Lentamente abrió sus ojos mientras buscaba con sus manos a su compañía de toda la noche y madrugada, pero abrió de golpe sus ojos al no sentir a la susodicha en la cómoda colchoneta dónde había pasado la mejor experiencia de toda su vida, se extrañó al no ver a Korra pero supuso que había ido al sanitario o algo así, así que se quedó pensando y reviviendo los momentos increíbles que tuvo hace tan solo unas pocas horas, imaginaba que la morena era buena en la cama pero nunca se imaginó lo buenísima que era, realmente la dejó saciada, jamás había durado tanto haciéndolo como con ella.

Colocando dos dedos en su boca y mordiendo su labio inferior susurró –. Era de esperarse, sexy, atleta y además bajista era de imaginarse que sabía usar esos dedos y no solo para tocar las gruesas cuerdas del instrumento favorito – Sus pensamientos cesaron al escuchar la voz de la ingeniera.

– Buenos días Asami – Sonrió de manera grande –. ¿Qué tal amaneciste? – Preguntó mientras sostenía un azafate de madera el cual contenía el desayuno de ambas jóvenes.

El corazón de Asami se enterneció al ver tan hermoso acto, con las personas que había tenido sexo, jamás le habían llevado el desayuno a la cama, "Bueno que en éste caso sería a la colchoneta pero no quita que sea tierno" – Se dijo a sí misma al ver la hermosa sonrisa y el brillo de los ojos de la chica de piel achocolatada.

– Espero que te guste el desayuno – Continuó mientras se disponía a repartir las cosas sobre la pequeña mesa de sala que estaba frente a ellas.

– Amanecí de lo mejor Korra gracias y que lindo gesto al hacerme desayuno – Sonrió con un pequeño sonrojo en las mejillas.

– Me alegro escuchar eso Asami – Se estiró hacía el rostro de la de tez nívea y sus labios se posaron lentamente en la frente de la chica y eso hizo que las mejillas de la receptora del beso se encendieran de manera escandalosa.

El corazón de la modelo latía con fuerza, conocer tantas facetas de la sureña la hacían feliz y se sentía extremadamente afortunada de ser ella la que las fuera descubriendo lentamente. Sin sentir había atrapado el cuello de la castaña y sus labios toparon delicadamente con los de la morena, en un dulce y tierno beso expresó lo que que sentía su corazón y sus sentimientos fueron descifrados al instante.

– Gracias Korra por ser tan... Tan tú – Agradeció con una sonrisa de oreja a oreja.

Los nervios de la morena empezaban a emanar de su interior, jamás se imaginó que un día estaría frente a tan hermosísima mujer y mucho menos que esta le halagara pero agradecía poder ser correspondida eso llenaba de felicidad su corazón.

Ambas se dispusieron a comer el delicioso desayuno que con mucho amor preparó la ingeniera. Ambas agradecían que no fuera incómoda la mañana después de todo lo que había pasado y las dos comprendieron muchas cosas con ello. Asami se dio cuenta que la bajista era de fiar, siempre tan serena ante la fatiga de los paparazzi que la seguían de vez en cuando y sabía cómo ser discreta lo cual agradecía mucho y Korra se dio cuenta que Asami no era tan diva como aparentaba ser delante de cámaras, era amable con la mayoría de sus fans pero delante de la prensa era todo lo contrario, suponía que era mejor ver las cosas desde su punto de vista y sintió lastima por todos los fotógrafos que eran ignorados brutalmente por los fríos ojos de la chica de a la par.

– Cocinas delicioso Korra ¿Acaso eres chef también? – Preguntó y supuso que si ella le decía que si era de esperárselo ya que la chica era una mil usos.

Las carcajadas de su compañera no se hicieron esperar y ella también reaccionó del mismo modo.

– No Asami no lo soy – Dijo con lágrimas en los ojos de tanto reír –. Creo que siempre he tenido un buen sazón al cocinar – Supuso alzando los hombros.

– Ay pues como sabes hacer de todo y has estudiado de todo pues supuse que también habías estudiado para chef Korra – Dijo en tono falso de indignación y luego ambas volvieron a carcajearse por las ocurrencias de la modelo.

– Eres tan exagerada – Dijo Korra con un gesto que a la pelinegra le pareció encantador –. No soy mil usos.

– Sí que lo eres – Afirmó con un tono gracioso.

– Que nooooo – Cantó de forma graciosa.

– Que siiiiiiii Korraaaaaa – Insistió de la misma manera.

– A ver ¿Por qué lo dices? – Preguntó viendo de manera directa a la ojiverde con sus ojos achinados.

– Bueno empezare por la lista – Dijo alzando sus manos a la altura de su pecho y empezó a contar con sus dedos –. Sabes construir edificios y todo tipo de construcción, sabes tocar variedades de instrumentos, hablas dos idiomas, sabes cocinar, sabes artes marciales, eres muy atlética, sabes conducir muy bien los autos y las motos, sabes cantar "Sabes satisfacer a una mujer en la cama haciéndole llegar al clímax cuantas veces desees" – Eso último lo pensó y su estómago vibró al recordar lo bien que la pasó con esa hermosa chica.

– Ahh pero eso es algo bastante común – Finalizó la chica disimulando el sonrojo de sus mejillas.

La actriz amó cada una de las expresiones que Korra le regalaba, se sentía tan afortunada de compartir tan íntimo tiempo con ella, sabía que había encontrado a una persona que no encontraría en este mundo si se lo propusiera.

Siguieron platicando muchas cosas que no sabían una de la otra mientras terminaban su desayuno, entre risas y pequeños gestos de afecto realmente si en ese momento cayera un enorme meteorito que amenazara la vida humana no les importaría en lo absoluto ya que no podían sentirse más plenas.

El sonido desesperado que casi derribaba la puerta hizo que Korra pegara un brinco. Se habían quedado dormidas nuevamente ya que las actividades que habían tenido las habían agotado gravemente.

– Iré a ver quién es – Dijo poniéndose de pie dirigiéndose a la puerta –. Ya voy por Raava.

– Korra al fin me abres – Dijo abrazando fuertemente a la morena –. Te he extrañado mucho no sabes cuánto.

El corazón de Asami se estrujó al escuchar tan increíble voz, sexy y femenina dirigiéndose a su Korra.

– ¿Te ha pasado algo nena? Te siento algo nerviosa – Preguntó preocupada por la chica.

– No te lo negaré ando que no puedo hablar del susto – Dijo entre cortado.

– Esta bien siéntate y tranquilízate te traeré algo de agua – Dijo dirigiéndose a la cocina.

La chica que traía un bolso en su hombro se adentró a la sala y cuando estaba a punto se sentarse cuándo...

– Ahhhhhh – Pegó el enorme grito que causó que una segunda voz la siguiera.

– Ahhhh – Gritó Asami ante la reacción de la chica.

– Pero qué demonios – Corrió Korra hasta la sala junto con una botella de agua que había sacado de la refrigeradora. Al ver la cara de ambas chicas una con la mano en el pecho y la otra tapando sus senos con la cobija chocó su mano libre en su frente.

– Perdón Asami, perdón Azula no les advertí que ambas estaban acá – Sonrió en forma de lamento mientras extendía la botella hacia su amiga.

– Me doy cuenta – Dijo Azula mientras tomaba la botella y bebía rápidamente de esta.

– Yo también ya me di cuenta –Dijo Asami relajándose un poco sin dejar de cubrirse.

– Pero olvidemos esté gracioso encuentro, Asami ella es azula mi amiga y Azula ella es Asami mi... – Hizo una pausa ante la duda –. ¿Qué era Asami mia?

Soy su amiga también – Respondió extendiendo su mano y adivinando lo que Korra estaba pensando.

– Mucho gusto Asami – Correspondió al saludo extrañada.

Korra hizo una mueca de no saber que decir y las otras dos chicas rieron ante las graciosas caras que la morena les regalaba.

– Y bien Azula cuéntame ¿Qué pasó? ¿Por qué venías tan asustada? – Cambió de tema para enfocarse a su asustada amiga.

– Korra... venía a verte y salí de donde me estoy quedando con mi padre y como no pasaba un taxi decidí caminar un poco adelantándome y me asaltaron a punta de pistola Korra, tenía tanto miedo – Dijo entre lágrimas la ojiámbar.

El enojo empezó a apoderarse de la atleta mientras que la modelo solo tapaba su boca y sus ojos se abrían era muy grave lo que había pasado con la amiga de Korra pero no dijo nada solo observaba de reojo las reacciones de la morena.

– Mierda Azula ¿Por qué rayos no me avisaste? Te he dicho mil veces que cuando me necesites ahí estaré sin importar qué – Se acercó a su amiga rodeándola de manera protectora transmitiéndole toda la seguridad que podía, estaba molesta pero su amiga la necesitaba no podía rematar con ella.

Por otra parte Asami seguía de espectadora, su corazón se enterneció ante lo dicho por la bajista –. ¿Sería verdad lo que decía? ¿Estaría con ella sin importar nada? – Quería descubrirlo por ella misma y le encantó que Korra fuera la misma frente a ella.

– ¿No te hicieron nada? – Rompió el abrazo y recibió una negativa con la cabeza –. Me alegro nena si quieres vamos a comprar para que te relajes dime ¿Qué puedo hacer por ti? Solo dilo y lo haré.

– Más tarde ¿Sí? Quiero tomar un baño y olvidarme de esto.

– Está bien, ahí está mi habitación si deseas...

– Gracias Korra – Le dio un último abrazo y un beso en la mejilla y se fue hacía la recamara de la morena.

– ¿Crees qué sospechó algo? – Preguntó aun viendo donde se perdió la silueta de la chica.

– Creo que si – La imitó la morena.

– Mierda – Dijo mientras se levantaba de la colchoneta buscando su ropa ya que se había puesto antes de desayunar su ropa interior.

– Yo creo que... creo que es mejor que pase el día con Azula sabes – Dijo en voz baja esperando a que Asami no se lo tomara a mal

La modelo solo escuchó las palabras que salían con nerviosismo de la boca de Korra y sintió un nudo en su garganta, quería protestar pero sus rabietas se detuvieron cuando la morena siguió hablando.

– Ella me necesita ahora, perdóname Asami en serio no creí que llegara a pasar algo así y menos a ella – Dijo con pesar.

Sintió que las palabras de la bajista eran sinceras, sus celos se calmaron Pero ¿Por qué sentía celos? y entendió a la sureña, tenía que apoyar a su amiga, ella haría lo mismo de estar en su posición. Su mente se relajó y estirando su mano a la mejilla de su compañía le dedicó una sonrisa.

– No tengas pena Korra, ella te necesita y no soy quien para negarte eso – Acarició con su pulgar de manera circular el rostro suave de ojiazul y dedicó una sonrisa –. Me escribes si necesitas algo ¿Si?

– Gracias Asami sabía que lo entenderías y si cuenta con ello – Se levantó y uniendo suavemente sus dos manos alrededor de la cintura de la más alta besó sus labios rosados.

Pasaron el resto de la tarde en el enorme centro comercial de Ciudad República, Korra le dijo a Azula que podía pedir lo que ella quisiera que ella se lo cumpliría al pie de la letra y así fue ya que la llevó a las tiendas Apple a comprar un nuevo celular también fueron a distintas tiendas de ropa llevándose varias piezas que a su parecer le quedaban excelente. A las afueras del mall había un restaurante de comida italiana donde ordenaron dos deliciosas lasañas, compartían muchos gustos y ese era uno de ellos. Amaban las pastas más que cualquier otra comida, disfrutaron de la compañía.

Korra vio de lejos que habían unos paparazzi siguiéndola y rápidamente su semblante cambió a uno muy disgustado.

– ¿Pasa algo? – Preguntó mientras tocaba la mano de la morena.

– Nos están siguiendo esos camarógrafos de allá – Señaló con su boca.

– ¿Por qué nos estarían siguiendo a nosotras? – Cuestionó confundida.

– Aún quieren ver si digo algo acerca de Mako, Katara o Asami – Alzó sus hombros e ignorándolos prosiguió a disfrutar de su comida.

– Son unos cazadores – Habló con disgusto.

– Mmmjjj.

Después de haber estado en el apartamento donde vivía la chica que la volvía loca, había quedado por insistencia de Ginger en encontrarse para salir, no la había visto en un largo tiempo así que nada podía salir mal ¿Verdad?

Estuvieron el resto de la tarde juntas, comprando ropa, zapatos y de más cosas (como si su guardarropa tuviera espacio para más cosas) habían quedado en que irían a una fiesta que iba a hacer Mako las cuáles eran exclusivamente para sus amigos. Eran las más comentadas siempre, así que también esperaban que hubiera muchos camarógrafos, paparazzi y entrevistadores tratando de sacar alguna que otra buena fotografía para sacarla en alguna noticia lo cual no le apetecía en nada a la joven Sato que sabía estar al margen de las polémicas del medio, además de que quería mantener un perfil tranquilo para no generar malos comentarios que pudiesen llegar a los oídos de dicha morena.

La noche cayó sin que nadie pudiese hacer nada y en un momento a otro ya estaban caminando en esa enorme alfombra roja que los llevaba a la entrada del amplio salón donde sería la fiesta. Estaba feliz de poder aprovechar a ver a unos cuantos amigos nuevamente ya que por falta de tiempo no había visto, bajó de la camioneta negra que la llevaba a ella y a su invitada al inicio de la alfombra. Todos quedaron impactados por el hermoso vestido casi transparente color gris que llevaba puesto, resaltaba sus curvas de una manera increíble apreciando sus largas y finas piernas que caminaban de una gloriosa manera hasta llegar a la mitad del camino en donde aprovechaba a posar para las cámaras que dirigían sus fotos hacía ella y su acompañante. Los flashes no se hicieron esperar, capturaban aquella voluptuosa figura tan codiciada no solo por las pasarelas más prestigiosas de la industria de la moda, sino que también por muchas marcas y jóvenes tanto hombres como mujeres, ella que reflejaba seguridad al hablar, posar y caminar atraía a toda persona que le prestase un poco de atención de una manera tremenda. Su hermosa sonrisa, sus ojos verdes y su cabello suelto completamente liso enamoraba a todo aquel que la viese.

Sintió como un brazo la rodeó por la cintura y supo que habían llegado a saludarla. Mako, con un traje blanco y negro con su cabello largo para un lado de su rostro había llegado a posar junto a las dos hermosas chicas, Asami a su derecha y Ginger a su lado izquierdo, los tres viendo a los focos que enfocaban al perfecto trío.

– Me alegro demasiado en verte– Saludó con un beso en la mejilla siempre manteniendo su sonrisa.

– Lo mismo digo Mako, estas muy guapo hoy – Admitió al verlo más detalladamente.

– Lo mismo digo, se te ve muy bien ese vestido además de la hermosa acompañante que traes – Dijo saludando esta vez a Ginger –. Deslumbran este lugar ustedes dos.

– Ay Mako siempre tan lindo – Rió Ginger ante el comentario del chico.

Lentamente ambas chicas tomaron un brazo del muchacho y éste las dirigió al enorme salón entre pláticas. Todos se emocionaban al ver a Mako y a Asami juntos, ya que eran bastante famosos. Siempre creaban rumores de que habían salido por un tiempo o que solo se acostaban por diversión pero realmente solo ellos sabían lo bien que se la pasaban compartiendo la amistad que los unió gracias a un desfile en donde ambos participaron, Asami modelando y Mako cantando, disfrutaban de salir a comer a algún lado o ver uno que otro partido de Hockey pero siempre como amigos nunca les pasó por la mente tener una relación distinta ya que según ellos nunca coincidían en ese aspecto, los dos se veían como hermanos y les gustaba mantener esa relación aunque no se vieran a diario.

– Korra Korra – Gritó de emoción – Mira es Mako y la chica que estaba acá hoy en la mañana, Asami.

Korra giró su cabeza a la televisión y Azula tenía razón sí que eran ellos –. Asami está tan hermosa – Dijo en un murmullo y luego giró su vista a su mejor amiga pidiendo en su mente que no la haya escuchado.

– Aja verdad que tiene algo ustedes dos – Dijo con una sonrisa pícara en sus labios.

– Ay ya vas Azula ya te lo dije no tenemos nada – De defendió.

– Entonces como explicas que ella estaba dormida en tu sala semidesnuda en tu colchón y toda su ropa estaba regada por todos lados ¿Mmm? – Alzó la ceja de forma divertida.

– Emm pues... Emm ella tenía... tenía calor, sí eso es – Dijo poco convencida por sus buenos inventos.

– Y yo nací ayer fíjate.

– Ah ¿En serio? ¿Y no necesitas que te cambié el pañal? – Desvío su conversación.

– Vamos Korra cuéntame. Soy tu amiga ¿No?.

– Tengo derecho a no responder si no quiero Azula así que por favor ya no preguntes lo evidente – Hizo un gesto con sus manos y esquivó la mirada de su mejor amiga.

– Claro claro tienes todo el derecho pero sabes estaré siempre cuando me necesites, tenlo en cuenta siempre por favor Korra – Sonrió dulcemente.

Pasaron el resto de la noche tocando unas guitarras acústicas, querían hacer una banda en dónde con sus tiempos libres se dedicarán a tocar en la calle, era un sueño de Korra y con gusto Azula y el resto de sus amigos la apoyarían. Tenían encendida la televisión porque según Azula se escuchaba muy sólo apagada y era mejor tener ruido. Korra vio en la televisión a su amiga Katara, se veía tan hermosa con su cabello suelto y su vestido azul marino con lentejuelas y junto a ella su prometido Aang. Había convivido con él unas cuantas veces y era bastante agradable además de guapo, según Korra ellos estaban hechos el uno para el otro y era una de las pocas parejas que tenían la aprobación de la prensa, todos los amaban y amaban que a pesar de distanciarse por bastante tiempo al final resolvieron sus asuntos juntos.

Quedaron en silencio mientras pasaban la transmisión de la fiesta de Mako. Por la mente de Azula pasó si él había invitado a la morena pero no quiso preguntarle. La comentarista del canal de fama hacía comentarios acerca de la vestimenta de cada uno de los más famosos amigos del cantante y también de las parejas que se veían acarameladas, la cámara enfocó a varias parejas del momento pero los ojos ámbar de Azula se abrieron al ver que la chica con la que Korra durmió la noche anterior tenía sobre sus piernas a una joven de cabellos largos y rojos besándose apasionadamente su vista se desvió lentamente dónde se encontraba Korra, no quería ni imaginar lo que sentía en ese momento, sabía que Korra gustaba de la modelo pero también sabía que tenía ciertos miedos con tener una relación con ella y su miedo se estaba cumpliendo, Asami no era más que una persona inestable en relaciones, "Los malos hábitos nunca cambian", recordó las palabras de su amiga cuando hablaban acerca de tener una relación con Mako o Asami y ahora lo comprobaba...

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Espero les haya gustado este capítulo. Les agradezco mucho su apoyo con sus comentarios me hace feliz que les guste lo que hago. También pueden encontrarme en Wattpad como Caaljois.

Respondo comentarios.

Maria Sato: La conección que tiene Katara y Korra es mucho mas grande de la que te imaginas y gracias por siempre estar pendiente de mis actualizaciones, espero estés súper.

LoboFeo2234: Muchas gracias por leer mi fic.

Cryp: Gracias por leer mi fic y acá te dejo este capitulo.

Les recomiendo leer mi otro fic " No te alejes más"