si no lo acepta tendrás que hablarle Asami y comprobaras que no es como tú piensas – Decía ya confiada estaba segura que Korra no le interesaba el dinero que ella era indiferente a este. Asami titubeaba pero aceptó el trato.

Llamaron al hermano se Katara, Sokka era un buen actor así que le pedirían que se hiciera pasar por algún entrevistador de revista para que hiciera caer de una vez por todas esa mascara de "Korra". Planearon todo y Sokka ya había ensayado un par de veces lo que diría.

Asami grabaría ese momento fueron a la sala y llamaron a la morena del celular del moreno para que apareciera el número desconocido.

– Aló – Se escuchó el altavoz del celular que estaba en la mesita de la sala.

– Aló muy buen día ¿Se encuentra la señorita Korra Wolff?

– Con ella habla ¿Quién desea hablarle?.

– Le habla Lin de la revista Vogue, el motivo de mi llamada es para ofrecerle una entrevista para nuestra revista.

– ¿Qué? ¿Es una broma, cierto? Bolín estoy algo ocupada ¿Qué quieres? – Ya empezaba a irritarse.

– No es ninguna broma señorita, nuestra revista está interesada en preguntarle acerca de la relación que existe entre usted y los jóvenes Katara Fothen y Mako Kahler.

– Oh en serio y ¿Qué ganaría yo? – Asami saboreaba esa pregunta y Katara abría sus ojos como platos, no podía creer lo que escuchaba.

– Si usted nos permite entrevistarla le estaremos dando veinte mil yuanes señorita pero si decide decir cosas más personales que sepa se estos dos bien podríamos entregarle cincuenta mil, eso dependerá de la información que nos dé.

– Sí que es bastante dinero – Decía la joven con tono de sorpresa.

– Así es, sólo me dice cuándo y podríamos hacer la entrevista en donde a usted le parezca más cómodo.

Estaba accediendo, Katara tenía cara de decepción y Asami de ganadora por fin había dado en el blanco con esa joven.

– Que excelente pero sabe no estoy interesada gracias por llamar o mejor dicho no gracias – Se le notaba que estaba enfadada.

Asami abría los ojos quizá quería más dinero, le susurro a Sokka que le subiera el precio.

– Señorita si usted desea le podemos subir el precio usted sólo diga cuanto y yo me encargaré de eso – Decía seguro sin duda era bien actor.

– No, usted no me está comprendiendo, en serio cree que yo soy una vendida o ¿Algo así? Ya me han llamado en varias ocasiones por la misma mierda, para pedir información personal de estos chicos maravillosos para sacarles algún provecho asqueroso con eso.

– Disculpe señorita… – Fue interrumpido.

– Nada de señorita, ya me hartaron todos ustedes sanguijuelas no hacen nada mejor que inventar chismes para poner en mal a la gente que sólo se dedica a actuar cantar y esas cosas, ¿Por qué mejor no se busca una vida? Y deje de meterse en la de los demás adiós – Si estuviera frente a ese chico sin duda lo mataría.

Katara estaba en shock al igual que la ojiverde no podían creer que en realidad Korra no era una vende almas.

– Si usted me permitiera esa entrevista le aseguró que el dinero se lo recompensará – Iba a insistir por si lo que buscaba la joven sólo era más dinero.

– Okay acepto la entrevista pero con mis límites – ¿Se estaba rindiendo? Pensaba Katara o ¿solo quería más dinero?

– Si puede decirme los términos y yo subiré el precio a cien mil.

-– La entrevista será a mi persona ¿Verdad?.

– Así es – Estaba confundido al igual que las otras dos jóvenes.

– Si quieren una entrevista será para hablar de mi trabajo y quizá una que otra cosa personal, no tendrán permitido preguntarme por segundas personas ya que si quieres saber algo de ellos porque no mejor preguntárselos a ellos ¿Verdad?.

Katara estaba más que satisfecha y Asami no podía creer en realidad a esa chica no le interesaba el dinero ni la fama.

– Me temo que no estamos interesados con ese trato señorita Wolff muchas gracias por su tiempo y perdone el inconveniente.

– Eso pensé - Se escuchaba una sonrisa -. Ya no más llamadas por favor porque YO SI TRABAJO – Sin más colgó la llamada.

Los tres se quedaron en silencio por un rato.

– Ahí tienen señoritas, esa chica no se vende felicidades – Decía el moreno mientras iba a la cocina.

Asami veía a Katara con una mueca de sorpresa, en realidad si era una buena tipa y eso lo había demostrado muy claramente.

– Te lo dije – Se burlaba la morena de la ojiverde.

– Es increíble Katara, rechazó el dinero, la fama y la entrevista falsa.

– Ya ves Asami y lo bueno de todo esto es que puedes estar tranquila cuando empieces a hablarle jajaja – Se burlaba de su amiga que aún estaba en shock por eso.

Usualmente a la gente que conocían así como a Korra que no estaba en el entorno de la fama terminaban vendiendo los secretos bien guardados de famosos. Pero ella no, Korra era diferente y ya estaba comprobado, ella misma dijo que había rechazado otras entrevistas.

– ¿Katara? ¿Sabías eso de que había rechazado entrevistas? – Decía en tono bajo.

– Para nada, nunca me contó nada al parecer si estaba familiarizada con lidiar con eso –Respondía con un tono de duda.

– Eso pareció, ¿Quién le habrá ofrecido dinero? – Analizaba la situación.

– Ya sabes las revistas quieren ser siempre los primeros con los chismes pudo haber sido cualquiera, pero me siento orgullosa – Sonreía sincera –. Qué bueno que acepté su ayuda esa vez.

– Yo extrañamente también estoy orgullosa... – Okay eso no era lo que tenía en mente –. De ti claro por tu buena elección – Se sonrojaba.

Katara alzaba la ceja –. Bien tienes que pensar bien como iniciarás la charla jajaja.

La ojiverde se puso nerviosa, tenía que ir a hacer unas presentaciones con un amigo con el que había participado en un videoclip y acompañó en algunas canciones así que estaría rodeada de fanáticos, tenía tiempo para pensar cómo se acercaría a esa morena.

– Korra mira – Decía emocionado mientras movía un periódico en frente de la cara de la morena.

– Bolín no veo nada está muy cerca – Tomaba el periódico en sus manos.

~La nueva novia de Mako Kahler~

– Pero ¿Qué vatus? – Fruncía la entreceja.

– ¿Por qué no me dijiste que eran novios Korra? Creí que era tu amigo – Ponía su cara triste.

– Jajaja no exageres amigo no soy novia de Mako – Decía leyendo la gran mentira que tenía enfrente.

Había una foto en toda una página de ellos y un párrafo diminuto que decía: El astro pop Mako Kahler tiene un nuevo romance que al parecer se trata de una joven morena llamada Korra, no se sabe nada de esta, sólo que hace poco el cantante la comenzó a seguir en Instagram y que ahora su número de seguidores va ascendiendo a doscientos cincuenta mil, se rumora que fue por la cantante Katara Fothen que se conocieron... – Ya no quiso seguir leyendo esas falacias no sabía cómo actuar al respecto y además no tenía tiempo para preocuparse por tonterías.

– Entonces ¿No eres mala amiga?

– Jajaja no Bolín, olvidemos esto y revisemos estos planos por favor me estoy volviendo loca.

Asami estaba descansando un rato antes de salir a autografiar varios discos y otras cosas. No podía olvidar las palabras de esa morena con el ofrecimiento de la "entrevista" en realidad no era porque se supiera todo de memoria por el contrario era la cuarta vez que reproducía el vídeo donde "evidenciaría" a la embustera, todo lo que había pensado de ella había sido destruido con cada palabra de esa mujer, no era una mala persona, si estaba siendo sincera y además nunca había dicho lo de las otras entrevistas.

– No es una caza fama – Susurró para sí misma.

– No, no lo es – Dijo su amigo David que estaba observándola desde hace un rato y ella ni se percató de su presencia.

–¡Ay babosoo! – Gritó colocando su mano derecha en el pecho –. Casi me da un infarto – exageró.

– Creí que ya me habías visto Asami – Decía riéndose –. Solo vine a avisarte que hay que salir ya – Le sonreía dulcemente.

– Gracias David – Guardó su celular y fue a retocarse el maquillaje.

Al terminar la presentación del disco de su amigo se fue rumbo a su ático, no puso atención a nada, no paraba de pensar en esa mujer que la impresionó esa mañana y miles de preguntas protestaban en su mente ¿Cómo será su forma de ser? ¿De qué tanto hablarían? ¿Se volverían amigas? ¿Admiraría su trabajo? O ¿Sería cómo con Mako? ¿Qué estará haciendo en este momento?, Sin darle más vuelta al asunto buscó su perfil en Instagram, nunca lo había visto a penas si había visto las fotos de ella con Katara y Mako pero nunca le había puesto atención.

Vaya que subió sus seguidores – Susurró, estaba acostada boca abajo en su cama apoyada con sus codos viento su celular –. No sigue a muchos y casi no postea fotos suyas – La ultima foto era de un lago que ella conocía muy bien –. El lago del parque – Afirmó.

Solo tenía una foto con Mako y si bien lo recuerda él le había mencionado que la obligó a subirla y las demás fotos eran de paisajes, frases, árboles y una foto de ella con un ¿Novio?, Asami quedó inmóvil y sin aliento -. Este muchacho es el del elevador de la vez pasada y ella es... La morena – Estaba en shock no podía creerlo –. ¡Viven acá joder! Es ella la del elevador ¿Cómo no me di cuenta?.

Estuvo revisando el perfil de Korra como una hora viendo vídeos de ella practicando artes marciales y una foto que ella se le hacía familiar. Era ella la había guardado Ba Sing Se ¿Tanta era la coincidencia? Ella no creía en el destino, pero se había topado con ella dos veces y con la foto sumaria una indirecta –. Asami tu puedes – Se animaba ya era mucho suspenso debía actuar.

Ya estaba decidida a escribirle, ya lo había pensado mucho. Desbloqueó el celular y se encontraba en los mensajes aún no escribía nada sus pulgares iban a tocar el teclado touch de su iPhone hasta que unas risas la detuvieron.

– ¿Qué demonios? – Se levantó hasta donde estaba la puerta medio abierta de su cuarto que daba al balcón del ático, se escuchaban unas risas de una mujer –. ¿Será... – No terminó la pregunta que se haría a si misma ya que una voz le confirmó todo.

– Korra ya deja de bromear – Se escuchó en tono juguetón

– No bromeo Nathy digo la verdad te vez tan linda con esos lentes – Sonó seria y ¿Con deseo?.

– Rayos debo de estar enferma – La modelo se tiró al suelo con el teléfono en sus manos y se arrastró por el balcón quería escuchar mejor esa conversación pero ¿Por qué? Daba igual la respuesta ella estaba atenta y su respiración se hacía pesada.

– Eres tan dulce mi morena – Se escuchaban ¿Besos? Intentó acercar su cabeza al pie del balcón pero no lograba visualizar nada.

– Esta vista es maravillosa ¿No lo crees? – Escuchaba pasos acercarse a la orilla del balcón que estaba bajo el suyo.

– Es preciosa como tú – Dijo la voz más chillona –. Korrita tengo frío abrázame – Asami sintió que se le quemaba el estómago ¿Por qué razón? No lo sabía, pero era mejor que se calmara y que siguiera escuchando, quien la viera en esa situación pensaría que estaba loca y en verdad así era –. ¿Espiar a una desconocida? ¿Por qué siento celos? Un momento, ¿Celos por qué? Nah son patrañas mías – Cayó su mente cuando escucho unos gemidos –. Tapó su boca, ¿Están haciendo lo que creía que hacían?

– Ahhh... Korra... Mmmhh – Demonios no puedo hacer bulla se susurraba la modelo.

– Mmmm... ¿Te gusta? – Esa voz iba con mucho deseo –. ¡Me encanta... Ahhhh! – Respondía entre jadeos –. ¿Y esto? – Seguido de un gemido muy fuerte –. ¡Ahhhh Korra! Sigue por favor – Decía suplicante.

Asami estaba con su respiración al tope de solo imaginar como tenía a la otra joven esa morena con cuerpo escultural – ¿Pero qué demonios me pasa? – Se abofeteó mentalmente.

– Ahhhh... Mmm... Ahhhh Korra... Si si si así amor... – Rogaba la joven que disfrutaba saber ni que movimientos de la morena.

Asami ya no soportaba, en su mente solo pensaba que cosas estaba haciendo esa morena para que la joven suplicara de esa manera, su mente la posicionaba en lugar de esa mujer e imaginaba ser atrapada por esos brazos fuertes y ser devorada por esa boca y esos dedos que seguramente tenían bastante fuerza para hacerla llegar al clímax cuantas veces quisiera debido al ejercicio de tocar un bajo, la ojiverde tenía que salir se allí lo más rápido posible, estaba excitada de lo que su mente imaginaba, su centro quería atención rápidamente así que como pudo sacó voluntad propia y empezó a arrastrarse para adentrarse a su habitación. Como pudo cerró la puerta cuidadosamente y fue hasta su cama, era un total desastre su mente se había vuelto en su contra y ahora tenía la necesidad de ir con esa chica y que la hiciera suya, sentía celos por la otra que podía estar disfrutando de los besos, manos, calor y dedos de esa morena tan sexy –. ¿Pero qué rayos? Ni la conozco ¿Cómo puedo sentir "celos"? – Con toda la fuerza de voluntad que aún tenía pensó en otra cosa para lograr alejar esos deseos que su cuerpo pedía, que su centro pedía a gritos. Se levantó para ir a bañarse, de seguro el agua fría le bajaría esas ganas que se estaba echando.

Después de haber arreglado los planos con Bolín lo invitó a un café, estaba exhausta. Amaba su trabajo pero eso de los papeleos siempre se le daba mal era por eso que había "buscado" a una asistente para que la apoyara con eso, lo suyo era estar en el campo ejecutar esos dichos planos, manchar sus Caterpillar de lodo y ensuciar sus manos eso sí que lo disfrutaba.

Salieron de la oficina, ella abrazo el brazo de su amigo para ir a la cafetería cuando algo inusual estaba pasando. Había como tres hombres esperándolos, ella estaba confundida y frunció las cejas esto estaba fuera de control. Los hombres se acercaban a ella y a su amigo con sus cámaras muy cerca de sus caras, preguntaban un sin fin de cosas obviamente acerca de su supuesta "relación" con cierto joven cantante.

Bolín estaba furioso, nunca le agrado ese círculo de fama siempre estuvo alejado de las invitaciones que le hacían a él y a su amiga para convivir con esos dos jóvenes famosos. Hizo un movimiento con su pierna de círculos en el aire y el resultado fue dos cámaras totalmente destrozadas a la orilla de la calle, tomó a Korra y salieron corriendo del lugar mientras escuchaban los insultos de sus víctimas. Reía maliciosamente por lo que acaban de imaginar, no podía hacer algo así él era la cara de la empresa y no podía estar involucrado en escándalos lastimosamente.

– Pero que vatus – Decía la morena mientras tomaba un sorbo de su café.

– Esto se está saliendo de control Korra – Imitaba a la morena.

– ¿Cómo sabían dónde trabajo? ¿Acaso estaban siguiéndome?.

– Probablemente pero tienes que tener cuidado ellos sólo quieren provocarte para que digas algo Korra tu silencio se hace cada vez más valioso me entiendes.

Su amigo tenía razón eso solo era como una muestra de su silencio y rechazo a entrevistas y esas cosas estuvo pensando en eso el resto de la tarde hasta que llegó su cita con esa chica que le gustaba, iría al apartamento, Bolín no llegaría así que pensaba pasársela bien.

Por la mañana Korra despertó y pudo observar a la hermosa rubia que estaba en su cama plácidamente dormida, besó su frente y se levantó para ir a correr, le gustaba ejercitarse diario así que se colocó su pans sudadera tenis y salió de aquel imponente edificio. Eran las seis con cinco de la mañana corrió una hora y se dirigió nuevamente al apartamento, preparo desayuno para ella y su invitada y le llevó comida a la cama, su acompañante recién se despertaba.

– Hola Nathy buenos días ¿Cómo amaneciste? – Dejó la bandeja en el mueble de noche y se inclinó a la ojiazul para besar esos carnosos labios rosas –. Te preparé desayuno – Le sonrió mientras le dejaba la bandeja en sus piernas.

– Amanecí muy bien Korra y gracias eres muy dulce – Sus mejillas estaban sonrojadas –. ¿Desayunaras conmigo?

– No es nada – Sonrió de lado –. Si su majestad lo desea – Inclinó su cabeza en forma de reverencia y las dos sonrieron al mismo tiempo.

Desayunaron mientras hablaban de que harían el resto de la tarde. Ambas tenían que trabajar Naty trabajaba en bienes raíces así que se mantenía bastante ocupada.

– ¿Nos vemos por la noche? – Preguntó la morena.

– Ows Korra lo siento pero mis papás vendrán hoy ya te lo había comentado – Dijo apenada.

– Cierto cierto perdóname – Dijo llevando la bandeja ya con los platos y vasos vacíos –. ¿Nos bañamos juntas? – Preguntó con una mirada pícara mientras se acercaba sigilosamente a su presa.

Poco a poco la rubia despojó a la morena de su ropa y abrazó con sus piernas las caderas morenas, mientras Korra agarraba firmemente los glúteos bien redondos de esta. Se besaban apasionadamente mientras se dirigían al baño, estando ahí la colocó en el mueble del lavado y descendió hasta el cuello de la joven que sólo gemía de placer con esos suaves y deliciosos mordiscos que le daba la joven atleta. Korra ascendió sus manos suavemente desde las caderas de la piel nívea hasta su abdomen y senos, tomó los dos y amasándolos deliciosamente escuchaba con atención como los gemidos de la otra eran entrecortados y llenos de deseo. La morena la bajó hasta que esta quedó de pie y en un ágil movimiento giro su cuerpo para que esta quedara de espaldas, colocó su mano izquierda en los senos bien formados y la derecha en el abdomen mientras pegaba más las nalgas blancas a su monte, la rubia empezó a mover su trasero de forma circular mientras Korra besaba su cuello y hombro derecho. Las dos estaban excitadas y muy mojadas, la ojiazul descendió su mano derecha hasta encontrarse con un hinchado botón y unos labios extremadamente mojados, la otra gimió fuertemente al sentir como dos dedos de Korra separaban en poco esos labios y sobaban de arriba hacia abajo robándole gemidos entrecortados.

La rubia movía sus caderas pegándose más a la morena poco a poco caminaban hasta adentrarse a la regadera, la de tez nívea encendió la regadera y pego un gritillo al sentir el agua fría sobre su cuerpo.

– Tranquila – Dijo Korra ronroneando en su oído con la voz cargada de deseo –. Ya se estabilizará.

Esta sintió electricidad en toda su columna y por reacción se pegó más a la morena. Quería que siguiera masajeando su vagina con esos dedos tan fuertes empezó a mover sus caderas para intensificar el roce, la ojiazul entendió y poco a poco descendió a la entrada de la piel lechosa como pidiendo permiso para continuar, la otra entendió y pego su cuello al hombro de la morena y poco a poco sintió como dos dedos comenzaban a entrar en su interior, gimió por la deliciosa sensación y comenzó a moverse para arriba y para abajo. Korra intensificó esas penetraciones y la gemidos se hacían más fuertes.

– Ahhhh... Ahhhh siii así así – Decía gritando ya sentía cerca su orgasmo y se avergonzaba que fuera tan pronto.

Korra aumentó la velocidad de sus dedos rozando ese punto exacto que hacía gritar a su acompañante, poco a poco sintió más apretados sus dedos hasta que la descarga de la joven que tenía entre sus piernas venía con un grito tan delicioso que hasta ella se vino junto con ella. Sus respiraciones estaban aceleradas y cuando se tranquilizaron la rubia giró para encontrarse con la cara de satisfacción de la morena, le encantaban esos ojos azules tan profundos como el mismísimo mar, besó sus labios dulcemente y esta le correspondió de inmediato. Y hoy si procedieron a bañarse, ambas ayudaron a enjabonarse entre ellas.

Desayunaron y Korra se ofreció a llevarla a su trabajo lo cual aceptó con gusto.

Korra se dirigió a su oficina y cuando iba llegando se percató que tenía mensajes en Instagram.

Como ya era común en desde hace ya tiempo eran solicitudes de mensajes, revisó uno por uno sin contestarlos, no tenía tiempo para eso hasta que el quinto llamó si atención.

~Hola ¿Cómo estás? Sabes me encanta esta foto tienes buen ojo para tomarlas :D

Korra quedó muda leía y releía el nombre de usuario, hasta que entró al perfil y ahí no apartó la vista de su celular como por un minuto.

¿Ahora soy un imán de famosos? – Se dijo a sí misma.

Pensó un rato para contestar el mensaje y se dio cuenta que lo había recibido a las dos de la madrugada, sonrió y empezó a escribir.

– Hola muy bien ¿Y tú? Muchas gracias es uno de mis pasatiempos favoritos.

– Asami Asami – Susurró.