Hola a todas! He regresado de nuevo y para hacerlas felices una vez mas. Bueno, no están para saberlo ni yo para contarlo, pero en honor a que hoy 30 de Abril es mi cumpleaños que mejor que festejarlo con la continuación del capitulo, por fin estoy a punto de acabar la Saga de Ares que tanto dolores de cabeza me esta dando para pasar a la buena. Sin mas, me despido de ustedes, sobre todo de todas mis lectoras que siempre están ahí esperando a mi actualización. En especial a Carmen, Dameli, Yolandachiku y Sol Naciente que siempre están apoyándome (y presionándome) para seguir con la historia, sin mas chicas, las dejo leer y nos leemos el próximo capi.
~ 1 ~
Ares estaba asustado, no sabía que más hacer, pero todo lo que estaba haciendo en ese momento claramente no estaba funcionando, dentro de la esfera se encontraba Athena, ahora quieta, no se había movido desde hacía momentos atrás, se acercó a la burbuja y se apoyó sobre ella, tratando de escuchar algo, un solo movimiento, pero nada… solo la veía ahí, sin decir nada, sin repelar ni siquiera con los ojos abiertos
-Athena- le susurro pero ella no respondió, se encontraba inconsciente –no te mueras, no me dejes
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El resto de los Caballeros se encontraban corriendo hacia donde se encontraba aquella mansión, desde hacía un poco más de dos horas habían sentido débil el Cosmo de la joven deidad y eso solo indicaba una sola cosa, que se encontraba en grandes problemas, solo esperaban que estuvieran equivocados.
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Joshua salió disparado en contra de un árbol de grueso tronco, eso no lo había esperado por parte de aquel rubio. A simple vista se veía tranquilo, sereno, incapaz de hacer o herir a alguien, una persona tranquila… pero el comentario que había salido de sus labios sin siquiera pensarlo le había costado una muy fuerte patada en su rostro que lo había mandado a volar unos muy buenos metros.
-¡Repite lo que has dicho!- exigió de nuevo Shaka mientras se dirigía hacia su oponente que aún estaba en el suelo -¡Que lo repitas!- le ordeno mientras lo tomaba por el cuello de su camisa
-¿Qué te molesta?- le pregunto de manera burlona -¿Qué por eso se quede? ¿o que yo diga la verdad?
Shaka le soltó el agarre y antes siquiera de que sus rodillas tocaran el suelo, extendió su mano que quedo frente al rostro del joven, de la palma de Virgo emergió un destello amarillo que formo una gran explosión y envió al suelo de nuevo a su oponente. Este apenas se pudo incorporar para poder caminar de nuevo a donde se encontraba el Caballero de Athena, respirando agitadamente, aquellas palabras no le habían gustado para nada y estaba completamente seguro que a sus compañeros tampoco.
-¿Quieres que lo repita?- insistió Joshua -¿de verdad quieres que lo repita?- Shaka no respondió ante la provocación, el guardián de Ares sonrió –te lo diré una vez más, fuerte y claro…- se detuvo a unos cuantos metros –como lo escuchaste Shaka de Virgo… estoy enamorado de Athena y peleare no solo para que ella se quede a lado de Ares; sino también, para que se quede a mi lado
Shaka no soporto mas ese insulto que el joven estaba declarando… jamás y es algo que podía asegurar… la diosa jamás se quedaría a lado de Ares y mucho menos de aquel hombre que la pretendía. Su Cosmo se comenzó a elevar de manera agresiva, demasiado para el gusto de su contrincante, quien a simple vista se dio cuenta de que seguir provocando a Virgo era algo que no debió haber hecho.
-Eso jamás pasara- susurro lo suficientemente alto para que Joshua lo escuchara –jamás se quedara aquí y antes daré mi vida con tal de sacarla de aquí
-¿Por qué?- le pregunto -¿Cuál es tu insistencia en llevártela la de aquí?
-Ella no pertenece a este sitio- respondió sabiamente
-¿Por qué?- insistió Joshua -¿Por qué no es Atenas? ¿Por qué no somos guerreros de ella?
-Porque ella jamás se fijaría en un tipo como tú- le respondió sagazmente, logrando enfurecer al chico –jamás despertaras en ella más que lastima, compasión y en el mejor de los casos repugnancia por pertenecer al lado enemigo
-¿Qué estás diciendo?- insistió Joshua
-Lo que claramente entendiste- le respondió de nuevo –jamás harás que ella te logre siquiera tener cariño
-¡Cállate!- grito y se lanzó contra Shaka
Una lluvia de puños y patadas se comenzó a formar por parte de Joshua, pero Shaka se encontraba tan tranquilo que lo único que hacía era esquivarlos, había calmado su mente, aunque aún sabía que dentro de él se encontraba la furia al saber que aquel hombre se había fijado en la diosa que él protegia a lado de sus compañeros. Pero no se podía dar el lujo de poner sus sentimientos antes que el deber que como Caballero tenia, y si sus respuestas filosas y despectivas podían hacer el trabajo de hacer perder el control a su oponente pues lo haría sin dudar alguna.
Ser Caballero era para todo lo que se había entrenado durante mucho tiempo, siempre venerando a la diosa a la cual protegia a pesar de que no se encontraba en el Santuario… pero conocerla de un momento a otro, fue algo que no esperaba y mucho menos la forma en la que ella se comportaba
Una mujer que era incapaz de ser dominada por alguien y eso fue algo que él tomo como reto personal, hacer valer más su condición de guerrero, querer demostrar que podía ser más fuerte que ella, pero que equivocado estaba… a pesar de solo llevar unos meses ella había demostrado ser más fuerte que él y el resto de sus compañeros… eso es lo que lo había cautivado sin siquiera darse cuenta
-¿Y crees que la conoces?- dijo en voz alta mientras detenía el puño de Joshua que iba directo a su rostro –no sabes nada acerca de ella
-¿Y tú sí?- le planto Joshua, pero lo que más le molesto fue ver la sonrisa ladina y orgullosa de su rival -¿De qué te ríes?- intento patearlo pero no pudo ya que en ese momento Shaka lo libero y se situó detrás de él a unos metros
Joshua respiraba entrecortadamente, Virgo había tomado también el control de la pelea psicológica, se le estaba yendo de las manos, jamás pensó que Virgo se comportaría de esa manera, pensaba que aquellas declaraciones lo harían perder el objetivo, pero tal parecía que no, al contario… parecía que le daba más ánimo, por no querer perder lo que él consideraba que era de él. Joshua se detuvo un momento…
-Eso quiere decir…- susurro para él mismo y comenzó a reír, Shaka frunció el ceño al escuchar las risas -¡no puedo creerlo!- le dijo en voz alta -¡Estás enamorado de tu diosa!
-¿Qué tonterías dices?- le pregunto ocultando su nerviosismo –hablas solo estupideces
-Demuestras más que celos por tu diosa, los celos que demuestran pertenecen al amor que un hombre siente por una mujer
-Te equivocas- respondió mientras apretaba con más fuerza de la normal aquel rosario
-Vamos… solo admítelo…- le insistió –admite que deseas hacer lo que yo hice… solo admítelo
-¿Qué?- la curiosidad le gano a Virgo -¿Qué fue lo que le hiciste?
-¿No me digas que no lo has hecho?- le pregunto burlonamente –Shaka, los labios de ella son tan… ardientes- dijo mientras acariciaba sus labios –jamás pensé que ella…
Ni siquiera pudo terminar la frase que estaba creando en su mente, pues Shaka se lanzó contra aquel hombre de un momento a otro y ahora era él quien estaba repartiendo golpes a diestra y siniestra, Joshua no se podía defender de todo el repertorio de Shaka, la fuerza de los golpes era aún más intensa de la que al principio manejaba, incluso podía sentir que el Cosmo aumentaba con cada golpe.
Joshua cayó al suelo, apenas podía respirar, se trató de incorporar… pero al desviar la mirada hacia el Caballero Dorado se dio cuenta de que hacia él se dirigía una horda de espíritus, se trató de poner de pie pero en ese momento fue impactado por estos, dos troncos de árbol corrieron la suerte de ser partidos en dos. Shaka se acercó un poco más a su oponente, apenas se podía mantener con conciencia.
-¿Qué pasa? ¿Es todo? ¿Ya no tienes nada que decir?- le seguía insistiendo, pero Joshua no decía nada, solo lo miraba, sabía que una broma en ese momento podría costarle la vida –Veo que no tienes nada que decir
-Si crees que me voy a rendir… estas equivocado- susurro, Shaka no lo escucho pero le vio mover sus labios
-Veo que la Horda de Espíritus no es lo suficiente fuerte para acabar contigo- comento mientras ondeaba el rosario –Espero que estés listo para ir al Infierno
-¿Qué idioteces dices?- le pregunto Joshua sin dar alguna señal para ponerse de pie, solo observo como el Cosmo de Shaka comenzó a elevarse
-Seim Samsara- nombro uno de sus ataques más poderosos, de pronto Joshua comenzó a sentir como si lo estuvieran desprendiendo de su alma, sabía que este sería su final…. Pero algo paso, algo que ni el mismo Shaka pensó que pasaría.
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~ 2 ~
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Un fuerte Cosmo exploto de un momento a otro, todos los Caballeros que se habían reunido para acudir al rescate de la princesa Athena se había dirigido de inmediato hacia la mansión, punto donde se sentía aquel poderoso Cosmo.
Comenzaron a correr a todo lo que sus piernas les daban, esa energía que sentían en ese momento pertenecía a Ares o a algún otro guardián que se encontrara a su servicio, pero estaban seguros que a la diosa no pertenecían. Kanon encabezaba la compañía mientras que los demás lo seguían de cerca sin separarse más que lo suficiente para no estorbar a ninguno de sus compañeros, ahora Aioros había optado por usar sus alas para poder tener mayor velocidad.
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Milo lo sabía, algo malo estaba pasando y tenía que dejar de estar haciéndose el tonto, (que bien sabía que si su buen amigo estuviera ahí le diría sin duda alguna que le estaba saliendo bien naturalito) había problemas en la mansión y tenía que llegar lo más rápido que podía.
Dio una vuelta hacia un atajo donde sabía de antemano que podía llegar más rápido, pero sin darse cuenta tropezó con algo, ambos cayeron al suelo pero se incorporaron de inmediato, Milo se encontraba a modo de defensa al igual que su oponente
-Shaka- susurro mientras se acercaba a su amigo –ere solo tu
-¿Esperabas a alguien más?- pregunto mientras se acercaba a él
-Que agresivo- respondió mientras se le quedaba viendo, se veía a cientos de kilómetros que Virgo se encontraba enojado -¿Qué haces aquí?- pregunto mientras volvían a tomar el camino
-Voy directo a la mansión- respondió al mismo tiempo que volvían a correr
-¿También te perdiste?- le pregunto como no queriendo
-Por supuesto que no- dijo ofendido –solo que me demore más de lo que tenía planeado
-Ya veo- dijo y se calló, continuaron corriendo hasta que la curiosidad pudo más que la seriedad -¿estás enojado?
-No- respondió de inmediato
-Está enojado- pensó para sí mismo, pues la forma en la que le respondió fue demasiado irritable
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-¿Qué diablos es esto?- pregunto en voz alta Afrodita al observar como la mansión se encontraba bardeada con una gruesa capa de enredaderas que aún se encontraban en crecimiento
-No hay paso por arriba- afirmo Aioros mientras descendía del cielo y sus alas desaparecían –está bloqueado por todos los lados
-¿Cómo entramos?- pregunto Kanon de nuevo
-Aun lado- ordeno Aldebarán que había tomado distancia
Comenzó a concentrar su Cosmo y de un momento a otro evoco su Gran Cuerno, pero no funciono, las enredaderas no dieron señal alguna de desaparecer para dejarles libre el camino, de nuevo comenzó a reunir su Cosmo, en esta ocasión rompió su postura y cuando evoco de nuevo su Gran Cuerno lo hizo de una manera diferente a la normal. Extendió su mano izquierda para que una fuerte onda de aire y Cosmo saliera disparada hacia el objetivo, de un momento a otro dio otro paso más adelantando ahora su pierna derecha para usarla como apoyo al mismo tiempo que su brazo derecho del cual salió otra fuerte onda, pero nada, no ocurrió absolutamente nada, las enredaderas no daban señal alguna de quitarse de ahí
-No puede ser posible- susurro Shura mientras se acercaba a la parte atacada –después de uno de los ataques más poderosos de la Orden, aún sigue sin demostrar daño alguno
-¿Qué vamos a hacer?- insistió Camus –el Cosmo de quien sea se está elevando aún más, no podemos quedarnos a esperar aquí afuera… Kanon
-Lo sé- respondió seriamente mientras pensaba en que más hacer
-Deberíamos de…
-¡Compañeros!- interrumpió Milo a Afrodita
-Hasta que llegan- susurro Camus mientras se cruzaba de brazos
-¿Ya vieron esta cosa?- pregunto mientras se acercaba a las hierbas y arrancaba de un puño de estas
-Habríamos que estar ciegos para no verlas imbécil- le respondió Camus
-¿Y porque no han entrado?- pregunto mientras seguía arrancando las enredaderas, los presentes trataban de soportar las idioteces del recién llegado –no se puede, es imposible… crecen otra vez
-Gracias por decirnos lo obvio Escorpión- dijo sarcásticamente Géminis mientras desviaba su atención a Virgo -¿Por qué demoraron tanto?
-Yo porque me confié demasiado y tome más tiempo del que necesitaba- Virgo traro de sonar seguro –pero Milo se perdió o al menos es lo que me dio a entender
-¿Por qué no me sorprende de él?- pregunto Camus al viento mientras veían como aun trataba de quitar el hierbajal manualmente
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Afrodita arrojaba sus Rosas Piraña desde las alturas al mismo tiempo que Aioros disparaba sus flechas doradas seguidas una de otra, Aldebarán desde tierra aun trataba de romper aquella pared con su Gran Cuerno junto a Shura con su Danza de Excalibur después de que Camus lo congelara con su Rayo de Aurora. Milo trataba de hacer que sus Agujas Escarlatas atravesaran la pared mientras que Shaka trataba de hacer que cayeran con su Horda de Espíritus y Kanon con su Explosión de Galaxias
Pero ninguna de sus técnicas tenía algún efecto, tan pronto como ellos atacaban un punto en especial este se regeneraban y de eso todos se dieron cuenta, se encontraban ya cansados, los Guerreros no habían representado gran esfuerzo pero esa maldita pared y sobre todo esas malditas enredaderas estaban representando un gran sacrificio para ellos. Respiraban agitadamente, las fuerzas se les estaban agotando y la joven deidad aún se encontraba en peligro. Mientras apoyaba sus manos sobre sus rodillas Kanon desvió la vista hacia un punto de la maleza, ese sitio aún no se regeneraban del todo, lo estaba haciendo de una manera lenta.
-Una vez más- ordeno mientras se erguía llamando la atención de todos
-¿Para qué Kanon?- pregunto Milo –Esto no está funcionando
-¿Tienes algo en mente?- pregunto Shura, este solo asintió –espero que sirva, porque nos estamos quedando sin energía
-Esta vez servirá- comento seguro –solo tenemos que atacar ahí- señalo el sitio que había visto, todos asintieron, confiando en el líder del grupo
-Si así lo dices- se unió Milo a la esperanza
-Aun lado Milo- le advirtió Afrodita que dio un salto para tomar altura -¡Rosas Piraña!- una horda de rosas lo comenzó a rodear y de un momento a otro se estrellaron en el punto señalado por Kanon, este dejo abrir una brecha grande –aún no se regenera, lo hace lentamente- susurro
-¡Trueno Atómico!- varias esferas se arremolinaron alrededor de Sagitario para estrellarse en el mismo sitio
-¡Ahujas Escarlata!
-¡Horda de Espíritus!- ambo ataques dieron en el blanco dejando aún más desprotegido aquel sitio
-Excalibur- susurro Shura mientras agitaba su brazo derecho para quitar toda la maleza que les impedía el paso
-¡Ejecución Aurora!- Camus se encargó de congelar toda esa parte de la pared impidiendo que se formara aquella maleza, en ese momento dio un salto para dejar que Aldebarán y Kanon terminaran para poder romper aquella pared.
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~ 3 ~
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Una nube de tierra se alzó, resultado de usar el Gran Cuerno y la Explosión de Galaxias al mismo tiempo. Apenas se abrió una brecha todos y cada uno de los Caballeros se adentraron al interior de la mansión, el Cosmo del enemigo iba en aumento o tal vez se habían concentrado demasiado en destruir una parte de la pared o solo estaban demasiado nerviosos al haber agotado ahora por completo su poder.
Kanon de nuevo encabezo a la compañía que comenzó a correr entre los pasillos, de vez en cuando uno de ellos desviaba la mirada hacia ese sitio, demasiado hermoso y lujoso, se veía que Ares tenía un buen lugar donde vivir. Tomaron un camino que los condujo hacia el sótano, uno demasiado grande para el gusto de ellos, al fondo se podía observar una luz que iluminaba un parte de ese sitio pero al mismo tiempo se podía sentir que ahí también se encontraba el dueño de aquel Cosmo. Bajaron los escalones lentamente, paso a paso procurando no hacer ninguna clase de ruido. Kanon apoyo su espalda en la pared tratando de escuchar algo pero no había nada. Dio la señal a Camus y Afrodita para que entraran y así lo hicieron
Lo primero que vieron fue a Ares sentado en el suelo, ocultando su rostro en el cuerpo de la joven deidad que se encontraba recostada en el suelo. Dieron la señal al resto de sus compañeros para que se adentraran pues no había nadie más que los dos dioses.
-Athena- nombro Shura mientras se acercaba junto a sus compañeros pero una fuerte onda de energía le impidió siquiera que se acercaba más
-¡No!- grito el niño mientras se ponía de pie -¡no quiero que se acerquen!- como si no fuera poco, el Cosmo comenzó a aumentar, ahora sabían que el dueño del Cosmo era Ares -¡Aléjense de ella! ¡Es su culpa!- gritaba mientras las lágrimas caían por sus ojos
-Basta- le ordeno Kanon –detente Ares- le trato de llamar tranquilamente
-¡No! ¡Váyanse de aquí!- ordeno Ares mientras una fuerte ráfaga de viento se comenzó a formar de la nada dentro de aquella habitación
-Es fuerte- menciono Aioros –tiene un Cosmo sorprendente a pesar de ser un niño
-Aun así- dijo Afrodita –hay que hacer que se calme, está fuera de control
-Yo lo calmo, aún tengo energía- dijo Milo mientras preparaba una Aguja Escarlata
-¡Eso sí que no!- le detuvo la mano Camus -¡Es un niño! ¡Y no puedes atacar a un niño con ese ataque! ¡Lo matarías!
-Entonces dime que vamos a hacer genio- le recrimino Milo mientras se perdía el brillo de su uña
-Tranquilo Ares- le llamo Aioros, pero cuando Ares le dirigió la mirada lo empujo con una onda de energía
-¡Solo detén esto!- le grito Aldebarán -¡Si sigues así no vamos a poder ayudar a Athena!
El niño solo lo observo mientras el aire se arremolinaba violentamente a su alrededor, poco a poco la presión y el Cosmo comenzó a disminuir, el niño se calmó y cayo de rodillas al suelo, solo observando a los que se encontraban ahí, su mirada se cristalizo y de nuevo las lágrimas comenzaron a deslizarse por su infantil rostro y perderse en el suelo. Shaka y Kanon fueron los primeros en dar un paso para acercarse al niño, Géminis solo poso su mano encima de la cabeza de Ares, este de inmediato rompió en un llanto aún más fuerte.
-Tranquilo- le recomendó
-Pero… pero…- hablaba entrecortadamente –yo no quería….- susurro, Kanon dio la señal y todos se acercaron a la diosa, Afrodita fue quien la tomo en brazos al ver que Shaka solo se había quedado de pie
-Kanon- le llamo preocupado –Kanon- le volvió a llamar para obtener su atención –no respira- confirmo mientras posaba su mano cerca de la nariz y boca de la chica
-¿Estás seguro?- le pregunto Aioros mientras se arrodillaba y hacia la misma prueba –Es cierto…- susurro
-Pero no tardamos mucho- dijo Milo -¡No nos tardamos!
-Está muerta- confirmo Afrodita dando el veredicto final –llegamos tarde
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Muerta… Está muerta… Llegamos tarde…
Esas palabras resonaban una y otra vez en la mente de Virgo que no había dicho palabra alguna. Pero él ya lo sabía, en el momento en que se acercó al cuerpo de la joven y no vio que hiciera algún movimiento, cuando no vio que su pecho subía y bajaba, cuando la vio más pálida de lo normal. Fallo… fallo en proteger lo que más amaba, lo que había jurado proteger al igual que sus compañeros. Se sintió extraño, de nuevo sintió aquel sentimiento de dolor, de vacío, como si algo faltara dentro de su pecho, esa misma punzada de dolor que sintió cuando la vio hablar con Renné y confesarse mutuamente que se habían gustado el uno al otro tiempo atrás. Sentía que el mundo se había acabado, sentía como si le hubieran vaciado encima un balde de agua helada… sinceramente, ya no sabía que sentía, solo sabía que algo sentía y ese sentir le provocaba una inmensa tristeza y dolor, cayó al suelo de sentón, observando como Afrodita acunaba aquel cuerpo entre sus brazos.
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¿Qué era lo que iban a hacer? ¿Para que habían entrenado tanto? ¿Para qué pelear? Esas eran las preguntas que rondaban en la mente de la mayoría de los Caballeros presentes en ese momento. Afrodita aún seguía de rodillas con el cuerpo de la joven inerte, abrazándola fuertemente, esperando a que abriera los ojos. Shura se mantenía aun de pie, pero con la mirada perdida en algún punto, Kanon se había agacho a la altura del niño, pero no para darle consuelo, sino porque de un momento a otro sintió que no podía con su propio peso. Camus había golpeado fuertemente una pared provocando un gran cráter en ella, Aldebarán se encontraba al igual que Shaka sentado en el suelo, preguntándose que había hecho mal
Milo miraba de mala manera al niño, para él no había más culpable que Ares y sus malditos guardianes. Ellos habían tenido la culpa de la muerte de la joven Athena, ellos y nadie más. Sin duda alguna tomaría venganza por la muerte de ella y comenzaría primero con ese niño que aún seguía llorando, después tomaría la vida de cada uno de los seguidores de él, los mataría con sus propias manos, no más compasión ni piedad, sería igual, con hombres, mujer y niño.
-Yo no quería que se muriera- seguía sollozando Ares –por eso la metí en la burbuja, así no escaparía, pero… se le acabo el aire- decía esperando que alguno de los presentes escuchara -¡Se le acabo y se murió!
-¡Tú!- le gruño mientras se acercaba a él, Ares retrocedió al sentir el peligro -¡Lo pagaras con tu vida!
-Alto ahí Escorpión- le detuvo Camus, Milo le miro molesto –No toques al niño
-¡Él la asesino Camus!- le recordó -¡Por su culpa está muerta!
-No es cierto- se defendió Ares aun llorando
-¡Es tu maldita culpa maldito mocoso!- le grito mientras se acercaba
-¡Con un demonio que te detengas!- le volvió a ordenar seriamente mientras se encaminaba hacia él -¡Aunque lo mates ella no volverá a la vida!- le grito -¡¿lo entendiste?! ¡No regresara a la vida!
-¡Pero servirá para tomar venganza!- dijo seguro
-¡Entiende Milo!- le dijo -¡No conseguirás nada!
Milo no dijo nada, el escozor que sentía en los ojos se liberó cuando las primeras gotas salieron de ellas, pronto una fina cascada comenzó a caer por todo su rostro. Camus y la mayoría estaba igual, exceptuando a Shaka y Kanon que aún seguían shockeados por la noticia. Todos lloraban en silencio, sufrían en silencio la perdida de la diosa. Milo se dejó caer en el suelo y escondió su rostro entre sus piernas, era una vergüenza para él que lo vieran de esa manera, Camus tomo asiento frente a él, solo observándolo, dejando caer aquellas lágrimas de tristeza. Él había ido para ayudar, pero no había hecho nada de nada. Al contrario, perdió lo más importante, lo que se le había encomendado cuidar desde tiempo atrás.
De un momento a otro Shaka se puso de pie y se encamino hacia el niño que se encontraba en una esquina llorando. Camus lo siguió con la mirada en dado caso de que Virgo pensara en lo mismo que su amigo. Cuando estuvo frente al niño, se colocó a su altura y poso su mano sobre la cabecita del niño y le comenzó acariciar para tratar de calmarlo, el niño le prestó atención
-¿Hace cuánto salió Athena de la burbuja?- pregunto tranquilamente
-No sé- respondió sincero
-¿Cuándo elevaste tu Cosmo?- tanteo
-¿Cómo?- pregunto el niño
-Cuando supiste que Athena ya no respiraba ¿Qué hiciste?
-Me asuste y grite- dijo el niño
-Gracias
Después de obtener las respuestas se acercó a donde se encontraba Afrodita y se arrodillo al igual que su compañero
-¿Me permites?- pregunto a Afrodita y este le paso el cuerpo a Shaka. Cuando lo tuvo entre sus brazos se pudo dar cuenta de que aún se encontraba tibio, le aparto con mucha delicadeza un mechón rebelde del rostro
-¿Qué vas a hacer?- le susurro Afrodita quien a simple vista estaba soportando las ganas de llorar, era un guerrero orgulloso, demasiado como para que lo vieran en un estado lamentable, ya lo estaría en su Templo, escondido a la vista de los demás, pero no ahí
-No recuerdo si son 12 o 20- susurro a modo de respuesta
-¿Qué? ¿12 o 20 que?
-Minutos Piscis- le dijo –antes de dar a una persona por muerta, algo así leí en uno de sus tantos libros de medicina.
No sabía aplicar una maniobra de RCP, pero al menos haría algo que si sabia y si se trataba de salvar a su diosa, a la mujer de la que estaba enamorado lo haría… y si funcionaba… si lo que tenía en mente la traía consigo de regreso… callaría por siempre lo que sentía y la protegería con su vida desde ese momento en adelante, viviría y moriría solo para ella, la complacería en todas sus locuras y caprichos y se convertiría en su Guerrero más fiel. Al final del día lo que más importaba era salvar la vida de la diosa, lo que sentía quedaba sin importancia alguna, no importaba nada más que traer de regreso a Athena a la vida una vez más.
En la palma de su mano derecha reunió todo el Cosmo que le quedaba, este Cosmo era ardiente, triste… pero lo suficientemente fuerte. Su armadura se ilumino, coloco su mano encima del pecho de la diosa y un fuerte golpe se dejó sentir en el lugar, una explosión de Cosmo, de un momento a otro el resto de las Armaduras comenzaron a iluminarse y a resonar en armonía la una con la otra, un segundo golpe de Cosmo se dejó sentir cuando las armaduras comenzaron con aquel repique, el cuerpo de Athena se ilumino y de un momento a otro todo se calmó y regreso a la normalidad.
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¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado, ahora no se cuándo me valla a tardar para subir la conti, solo espero que no me tarde un mes XD pero bueno, ya pasado el mentado capitulo que no salía yo digo que no me voy a tardar más, solo les pido paciencia para seguir escribiendo el próximo. Bueno, las dejo chicas, ahí me cuentan que les pareció y nos vemos para la otra, muchos besos y abrazos a todas.
