Sintió como una mano la abrazaba delicadamente además de que emanaban de los dos cuerpos algo que solo podía describirse como amor o eso pensó su mente que se despertaba lentamente, había dormido como nunca antes y podía decir que no era la cama plegadiza la que le había otorgado tan linda noche, no. Era nada más y nada menos que dormir junto a esa chica que desde hace ya un buen tiempo le robaba suspiros durante el día y le robaba el aliento por las noches, esa chica que admiraba tanto por su personalidad. Su arduo trabajo en la compañía donde laboraba, su interés por aprender cada día más, su astucia, su carácter tan noble a pesar de parecer seria, al conocerla se podía dar cuenta que podía ser todo lo contrario.

Lentamente volteó su cuerpo y se topó con una morena profundamente dormida, parecía estar disfrutando cada segundo de sueño y la podía entender, su vida diaria estaba llena de compromisos en su mente agradecía grandemente que ese lunes era feriado, no podía imaginar el resto del día sin ella tenía tantos planes en su mente que no sabía ni por dónde empezar.

– Eres tan linda – Dijo mientras rozó con sus dedos las mejillas achocolatadas de su compañera mientras un suspiro se le escapaba de ella.

Tardó un momento viendo cada detalle de ese rostro que le cautivaba, su cabello castaño, sus cejas, sus parpados morenos, sus pestañas tan lindas, sus mejillas redondas, sus delgados labios.

– Ahhh esos labios – Dijo en un susurro mientras se dirigía lentamente hacia ellos con la intención de depositar otro beso.

Realmente tenía la necesidad de besarla, ayer había pasado una noche increíble con esa sureña, llena de confesiones, besos, abrazos, bailes improvisados pero lo que más le gustó y añoraba que se repitiera eran esos increíbles besos, sentir de manera tan cercana a la bajista, sentir como dejaba todo de si con cada beso era tan gratificante, nunca antes la habían besado de tal manera, era como si con cada uno se llenara más y más su corazón de alegría, alegría que permanecía aún dentro de ella. Por su mente pasó la idea de ser pareja oficial de esa increíble chica, pero en ese instante tuvo miedo, miedo por lo que sus amigos podían decir, era probable que le alegaran por nunca contarles lo que realmente sentía, también imaginó a la prensa, andarían detrás de ella preguntándole por la ingeniera, su corazón lentamente se asustó.

– Buenos días linda... – Se escuchó una voz ronca y tierna dirigirse a ella.

Su corazón se tranquilizó –. Hola dormilona, ¿Cómo amaneciste?.

– De lo mejor ¿Y tú? – Preguntó mientras restregaba sus ojos.

– También de lo mejor – Se sonrojó solo de imaginar lo bien que había dormido al lado de la sureña.

– Eso está muy bien – Depósito un dulce beso en la frente nívea y se levantó para ir al baño y antes de adentrarse a esté volteó su mirada a la de su acompañante –. ¿Quieres ir a desayunar a las afueras de la ciudad? – Preguntó curiosa por la respuesta de la ojiverde.

– ¡Me encantaría! – Exclamó mientras se levantaba para cambiar su ropa.

– Perfecto, dame unos minutos y estaré lista – Prosiguió

– Ya ves que te lo dije, es mejor ser tú misma – Reprochaba el interior de Asami mientras esta fingía no escuchar lo que hablaba su mente, realmente nada podía salir mal, había pensado en tantas maneras de estar junto con esa sureña pero esto era muy alejado a lo que pensaba y sin duda alguna era lo mejor. Se sentía como una quinceañera cuando Korra la veía con esos ojos azules, solo con verlos podía hundirse en lo más profundos de estos y no exageraba, realmente eso decían todos acerca de los ojos de la morena Mako, Katara y Kuvira podían asegurarlo totalmente, era como un libro abierto cuando los veía, era una mirada pura, sin prejuicios ni malicia, era una mirada llena de inocencia la que tenía esta increíble chica. Estaba fascinada con ella tanto que se perdió por un momento y cuando menos lo esperó alguien tocaba su hombro.

– Asami ¿Te encuentras bien? – Dijo preocupada.

El salto que pegó la modelo lleno de gracia y susto tanto preocupó a la joven bajista –. Si si perdón estaba pensando en algo – Dijo desviando la vista de la morena –. Mierda Asami deja de actuar como tonta – Se decía en su interior mientras se colocaba sus zapatos.

– Esta bien, comprendo – Dijo sin más la de tez achocolatada y fue a buscar sus zapatos.

Salieron de la casa dirigiéndose hacia el automóvil el cual iba a ser conducido por la morena quién era la que conocía el lugar para desayunar aparte la más alta agradecería que Korra manejara ya que no se consideraba una experta como su ahora conductora.

Se pusieron en marcha, la copiloto puso algo de música para relajar el ambiente, estaba muy feliz sentía que el interior de su estómago había una fiesta de mariposas, agradecía que pudiera ocultar muy bien lo que su corazón sentía jamás se había sentido como ahora por nadie, podía decirse que la sureña podía sacar el lado cursi e infantil del que la conociera –. ¿Es realmente ella a quien podría confiar mi corazón? – Su mente hacía esa pregunta en repetidas ocasiones, tenía dudas acerca de ello no quería precipitarse aún faltaba mucho para conocer a su caballera y la emocionaba, en lo poco que sabía se había fascinado aunque había visto cosas que la habían lastimado no era culpa de la morena realmente no estaban en una relación como para empezar a repartir culpas innecesarias.

– Te noto algo distraída Sami... Emm ¿Pasa algo? – Preguntó algo preocupada, ya por su mente pasaba si había cometido algún error y analizaba lentamente cada plano de lo que había vivido ayer con la joven modelo.

– No no para nada, solo estaba pensando... – Intentó parecer de lo más normal –. Asami concéntrate, no puedes seguir actuando raro cuando estas con ella – Se repetía una y otra vez.

– Esta bien – Regalo una sonrisa a su compañera y pensó en ya no hablar hasta llegar al restaurante.

– Y... ¿Tienes planes para hoy en la tarde? – Preguntó curiosa mientras imaginaba lo mucho que se divertirían si la morena decía que no.

– Si, me juntaré con alguien para ir a aprovechar el descanso ¿Y tú? – Dijo de manera casual.

Tres, dos, uno... Los planes que rondaban por su mente hicieron un boom destruyéndose en miles de pedacitos –. Pues la verdad no solo descansar supongo – Dijo sin más.

– Ah que bien, hay que aprovechar el descanso – Dijo con una sonrisa.

– Así es ¿Y con quién saldrás? – Ya no pudo con la curiosidad ¿O celos? De solo pensar con quién saldría su morena –. Espera ¿qué? ¿mi morena? cada vez estas más loca Asami pero si es mía.

– Con una amiga o eso creo – Respondió sin voltear a ver a la ojiverde.

Los ojos de la de tez nívea rodaron haciendo un gesto de desagrado – . ¡¡¡Era para que me dijeras su nombre carajo!!! – Gritó en su mente –. Oh que bien, para ponerse al día me imagino.

– Algo así – Alzó los hombros mientras giraba el timón para aparcar el auto –. Bien ya llegamos – Sonrió grandemente bajó de éste y se dirigió hacia la puerta del copiloto para abrirle a su cita de esa mañana –. Puede bajar sus delicados pies señorita Sato – Dijo con voz de un mayordomo de película lo que provocó una risa en Asami.

– Gracias Lord Korra – Siguió la corriente como si de una señora de las épocas antiguas se tratase.

Tomada del brazo de la más baja se adentraron al hermoso restaurante, era de tipo artesanal con un piso de madera con mesas y sillas del mismo material, había poca gente al fondo de este se encontraba una barra donde aparte de pedir comida podías pedir licor, estaba hecha de ladrillos y en las habían unos barriles también en el estante de madera hasta arriba habían a la modelo le daba curiosidad de saber si tenían licor en ellos pero se le hizo muy infantil preguntar tal cosa. Se sentaron en una de las mesas a las que las dirigió el camarero el cual les dejo el menú de desayunos para luego poder tomar la orden.

– ¿Están listas para ordenar señoritas? – Preguntó atentamente el camarero.

– Si claro – Dijeron al unísono y pidieron lo que cada una deseaba comer.

Esta vez Korra se contuvo de comer lo que estaba acostumbrada a mandar al enorme agujero negro el cual era su estómago pero le impresionó de que la modelo pidiera casi lo mismo que ella en cantidad y también le agradó, pensaba que era de esas chicas que tenían en la lista negra la grasa así que en el marcador había un nuevo punto a favor de la joven pelinegra.

– Una última cosa antes que te vayas disculpa... – Dijo sería la sureña y señalando hacía la barra preguntó –. ¿Esos barriles tienen licor o sólo son fachada?

– Son sólo fachada señorita – Dijo el joven con una ligera sonrisa en sus labios.

Los ojos de Asami se abrieron en un instante y sus labios dibujaron una sonrisa muy visible –. No puedo creer que lo halla preguntado y yo que creí que era demasiado infantil – Habló en su mente –. Por lo menos también salí de dudas – Dirigió una mirada acusadora hacía la morena y está solo alzó los hombros.

– ¿Qué? Tenía dudas si realmente tenían licor – Dijo con una mirada de perrito y tomando un poco de agua desviándola hacía las ventanas del lugar.

– ¿Te cuento un secreto Korra? – Preguntó en tono juguetón.

– Soy toda oídos Sami – Dijo acercándose a la ojiverde.

– Ven pégate más y el secreto será revelado – Dijo de manera sería a lo que la morena obedeció acercando su oreja a los finos labios de la más alta.

– Yo también tenía duda si tenía licor o si solo eran adornos – Acercó sus labios a la mejilla de la morena y reclamó está con un beso luego se alejó lentamente con una sonrisa de niña traviesa –. Así que gracias.

La bajista se quedó helada ante tan tierno y bello acto que la puso peor que un tomate. Esto enorgulleció mucho a la de tez nívea que obtenía un logro al sonrojar de esa manera a su ingeniera y si era su según su mente.

– Emm... Y... ¿Por qué no preguntaste? – Dijo ya regresando a su color natural.

– Mmm... Es una buena pregunta y la respuesta es no lo sé, creí que parecería raro preguntar eso ¿No? – Dijo sin más.

– Pero imagina que si yo no hubiese preguntado ¿Te hubieras quedado con la duda? – Dijo de manera exagerada –. Sólo imagina que si al salir de aquí y si yo no hubiese preguntado habrías muerto con la duda Asami Sato.

– Creo que exageras Korra realmente ¿Valía la pena saberlo? – Preguntó con lo primero que se le venía a la mente.

– Tienes razón Asami quizá no valga pero en las pequeñas cosas están las más grandes respuestas – Finalizó haciendo un ademán que se traducía a que la conversación había terminado.

– Creo que ella tiene razón – Habló la mente de la modelo –. Si fuera algo más grande no creo que hubieses preguntado igual – Terminó la conversación que tenía consigo misma quedando sola mentalmente, quizá no había entendido muy bien todo lo que su mente y la morena acababan de decir pero la duda en forma de semilla quedó cultivada en su corazón a veces pensaba que Korra en su vida pasada había sido un tipo de guía espiritual ya que la consideraba muy sabia para su edad.

El silencio no pesado ni incómodo se rompió con la voz del camarero que se dirigía a las dos hermosas jóvenes para entregarles a cada una su respectivo pedido y a la vez se retiró cordialmente sin antes decir –. Cualquier otra cosa estoy a la orden.

Ambas olvidando el tema anterior se dispusieron a hacerle entrada a la deliciosa comida que tenían en frente. Conversaron a cerca de muchas cosas que habían pasado, la morena contó las hazañas que había tenido en la empresa y en su vida personal como obtener el certificado de aprobación en el idioma francés por lo contrario Asami se fascinaba la manera en la que su bella compañera respetaba su privacidad al no preguntarle cosas que la incomodaran, realmente le encantaba que ella fuera así le gustaba sentirse una persona normal ya que en el mundo del espectáculo en el que vivía la trataban como una especie en peligro de extinción y no eran solo cuentos de ellos, todos sus compañeros habían llegado a esa conclusión tan horrible.

Al terminar de comer Korra se apresuró a pagar la cuenta ya que sabía que Asami no dejaría que ella la pagara pero la segunda se ofreció a dejarle propina al joven que las había atendido y se dirigieron al automóvil para regresar al mundo real. Mundo donde era extraño pasar mucho tiempo juntas como ayer y esa mañana eso pensaba la modelo, no quería dejar ir a Korra, pero esta ya le había dicho que saldría con una amiga de la cual no sabía nada. Quería reclamar al tiempo por ir tan rápido cuando estaba con una agradable compañía, tenía ganas de echarse a llorar como una niña y suplicarle a la sureña que no se fuera de su lado, que si no la volvía a ver pronto no sabía que podía pasar, pero ¿Cómo iba a hacer eso? A pesar de la increíble noche que tuvo y el hermoso comienzo de su día no estaba segura de lo que estaba pasando, solo sabía que ayer eran besos, abrazos y caricias, hoy era diferente pero el brillo de los ojos azules que la tenían hipnotiza era el mismo, no podía descifrar que significaba esté, pero se perdía en ellos cada vez que chocaban con sus esmeraldas. Quería aclarar tantas cosas, pero no sabía cómo empezar, quería decir tantas cosas, pero no salían de su boca –. Asami ¡¡¡Di algo por favor!!! No pierdas esta oportunidad, no sabes hasta cuándo podrás tener otra oportunidad así, tú puedes, se valiente.

– ¿Korra? – La llamó no volteando a ver a la morena.

– Si dime – Respondió prestando total atención.

– ¿Es muy importante ver a esa amiga que me contaste? – Preguntó sin importarle qué pensaría la morena.

– Para serte sincera, si Asami – Respondió de manera sería –. Tengo que arreglar muchas cosas que le dan vueltas a mi cabeza desde hace ya un tiempo.

El frágil corazón de la de tez blanca se estrujó al escuchar lo que la sureña decía –.¿Tan importante es esa chica? ¿Acaso fingió ayer? ¿Acaso los besos de ayer solo era un tipo de consuelo? – Su mente sabía cómo atormentarla con preguntas que la destrozaban, tenía miedo, miedo de que todas sus preguntas fueran respondidas positivamente, miedo a que estaba más segura de entregar su corazón y este en lugar de ser recibido fuera despreciado y apretando más el volante y despejando su voz secretamente respondió –. Entiendo Korra perdón por el interrogatorio – Se disculpó arrepentida de arriesgar su orgullo.

– Perdóname Asami y si me disculpas creo que la llamaré para quedar con ella en donde nos juntaremos – Y tomando su teléfono descaradamente sin importarle la reacción de Asami empezó a buscar el número de su amiga.

Ese acto terminó de destruir por completo a la más alta iba a decir algo pero fue interrumpida por el sonido de su celular y con los ojos llenos de lágrimas que no se habían derramado porque estaba haciéndose la fuerte vio la llamada entrante, su mente se llenó de confusión y volteando a ver a su copiloto contestó extrañada.

– Hola señorita guapa antes de que me golpees quería saber si tú ¿Quieres pasar el resto de la tarde a mi lado?

Escuchó con una dulce voz la pregunta que la dejó helada e instantáneamente las lágrimas que resguardaban sus ojos fueron derramadas –. ¡¡¡Eres de lo peor Korra!!! – Gritó al celular y recuperando la cordura respondió –. Claro que si quiero... Quiero pasar el resto de mi tarde a tu lado – Sonrió grandemente con sus ojos aún llorosos y tomando la mano de su hermosa copiloto siguieron un rumbo que no sabía a donde la llevaría pero era lo de menos ya que acá lo que resaltaba era estar al lado de la mujer que la tenía loca.

/~/

Asi es mi gente regresé. espero perdonen mi ausencia pero el estado con un fin de cosas pero ya tendré tiempo para Siempre los estoy leyendo y gracias por leer mis fics los amo mucho. Cuéntenme qué opinan de esta historia y les recomiendo leer mi otro fic "No Te Alejes Más" dos puntos tres puntos