El domingo por la mañana estaba el sol tan radiante como nunca, el cielo totalmente despejado y una joven morena meditando en el parque, eran las nueve de la mañana, se había levantado temprano ya que se sintió con deseos de meditar y así lo hizo, se colocó ropa cómoda y se dirigió al parque que estaba cerca del edificio donde vivía.

Luego de un buen rato se recostó para poder despejar su mente de todo lo que estaba pasando, se sentía algo extraña por todas las emociones que había tenido en esos últimos dos días, tenía mucho que pensar además de muchas cosas por arreglar, quería hacer todo de la mejor manera posible, había estado pensando la noche anterior de lo que tenía que hacer y ya había tomado una decisión. Tomó su celular y desbloqueándolo se dio cuenta de todas las notificaciones que tenía, así que como disponía de tiempo revisó cada una de ellas y su corazón se detuvo al percatarse de lo que estaba ocurriendo.

– ¿Pero qué mierda? – Se preguntó enojada por lo que sus ojos estaban viendo –. Mierda mierda mierda ¿Por qué? – Se tapó los ojos y empezó a marcar el número de su amigo.

~ Aló Korra ¿cómo estás? – Respondió de lo más normal.

~ Mako carajo ¿Qué pasó? ¿Ya revisaste tu Instagram?.

~ Emm la verdad no hasta ahorita estoy tomando mi celular ¿Por qué? – Preguntó asustado por el tono de voz de la morena.

~ Velo y me comentas lo que opinas – Cortó la llamada.

Una hermosa joven abría sus ojos esmeralda dejando entrar los rayos de sol que acariciaban su tez nívea, se sentía tan bien con ella misma, la enorme charla que tuvo ayer con Katara le había servido de mucha ayuda, quería empezar de cero, ya con la mente en qué era lo que realmente quería para su vida, lucharía por obtener lo deseado y estaba segura de conseguirlo, no se daría por vencida tan fácilmente. Tomando su celular revisó los mensajes que tenía, unas notificaciones de sus redes y correos que tenía que revisar. Curiosa entró a Instagram donde siempre revisaba el perfil de cierta sureña con la que soñaba todas sus noches y pensaba durante todo el día.

Había actualizado una fotografía de ella y Azula se encontraban en un lugar lleno de árboles, un lugar que ella conocía perfectamente ya que ahí había sido su primer beso –. Quizá si lo compró – Dijo feliz y luego se dirigió al botón donde se encontraban las fotos etiquetadas.

Habían aparecido algunas cuentas de fans de Korra y aunque no lo parecieran realmente tenía fans, después de su fama en las redes sociales por ser amiga de varios famosos surgieron personas que admiraban a la ingeniera, pero no sabían mucho de ella así que solo compartían post que ella subía, historias y algunas fotografías y vídeos de paparazzi que le tomaban cuando la veían en la calle, en ese instante recordó una vez que la morena le menciono que le parecía tonto eso de las cuentas dedicadas a ella ya que nadie la conocía aparte de sus amigos y con los que se relacionaba pero le daba igual esas cosas, "cada loco con su tema" recordó la frase, al actualizar las fotos etiquetadas, su corazón se contrajo, sus ojos se sobresaltaron por lo que veían, su respiración se detuvo haciendo que sus pulmones reprimiera el aire que había inhalado, estaba en shock, era algo que no podía creer, realmente cuando ella quería hacer las cosas bien salían con esto.

Revisó cada una de las fotografías que habían que no eran nada menos que Korra y Mako en la orilla del lago besándose, solo habían fotografías pero eso no significaba que no doliera. Sus esmeraldas se llenaron poco a poco de agua, las lágrimas estaban listas para suicidarse tirándose, haciendo un recorrido pasando por sus mejillas hasta el mentón donde podían acabar con el dolor que su interior sentía en ese momento. Los dos jóvenes, Mako tomando por la mandíbula delicadamente a la morena mientras que ella lo tomaba por el cuello, uniendo sus labios.

– Necesito una explicación para eso – No podía creerlo, realmente aún no lo asimilaba –. Katara me dijo que Korra no se interesaba por Mako, y ahora pasa esto carajo, fue ayer cuando salieron, ¿Será que Mako le pidió que fueran novios? ¿Ese fue un sí? ¿Están saliendo? ¿Qué significa esto? – Susurraba con gran dolor ante la impresión que habían dejado las fotografías.

En la cuenta de Korra no paraban de comentarle puros insultos, obviamente de esas fanáticas locas que se toman por enemiga a toda que tenga que ver con Mako, pero se limitaba a ignorar cada uno de ellos, estaba más que furiosa de cómo eso se le pudo salir de las manos, pero aún estaba a tiempo antes de encontrarse con algún estúpido con cámara para hacerle una entrevista callejera hasta ahora había sido de lo más amable con ellos pero eso era el colmo, rápidamente se puso de pie y empezó a caminar en dirección al edificio, tenía que aclarar unas cosas con Bolín y Azula antes de que se enteran y empezarán a molestar con lo de las fotos, cuando más ganas tenía de hacer las cosas bien aparecían ese tipos de cosas y realmente le estaba enfadando, había soportado que la esperarán por las tardes cuando salía de trabajar a fuera de la oficina, también soportaba que se topara a uno de vez en cuando al salir a comprar la despensa pero eso era el colmo de los colmos.

– Asami ¿Qué te pasa? – Dijo entrando al ático.

– Por favor me vas a decir que ¿Mako no te ha dicho? – Respondió de mala gana mientras se dirigía al sillón de su sala.

– Nooooo – Cantó –. Dime qué sucede ¿Por qué esa cara larga?

– Mira esto Katara, esta es la razón de mi cara – Dijo extendiendo su celular mostrándole las fotografías que se hacían cada vez más virales.

– ¡¡¡Mieeerda!!! – Exclamó tomando el celular y chequeando todas las fotografías –. Llamaremos a Mako para felicitarlo ¿Okay? Algo nos tendrá que decir.

Asami solo asintió a la idea, quería saber la verdad, pero una parte muy grande de ella tenía miedo de admitir su enorme derrota, estaba pensando seriamente en alejarse por un buen rato de las redes si eso de las fotografías era real, no quería estar topándose con fotografías de ellos dos besuqueándose.

Mako llegó lo más rápido que pudo a la casa de Katara donde quedaron en reunirse, las dos jóvenes estaban ansiosas por interrogarle, Katara lo hacía para tranquilizar a Asami, pero en el fondo tenía algo de miedo, al igual que Asami quien sólo se quedaba viendo a un punto fijo pensando en cómo procesar todo lo ocurrido.

– Bien Mako ¿Eres novio de Korra? – Interrogó sin siquiera preguntar cómo estaba.

– Alto jóvenes, les contaré todo, pero despacio sí y con lujo de detalles, pero cálmense.

Las dos jóvenes ponían atención a todo lo que esté decía, querían saber YA la verdad, pero tenía razón el ojiámbar tenían que esperar.

– Korra explícanos ¿Qué rayos es esto? – Dijeron los dos al unísono mientras extendían sus celulares con las fotos de ella y Mako en pleno beso.

– Por favor tomen asiento, estoy interesada en decirles lo que pasó – Dijo en un suspiro.

– Ayer cuando llegue a casa de Katara para pasar a traer unas cosas estaba Mako ahí entonces lo invite a probar la motocicleta porque quería manejarla así que nos dirigimos al parque, compramos algo de comida para alimentar a los patos del lago, estábamos muy a gusto hablando de todo un poco hasta que vino y se confesó saben, admiré su valentía por decir lo que dijo lo cual fue muy lindo.

– Le dije lo que sentía, fui sincero con cada palabra y entonces me sonrió.

Flashback

– Mako eres un sol en serio, gracias por todo eso, no sabía que te fijabas en esas cosas tan simples pero gracias en serio y acá va mi respuesta ante esto que acabas de preguntarme – Dijo sincera ante sus verdaderos sentimientos –. La verdad me gusta tu forma de ser conmigo y he notado que has madurado demasiado al pasar de los años, y el tiempo que llevamos de conocernos me he dado cuenta también que eres una increíble persona pero no puedo corresponderte Mako, lo lamento, no es porque seas una mala persona porque no es así.

Los ojos del ojiámbar demostraron tristeza por las palabras de la morena pero dejaría que ella explicará sus razones ya que también quería saberlas.

– Te veo como un buen amigo y no lo tomes a mal pero prefiero tenerte como amigo por muchos años a tenerte un rato como pareja, quizá te guste mi manera de ser pero no me conoces completamente, deseo grandemente que encuentres a alguien con quien puedas ser tú mismo pero ten por seguro que siempre contarás conmigo para lo que sea.

La mirada de Mako fue descendiendo y luego una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios –. Si te pido un beso ¿Me lo darías Korra?.

– Por supuesto, pero promete que no te confundirás por favor – Pidió antes del acuerdo.

– Gracias por tu sinceridad Korra y lo prometo – Sonrió sincero, sabía en su interior que la morena no le correspondería pero por lo menos le daría un beso y eso ya era un pequeño triunfo.

Sonrientes lentamente se inclinaron con enormes sonrisas en sus bocas, para luego unir sus labios en un beso amistoso, cerrando así un tratado invisible donde prometían seguir siendo amigos sin importar lo que pasase, Korra agradeció que Mako le entendiera y Mako agradeció la sinceridad de Korra, ahora pensaba trabajar en su amistad. Sus labios se unieron en un beso sin nada más que amor de amigos, supieron que desde ese punto su amistad se fortalecería enormemente.

– Y así fue como todo salió de contexto – Dijeron ambos en lugares distintos mientras explicaban a sus amigos la verdad de ese beso que cerraba un pequeño tratado.

El corazón de Asami se alivió de tal manera que su alma regreso y sus deseos por degollar a su amigo se esfumaron, las ganas con las que amaneció de su nuevo plan de conquistar a la morena se pusieron de pie y su sonrisa llegó a su rostro nuevamente.

Por otro lado los amigos de la morena empezaron a reírse por la historia y por los comentarios de las fans de Mako maltratándola por "robar a su novio". La morena estaba más que enojada pero no era con ninguno de sus amigos ni Mako, sino que estaba enojada por las falsas noticias de su nuevo romance con el cantante, algo que realmente odiaba eran los chismes y ese era un enooorme y jugoso chisme que quería extirpar lo antes posible.

Estaba dirigiéndose a una reunión de emergencia que había planeado Lin a última hora, pero su cabeza daba vueltas, si esos últimos dos días había sido llenos de emociones, este era el ganador. En su mente estaba presente cierta morena, como era ya típico, ideaba una manera de cómo reconstruir la relación ya marchita de ella y Korra, quería luchar, quería salir con esa chica, enamorarla y que la impresionara nuevamente con su forma tan impredecible de ser, quería conocerla estaba ensayando de cómo iniciaría nuevamente esas conversaciones para retomar su amistad.

Se fue a bañar para despejar su mente que era un complejo y enorme nudo, estaba pensando en cómo lidiar con los paparazzi que la seguían –. Peor si van a ser más me volveré loca – Dijo en un susurro mientras se desvestía.

Se estaba bañando mientras pensaba acerca de esasituación y por su mente pasó algo que la hizo alterarse –. Mierdaaa ¿Asami lohabrá visto? – Se preguntó con su corazón acelerado –. Tengo que hablar conella también – Se dijo a sí misma.

Estaba feliz por la buena noticia que le acababa de dar su manager, realmentefeliz. Le habían hablado para que participara en una premiación de actores yella sería una de las que iba a entregar el premio, su día no podía ir mejor –.Gracias Lin, eres la mejor – Le abrazó dulcemente.

– Gracias a ti niña por no ser una diva – Dijo está riendo cómplice junto conla ojiverde.

– Jajaja eso sí es cierto – Rio ante el alivio de Lin –. ¿Nos vemos mañanaentonces?

– Mejor te aviso porque tengo unas reuniones – Le decía mientras se alejaba –.Descansa estos días cuando yo te llame sabrás que es para reunirnos – Le decíamientras se adentraba a su automóvil.

– Me parece excelente – Dijo imitando a la manager.

Ya dentro del carro se propuso a ir a su ático para cambiarse de ropa y ponersealgo mucho más cómodo, pensaría en salir un rato a andar por el parque.

Korra salió de la ducha para dirigirse a su recámara, se humectaría y cambiaríapara salir un rato a tomar aire fresco, solo pedía enormemente que no se fuesea topar con ninguna de esas lacras porque no quería hacer un alboroto, se tomósu tiempo eligiendo bien su ropa y calzado.

– Pasaré por una malteada – Se dijo a si misma mientras se adentraba alautoservicio –. Dame uno de chocolate por favor – Dijo mientras buscaba suefectivo.

– Bien creo que es suficiente – Dijo frente al espejo y fue a tomar su celulary su billetera para dirigirse hacia el elevador que la llevaría a la plantabaja para luego salir a su destino que era incierto.

– Muchas gracias, quédese con el cambió – Dijo con una sonrisa y se apresuró aprobarlo.

Manejaba tranquilamente por las calles de la ciudad que se encontraban algodesiertas, los domingos eran así, la mayoría de la gente prefería quedarse ensus casas descansando ya que el siguiente día era de trabajo.

Llegó a la calle y empezó a caminar sin rumbo alguno, solo quería despejar sumente como siempre todos los domingos lo hacía, siempre de una maneradiferente, era el único día para ella que tenía para alejar el estrés deltrabajo, del hospital, de su vida cotidiana, amaba pasar tiempo a solas, porqueera una de las formas que se conocía más además en qué meditaba acerca de cómotomaba su vida el rumbo que siempre quiso.

Iba concentrada en su malteada, manejaba tranquilamente en su auto, sentíacierta paz interior que hacía tiempo atrás no sentía, por lo menos ahora leestaban saliendo las cosas como ella quería y le gustaba, procuraríamantenerlas así luchando por eso, faltaban unas cuantas cuadras para llegar asu destino cuando alguien llamó la atención de su vista. Una linda chica quellevaba una playera blanca y sus jeans negros con sus converse, se veía tanadentrada en su alrededor que llamaba la atención de muchos hasta de sus ojosesmeralda, redujo la velocidad para mantener la buena vista que le daba esaespalda y ese increíble trasero hasta que se percató de quién se trataba.

– ¿Korra? – Dijo asustada por hacérsela topado en ese momento –. ¿Será qué?...– No termino de formular la pregunta ya que un impulso interno la obligó abajar el vidrio e ir más lento para hablarle –. Luego me lo agradecerás – Dijo su interior.

La morena sintió la mirada y el auto que la seguida sospechosamente y se pusoalerta ante cualquier situación que estuviese a punto de suceder.

– Shht shhht – Escuchó desde el lado del conductor –. ¿No voltearas a verme? –Dijo con una enorme sonrisa en sus labios.

– ¿Asami? ¿Pero qué rayos? – Decía volteándose a ver mientras seguía su caminonormal –. ¿Ahora acosas a la gente que camina? – Dijo divertida ante lasacciones de la modelo.

– Solo a chicas lindas – Dijo siguiendo la corriente de los chistes de lasureña.

– Ay pero que halago – Dijo siguiendo con el juego.

– ¿Quieres que te lleve? – Preguntó finalmente la ojiverde con miedo a larespuesta.

– Me subiré, pero si prometes no hacerme daño – Dijo bromeando.

– No prometo nada, pero sube – Desactivó el seguro de la puerta para que lamorena se adentrará a su camioneta.

– Si intentas algo no dudaré en gritar – Bromeó ante las ocurrencias de las dosy entró cómodamente colocándose el cinturón.

– ¿Y a dónde ibas? – Preguntó para saber a dónde tenía que ir.

– La verdad ni idea sabes, solo salí a caminar – Dijo alzando los hombros.

A la ojiverde se le ocurrió la más brillante idea, así que empezó a manejarhacia un lugar que esperaba que a Korra le gustaría, era su oportunidad paraimpresionarla, realmente era el momentos que necesitaba.

– ¿Y tú a dónde ibas? – Preguntó curiosa ante la falta de respuesta de la detez nívea.

– Pues iba a ir a mí ático pero pensándolo bien, quiero enseñarte un lugar queme encanta pero no diré nada más – Dijo viéndola divertida.

La ojiazul no sabía en qué pensar –.¿Estaba esperándome? – Se preguntó a si misma –. Nah solo me vio y está siendo espontánea – Se dijo de manerarelajada ante el raro actuar de la modelo.

Ambas no sabían ni de qué rayos hablar, habían pensado una acerca de la otradurante el día y ahora que estaban a solo unos centímetros no se decían nada,era un silencio gracioso ya que las dos permanecían nerviosas, queriendo decirtanto pero sentían como si a las dos les hubiese comido la lengua el gato, habíanpracticado en su mente que dirían y como actuarían pero estaban ahí, quietascomo troncos dirigiéndose miradas espontáneas, sintiendo el palpitar de suscorazones en sus oídos cada una por su cuenta, no pensaron que sería tan prontoque el destino las volviera a reunir pero así lo decidió así que una empezó ahablar.

– ¿Y cómo has estado? – Preguntó para alejar el silencio del auto.

La ojiverde agradeció que la morena tomará la iniciativa en hablar ya que nosabía cómo empezar la conversación –. Pues muy bien, ya sabes trabajando comosiempre ¿Y tú?

– Pues yo disfrutando cada día que se me da – Dijo con una sonrisa en surostro.

La de tez nívea sintió tan rara esa respuesta, ella esperaba algo más comúnpero eso era algo que no se esperaba como todo lo que hacía la sureña –. Oh québien Korra me alegra mucho.

– Si gracias y... ¿Eso que me paraste? – Preguntó curiosa por saber cómo es quela había reconocido.

– Pues... Mmm estaba manejando despacio y me pareciste conocida – Mintió paraque no pareciese una acosadora de gente que veía en la calle.

– Oh ya veo, parece lógico – Dijo con tono de burla –. Por un momento creí queveías a las chicas que te atraían y las secuestrabas usando tus encantosnaturales – Dijo en broma.

Las mejillas de la joven Sato se encendieron como tomates al escuchar lo que lamorena decía, quería que la tierra se la tragara en ese instante pero nada pasóasí que no tuvo otra opción que seguir con el juego.

– Oh si la verdad a eso me dedico siempre, ya sabes a molestar a las chicas quetienen un excelente trasero – Dijo guiñándole el ojo.

Ahora fue turno de la bajista de sonrojarse como un tomate, no podía creer loque ésta le decía –. Te gusta mi trasero eh – Dijo viéndola fijamente –. Siquieres puedes tocarlo cuando quieras – Respondió triunfalmente haciendo que lapiloto se sonrojarse aún más, mientras veía la reacción de lo dicho sonrió ganadorade esa competencia de "quien haciasonrojar más a la otra".

Por fin llegaron al destino que la pelinegra tenía preparado para ambas, erauna bella casita que estaba muy a las afueras de la ciudad, a simple vistaparecía como si alguien lo suficientemente ermitaño viviera ahí, alejado delruido de la cuidad, habían pasado un enorme terreno sin nada más que árboles yun ligero camino de tierra para llegar a donde estaban ahora. La morena estabafascinada de ver tanta naturaleza en un solo lugar, podía observar las avesrevolotear de un lado a otro, varias especies de mariposas volar de un lado aotro y una que otra ardilla recorrer los hermosos árboles frondosos que suvista le podía obsequiar.

Asami sabía muy bien por medio de los amigos de la bajista que una de las cosasque más amaba esta era la naturaleza, a pesar de que trabajará construyendoedificios que se podían decir que eran muy futuristas e innovadores simplementeella prefería la naturaleza, además esa fue la primer impresión que se llevó alsalir aquella noche a la luz de la luna llena cuando fueron a la playa, jamáshabía visto a alguien admirar tanto la naturaleza como esa extraña y bellachica, tanto que a ella se le pegó algo de eso, y algo que nadie sabía y queella guardaba para si era esa linda propiedad la había adquirido unas semanasantes, quedó fascinada al observarla la primera vez y no dudó en comprarla parasí, iba de vez en cuando a despejar su mente y era una buena oportunidad parahablar tranquilamente fuera del ajetreo de la ciudad con la chica que robabadiariamente su corazón, sabía que la sureña se abriría completamente a ella alsentirse libre, ya lo había experimentado, esa tarde cuando hizo su cita que noera cita.

– Asami este lugar es precioso – Dijo admirada por la belleza que entraba porsus ojos azules.

– Sí que lo es – Dijo observando el rostro moreno que estaba frente a ella conuna ligera sonrisa en sus labios –. ¿Quieres pasar? – La invitó rápidamente aldarse cuenta de la forma que estaba viendo a la chica.

– Sería un placer – Dijo volviendo la mirada a los esmeralda de su compañera.

Ambas pasaron la puerta blanca que daba paso a la pequeña cabaña, era fuera delujos pero estaba muy bien acondicionada para poder pasar un buen fin de semanaahí, rodeada de naturaleza, no tenía muebles en exceso, sólo unas sillas mecedorasen la sala un par de sillones, la cocina contaba con una platera sencilla y undesayunador, la mayoría de los cuartos estaban vacíos a excepción de uno dondetenía un pequeño y sencillo catre donde la dueña se quedaba a dormir cuando sealejaba de los ruidos de la ciudad. Había decidido no amueblarla con nada yaque realmente no sabía si era necesario y le gustaba de esa manera, al no teneruna buena idea de cómo hacerlo había decidido dejarlo así.

– Woow qué lindo lugar – Escuchó el asombro de sus palabras.

– Muchas gracias – Dijo mientras dejaba su cartera en el desayunador.

– Y dime ¿Por qué me trajiste acá? – Preguntó sin rodeos.

– Pues la verdad venía hacia acá – Mintió –. Y al verte por la calle sin rumboaparente quise invitarte a ver mi nueva adquisición – Sonrió triunfal por surespuesta muy convincente.

– Muchas gracias – Sonrió amable –. Es muy lindo este lugar, puedes conectarte conla naturaleza que la rodea – Dijo viendohacia la ventana que estaba frente a ella.

– Si es verdad, es como una pequeña escapada del mundo real – Dijo sonriente.

Sí, y ¿Sabes que es lo mejor? – Preguntóobservando a la de tez blanca con una sonrisa sincera a lo que Asami negó consu cabeza –. Que justamente es lo que buscaba, no podía ser más perfecto – Dijocon una ligera sonrisa en su boca.

Los sentidos de la ojiverde se alertaron por la increíble respuesta de la chicaque tenía al frente, quien iba a decir que unas simples palabras, pero muysinceras pondrían su corazón a acelerarse de tal manera que ni ella mismo lo creía–. Será que también se refiere a mípresencia – Pensó feliz mientras regalaba una sonrisa.

Y como si Korra leyera su mente continuó –. Y cuando digo perfecto me refiero atodo – Alzó una ceja divertida mientras sonreía grandemente –. Estuviste todoel día en mi mente Asami – Confesó de la nada –. Y en serio creo que te pensétanto que el universo me hizo el favor de colocarte en mi camino una vez más.

La respiración de la chica que recibía los halagos se aceleró de tal manera queestaba a punto de salir corriendo y gritando de la enorme felicidad que sentíaen ese momento, pero no lo hizo ya que no quería espantar a su invitadainesperada.

– Korra... – Dijo en un susurro –. ¿Por qué dices eso?

– Asami – Suspiró grandemente –. Pasó algo y quiero que sepas toda la verdad yno sé porque pero siento que necesitas una explicación de mi parte – Dijo entono triste.

La de mirada esmeralda se asustó por un momento pero luego su mente le recordólo que había pasado con ella y Mako y supo con certeza de que era lo que lamorena decía pero sintió alivio de que la morena estuviera en esa situación dequerer hablar sobre eso.

– Sabes que puedes contarme lo que quieras – Dijo con un pequeño rubor en susmejillas y colocando un mechón de su largo cabello tras su oreja sonrióamablemente.

– ¿Quieres salir? – Preguntó más como una sugerencia para poder expresarcorrectamente lo que quería decirle a esa chica.

Quería ser completamente sincera a cerca de todo con ella, ya no quería estaren esa situación de desear estar al lado de la joven modelo y que ella misma sedijera un rotundo y enorme NO en ese tiempo que no charló con la chica, cambiómucho de ella, examinándose detenidamente para saber realmente lo que deseaba,quería ser feliz ese era uno de sus objetivos primordiales para su vida y sabíaque el camino que había tomado no era el correcto para serlo, empezaría a hacerlas cosas bien aunque no tuviera los resultados deseados por lo menos tendríaaquello de decir que por lo menos lo intentó y no tendría la culpa de su almaque le reclamara que fue de lo más cobarde que ni siquiera intentó hacer lo quesu corazón pedía, ya no, sus intenciones serían distintas, quería ser lo másclara posible con lo que su corazón sentía, ya no pondría más obstáculos con loque pedía su interior, quería darlo todo para saber cuál era el camino quedebía tomar y lo haría estaba decidida como jamás lo estuvo nunca, necesitabaluchar esa pelea interna donde podía perder pero también podía ganar y podíaganar todo, en su mente estaba aquella frase que decía: Quién no arriesga, nogana. Y la había hecho tan suya que siempre se lo repetía constantemente y esaera una de las veces que la pondría en práctica, quería ganar como jamás quisoganar nada en su vida pero tenía que arriesgar y apostaría todo lo que teníapara comprobar que realmente ese era el camino correcto.

Ambas nuevamente se dirigían a las afueras de la pequeña cabaña para recorrerel lugar tan bello que les esperaba ansioso, las dos jóvenes pensaban una yotra vez lo que querían dejar claro, era un sentimiento mutuo donde buscarían acomo fuese posible la manera de dejar claros sus sentimientos, sentimientos quesecretamente compartían la una por la otra, sabían que era el momento adecuadoy que todo el universo estaba a favor de ello, podían asegurarlo lo sentían ensus corazones que latían congruentemente derrochando emociones muy similarespor no decir que eran casi que las mismas, sabían que por fin había llegado elmomento de poner las cartas sobre la mesa y también presentían que si no lodecían ese día ya no habría más oportunidades para hacerlo, era el momentoperfecto todo se había planificado espontáneamente y eso era lo más hermoso,estaban ahí, juntas, solas y con ganas de dar el siguiente paso tomadas de lamano, luchando contra vientos y mareas por lo que sus corazones pedían, queríandar la batalla y salir triunfadoras de esta.

– Dime ¿De qué quieres hablar? – Preguntó con miedo.

Tomaron asiento en el pasto verde que les regalaba el suelo y se acomodaronpara quedar una frente a la otra.

– Asami primero que todo, quiero pedirte perdón – Dijo sin tartamudeos –.Perdóname por actuar de tal manera, quiero que sepas que no soy lo que aparentéser ¿Si? Simplemente me sentía confundida, cuando empezamos esa linda relaciónde amigas que salían seguido y charlábamos todo el tiempo, estaba tan segura delo que mi corazón quería, y quería dar todo en la batalla – Hizo una pausa ydesvío su mirada al suelo –. Luego no sé, vi unas fotos tuyas y unos vídeos endonde pues... Estás con una chica – Dijo en tono triste.

El corazón de Asami iba a mil por hora, quería detener a la morena pero no loharía, realmente quería saber toda la verdad ya que la ocasión se prestaba paraeso así que por más que su interior decía que detuviera a la chica no lo haría.

– Ahhhh – Suspiró –. Todo se me vino abajo, todos mis planes, de conocerte másse desvanecieron y endurecí mi corazón a lo que sentía y me decepcioné de todo,así que empecé a tomar malas decisiones y una de ellas fue salir con Nathaly.

Era eso lo que más quería escuchar la ojiverde, eran las palabras justas quealejaron todo enojo de ver a la morena con esa chica, no la odiaba más bienentendió el porqué de sus acciones. Pero una vez más dejó que la chicacontinuara.

– A ella la conocí hace un tiempo cuando ni siquiera vivía acá y no lo sésalimos unas veces de forma casual, pero nada serio, ambas salimos en estetiempo buscando nada más que puro placer y para alejar el dolor, un dolor deforma distinta pero que a lo lejos se parecían y lo peor de todo es que ambaslo sabemos – Dijo con vergüenza –. Y otro error fue no ser clara contigo Asami,realmente me gustas y no quería aceptarlo, no porque fueras mala persona, no.Sino porque nuestros mundos son demasiado diferentes, tanto que no se asemejanen nada, pero siempre que lo pienso recuerdo algo que decía me abuela y era:Los opuestos se atraen y he mantenido eso en mi mente siempre ¿Sabes?.

– Korraaa... – Susurró mientras su mano bailaba rozando las mejillas morenas dela chica que tenía enfrente, enterneciendo su corazón de tal modo que lo únicoque quería era abrazarla y nunca soltarla, pero nuevamente no hablo más ya quesabía que la morena aún no terminaba.

– Y otro de los errores que no fue tanto un error – Dijo –. Fue ayer ahhh – Semolestó –. Creo que sabes de lo que habló, pero te lo explicaré todo, con Makopues nos besamos, pero no fue nada te lo juro fue un simple beso de amigos quecierran un trato, él se me confesó, pero no siento nada por él al contrario,todo lo que siento es por otra persona – Dijo con una sonrisa tímida y unamirada tierna dirigida a esa hermosa chica que estaba frente a ella que no eranada más que Asami Sato, la hermosa modelo y la chica más cotizadas de lafarándula.

Asami se sonrojó y lentamente mordió su labio inferior y no tuvo otra opciónque tirarse a los brazos de dicha morena que se le confesaba abiertamente, eramucho mejor de lo que había imaginado o soñado, se sentía tan bien sercorrespondida de tal manera, nunca antes sintió lo que su cuerpo sentía en esemomento, solo quería gritar de felicidad a los cuatro vientos, sentirse tanplena y feliz a lado de alguien jamás lo imaginó pero así era como se sentía,era ese deseo que jamás sintió y ese latir de amor por la morena que la teníaentre sus brazos delicadamente lo que amó más que a nada, estaba más segura quenunca de también abrir su corazón hacia la chica de tez morena, quería hacerlopara que supiera que también ella pensó en ella, para que su corazón fueseliberado de la prisión llamado miedo dónde lo tenía, quería ser tan sinceracomo jamás fue con alguien, sabía que la chica que la arropaba entre sus brazoslo valía y no dejaría pasar la oportunidad de confesar todo lo que ella tambiénsentía.

Se separó lentamente de la chica y decidida a hablar empezó –. Korra yo, yo lo sientotambién, en serio, sé que mi actuar en estos últimos días no han sido mi mejorlado pero también quiero que sepas que no soy así, yo sentí celos, veía comocharlaban a gusto con Kuvira y no sé pensé mal, creí que solo eras de esaschicas que aprovechan cualquier oportunidad para coquetear, es por eso miactuar, quiero pedirte perdón por eso, me dejé llevar por lo que no era y nuncate fui sincera con lo que realmente sentía, es decir sabía que tenía quehacerlo pero no estaba segura de sí poder ser tan franca, nunca sentí lo quehiciste despertar en mí y tenía miedo de no ser correspondida, realmente nosabía cómo actuar y actúe de la peor manera, te acuse tantas veces en mi mentede que no eras clara con lo que querías pero nunca me puse en tu lugar, nosabía lo que sentías y tampoco te lo pregunté, cometí muchos errores peroquiero enmendarlos, sé y estoy segura de que eres una chica que vale la pena,aunque no me mostraste tu mejor lado en estos últimos días, no cambie deparecer, sé de manera certera que vales la pena infinitamente y quiero lucharpor conocerte más – Dijo cien por ciento sincera mientras acariciaba lasmejillas de su compañera.

El corazón de la morena se aceleró con cada palabra que salía de la boca se esahermosa chica, todo lo que decía realmente era tan cierto, lo podía sentir, noencontró ni una pizca de falsedad en todo lo que escuchaba.

– Nuestras maneras de actuar no fueron las correctas y te entiendoperfectamente todo lo que me dijiste, porque yo actúe igual o peor, nunca quisedarte una mala perspectiva de mi persona y lastimosamente lo hice sin saberlo,pero lo que sé ahora es que quiero conocerte más, quiero intentar todo contigo,quiero llegar a tu vida Korra, quiero ser la persona en la que pienses siempre,quiero ser la causa de que olvides tus amores pasados y que sientas conmigo quenunca haz amado, quiero estar para ti cuando me necesites, quiero consolartecuando te sientas triste y reír contigo cuando rías, quiero que me des esaoportunidad Korra – Dijo con una sonrisa sincera y sus ojos llenos de amor.

Los ojos azules se cristalizaron por cada palabra dicha por esa modelo, ni ensus más locos sueños había pasado por eso, se sentía tan plena y tan feliz querealmente estaba dudando de que si estaba soñando o realmente la vida era tanmaravillosa como para darle en bandeja de plata a tan increíble mujer, sucorazón palpitaba con nerviosismo ante esa hermosa mujer que se podía definircomo perfecta.

Las dos jóvenes estaban dispuestas a olvidar todo roce que tuvieron, queríandar nuevos pasos juntas, sabían lo que querían y lo harían con gusto, luchandopor lo que querían, estaban más seguras que nunca que querían estar una al ladode la otra y no importaría absolutamente nada que se les pudiera en frente yaque darían todo en la batalla para salir triunfadoras de cada una.

Cerraron cada herida abierta, cada cicatriz sano espontáneamente, todosentimiento de dolor fue lanzado hacia el fondo del océano para ya no serrecordado nunca, pactaron con un increíble y dulce beso donde más que suslabios, sus almas se volvieron una sola, beso que alejó todo lo malo y solotrajo luz a sus corazones recientemente curados, con cada roce fortalecían másy más lo que sentía una por la otra, era un nuevo pacto invisible pero con muchosignificado, sus lenguas danzaban la más dulce canción jamás escuchada,compartiendo sentimientos mutuos, amor secreto recién revelado renovando votosde amor, con cada respirar profundo se acrecentaba el deseo que sentía una porla otra, querían decirse tanto pero con ese beso profundo toda pregunta fuealejada, cada duda fue resuelta, cada venda fue retirada.

Pararon de besarse por la falta de oxígeno que las invadía y con una enormesonrisa cómplice en sus rostros se levantaron para seguir con el recorrido delhermoso bosque. Se sentían tan llenas y felices que nada podía quitarles lo quesentían, ya que estaba protegido para cualquier tipo de ataque, en las mentesde ambas rondaba la idea de dar todo de sí para que esta nueva etapa fueseterminada con éxito y así pasar a una nueva siempre, no era casualidad quenunca sintieran lo que sentían con nadie más, estaban destinadas a estarjuntas, lo sabían de antemano y lucharía para que continuase siendo así.

Llegaron a la pequeña cabaña antes que anocheciera totalmente ya que no sabíanque podían encontrarse en ese frondoso bosque por esas horas, por la mente dela ojiverde pasaba la idea de querer aclarar bien qué tipo de relaciónllevarían de ahora en adelante pero por miedo se guardó el comentario, al contrariode Korra ella le dejaba todo al destino pondría de su esfuerzo, eso eradefinitivo pero quería dejar fluir todo, sabía muy bien que forzar las cosas nole traería nada bueno, sí que lo había aprendido a la mala.

– ¿Quieres algo de cenar Korra? – Preguntó deseosa de que la respuesta fuesepositiva.

– Si gracias Asami ¿En qué te ayudo? – Se apuntó cordialmente.

– Pues quiero hacerte algo si no te molesta pero puedes acompañarme mientras lohago – Dijo ofreciendo una idea.

La morena no quiso quitarle el impulso y aceptó, además no era que ella amaracocinar. Asami se puso manos a la obra y empezó a sacar lo que utilizaría parapreparar la sorpresa para la sureña, sabía el apetito feroz que tenía esta yquería sorprenderla, era uno de sus sueños (literalmentelo había soñado) ver de gustar sus platillos a la ojiazul.

– ¿Y qué tal con tu trabajo? – Preguntó para saber más.

– Pues ahí súper, consumiendo mi tiempo – Dijo lamentándose.

– Ohh ¿En serio? ¿Y eso? – Preguntó curiosa mientras limpiaba unos ejotes.

– Pues cambie mi horario sabes, ahora entro a las ocho y salgo a las cinco sibien me va – Dijo –. Pero son las reuniones que he tenido, a veces son por lanoche y no puedo negarme a ello – Admitió.

– Entiendo, ¿Pero has conseguido nuevos contratos? – Preguntó curiosa.

– Si la verdad me ha ido muy bien, a todos, nos han llamado varias personastanto particulares como empresas para trabajar con nosotros, realmente no nosdamos abasto – Se alegró por la gran bendición que tenían.

– Ya veo, me alegra bastante Korra – Regaló una hermosa sonrisa que hizosuspirar a la bajista –. ¿Y sigues yendo al gimnasio?.

– Si aún, pero llegó más noche, aunque sabes Asami, te he echado de menos eneste mes que no has llegado – Admitió con algo de tristeza.

La de tez nívea se sorprendió de las palabras que decía la chica que no pudoevitar sonrojarse, nunca nadie en la historia la había hecho sonrojarse de esamanera que Wolff lo hacía y eso era lo que la enamoraba más de ella.

– Lo siento por eso – Dijo apenada –. Yo también he extrañado mucho verteentrenar y hacer ejercicio, pero creo que empezaré de nuevo ¿Te parece? –Mordió su labio inferior mientras se acercaba sigilosamente a la morena.

En un movimiento rápido giró y con sus manos atrapó la delicada y bien formadacintura de la modelo atrayendo la hacia ella, deleitándose por tanta belleza deesa hermosa chica, sus labios carnosos, sus ojos esmeralda, sus mejillassonrojadas, sus dientes tan perfectos, su linda sonrisa, toda ella la dejabaatontada, nunca en su vida había conocido a mujer tan perfecta. Cautelosamentela acercó más a su rostro, ambas miradas chocaron para luego desaparecer porlos párpados que iban cerrándose, esperando el impacto del choque de amboslabios que se deleitaban con el sabor que emanaba de cada una, se sentían tanplenas cuando se besaban, con esa enorme pasión y curiosidad de saber que habíaun mundo increíble descubierto solo cuando se besaban. Empezaban a sentir laadición de siempre obtener sus besos y aprovecharían al máximo cuando pudieranpara sumergirse en ese sentimiento tan correspondido que sentían cuando suslenguas danzaban en sinfonía con el latido de sus corazones.

La de tez nívea siguió preparando la cena para ella y su dulce acompañante quesiempre le sacaba una que otra carcajada, no podía creer que esa morena que seveía tan seria y centrada en sus metas pudiera ser tan graciosa, cada cosa quehacía o decía la hacía ver tan infantil que le encantaba esa faceta, teníanvarias similitudes con Bolín, ahora ya sabía el por qué se llevaban tan bien,parecía que a ambos les hacía falta el mismo tornillo.

Terminó de hacer los envueltos y el arroz con la salsa secreta de su familiaque sin duda alguna deleitaría el paladar de la sureña.

– Oye Asami – Dijo terminando de tragar la comida –. ¿Sabías que no tienesplanta de ser buena chef? – Bromeó ante la deliciosa comida que probaba supaladar.

– ¿Eso significa que te gustó? – Preguntó con sus ojos llenos de brillo.

– Esta deliciosa, eres muy buena en esto, ¿ Quién te enseño? – Preguntócuriosa.

– Mi madre – Dijo con una dulce sonrisa–. La acompañaba de pequeña cuando cocinaba y aprendí de ella y también de lascocineras que preparaban la comida en casa – Decía recordando los lindosmomentos de su niñez.

– Déjame decirte que aprendiste muy bien – Halagó mientras dirigía otro bocadoa su boca.

Siguieron hablando mientras comían gustosamente, hablando acerca de su niñez,todas las travesuras que hacían de pequeñas, sus amigos, su familia y susalrededores.

La niñez de Asami a pesar de tenerlo todo no fue tan fácil, ya que su familiapertenecía a una de las familias más importantes de la ciudad como en laactualidad, siempre tenían que fingir delante de las cámaras a pesar de que suspadres pasaban malos momentos tanto que se separaron en un determinado tiempopero arreglaron muchas cosas por el grande amor que se tenían, la joven Satoestudió en los mejores colegios de la ciudad, además de tener una vida llena demuchos lujos no le hacía falta nada, siempre tuvo a sus padres que la apoyabanen todo momento pero a lo largo de su adolescencia decidió dejar la universidadpara dedicarse a lo que realmente quería ser, y era ser modelo, con eso abriómuchas puertas, tanto a la actuación como a la música no era solista peroparticipaba con varios de sus amigos que lo eran en distintos sencillos, habíahecho papeles secundarios y los comentarios de esos eran mayormente positivos,cuando era más joven decidió vivir sola y ahí empezó a perder el control de suvida, tanto que llegó a ser una completa adicta a diferentes tipos de drogaslas cuales dejó, con ayuda de instituciones que sus padres pagaron para noperderla, lo cual agradecía siempre porque no era un camino que quería seguirsabía que sería de total perdición.

Por el contrario la vida de Korra había sido muy tranquila, no tenían lujospero vivían una vida muy estable junto con sus padres en el polo sur, para ellasu niñez había sido de lo mejor y en la escuela pública donde estudiaba conocióa la chica que más tarde se convertiría en su mejor amiga, Azula. En suadolescencia fue a estudiar junto con su mejor amiga a la nación del fuego yahí conoció a quien se convertiría en su cómplice de todo lo que hacía, Bolínademás de conocer a Iroh, tuvo varios deslices con lo que ella quería para suvida pero agradecía todo lo que había pasado porque le gustaba el camino queestaba formando cada día.

Al terminar de comer la deliciosa cena la morena se ofreció a lavar la lozamientras continuaba hablando de sus vidas, las dos estaban encantadas porconocerse ya que era un paso importante hacia donde querían llegar, y lasanécdotas de cada una las hacía reír de manera equitativa, vaya que estabanamando cada segundo que pasaban juntas sin duda alguna ninguna de las dos pensóque su día terminaría así, una al lado de la otra pero lo amaban, sus corazonesbailaban de felicidad por compartir esos momentos íntimos.

Después de un buen rato la conciencia de Asami apareció para agobiarla con unapregunta que estaba evitando pensar durante todo el día, realmente no queríahacer sentir incómoda a su "no sé qué"pero quería sacar esa duda de una vez por todas, así que tomó el valorsuficiente de la despensa y formuló la pregunta.

– ¿Korra? – Preguntó dudosa para obtener la completa atención.

– Dime – Escuchó decir a la morena.

– Emm... Y dime ¿Qué pasó con ya sabes... – No quiso terminar de formular lapregunta.

La cara de Korra de no entender de lo que hablaba la ojiverde puso aún másnerviosa a la entrevistadora.

– Ya sabes, de Nathaly... – Dirigió su mirada hacia otro punto de la sala.

– Oh eso, pues hablé con ella, realmente no somos nada solo estábamos saliendopero nada serio sabes – Dijo sin ocultar la verdad, lo dijo como si de unasimple suma se tratase.

– Pero para que estés tranquila... – Continuó –. Quedamos como amigas ya sabessin derecho de nada – Regaló una sonrisa sincera a su compañera que seencontraba recostada en el sillón de enfrente.

El corazón de Asami se alivió de tal manera que el aire corría nuevamente librepor sus pulmones, le creía, le creía ciegamente, algo que más habíaimpresionado a su ser con esa chica era su sinceridad, decía las cosas tal ycomo creía sin temer, sin miedo a que la juzgasen, era algo que envidiaba debuena manera. No era que la modelo fuese doble cara, pero realmente se limitabamuchas veces a decir lo que opinaba por el miedo a las represalias, los mediosno eran muy amigables con los famosos y eso lo tenía más que comprobado, asíque o se limitaba a comentar ciertas cosas o disfrazaba su verdad, por temor alqué dirán de los demás.

– Gracias Korra – Devolvió la sonrisa pero luego su mirada cambió a una de dudapor lo que veía hacer a la sureña.

– Ven, ¡¡¡Vamos a bailar!!! – Propuso de la manera más tierna.

– ¡¡¡Korra!!! ¡¡¡Espera!!! – Dijo en desesperación exagerando como siempre –.No hay música aquí – Dijo tratando de entender a la morena.

– Bien – Dijo soltándola y sacó su celular de su bolsa y unos audífonosblancos, los conectó y buscó en su lista de música la que se había imaginadohace un rato que sería perfecta bailar con esa hermosa chica.

La ojiverde la vio de la manera más tierna, en su mente pasaba la ideanuevamente de que esa chica de mirada como el mar era tan dulce e impredecibley le encantaba, nunca conoció a alguien así y agradecía enormemente que fueraella quién estuviera en ese momento con la sureña, odiaba la idea de que ellafuera así con otra persona pero agradecía que estuviera con ella, siendo taninfantil y dulce, empezaba a gustar de esa hermosa faceta de la morena.

Suavemente la morena colocó un audífono en la oreja nívea de su acompañante ycolocó uno en su oreja, puso la canción que había estado en su mente desde haceun rato y guardó el celular. Tomó a la modelo de la cintura con sus dos manos ylas manos níveas rodearon su cuello moreno. El sonido de la canción llenaba suinterior, lenta pero profundamente, sus ojos brillaron, mientras admiraba elhermoso verde de la chica que la acompañaba al compás de sus pies, giraban y semovían de un lado a otro, sintiendo la bella letra, la hermosa voz quedeleitaba su oído. Con una sonrisa permanente en sus labios y sus ojos queveían como los labios morenos silenciosamente cantaban la hermosa canción.

Asami con cada palabra que escuchaba podía interpretar que era una declaraciónescondida, una linda declaración de amor. Se sintió tan plena, podía decir queera la mejor noche de su vida y daría lo que fuera para que fuesen así susnoches siempre, con las raras pero bellas ocurrencias de esa chica.

Lentamente sus frentes fueron pegándose y sus ojos reflejados en los azules quela veían con amor y admiración, eso sintió y se estremeció, si la pusieran adescribir la felicidad, estaría segura que describiría lo que estaba pasando enese instante, nunca su corazón se aceleró tanto por alguien y nunca su menteestuvo tan segura de pertenecer a una persona como cuando estaba con Korra. Cerraronsus ojos dejándose llevar por lo que sentían sus cuerpos, danzando al compás dela bella canción.

– Me encantas Asami... – Dijo en un hilo mientras pasaba su mano por la mejillaque estaba teñida de carmesí.

Los ojos de la modelo se abrieron violentamente al escuchar eso y se dio cuentaque la morena no había abierto sus ojos y lo agradeció ya que sintió el ruboraparecer por toda su cara, mordió su labio inferior y rogó para que todo esofuese verdad y se dio cuenta de que era lo que su corazón tanto pidió, era tanreal como el amor que empezaba a emanar su interior por la ingeniera.

– No quiero que se termine la canción – Dijo en voz baja cerrando sus ojoslentamente mientras acariciaba el cabello de la sureña.

– Tranquila, la puse para que se repitiera – Dijo sonriente mientras acariciabala mejilla de la hermosa chica.

Una sonrisa se escuchó de parte de ambas por la ocurrencia que hacía dichocierta morena pero no detuvieron su pequeño baile improvisado. Continuaronbailando suavemente la canción como tres veces más, adentrada tanto en lasensación de sentir sus respiraciones tan cerca, el calor de sus cuerposrodeándolas y la sincronización que ambas tenían. Cualquiera que las viese deesa manera pensaría que llevan demasiado tiempo siendo pareja, ya que las dostenían una permanente sonrisa en sus labios, sus ojos cerrados derrochando unsentimiento puro y correspondido.

Ambas se dirigieron a la habitación principal para dejar que sus cuerposdescansaran, realmente se sentían agotadas, por tanto correteo que tuvierondesde temprano. La chica de piel nívea tomó algo de ropa que había llevado paradormir hace varios días y se la dio a la morena para que pudiera dormir cómoda,mientras está se iba a cambiar aprovecharía a imitarla cambiando su ropa a unade dormir.

Temblaba, en serio que sí, se sentía con demasiados nervios, había dormido conmuchas chicas pero nunca una como ella, Asami definitivamente era especial.Estar tan solas la ponía sumamente nerviosa, había insistido en que se quedaríaen uno de los otros cuartos, pero la modelo no la dejó, la excusa había sidoque había mucho frío y tenía pocas sábanas. Había sido una muy buena excusadebía de admitir así que no siguió protestando, además en su interior tambiénquería dormir con esa chica tan linda, que había robado demasiados suspiros porese día.

– Listo, me queda muy bien el rojo – Dijo modelando la blusa que se le fueprestada.

– Pues no como a mí – Dijo molestando –. Pero sí.

– Ay vas a ver mala – Se lanzó sobre ella tirándola sobre la cama atacándolacon cosquillas.

– Nooo... – Reía eufórica –. Ko- Kor- Korra por favor... ¡¡¡Para ya!!! – Dijogritando entre risas.

– Tienes lo que mereces – Dijo mientras se hacía a un lado tirándose a un ladode su víctima.

– Eres una malvada – Dijo mientras respiraba pesadamente tratando decontrolarse.

– De nada – Dijo colocándose de lado mientras sacaba la lengua.

– ¿Quieres dormir ya? – Preguntó mientras se sentaba a la orilla de la cama.

– La verdad sí, tengo bastante sueño – Dijo levantándose.

– Iré por los edredones y dormimos ¿Te parece? – Dijo con una sonrisa.

– Me parece – Dijo mientras ayudaba a extender las sábanas sobre la cama paradormir cómodas y sin pasar frío.

Se acomodaron lentamente ambas con pena ya que era la primera vez que dormíanjuntas estando tan bien, sin intermediarios, sin ataduras de nada. La ojiverdeapagó las luces, pero aun así no se apagaban los nervios que carcomía su sercada vez más, su mente le decía que solo abrazara a la morena, pero su cuerpoera otra historia, no reaccionaba en absoluto. La morena no era demasiadoperceptiva para indirectas pero esta vez sí sintió que su compañera queríahacer algo y no lo hacía, así que se cansó de esperar y empezó a actuar.

Se giró para donde estaba la bella chica y alzó su brazo para tocar el hombrofino de ésta, dando pequeñas cariciascon su pulgar. La respiración de la joven Sato se detuvo y al sentir lascaricias supo lo que Korra quería así que se giró para estar frente a frente,aunque no se podían ver podían sentir sus miradas. Lentamente la sureña se fueacercando más al cuerpo de la actriz quedando muy cerca y rodeó su espalda dandoligeras caricias en ésta, la mano nívea se dirigió al cuello moreno y dandopequeñas caricias se acercó aún más a la bajista. Sus nervios se desvanecierontotalmente y permanencia un sentimiento de paz y alegría en su interior.

– ¿Nos dormimos? – Preguntó en un susurro.

– Si pero con una condición – Se adelantó a su plan.

– Dime.

– Abrázame por favor – Dijo dulcemente.

Esas tres palabras derritieron el corazón de la sureña y la abrazodelicadamente pasando su brazo sobre la delgada cintura de la chica ydulcemente besó la frente de la más alta.

Ambas se durmieron con una enorme sonrisa en sus rostros, era algo nuevo paralas dos, sentirse de esa manera realmente hacia estremecer sus corazones perotenían la certeza que disfrutarían cada segundo que estuviesen juntas, no habíatiempo que perder, habían encontrado una parte de su felicidad y lucharía contodo para que permaneciera a su lado. El cansancio tocó sus puertas y las llevóa un profundo sueño pero algo que no se llevó fue la sonrisa que sus presenciasdejó incrustadas en sus caras, sentirse de esa manera incluso estando tancansadas era realmente hermoso y único...

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Bueno llegué al final de esta historia, en serio les agradezco de todo corazón por leerla Nahh es broma dos puntos, necesito mucho más por escribir, y espero que les haya gustado este capítulo nuevo, déjenme sus comentarios para saber sus opiniones, plox.

Respondo comentarios:

TiaYuri230: Gracias por leer y comentar también me alegra que te guste mucho la historia espero estes bien.

María: pues la verdad más adelante adelante sabra la situación que pasa Korra, que no me mates, espero que esta vez te saque de dudas y que jajaa realmente yo también morí de risa al escribir ese pedazo, aunque demoré bastabte en escribírlo resultó mejor de lo que pensé jaja, espero te guste este capítulo dos puntos tres

Jessi: y hoy actualize mas rápido jaja espero te guste este capítulo saludos.

Cryp: Eso de Korra se sabra adelante jajaja este mako tan shute jajaha espero te guste dste capítulo saludos.

Caro-HJ: Gracias tu en serio me alegra que te guste mi historia, espero te guste este nuevo capítulo.