No podía dormir en su cabeza rondaba esa vos tan excitada de la morena, se estaba volviendo loca veía sus fotos (las pocas que tenía) los vídeos donde movía su increíble y escultural cuerpo tan algorítmicamente mientras le daba una paliza a su contrincante y no olvidemos los vídeos donde se le veía tocar ese bajo, por Raava esos dedos que deseaba tanto que estuvieran atendiéndola en ese momento así que con toda la fuerza de voluntad que aún le quedaba escribió el resto del mensaje que tanto había costado escribir.
~Hola – Sólo eso había escrito.
– En verdad que soy patética – Se dijo así misma –. Tengo una idea – Fue al perfil de la morena por centésima vez y vio esa foto que la había cautivado tanto ( la de Ba Sing Se) se la envió colocándole un comentario en el pie del mensaje.
~Hola ¿Cómo estás? Sabes me encanta esta foto tienes buen ojo para tomarlas :D
Y la envió rápidamente antes de que su razón se lo impidiera. No había notado la hora.
– Maldición va a decir que saber que ando haciendo a estas horas de la madrugada – Se recriminó, echó el último vistazo al perfil de la morena, sonrió y alejó su celular para ponerlo a cargar esta vez sí se iba a dormir.
Por la mañana lo primero que hizo fue desconectar su celular y revisar sus mensajes pero se decepcionó al ver que no había respondido. Hizo su rutina se siempre maldiciéndose el por qué no respondía su mensaje, esa mañana iría a la última sesión de fotos y se reuniría con su padre al medio día. Revisaba a cada rato su celular y nada, aún no veía su mensaje estaba volviéndose loca.
– Y ¿Si le pido su número a Katara? No eso sería mucho acoso – Se respondió ella misma –. ¿Y si la sigo? sería muy precipitado ¿No? O sea Asami no sabes si le caes bien o mal deja de pensar estupideces – Se reprendía mientras iba con su padre a su oficina.
– Hola padre ¿Cómo estás? – Se dirigía al otro lado de su escritorio a abrazarlo.
– Hola mi bella florecita, ahora que estas aquí muy bien ¿y tú cómo estás? – La abrazaba fuertemente.
– Pues estoy casi por perder la cabeza por una morena pero estoy bien – Se dijo mentalmente –. Muy bien padre trabajando arduamente – Respondió al abrazo.
– Me alegro mi princesa, sé que tienes muy poco tiempo así que seré breve – Decía indicándole a Asami que se sentara en una de las sellas de enfrente.
– Sabes que para ti siempre tengo tiempo – Se ruborizó.
– Lo sé hija pero yo tengo una reunión dentro de un rato, así que seré breve. ¿Recuerdas de la visión que tenia de hacer un hotel de lujo?.
– Que malo eres papá, si recuerdo el trato ¿Encontraste la constructora? Porque recuerdo que ninguna de las que habías visitado no te convencían del todo.
– Fíjate que a esa reunión iré por hoy, Varrick me comentó que una constructora acaba de terminar hace como un mes un edificio en Ba Sing Se y superó sus expectativas ¿Te imaginas eso?
Asami se asombró, Varrick nunca había recomendado a nadie y esta era una ocasión nueva para los dos.
– Woow deben ser muy buenos como para que él hable de ellos de esa manera – Decía asombrada.
– Lo es por eso me interesa ir a ver que otros proyectos han trabajado según me informó mi secretaria esta empresa lleva décadas en el mercado de la construcción – Le extendía un folder con la información recaudada de la secretaria.
Asami lo tomo y echaba un ojo a los papeles mientras su padre seguía hablando.
– Así que quería saber si ¿Quieres ser mi socia? – Decía alzando la ceja.
– Cuenta con ello pero solo asóciate conmigo padre sabes que el dinero no es problema vamos mitad mitad ¿Te parece?.
– Trato hecho querida – Apretaba su mano como de quien cierra un trato –. Te llamo para darte las noticias si esa empresa me convence aunque por lo que vi ya estoy un sesenta por ciento convencido.
– Tú sabrás papá quizá cuando hagas algún trato vaya a visitar la construcción ya sabes para la publicidad – Le guiñaba el ojo a su padre.
– Estaría agradecido Asami – Se dirigía a su hija para despedirse la abrazó y justos salieron de la oficina hacia los parqueos.
– Asami ¿Quieres venir conmigo?
– Muchas gracias padre pero tengo una reunión con Lin – Lo abrazaba fuertemente –. Pero avísame si te convencen por favor.
– Está bien hija – La abrazaba fuertemente –. Yo te llamaré para decirte mi decisión.
Ambos se despidieron y se fueron cada quien a sus respectivas reuniones.
Bolín entró corriendo junto con Suki atormentado.
– Korra Korra... – Gritó agitado con sus brazos llenos de planos y Suki con una laptop y un proyector.
– ¿Qué pasó? – Se dirigía a ayudar a Suki con el proyector.
– Vendrá un empresario que quiere hacer el negocio con nosotros – Decía moviéndose de un lado a otro con los planos aun en los brazos.
Korra abrió los ojos por la sorpresa –. Mierda mierda mierda – Comenzaba a moverse como tonta al igual que Bolín.
– Ya cálmense los dos – Gritaba Suki –. Sólo tienen que hacer la presentación de lo que han trabajado, sé que al señor le encantará que ustedes dos le trabajen además ya está todo listo traerán algo de comida para que él se sienta mejor y terminaran con un contrato firmado confió en ustedes chicos.
– Tienes razón Suki – Decía Bolín con su sus nervios ya de fuera.
– Así se habla Suki – Decía Korra limpiándose una lágrima falsa –. Gracias.
Armaban todo para empezar con su presentación llegarían el señor Varrick y el señor San con el que estaba interesado en contratarlos, Varrick era el que había hablado con el "señor" para que viera todos los trabajos que había hecho la empresa para convencerlo de contratarlos.
Korra al igual que Bolín se pusieron ropa súper formal.
Bolín se puso un pantalón de tela negro con cinturón y una camisa manga larga blanca con corbata verde combinaba perfectamente con sus ojos y un saco del mismo color que el pantalón y zapatos casuales en cambio Korra se puso una falda negra que le llegaba tres dedos arriba de la rodilla con una blusa color celeste de manga tres cuartos un saco negro con un botón que ajustaba perfectamente su cintura y unos tacones de cinco centímetros formales. Era una presentación importante y querían estar presentables pata conocer al interesado en contratar sus servicios. Llegó la hora y como bien lo habían imaginado era una reunión formal.
El señor Von Kleist presentó nuevamente a los jóvenes y a Suki la secretaria personal de Korra luego presentó al "interesado".
– Ingeniera Korra, ingeniero Bolín y Señorita Suki les presentó a Hiroshi Sato – Este saludó de abrazo a los tres jóvenes.
– Mucho gusto – Dijeron los tres –. Pueden tomar asiento para empezar con la presentación – Dijo la ojiazul.
La presentación se basó en todos los edificios para distintos usos que había hecho la compañía, así también como casas, mansiones, colonias enteras, carreteras, puentes etcétera demostrando así que era una empresa con la capacidad de cumplir las expectativas de quien se interesara en cualquier proyecto. A decir verdad, la Corporación de Constructores y Arquitectos era una de las empresas más famosas del reino tierra, la nación del fuego y los polos y que empezaba expandirse a ciudad república, eran pocas las empresas de ese calibre y si se comparaban con esta no tenían oportunidad ni de llegarles a los talones con sus innovaciones, la mayoría de los edificios de la ciudad los habían construido ellos cuando recién empezaban la empresa. El abuelo de Bolín había empezado con el negocio desde muy joven y había ayudado a levantar la cuidad pero San se había interesado más en trabajar en el exterior y eran contadas las veces que había trabajado en la ciudad y ahora se le abría esa maravillosa oportunidad nuevamente.
El señor Sato se quedó maravillado por el currículo que tenía la empresa y sin titubear ni pensar mucho ya había hecho trato con ellos, sabía que estos jóvenes iban a hacer el mejor diseño habló con ellos y con un arquitecto que estos habían llamado para apuntar lo que el señor Hiroshi tenía en mente con el hotel que pensaban hacer, este les dijo todas las ideas que se les había ocurrido pero también les dijo que estaban en la libertar de presentarles más opciones para que fuera el mejor de todos. San estaba orgulloso de sus muchachos habían conseguido el contrato de hacer un maravilloso hotel. Los jóvenes habían pedido una semana para ir a investigar a cerca del lugar donde tenían planeado edificar la construcción y presentarles los planos de las ideas que tuvieran, Hiroshi acepto y les dio el contacto de su oficina y correo electrónico para que le pudieran decir cuando seria la próxima reunión para la presentación de los planos y el resultado de lo investigado.
Habían pasado por más de dos horas en dicha reunión, así que guardaron todo, limpiaron el lugar y empezaron a planificar que harían el día de mañana para ir al terreno donde edificarían el hotel, hablaron de eso mientras se llegaba la hora de la salida. Como siempre Bolín se despidió de Suki y Korra para dirigirse al gimnasio mientras que Korra y Suki iban al estacionamiento a buscar el auto Korra se ofreció desde el principio a llevar a Suki a su casa ya que esta no había querido aprender a manejar.
Korra al llegar al apartamento muy agotada decidió poner a llenar la tina ya que sin duda quería relajarse. Metió su esbelto y bien trabajado cuerpo moreno al agua y empezó a revisar su celular mientras escuchaba algo de música en su bocina.
Llegó a la reunión con Lin para hablar a cerca de unas pasarelas de modas a la cual la habían invitado, pero meditaban en ir o no. Ya que su agenda estaba apretada para esas fechas. Pero pensándolo bien aumentarían las llamadas para que participara en otras pasarelas importantes.
Les llevaron el almuerzo y empezaron a hablar de ello.
– Sabes creo que sería bueno que participes Asami, necesitas aumentar tu fama y accesibilidad y si le dices que no a esta te consideraran una diva inalcanzable.
– Justamente en eso estaba pensando Lin, además ya he participado tres veces, esto será una nueva puerta como las otras veces.
– Así es niña así que ya está decidido, avisáremos que si participarás.
Se quedaron hasta tarde para hablar de diferentes negocios que haría la modelo. Asami también le comentó lo del proyecto de su padre para ver cómo podían empezar a promocionar el hotel. El tiempo pasó volando ambas se despidieron y Asami iría a su ático para descansar.
El señor Sato la llamó y le comentó entusiasmado que había sido convencido por los ingenieros de la compañía y que empezarían dentro de una semana la obra.
– Padre te felicito, ellos tienen que mandarte el estimado de cuanto gastaran ¿Verdad?
– Si ellos me mandaran toda esa información para eso es la semana ya que tienen que hacer los análisis y esas cosas que hacen ellos.
– Cuando tengas todo me mandas la información, quiero ayudarte a supervisar esa obra.
– ¿Por qué tan interesada en eso hija?
– No es nada padre solo quiero que lo hagan bien, además que quiero empezar a promocionar el lugar – Le sonreía dulcemente.
– Así me gusta hija que tomes las riendas, le comenté a tu madre de todo y también está emocionada. Me gustaría que fueras para que nos den la información ya que harán una reunión para eso.
– Cuenta con ello padre me avisas cuando será exactamente para apartar el día.
– Gracias hija yo te llamaré cuando me digan – Se despedía.
– Está bien papá te amo.
– Te amo hija.
Llegó al edificio, parqueó su carro y de adentró al elevador. Recordó la vez que se encontró a esos dos con sus maletas y ella estaba disfrazada. Se comportaron tan normales ¿Se comportaría así la morena si sabe quién es ella? Tal vez, ya que si bien recordaba tanto Katara como Mako les habían dicho que ella era sincera y fiel a su personalidad. Personalidad que ella quería conocer en persona, en carne y hueso.
Llegó a su sillón y se tiró cayendo acostada. Saco su móvil para revisar si tenía un mensaje. Su corazón latía con fuerza y sus pulmones expulsaron el aire al observar que ella le había contestado ya hace rato.
~ Hola muy bien ¿Y tú? Muchas gracias es uno de mis pasatiempos favoritos.
El estómago de Asami estaba en una protesta, causándole muchas emociones a la vez. El mensaje era bastante simple y parcial y eso le emocionaba aún más. Empezó a escribir su respuesta meditando cada palabra.
~ Bien también muy cansada. Están hermosas las fotos que has subido deberías de dedicarte a eso ;) y ¿Qué haces? Perdona por la demora estaba ocupada.
Korra estaba chateando con Mako y con Katara por WhatsApp cuando entró un mensaje en su Instagram.
– Creo que tendré que acostumbrarme a esto – Habló para ella misma y empezó a responder
~ Ya somos dos jaja, estoy muerta del cansancio. Intenté ganarme la vida de fotógrafa, pero no se me dio así que lo tomé como pasatiempo jaja. Estoy en la tina relajándome un poco ¿Y tú? No te preocupes yo también tarde en responder jaja.
Siguió chateando y escuchando música.
– Hoy si respondió rápido – Decía en tono alegre. Leyó el mensaje y su mente voló –. Por todos los cielos está en la tina ¿Será que no le molesta si le hago compañía? – Dijo en voz alta de había puesto nerviosa, pero ¿Por qué? Ni siquiera se conocían en persona como era debido -. Basta Asami actúa normal, no actúes como una loca psicópata.
~ Me lo imagino por el trabajo supongo? Jajaja que mal, pero es un buen pasatiempo. Yo acá estoy en mi sofá viendo tv y pensando en que cenar.
Korra leía el mensaje –. Creí que sería más interesante su vida – Dijo para sí.
~ Si por eso, estuve en una reunión y tenía bastante presión si lo echaba a perder adiós contrato jaja. Yo también empezaré a pensar en que cenar ¿Y ya pensaste en qué?
– Que presión – Se dijo entusiasmada quería saber de qué trabajaba pero iría lento, no quería asustarla y que pensara que era una acosadora.
~ Oh me imagino y ¿Qué hacías en la reunión?, pues pensaba en comprar algo afuera pero no sé jaja.
~ Me encargué de la presentación ya sabes explicar y eso. Te recomendaría un lugar cerca de donde vivo pero supongo que te queda lejos, quizá una cafetería o algún restaurante cerca de tu localidad.
~ Mierda mierda mierda - Leía nuevamente el mensaje ¿Y si le digo que vivo arriba de ella? O mejor le pregunto dónde vive, eso sería mejor.
~ ¿Pero salió bien todo? ¿Y en donde vives quizá no me quede tan lejos ese lugar que dices?
– Bien Asami que buena estrategia – Se daba palmadas mentales en la espalda felicitándose.
– Rayos ¿será que le digo? – Decía nerviosa mientras se secaba su moreno cuerpo –. Bueno que puedo perder a lo mejor vive súper lejos de acá.
~ Si salió perfecto. Emm pues vivo en uno de los apartamentos del hotel Ciudad República y por acá esta ese lugar.
– Demonios si esta acá – Caminaba de un lado a otro ya no podía con sus nervios.
~ ¿En serio vives en ese hotel? Dicen que es muy lindo.
– Genial ni sabe de él – Dijo feliz Korra mientras se colocaba su ropa interior.
~Si es maravilloso, estoy en uno de los pisos de hasta arriba y tiene una vista maravillosa.
– ¿Debería de decirle que también vivo acá? – Movía sus dedos sobre el celular en señal de nerviosismo.
~ Si la ciudad es muy linda y más cuando se ve desde arriba, el parque, el lago y el puente.
~ Si muy lindo. Supongo que te has hospedado acá?
~ Hermoso. Y si, aparte porque también vivo acá jajaja taaraaan.
Korra quedó estática, leyó el mensaje tres veces y no podía creerlo -. ¿La habré visto antes? No que va, la hubiera reconocido conozco de su persona.
~ Wooow no sabía perdón jaja ¿Y en que piso vives? Bueno si quieres decirme no hay presión, yo vivo en el veinticuatro :D
– Lo sé lo sé te espíe la vez que estabas con tu novia – Decía recordando esa vez que escuchó a la morena y a esa chica haciendo esas cosas que necesitaba que la morena le hiciera a ella –. ¿Qué? Ya perdiste el juicio Asami – Se hablaba a sí misma.
~ Que coincidencia jaja yo en el veinticinco.
Bien Asami actúa con sorpresa.
~ Doble wooow, mucho gusto, vecina de arriba. Entonces si queda cerca en lugar que te dije, se llama La Café esta como a dos cuadras de acá.
~ Mucho gusto vecina de abajo ¿No hago mucho es escándalo? Muchas gracias tal vez vaya ¿O hay a domicilio?
~ Solo me he quejado unas cuantas veces en la recepción pero nada más jajajaja es broma para nada no haces ruido. No, no hay solo que compres por allá.
– Piensa en algo Asami para verla pero ¿Qué? ¿Qué? – Tomaba su barbilla pensando –. Espero funcione.
~ Jajaja que mala creo que empezaré a hacer mega fiestas jajaja. Bueno creó que no probaré la comida hoy, si salgo nunca llegaré. Así que mejor pido a domicilio otra cosa...
– Malditos paparazzi – Bufó la morena.
~ Me invitaras? Jajaja. ¿Por los acosadores verdad? Tengo una idea pero no sé si te guste.
– Picó el anzuelo – Dijo dando saltos de alegría la ojiverde.
~ Por supuesto que si estas invitada sería un honor. Si por esos tontos :(. Así dime cuál es tu idea?
– ¿Le digo o no le digo? – Estaba en un dilema –. Bueno igual ella fue la que me habló ¿No? Y es por qué quiere conocerme al igual que Mako – Sus dudas se suicidaron.
~ El honor será mío. Emm pues yo pensaba tal vez en ir a comprarte algo e ir dejártelo para que puedas cenar y además de degustar la deliciosa comida que venden ahí. Solo es una idea tonta sino pues puedes pedir algo a domicilio.
Asami estaba que se moría de la emoción saltaba y releía el mensaje no podía creerlo la morena que últimamente solo se la pasaba rondando en su mente como que fuera su casa le estaba ofreciendo llevarle la cena, no había salido de ella sino de la morenaza. Se había dado cuenta que aún no respondía el mensaje y se puso en marcha con su plan.
~ Me parece una excelente idea pero sabes ¿Por qué no cenamos juntas cuando vengas? Así no comemos solas jaja ¿Qué dices?
– Debo de estar soñando – Se golpeteo las mejillas –. Asami la modelo más hermosa de todo el mundo multi talentosa y súper sexy te está invitando a cenar a su apartamento – Cerraba y abría sus ojos para corroborar si no era un sueño y se dio cuenta que no.
~ Me parece excelente señorita ahorita me pongo en marcha para ir comprar nuestra cena.
Tomó su chaqueta y su billetera y salió hacia La Café.
Asami tenía una sonrisa de oreja a oreja, no podía esperar para conocer a esa hermosa morena. Pero quería intentar sacar más información de ella.
~ Si quieres te llamo para que me recomiendes que pedir para cenar.
~ Tienes mucha razón pero y si mejor yo te llamo?
Asami se sorprendió, no creía que le dijera tal cosa pero igual ¿Qué perdía?
~ Me parece bien ya que vas por nuestra cena 41* esperó tu llamada ;)
Asami saltaba como niña mientras se dirigía a su habitación para ponerse más cómoda ¿O provocativa? –. ¿Pero qué estás pensando Asami? Es solo una cena con una chica ordinaria que tiene un cuerpo increíble y perfecto que dan muchas ganas de tenerla bajo mi dominio, ¿Dominio? Pero qué estás pensando...
Fue interrumpida por su celular y de inmediato corrió hacia la cama para contestar era un número desconocido y de inmediato supo que era Korra.
– Aló – Contestó nerviosa de escuchar por primera vez a la morena.
– Hola ¿qué tal? ¿Hablo con la señorita Asami? – Fingió su voz para causar gracia.
Asami sonrió suavemente, estaba tan feliz de escuchar su voz aunque fuera fingida.
– Si con ella habla señorita ¿Con quién tengo el gusto? – Hizo su voz más sexy
La morena se sonrojó y rió, ya no pudo fingir más.
– Con Korra, señorita sólo le llamaba para recomendarle los siguientes platillos para su cena.
Asami sonrió y le pidió el tercer menú. Korra compró el suyo y se dispuso a caminar nuevamente hacia el edificio. Siguieron hablando el resto del camino hasta que Korra subió al ascensor.
– Muy bien señorita ya voy para su morada.
– Acá la espero pacientemente joven – Y colgó la llamada
Asami estaba nerviosa no podía creer que la morena cenaría con ella en su ático y por qué no decir lo mismo de Korra temblaba de los nervios, no fue lo mismo conocer a Katara o a Mako, había sido demasiado rápido con Asami y eso le aterraba ¿A lo mejor la modelo sólo quería salir de dudas? Pensaba y se iba a hacer otra pregunta cuando el ascensor se detuvo y se abrieron las puertas.
Asami la estaba esperando cuando vio a la morena la saludo de beso en la mejilla y le dijo que la siguiera. La pelinegro se veía tan tranquila pero en realidad su estómago parecía ser una pequeña lavadora que se revolvía con cada paso que daba.
Korra entró al ático y era bastante amplio un poco más lujoso que donde vivía con su amigo Bolín.
– Adelante estás en tu casa – Le dijo la modelo mientras se dirigían a la sala principal.
– Muchas gracias – Se sentó en uno de los sillones mientras la modelo se sentaba en el otro.
Korra empezó a sacar la comida que traía en las bolsas de papel cuidadosamente. Estaban en silencio y Asami observaba a la chica que con sumo cuidado sacaba la comida y la colocaba en la mesa, observó sus manos, su rostro, su mirada de concentración. Se veía tan bien con esos jeans azul celeste y esa polera negra con cuello alto, su chaqueta de cuero muy linda por cierto y unas botas Caterpillar café oscuras y su cabello recogido en una cola de caballo alta –. ¿Cómo puede ser tan sexy? – Pensó pero tenía que alejar lo que estaba imaginando ya que si no parecería una psicópata sexual.
– Listo ya podemos empezar a comer – Dirigía su mirada a la modelo y luego al suelo mientras se quitaba la chaqueta y esta se quedó helada.
Los ojos de la morena azules profundos como el mismísimo mar la vieron de una manera tan llena de sinceridad y dulzura. Asami entendió todo lo que había hablado una vez con Mako, que esa mujer que tenía enfrente había enamorado a su amigo solo con esa mirada que no buscaba nada de fama, ni dinero mucho menos lastimar a nadie. Era pura, sincera e infantil. La modelo desvío su mirada a los brazos descubiertos de la ojiazul veía como se flexionaban mientras se quitaba la chaqueta su polera sin mangas sin duda alguna le quedaba perfecta, esos brazos tan perfectos y musculosos sin duda alguna quería sentirlos. Desvío esos pensamientos que no venían para nada bueno y mejor decidió hablar.
– Muchas gracias Korra en serio que te tomaste una gran molestia.
La piel de la ojiazul se erizó, esos ojos esmeralda la estudiaban solo con ver sus ojos, pudo observar la tranquilidad que emanaba de estos y sintió alivio. No quería incomodarla y al parecer no lo hacía.
– No, no digas eso Asami, quería que probaras la comida – Sonrió dulcemente.
Empezaron a comer y hablaron de todo un poco, que comida les gustaba, que color, si conducían, de donde eran, sus gustos por la música. Asami se impresionó por la vida que llevaba la morena, a simple vista se veía tan normal, pero le había sacado información de que entrenaba aprendiendo artes marciales además que había sacado varios cursos de distintas actividades y que aparte estaba a punto de graduarse de Ingeniera Civil, por el contrario, Korra se limitó a tocar temas acerca del trabajo de la de tez blanca ya que no quería incomodarla pero si hablaron de lo fastidiosos que eran los paparazzi.
– A ver si uno de estos días cuando tengas tiempo me enseñas algunos movimientos de defensa personal – Decía la modelo con tono sensual.
Korra notó el tono en el que había hablado la joven y sus mejillas se tiñeron de carmesí y Asami rió para sus adentros cumplió con su objetivo.
– Emm pues podría ser un fin de semana solo dime dónde y quizá puedas... Digo... Emm digo pueda emm... Enseñarte lo básico para defensa personal – Decía rascándose la nuca.
– Que linda eres – Tomó la mano de la morena y se arrepintió en el momento estaba dejándose llevar por sus instintos primitivos pero no alejo su mano –. Acá sería perfecto, tengo un gimnasio que está equipado para entrenamientos de ese tipo – Dijo señalando con su otra mano el lugar.
Korra sudaba exageradamente –. Entonces solo me dices cuando y yo vengo acá – Le sonrió de lado, también jugaría a hacerse la sexy.
Asami se puso nerviosa con esa sonrisa que la cautivo y volteo la mirada para otro lado apartando la mano poco a poco de la de Korra –. Yo... Emm te aviso si puedo este fin de semana – Tengo que hacerme la ocupada se decía en su mente.
– Avísame con tiempo para poder apartar el día entonces – Le guiñó el ojo a la actriz y vio que un sonrojo muy hermoso apareció en esas mejillas blancas.
Asami iba a responder cuando una canción que parecía algo de rock se escuchó a lo lejos y Korra se levantó para sacarlo de su chaqueta –. Genial debe ser su novia – Pensó con pesadez y con ¿Celos?, vio que la ojiazul le hacía señas para poder contestar y esta asintió.
– Aló hola Nathy ¿Cómo estás?
– Nathy pffff – Veía como la morena le hacía señas para alejarse un rato –. Muy bien Asami querías que te tratara de forma parcial acá lo tienes – Hablaba en su mente de forma enojada y celosa –. ¿Pero qué? Si solo es la tonta noviecita de esta increíble mujer – Fingía revisar su teléfono para no transmitir desesperación a su invitada improvisada. Veía como la joven fruncía la entreceja – ¿Qué habrá pasado? ¿La habrá llamado para cortar con ella? ¿Tengo que ofrecerle mi hombro y brazos para que pueda desahogarse tranquila? ¿Mi cama también? – Su cabeza nuevamente salía volando, nuevamente vio a la de mirada azulina –. ¿Habrá pasado algo? – Se cuestionó –. ¿Korra le contaría? No lo creo que respondió a sí misma.
– Asami disculpa es que era urgente – Decía apenada mientras regresaba con la pelinegra.
– Descuida Korra no tengas pena – Ponía su sonrisa perfectamente fingida para no incomodar a su invitada.
– Gracias y perdona pero me tengo que ir – Se veía bastante agitada.
– ¿Sucede algo? – Preguntó curiosa y preocupada.
– No para nada – Mintió –. Solo que tengo que hacer algo que se me había olvidado por completo.
Asami no lo creyó y su sangre hervía por dentro obviamente ya que pudo disimular todo.
– Esta bien Korra no hay problema, igual ya es algo tarde – Dijo lo más serena posible (vaya que era actriz)
– Gracias – Tomaba su chaqueta y la colocaba en su hombro –. Espero te haya gustado la comida – Le dijo acercándose a ella.
Asami quedó paralizada, ese brazo de Korra flexionado la hacía delirar y más cuando esta se acercaba a ella para implantarle un beso suave con esos labios morenos en su mejilla derecha.
– Te escribiré ¿Sí? ¿Usas WhatsApp?
– Gracias por hacerme compañía Korra y sí, si utilizo esa app, esperaré tu mensaje – Devolvía el beso y la abrazó.
La morena salió corriendo de la puerta hacia el ascensor y Asami se sonrojó. Sin duda alguna esa joven era muy atractiva y ya sabía porque Mako hablaba tanto de ella, era tan bella por dentro como por fuera. Cerró la puerta y fue directo a su habitación.
Ya acostada pensaba el porqué del cambio tan repentino de la morena, ¿había llegado su novia al apartamento de esta? Odiaba su mente que hacia imaginar a esa mujer gimiendo por las provocaciones, toques y roces de la sureña. Tenía que hacer algo para acercarse más a ella, tenía la necesidad de poseer a Korra.
Por la mañana Korra regresó al apartamento a bañarse y cambiarse había sido una noche muy larga y no había dormido nada.
Bolín la había llamado para saber si iban a desayunar juntos y ella le dijo que sí.
Salió ya lista para desayunar, tenía sus jeans azules, botas de trabajo Caterpillar una blusa cuadricular azul de botones manga larga y su casco blanco. Bolín observó las enormes ojeras que tenía la morena pero se limitó a preguntar en donde había estado y porque parecía que no había dormido nada.
– Gracias amigo – Decía metiéndose un bocado a la boca –. ¿Te habían dicho que cocinas delicioso?
– De nada Korra y solo tu jajaja nadie debe saber que sé cocinar – Dijo en voz baja como quien oculta un secreto de Estado.
– Creo que te sobornaré – Señalaba con el tenedor al ojiverde.
– ¿Así? Entonces te sobornaré a ti también – Imitaba a la morena –. Hablaré con la prensa para contarles todo acerca de la misteriosa Korra Wolff.
– Creo que estamos mejor en paz ¿No? – Rieron al unísono.
Ambos terminaron de comer y fueron a cepillarse los dientes y salieron con una cámara (De Korra) sus respectivos cascos. Irían a ver el terreno en donde harían el edificio del señor Hiroshi pero antes pasarían por Suki que vivía cerca de la oficina donde trabajaban los tres.
Una vez estando cerca de la dirección que les había dado don Hiroshi esperaron a que llegara la asistente de él para mostrarles el lugar, en la espera Korra descansó en el sillón de atrás, dándose una siesta bien merecida, la noche anterior había sido agotadora y a su mente vino Asami.
– Mierda me olvide de ella – Pensó para sí –. Abriendo los ojos tomó su celular y buscó el contacto de Asami para escribirle.
~ Buenoos días Asami espero que tengas un excelente día lleno de éxitos en todo lo que hagas un abrazo.
Bloqueó el celular y se quedó profundamente dormida.
En el ático del hotel de Ciudad República sonaba un celular a toda libertad.
La pelinegra gruñó ante el ruido que la despertaba era la llamada de su amiga Opal.
– ¿Qué? – Dijo en tono cargado de molestia.
– Hola querida Opal tanto tiempo sin saber de ti – Hacía una falsa imitación de su amiga.
– ¿Qué quieres Opal? Estaba durmiendo – Dijo en tono de pocos amigos.
– ¡Ay perdón! Sólo llamaba para decirte que ya estoy en el elevador de tu hotel y voy directo a verte te tengo buenas noticias amiga – Su entusiasmo sacó la sonrisa de Asami.
– Bien sólo tienes que entrar desactivaré el seguro de la puerta.
– Muy bien amiga – Colgaba el celular.
Asami iba a devolver el celular a la mesa de noche cuando vio que tenía un mensaje. Sonrió al ver que era un mensaje de esa morena que le quitó en sueño durante el resto de la noche y parte de la madrugada. Mordió su labio inferior y releyó el mensaje.
Se le había olvidado la última vez que recibió un mensaje así, ni su ex novia se los mandaba cuando aún andaban. Se apresuró a contestar.
~ Hola Korrita muchas gracias que también tengas un excelente día.
Hizo a un lado su celular y se dispuso a volver a dormir cuando entró su queridísima amiga arrojándose encima de ella. Ambas rieron mientras se adentraban a las cobijas.
– ¿Y bien? ¿A qué se debe tan agradable visita? – Cuestionaba mientras se ponía de lado para ver de cara a su amiga.
– Ay Asami estoy tan feliz, por fine invitaron a participar en el desfile de Victoria ¿Puedes creerlo? – Abrazaba a la de tez blanca y su sonrisa era cada vez más grande.
– ¡Amigaaaa felicidades! No sabes lo feliz que me haces – Abrazaba fuertemente a la chica morena de mirada verde.
– Gracias Asami y tú ¿Irás este año? Di que sí por favor –. Juntaba sus manos en forma se suplica.
– Si Opal si iré, ayer me dieron la invitación.
– Al fin juntas ¿Y sabes donde será la presentación? O ¿Quiénes cantarán? – Cuestionaba con cierta curiosidad.
– Ni idea sabes que son cautelosos con sus presentaciones – Alzaba los hombros.
– Pronto nos dirán. ¿Llevarás a alguien?.
– Mmm la verdad no lo sé – A Asami se le prendió el foco ¿Y si invitara a Korra? ¿Aceptaría? – Quizá invite a alguien pero tengo que pensarlo.
– Yo tampoco sé quizá vaya mi familia – Dijo bostezando –. ¿Dormimos? Tengo sueño.
Asami asintió y se quedaron dormidas.
– Korra despierta – Movía un poco a la morena – Ya vino la asistente de Hiroshi.
Poco a poco abría sus ojos y se sentaba, vio que ciertamente estaba bajando de un carro una joven de planta de asistente. Korra se estiró y junto con Bolín sacaron unos recipientes plásticos un metro de medidas extensas y sus cascos.
– Mucho gusto ingenieros, mi nombre es Melissa soy la asistente del señor Hiroshi – Estrechaba las manos con todos.
– Mucho gusto él es Bolín ella Suki y mi nombre es Korra – Le sonreía.
Todos se dirigieron al terreno que estaba destinado a la construcción del edificio. Korra iba junto con Melissa explicándole lo que iban a hacer hoy para que ella pudiera reportarlo al señor Sato.
– Mediremos el terreno para poder sacar los planos y estos se los mostraremos a Hiroshi además de hacer un estudio del suelo para ver qué podemos hacer aún que de ver muy resistente – Decía la morena con muecas y señas con sus manos a la asistente.
La asistente veía asombrada a Korra por todo lo que le explicaba, además de que era muy sexy y hermosa cuando hacia sus muecas solo se limitaba a asentir y apuntar ya que tenía que hacer un reporte de lo que habían hecho los jóvenes para el don Hiroshi.
Los ingenieros empezaron a medir el lugar, analizaron los alrededores, el suelo, tomaban muestras de éste. Después Suki acompañaba a Bolín para ayudar con las muestras, Korra estaba con Melissa hablando mientras guardaban las cosas que ya no utilizarían.
– ¿Y te veré seguido en la construcción? – Preguntaba la asistente con sus ojos café brillando.
– Si Bolín y yo nos encargamos de llegar a cabo estas construcciones aunque no vendremos todos los días ¿Por qué? – Hasta ahora había entendido el porqué de la pregunta de la joven y la vio con una sonrisa muy confusa.
– Para no sé, quizá vernos – Pasaba su cabello detrás de su oreja sonrojada –. Ya que el señor Hiroshi quiere seguir la construcción de cerca – Afirmaba penosa.
Korra le sonrió y alzó la ceja – ¿Segura que solo para eso?.
– Emm pues quizás... Sería mejor...no sé vernos en un lugar más ¿Privado? – Esquivaba la mirada azul de la morena.
– ¿Me estas insinuando a que salgamos como en una cita? – Dijo en tono serio.
La joven abrió sus castaños como platos por el atrevimiento que le estaba dando a la ingeniera.
– Perdone ingeniera... Yo no quise... Si la ofendí perdone... Creí que... – Fue interrumpida por la morena.
– Bromeaba ¿Sabes? – Sonrió dulcemente –. ¿Qué te parece si te invito a cenar esta noche?.
– Qué mala es – Tocaba su corazón –. Me asusté mucho, me parecería perfecto ¿En dónde nos juntamos? – Se sonrojaba más.
A Korra le pareció adorable esa joven de tez blanca –. Si quieres puedo pasar por ti cuando salgas de trabajar, regálame tu número para poder llamarte – Sacaba su celular y se lo extendió a la joven.
Esta marcó el número y se llamó para que ambas tuvieran sus contactos. Terminaron de guardar las cosas y los otros dos jóvenes guardaron las que traían y subieron al carro. Esta vez Korra manejaría y Melissa se sentó del lado del copiloto.
Korra puso algo de música para que se relajaran un poco mientras iban a dejar a la asistente a su oficina.
Ya habían llegado a la oficina de la corporación y estaba sacando las muestras del carro para dirigirse a la oficina que compartían los tres.
Corporación de Constructores, Ingenieros y Arquitectos estaba ubicado en unas oficinas en el centro de la ciudad, la entrada era un gran portón verde en donde al abrir se encontraba la garita de los guardias quienes pedían la identificación de los visitantes. Al entrar se encontraba el enorme parqueo al aire libre donde se encontraban los carros de la empresa, de trabajadores y de los jefes de diferentes departamentos así como los dueños de la empresa.
Del lado izquierdo estaban las bodegas en donde se encontraba la maquinaria pequeña, herramientas de trabajo, repuestos etc. En medio estaba la recepción era una enorme media luna de madera que era el escritorio de la recepcionista y al lado derecho de este estaba la puerta que conducía por medio de un corredor con puertas de ambos lados en donde al final estaba la oficina de los dos ingenieros y la asistente de la morena. Y afuera del lado izquierdo se encontraba el comedor y los baños para uso del personal y en el segundo nivel se encontraba la oficina del ingeniero San Von Kleist y además estaban las tres salas de juntas que servían para reuniones de personas interesadas en trabajar con la corporación.
Una vez entraron a la oficina Bolín se dirigió hacia el "laboratorio" y empezar a analizar todo lo que habían recolectado en el lugar junto con el calculista Julio. Korra junto con Suki se dirigieron a la computadora para empezar a trasladar las medidas a una tabla y empezar a trabajar en algo de los planos, llamaron al arquitecto y uno de los primos de Bolín y además ex novio de Korra, Fernando. Él era el encargado de hacer los diseños de los proyectos que los jóvenes ingenieros llevaban a cabo, era un master para esas cosas, era su pasión y eso había servido mucho para el desarrollo y crecimiento internacional de la empresa, ya que sus diseños eran únicos y cautivadores. Suki le explicaba todo lo que había apuntado de lo que el señor Hiroshi les había dicho que tenía pensado en hacer y Fer empezaba a apuntar en un idioma que solo él conocía (garabatos) y dibujaba de manera no especifica cada cosa que le parecía esencial de la información que la asistente de su ex le decía. Mientras tanto Korra había hecho unos planos de las bases que podría llevar el hotel con forme a lo que había analizado en el lugar, la morena era la encargada de lo más importante de las construcciones y eso era la cimentación. Korra aún no se había graduado de la universidad a penas le faltaba un año para salir de eso, pero cuando empezó a trabajar en la compañía ella sacrificó muchas noches para sacar muchos cursos acerca de cimientos, tanto en la era moderna como en la antigua y eso la hacía respetarse como una de las cabezas más geniales para hacer cimientos extraordinariamente resistentes, eso se debía a la capacidad que tenia de prever con sumo cuidado posibles catástrofes, su cerebro ponía a prueba cada posible falla y esta lo mejoraba con nuevas formas de reforzar las construcciones con los mejores materiales.
Pasaron casi toda la tarde trabajando en lo que a cada uno le correspondía, el otro día se repartirían la información ya procesada para que estuvieran seguros de lo que harían el otro día se repartirían la información ya procesada para que estuvieran seguros de lo que harían.
Korra fue a cambiarse de ropa, siempre guardaba ropa más cómoda en la oficina para salir más relajada. Ya que tenía una cita quería sentirse más libre. Había hablado con la hermosa Melissa que pasaría por ella a las cinco de la tarde ya que a esa hora salía ella, Korra por ser una de las jefas tenía un horario muy distinto, salía a las cuatro de la tarde y si quería irse antes pues tenía todo el derecho de hacerlo, pero siempre y cuando cumpliera con el trabajo que le correspondía, ella nunca tuvo la necesidad de utilizar esos "poderes" que su puesto tenía.
– Asami cariño, tu padre y yo queríamos invitarte a cenar – Hablaba en tono amoroso y entusiasmado.
– Madre bella, estaré ahí ya te lo había dicho, por nada del mundo me perderé esa cena.
– Lo sé mi niña pero como eres una persona tan ocupada e importante, supuse que se te olvidaría – Decía bromeando.
– Madre por favor, estaré en la oficina de mi padre a las cinco en punto, me meteré a bañar ahorita ¿Si? te amo mucho.
– Te esperaremos mi pequeña jazmín, te amo – Colgaba la llamada.
Asami se metió a bañar, se sentía toda pegajosa, había estado haciendo ejercicio junto con su amiga Opal alias la mujer más obsesionada con el peso que el mundo hubiera conocido. Una vez bañada se dirigió a su guardarropa para buscar algo cómodo, irían a un restaurante que desde pequeña había visitado junto con sus padres y se había convertido en tradición ir, aunque sea una vez al mes a ese lugar que guardaba tantos recuerdos de su niñez, adolescencia y entrada a la juventud. Se puso unos jeans negros, unos tenis que le habían regalado por la campaña que tenía con Nike, una blusa negra de media manga y una chaqueta corinta con negro que tanto le gustaba. Se puso en marcha con su camioneta Prado Land Cruiser del año para llegar a industrias futuro y llevar a sus padres a cenar.
Korra tomó su casco y chaqueta se despidió de todos excepto de Suki quien se iba con la morena para que la dejara en sus clases de inglés. Korra le había dicho que tenía que mejorar ese idioma para poder seguirla llevando a otros lugares que solo hablaban ese idioma y esta acepto con gusto igual ella no pagaba esos cursos y aprovecharía al máximo. Era uno de los beneficios que la ojiazul le había dicho que tendría al aceptar el trabajar con ella y era feliz por ello, todos envidiaban su trabajo.
Asami estaba aparcada esperando a que sus padres salieran para poder ir a cenar, hablaba con Katara acerca de cómo fue hablar con la morena, por supuesto no le menciono que ya la conocía, quería saber si Korra le comentaría algo acerca de la cena improvisada que tuvieron ayer por la noche.
– Te digo que me cae bien Katara, es muy amigable – Decía en tono molesto, Katara insistía en que tenía que llamarla para que se acercaran más y se conocieran mejor.
Observó como una hermosa Kawasaki Ninja H2 color negro recubierto con espejo se parqueaba adelante de ella. Pero quedó más asombrada cuando vio a la persona que en cámara lenta (Así vieron sus ojos) quitaba su casco para dejar caer esos cabellos castaños largos –. ¿Qué carajos? hablamos después Katara ahí vienen mis padres – Mintió mientras no esperaba respuesta colgó el celular –. ¿Qué rayos hace esta hermosa mujer acá? ¿Sera que espera a alguien? – Veía idiotizada a esa mujer que vestía unos jeans negros y unas botas igual Caterpillar pero negras también y su chaqueta de cuero que le tallaba perfectamente esa espalda tan sexy y bien trabajada.
Ya eran las cinco menos veinte –. Justo a tiempo – Dijo la morena que dejaba el casco en el sillón para que Melissa pudiera reconocerla metió su mano en su bolsa y sacó su celular y empezó a escribir.
Asami no dejaba de veocido. Una vez bañada se dirigió a su guardarropa para buscar algo cómodo, irían a un restaurante que desde pequeña había visitado junto con sus padres y se había convertido en tradición ir, aunque sea una vez al mes a ese lugar que guardaba tantos recuerdos de su niñez, adolescencia y entrada a la juventud. Se puso unos jeans negros, unos tenis que le habían regalado por la campaña que tenía con Nike, una blusa negra de media manga y una chaqueta corinta con negro que tanto le gustaba. Se puso en marcha con su camioneta Prado Land Cruiser del año para llegar a industrias futuro y llevar a sus padres a cenar.
Korra tomó su casco y chaqueta se despidió de todos excepto de Suki quien se iba con la morena para que la dejara en sus clases de inglés. Korra le había dicho que tenía que mejorar ese idioma para poder seguirla llevando a otros lugares que solo hablaban ese idioma y esta acepto con gusto igual ella no pagaba esos cursos y aprovecharía al máximo. Era uno de los beneficios que la ojiazul le había dicho que tendría al aceptar el trabajar con ella y era feliz por ello, todos envidiaban su trabajo.
Asami estaba aparcada esperando a que sus padres salieran para poder ir a cenar, hablaba con Katara acerca de cómo fue hablar con la morena, por supuesto no le menciono que ya la conocía, quería saber si Korra le comentaría algo acerca de la cena improvisada que tuvieron ayer por la noche.
– Te digo que me cae bien Katara, es muy amigable – Decía en tono molesto, Katara insistía en que tenía que llamarla para que se acercaran más y se conocieran mejor.
Observó como una hermosa Kawasaki Ninja H2 color negro recubierto con espejo se parqueaba adelante de ella. Pero quedó más asombrada cuando vio a la persona que en cámara lenta (Así vieron sus ojos) quitaba su casco para dejar caer esos cabellos castaños largos –. ¿Qué carajos? hablamos después Katara ahí vienen mis padres – Mintió mientras no esperaba respuesta colgó el celular –. ¿Qué rayos hace esta hermosa mujer acá? ¿Sera que espera a alguien? – Veía idiotizada a esa mujer que vestía unos jeans negros y unas botas igual Caterpillar pero negras también y su chaqueta de cuero que le tallaba perfectamente esa espalda tan sexy y bien trabajada.
Ya eran las cinco menos veinte –. Justo a tiempo – Dijo la morena que dejaba el casco en el sillón para que Melissa pudiera reconocerla metió su mano en su bolsa y sacó su celular y empezó a escribir.
Asami no dejaba de ver cada movimiento que hacia la morena, agradecía grandemente que sus vidrios estaban totalmente polarizados, un sonido la sacó de sus pensamientos –. Mierda mierda mierda –. Dijo con el corazón acelerándose cada vez más –. Me estaba escribiendo a mí – Afirmó mientras abría el chat.
~Hola Asami perdón por no haberte respondido antes pero no sabes lo ocupada que he estado, espero te encuentres bien.
~Hola, no te preocupes yo he estado igual. Y que haces de bueno?
Así es ella quería saber que carajos hacia la morena afuera de la empresa de su padre y no quería esperar más.
~Acá esperando a alguien para ir a cenar ¿Y tú?.
– ¡Auuuuuuchhh! – Dijo la ojiverde al leer eso, bien eso te pasa por ser tan directa.
~Oh que bien, a tu novio me imagino.
Tenía que sacarle la información a como diera lugar.
~No jajaja no tengo novio. Es alguien que conocí hace poco :)
– Pero ¿Qué rayos? – Dijo la morena en su mente mientras movía su cabeza –. Acaso es de su inconveniencia – Pensó.
Asami se dio cuenta de la reacción de la morena y se maldijo en su interior, estaba siendo muy escandalosa por sus celos y ganas de saber quién era la persona que esperaba la mujer que la tenía loca.
~Que bien me alegro mucho, siempre es bueno conocer gente nueva.
~Así es, más cuando acabas de mudarte jajaja. Te hablo después tengo que manejar. feliz tarde :D
Asami rápidamente volteo la mirada a la puerta del edificio de su padre y vio como una mujer que conocía perfectamente se acercaba a su morena (hipotéticamente hablando) abrazándola, tocándola más de lo debido (Impuesto por su mente) y besaba la mejilla de la chica que tanto soñaba con tenerla encima o bajo su cuerpo.
– Maldición – Masculló –. Como es posible que hasta la asistente de mi padre pueda tener una cita formal con ella y yo que soy su jefa (por así decirlo) ¿No?
~No tengas pena feliz tarde Korra.
Observó detenidamente como la morena abrochaba el casco a la asistente de su padre, de cómo subían a esa hermosa motocicleta y esta abrazaba la cintura que quería proclamar como suya, estaba tan adentrada en su enojo que no se dio cuenta que sus padres tocaban la ventana del auto para que les abriera las puertas. Reaccionó y dejo pasar a sus padres, tenía que fingir que no había pasado nada en su mente y estomago así que se puso en marcha mientras saludaba a sus padres preguntándoles ¿Cómo estaban?
Llegaron al restaurante y su padre daba la información de la reservación para que los dirigieran a su mesa. Asami abrazaba a su madre mientras en su mente estaba ardiendo Troya, no dejaba de pensar en su asistente y no por el hecho de que le gustara, sino porque estaba teniendo UNA CITA CON KORRA POR LOS ESPÍRITUS. Se sentaron en la mesa que tenían reservada y tomando los menús empezaron a ver que ordenarían, en un movimiento que hicieron sus ojos para ver hacia la izquierda pudo observar a su verdugo haciendo lo mismo que ella con su "Cita" en unas mesas que estaban apartadas de todos –. No puedo creer que la trajera a un lugar tan caro – Pensó amargamente. Sin duda alguna no comería tranquila, quería ver cada movimiento de esa "zorrita" con la morena.
– Asami, que vas a pedir – Dijo su padre llamando la atención de su hija que estaba perdida en sus pensamientos con la vista en saber dónde.
– Perdón padre – Dirigió su mirada al mesero que esperaba la orden –. Magret de pato con salsa oporto por favor – Hizo entrega del menú.
Estaba charlando con sus padres pero al mismo tiempo estaba observando disimuladamente a la mesa donde se encontraba la morena y su zorra digo cita. Tenía que idear un plan para que no se llegaran más citas para la asistente de su padre y haría lo que fuera para poder cumplirlo...
