Capítulo 6: Encuentros (Parte II)

El sonido de la lluvia la despertó, ¿en dónde estaba?. Miró por los alrededores, se hallaba en una casa, sobre un sillón bien acomodado y que sirvió como cama. Le dolía la cabeza, su visión estaba borrosa, no sabía qué era el sitio en el que se encontraba, no tenía palabras para describir los últimos momentos en los que estuvo "presente" fue cuando estaba en su helicóptero asignado para rescatar a los civiles. Estaba sobrevolando Ducatel y de ahí, tras haber cumplido esa misión, recordó que uno de los rescatados estaba infectado y éste provocó todo un desastre a bordo y que llevó a que la aeronave perdiera su control y se estrellaran cerca de los barrios de ese pueblo rural y ahora...ahora estaba allí, a salvo. Miró su aparato de traslación, ¿funcionaría?. Tenía también sus Pistolas de Pulso y sus Bombas EMP pero veía a la persona que la había rescatado ¿o fue producto de ella misma que se salvara?.

Oyó un ruido raro, giró la vista y vio a alguien que iba hacia ella. Iba a tomar sus Pistolas pero fue, en cuestión de segundos, en los que la persona que estaba allí encendiera las luces, iluminando la sala y provocando que a la castaña se le bajara el miedo.

- Ufff, gracias, gracias.- Agradeció la inglesa, mientras que se recostaba en el sillón.

- No fue nada, Lena.- Oyó aquella voz familiar y de ahí, la muchacha quedó sorprendida.

- ¿Jesse? ¡Jesse!.- Se alegró de verlo, qué alegría era poder ver una cara amiga en esos momentos y más cuando se trataba de la persona más cercana a ella. El vaquero caminó hacia el sillón y se cercioró que no tuviera ningún raspón.

- Me alegra saber de que estás bien, Lena. Tuviste un accidente muy horrible allí afuera.- Señaló el vaquero castaño.

- ¿Un accidente?.- Preguntó la inglesa con dudas.

- Sí, ¿no lo recuerdas?.- Volvió a interrogarle el norteamericano.

- Espera...- En ese momento, los flashbacks, las imágenes, volvían a la mente de la chica.- Recuerdo...¡sí!.- Exclamó.-

- Tranquila, tómate tu tiempo.- Le aconsejó Jesse, mientras que se sentaba al lado de ella y miraba si presentaba algún golpe o herida.- Todo está en orden, no tienes nada.- Tranquilizó a ésta.

- Sí, eso recuerdo bien de que no me mordieron, he estado usando mi traslación para evitar a esos sacos de carne podrida. Y con respecto a lo que me ocurrió: El Comandante Jack Morrison nos había enviado a rescatar civiles por todo el Sur, esta situación de zombies nos ha tomado a todos por sorpresa y ni pudimos formar un plan de ayuda rápido. Fue todo así, de golpe y tuvimos que lanzar a todas las fuerzas necesarias para sacar a los civiles, ya que las bajas estaban aumentando cada vez más. A mí me destinaron ir a Ducatel, ya que había un Ingenio Azucarero que estaban usando como refugio y empezamos a sacar a la gente de allí, pero todo se descontroló cuando uno de los refugiados presentó síntomas de ese "Virus" y atacó a todos a borde. Intentamos mantener el orden, pero uno de mis compañeros disparó y la bala, además de matar al zombie, también provocó un daño total a los circuitos del helicóptero y caímos a tierra. Lo último que recuerdo fue que estaba intentando estabilizarlo y luego...¡crash!. El impacto, el ruido fue tan fuerte que provocó que cayera inconsciente y luego...todo lo demás está en blanco.- Relató Lena aquel accidente aéreo que había tenido e intentó ponerse de pie, pero el dolor en su espalda le impidió moverse, así que Jesse la ayudó en recostarla sobre la cama.

- Tranquila, no te muevas mucho.- Dijo y fue a ver por una de las ventanas que estaba tapiada y que daba hacia la calle, en donde podía ver a una enorme cantidad de zombies.

- No tienes que preocuparte todo el tiempo por mí, Jesse.- Alegó Lena, lanzando una pequeña risilla.- Tanto tú como yo sabemos cuidarnos cuando estamos solos, pero te lo agradezco.

- No es nada, para eso están los novios.- Sostuvo el vaquero y de ahí volvió a su asiento, cambiando a una expresión seria.- Lena, ¿tú sabes qué está pasando?. Estaba de camino a California cuando todo esto empezó.- Relató el castaño sobre todo el inicio, desde su lado, de aquel incidente.

Lena se acomodó y lo escuchó atentamente.

- Estaba saliendo de Alabama y llegué aquí, a Mississippi y de golpe, cuando paré para comer en un restaurante de la ruta, todo iba bien hasta que vimos a unos locos estrellándose contra los vidrios y la puerta, parecían borrachos. La dueña del local les dijo que se fueran, que llamaría a la Policía pero cuando los vio más de cerca, éstos tenían unas horribles cicatrices por todo el cuerpo, la región abdominal abierta y hasta a uno le colgaba el estómago como si fuera una cuerda. En ese momento, un chico, que debía de haberse recibido hace poco de la Academia Militar o que volvía de la guerra, llevaba consigo un M-16 y les disparó a esos sujetos, primero una señal de advertencia, pero éstos iban hacia nosotros. Luego de eso descargó todo un cartucho contra ellos por todo el cuerpo hasta que cayeron muertos de un tiro en la cabeza. Tal y como nos enseñaron en las películas y video-juegos. Cuando salí del local, fui hasta mi moto y escuchaba la radio: Misteriosas matanzas por todo el Estado de Ohio, incendios, disturbios, saqueos producidos por el miedo en las personas por lo que estaba pasando y luego vi el accidente que tuviste. Te saqué justo a tiempo, antes de que estallara el helicóptero.- Relató Jesse sobre todo lo acontecido, palabra por palabra, sin olvidarse ningún detalle sobre aquellos sucesos previos.-

- Vaya, no me esperaba algo como esto.- Sostuvo Lena, sorprendida.

- Ni yo. Por cierto, ¿llamaron a la CEDA? ¿Alguien?.- Quiso saber el vaquero de aquel punto, pero la inglesa lo negó con la cabeza.

- Todas nuestras comunicaciones han caído, no podemos mandar ningún mensaje a la CEDA o a los demás integrantes. Estamos aislados del Mundo.- Contó la chica y Jesse tomó un largo respiro.

Hubo una larga pausa, un silencio bastante profundo. Lena se acurrucó contra el pecho de Jesse y éste la abrazó un buen rato, mientras que intentaban averiguar más sobre lo que estaba pasando. Pronto, el norteamericano prendió la radio que había tomado de la estación de servicio y de ahí se pusieron a oír las noticias.

- Todo va a estar bien, te lo prometo.- Le juró el castaño a la chica.

- Eso espero y también ojala que nuestros amigos estén a salvo.- Pidió la inglesa.

- No te preocupes, Jack sabe como cuidarse y también ellos.- Continuó el norteamericano y de ahí encendió la radio.

Hubo un momento de silencio, hasta que pudo sintonizar una estación que era de Ohio.

- "Ese fue Joe Grant con sus pasos a seguir en cómo construir tu propia Armadura-Anti Zombies. Muchas gracias, Joe. Trabajaré en mi traje para esta noche. Queremos tomarnos un momento para comentarles a nuestros oyentes que los incendios del Oeste de Columbus siguen activos. Toda la zona debe ser evitada a toda costa. En otras noticias, nos llegan informes más seguidos sobre el Señor Kauffman y la "Ciudad de los Vivos". Cuando hablamos con él, más temprano, él confirmó que el perímetro está limpio y 100% efectivo. Solo restan eliminar unos pocos bolsones de criaturas, los refuerzos están siendo enviados a través de la Ciudad para la seguridad de esta zona. Como siempre, continuaremos contándoles más con el progreso de esta historia".- Informaba un periodista desde aquella región, mientras que lo oían atentamente.

Pronto, apagaron la radio y se quedaron pensativos. Por ahora iban a descansar, mañana sería otro día de supervivencia por las calles.


El sonido de sus Armaduras sobre las calles de Claridge, en la Costa Occidental del Estado de Maryland, se hacía fuerte, aquel grupo proveniente de Alemania, Suecia y Egipto, acompañado por dos de los mejores Soldados del Ejército del primer país, arribaron a aquella ciudad para para sacar a la mayor cantidad de civiles. Sin embargo, con el paso del tiempo y el aumento de infectados, daba un cuadro bastante desalentador.

- Esperen.- Pidió un hombre de baja estatura, cabellos rubios y recogidos con las clásicas trenzas Vikingas, un parche rojo y metálico en su ojo izquierdo, su mano derecha tenía una pinza que reemplazaba a aquella extremidad perdida y portaba una mini-fundición en su espalda, además de portar una remachadora de clavos como arma. Éste hizo una señal de que se detuvieran y apuntó hacia unos 20 metros, para un local donde habían vidrios regados por todo el pavimento y unos cuerpos que yacían allí, bajo un charco de sangre.

- Pueden estar heridos, iré a ver.- Pidió la Capitana Ana Amari, quien salió corriendo para ver si esa gente estaba bien.

- Voy contigo.- Dijo el Teniente Wilheim Reinhardt. El rubio la acompañó para que nada malo le pasara. Nadie podía fiarse de nada en las calles.

El rubio alemán llegó hasta ella y se arrodilló, observando el trabajo que hacía éste, mientras que montaba guardia. La peli negra movía a los que yacían en el suelo, pero todos éstos no presentaban signos vitales, habían muerto y pronto vio unas poderosas dentelladas en el cuello de aquellas personas; además de que en el interior del local, estaba destruido, como si hubiera habido una explosión por alguna fuga.

- No hay nada que podamos hacer, Ana.- Le dijo Reinhardt, mientras que ella se ponía de pie, guardando su equipo médico.

- Sí, es verdad, tendremos que seguir más adelante y...- Sostuvo la Capitana de Egipto y de ahí su acompañante hizo una seña de que no hablara nadie.

Algo se estaba sintiendo en el aire, un sonido proveniente de alguna radio.

- ¿Han oído eso?. Viene de allí.- Apuntó Briggite hacia un patrullero que yacía detenido en medio del cordón de la vereda.- Voy a ver.- Corrió y de ahí llegó hasta aquel vehículo.

Dentro de éste, la puerta yacía abierta y la radio estaba sobre el asiento del conductor, mientras que se podía oír una voz que parecía estar en problemas.

- "¿Hola? ¿Pueden escucharme?. Si alguien puede oírme, soy el Sheriff Lee Roberts transmitiendo desde el edificio del Ayuntamiento en el Centro de Claridge. Tenemos un lugar seguro para alojar a los supervivientes, sin embargo han de ser cuidadosos, los muertos vivientes rondan por las calles principales y una de nuestras barricadas ha caído, necesitamos apoyo, por favor".- Se oía la voz de aquel hombre, mientras que Briggite comenzaba a hablar.

- Recibido, Sheriff Roberts.- Habló ella con el policía.

- "¿Quién es?. Identifíquese, por favor".- Pidió Lee a la pelirroja sueca.

- Mi nombre es Briggite Lindholm, Ingeniera Mecánica en "Overwatch" y Base de Operaciones en Gotemburgo, Suecia.- Se presentó la muchacha hacia el hombre que se hallaba del otro lado de la línea radial.

- "¿Overwatch?. Perfecto, vamos a necesitar su ayuda, por favor".- Dijo Lee a la muchacha.

- Tranquilo, vamos para allá. Dinos en dónde está el Ayuntamiento y nos encargaremos de limpiar la zona.- Le prometió la pelirroja y de ahí, el Sheriff le pasó los datos en donde se hallaba con los supervivientes.- Bien, muy bien, vamos para allá. Resistan, ¿tienen heridos? ¿Alguno ha sido mordido?.- Preguntó sobre ese punto crucial.

- "No, todos están bien. Somos unas 24 personas, más unos cuantos policías y Soldados de la Guardia Nacional con un par de médicos".- Finalizó Lee, mientras que colgaban.

- Perfecto, vamos para allá. Resistan, que la ayuda viene en camino.- Prometió Briggite y terminaron con la llamada.

- ¿Así que nos necesitan?. Bueno, será mejor ponernos en marcha.- Sostuvo el Soldado Paul Baummer, mientras que le iba sacando el seguro a su rifle.

- En efecto, van a necesitar toda la ayuda posible en ese lugar. Andando.- Pidió Reinhardt y de ahí, el grupo empezó con el avance hacia el edificio del Ayuntamiento.


Mientras tanto, en la "Ciudad de los Vivos", aquella Arquitécnica proveniente de La India, seria, reservada, calculadora, perfeccionista y fría como una ventisca se encontraba llevando a cabo una serie de inspecciones a las defensas que tenía ese sitio ubicado en Pitsburg. La morena caminaba con un grupo de Soldados y Milicianos que el Señor Kauffman había mandado a entrenar para proteger el lugar juntos unos puestos avanzados, uno de ellos llamado "La Fosa", donde los zombies no podrían cruzar, ya que estaba cercado y vigilado por gente bien armada, sin embargo, la Arquitécnica no se iba a retirar tan fácilmente.

- Los puentes están levantados, solamente los bajamos para cuando hay que dejar pasar a los convoys que van en busca de suministros, además, el río actúa como una barrera natural contra los muertos vivientes y...- Relataba uno de los Mercenarios, el cual señalaba sobre una tablet las posiciones que eran protegidas por la propia Naturaleza.

- Decían que Pompeya era un bello sitio para descansar, para la Aristocracia Romana y mira cómo acabó: Sumergida por una erupción volcánica. El río puede servir como una barrera, pero ¿te has puesto a pensar sí de verdad resultaría?. Los zombies no se cansan, no duermen, ellos viven para moverse y comer y no se detendrán hasta devorarse a toda la población de esta "Ciudad de los Vivos".- Dijo Symmetra, apuntando con su mano hacia aquel lugar, mientras que la oían y hasta su voz parecía ser una especie de "Tirana".- Usa la cabeza, recomendaría que utilicen mis "Torretas Centinelas", éstas convertirán a esos podridos en cenizas.- Les dejó aquella propuesta, que se retiraba del lugar.

- Lo tendremos bien en cuenta. Gracias.- Agradeció otro de los militares, mientras que ella caminaba hacia el coche que la llevaría hacia "Fiddler´s Green", el rascacielos donde Kauffman dirigía a la ciudad con puño de hierro y en donde iba a asistir un almuerzo de suma importancia con aquel hombre, al igual que el resto de los jefes militares y las clases sociales de allí.

- Bien, así me gusta. Tengan, usen un par de éstas y vean los resultados.- Les entregó Symmetra de aquellos artefactos y los fueron colocando en las orillas ribereñas para proteger el sitio de cualquier oleada de los zombies.


El silencio de las calles de Nueva York era bastante para aquella mujer de Rusia, sin embargo, ésta no temía a nada ni a nadie: La Sargento Aleksandra Zaryanova se hallaba junto al famoso DJ Lúcio Correia Dos Santos de Brasil, el cual había sido rescatado por ella de los muertos vivientes y ambos cooperaban para encontrar a la mayor cantidad de civiles posibles, siendo la primera una enviada del Gobierno de Rusia para aquel país.

- Alto.- Pidió Zarya al brasilero, mientras que tomaba su cañón de partículas y apuntaba hacia éstos.- Vamos a tener que movernos a toda velocidad. Prepara un buen Speed-Boost, Lúcio, esto va a ser un poco "ruidoso".- Ordenó ella con esa voz cargada de valentía y determinación. El moreno asintió e inició con aquella velocidad, mientras que la rusa disparaba contra esa horda y volaba por los aires los vehículos, provocando toda una explosión, fuego y humo.- ¡AHORA, VAMOS, CORRE!.- Ordenó y comenzó aquella "carrera" por el "Times Square".


Por su parte, Conrad y D va habían salido de aquel edificio y deambulaban por las calles de la Isla Stauton, recorriendo las cercanías entre Belleville Park, el cual daba con los otros distritos como Bedford Point (Punta de Bedford), Aspatria, Campus de Liberty y Newport. Un poco más hacia el Oeste tenían el reconstruido Fuerte Stauton y Rockford, antiguamente, el primer barrio pertenecía a la Familia Forelli hasta su destrucción en 1998, luego pasó a manos del Ejército hasta que la empresa de Donald Love compró la zona e inició toda la reconstrucción, pero que acabó en manos del "Cártel Colombiano", quien tejió una alianza con los "Uptown Yardies" hasta que la "Yakuza de Liberty City" les conquistó ese territorio como partes de Newport y Aspatria por la muerte de uno de sus líderes.

Tanto el novio como la Gamer avanzaban a grandes pasos por la zona, en donde podían verse muchos cuerpos sin vida de civiles y agentes de la Policía que habían luchado contra los muertos vivientes, sabiendo bien que no tardarían en levantarse. Pronto, ambos decidieron tomarse un descanso en los calles del edificio que fue "Propiedad de "WitSec" y con unos garajes,en los cuales D va y Conrad buscaban un buen coche para escapar de allí.

- Ufff, wow.- Lanzó el chico un silbido en el aire.

- ¿Qué pasó? ¿Zombies? ¿Mutantes especiales?.- Preguntó la Gamer, quien se volteó para verlo y éste tenía la vista enfocada en aquel edificio.

- No, nada de eso. Este sitio, "Propiedad de WitSec", es una "Casa de Protección de Testigos", aquí fue donde el famoso Claude Speed llevó a cabo un ataque para asesinar a Leon McAffrey por órdenes de Ray Machowski y fue allí dónde tiró una bomba molotov o una granada. Fue en 2001, lo recuerdo.- Señaló Conrad sobre ese "Hito Histórico" que tenían ante ellos.

D va lanzó una risa, Conrad tenía ese "don" por recordar lugares y sobre todo tomar el papel de "Guía Turístico" para que la Gamer lo escuchara. Pronto, el joven se volteó pero cuando encendieron el auto, éste comenzó a activar su alarma, la cual no parecía apagarse por nada en esos momentos.

- ¡Mierda, apágate, chatarra de cuarta!.- Ordenó la Gamer Sur-Coreana pero nada, no había forma de apagarlo.

- Olvídate de eso, D va.- Le dijo Conrad, quien desenfundó su Pistola Browing.

- ¿Eh? ¿Qué pasa?. No me digas que...- En esos momentos, las palabras de la Gamer quedaron colgando en el aire, allí, en la entrada de aquellos callejones, una horda de zombies se movía hacia ellos, por lo que tuvieron que irse de allí, no sin antes hacer estallar el coche con un derrame de combustible y así provocar una feroz explosión.

La misma los arrojó al suelo, provocando que la Gamer y el castaño se levantaran, pero al verse su pierna, la primera vio que la tenía inflamada por el violento impacto contra el suelo.

- ¿Necesitas una mano, Conejita?.- Preguntó Conrad con aquel tono seductor y le tendió su mano a la chica.

- Jejeje, veo que nunca te cansas de lanzar tu lado coqueto, Conrad.- Sostuvo la Sur-Coreana, mientras que se subía a la espalda de su novio y ambos partían de allí.

- No te preocupes, tú descansa. Iremos a la Isla de Portland, todo estará bien.- Le prometió el castaño y de ahí iniciaron el viaje a pie, aunque tendrían que ir con cuidado, ya que no sabían qué clase de peligros, además de los zombies, podían hallarse por aquellos barrios.


El helicóptero que lo transportó hacia aquel Estado hizo su aterrizaje sobre el "Hotel North Star", en el cual el Comandante Jack Morrison había recibido aquel llamado de auxilio de parte de la francesa que se encontraba en ese sitio. Una vez que puso los pies sobre la azotea, el rubio contempló el escenario de Filadelfia: Los Cielos estaban de color rojo por el fuego de los numerosos incendios que se habían desatado sin control, las calles con patrulleros y vehículos de la Policía y el Ejército que habían intentado contener a los zombies y a lo lejos, el "Hospital Mercy"; el cual había sido el primero en caer a manos de esos podridos. Pero ahora no había tiempo para hacer una "visita turística", ya que el Jefe de "Overwatch" se puso en marcha, siempre portando su rifle de asalto con el cual mantenía la guardia en alto por su si se encontraba con cualquier enemigo.

Debía ser cuidadoso, habían pasado varios años desde que Amelie Lacroix, alias "Widowmaker" abandonó "Talon", mejor dicho fue rescatada por "Overwatch" y en donde tuvo una larga travesía para volver a su antigua vida. Jack la había estado acompañando por mucho tiempo y juntos desarrollaron una relación que traspasó los niveles de la amistad. Pronto, el rubio se internó por los pasillos desalojados de aquel hotel, buscando a la francesa, pero siendo cuidadoso, no quería atraer a los zombies hasta ese sitio.

Buscó en cada habitación hasta juró haber oído una melodía que provenía desde el interior de la última que había allí en el fondo. Entró con sigilo, debía ser cuidadoso, el interior estaba repleto de zombies abatidos, todos ellos tenían un tiro en la cabeza y un denso charco de sangre combinado se extendía por el piso de parqué, brillando con las luces de afuera. Ni más bien puso un pie en esa habitación, el sonido de un disparo provocó que se posicionara contra una serie de muebles y de ahí apuntara con su rifle de asalto.

- "Mierda, ¿habrá...?".- Se preguntó Jack para sus adentros y de ahí, el aire cambió a un dulce aroma, un perfume parisino se extendió por toda la habitación, quitando el olor a podrido de los cuerpos y unos pasos provinieron desde el dormitorio.- ¡¿Amelie?!.- Preguntó y eso despertó la sorpresa en la chica que se hallaba en ese lugar.

Bajó su rifle de francotirador, miró hacia un lado, unos cabellos rubios se alzaban por aquella "barricada" y de ahí caminó hacia esa persona, la cual fue levantándose, evitando hacer un movimiento brusco que pudiera provocar un malentendido. Inmediatamente, ambos, la francesa y el norteamericano quedaron a escasos centímetros, cara a cara. Dios, cuánto tiempo había pasado y ella seguía igual de hermosa desde el día que la había rescatado de "Talon". No dijo nada, Jack simplemente acarició las mejillas de aquella mujer y de ahí, ésta se lanzó a sus brazos, rompiendo en lágrimas y él la abrazaba con fuerza.

- Ya pasó, Amelie, ya pasó. Todo está bien.- Le dijo el rubio a la chica, quien no podía hablar de tanta emoción de reencontrarse con esa persona.- Salgamos de aquí, te llevaré a un sitio seguro.- Prometió éste.

- Jack, me alegra mucho volverte a ver.- Fueron las primeras palabras que dio la francesa al rubio, quien sonrió.

- A mí también. Te había perdido el rastro desde que desapareciste en París.- Recordó el Comandante de "Overwatch", pero Amelie bajó la cabeza.

- No podía volver al lugar donde asesiné a mi marido. Es una herida que tarda en cerrarse para siempre.- Sostuvo ella con un suspiro, recordando a su amado Gerard y de ahí sintió la mano del norteamericano.

- Desde el día en el que te secuestraron, juré, sobre la tumba de Gerard, que te encontraría y así fue. No iba a permitir que esos malditos te siguieran usando como una Asesina.- Hizo memoria sobre aquel momento tan duro para la peli azabache, logrando calmar un poco aquellos fantasmas.-

- Tengo tantas cosas por contarte, Jack, pero ahora no hay tiempo, debemos irnos. Hay raro en todo esto.- Pidió Amelie, quien apuntó hacia las calles, las cuales tenían a los zombies allí afuera, esperándoles.- Ven, conozco una forma de escapar. Sígueme.- Le dijo y de ahí comenzaron a saltar por los tejados, para evitar las calles.


Mientras tanto, volviendo a Mississippi, Tracer y McCree estaban a punto de partir, cuando, de repente, el sonido de la radio que llevaba el vaquero en su motocicleta comenzó a emitir estática, llamando la atención de la inglesa, la cual se acercó, mientras que su novio iba terminando de cargar unas provisiones para el viaje. La castaña se acercó y tomó el aparato, todo seguía en silencio, estática, de nuevo hasta que una voz comenzó a oírse por ese "mar embravecido".

- "Aquellos que puedan oírme...Por favor...vivan...todos ustedes...si pueden oír mi voz...solo vivan...Grace...no te rindas...por favor".- Escucharon la voz de un superviviente, el cual parecía estar en problemas, ya que su voz se la notaba muy fatigada, cansada. Justo en ese momento fue Lena quien se acercó la radio para hablar.

- ¡Oye, puedo oírte! ¿Estás bien? ¿Cómo te llamas?.- Preguntó la chica, mientras que McCree se acercaba hacia ella.- ¡Hola, te escuchamos, dime dónde estas e iremos por ti!.- Le intentaba llamar la atención a aquel personaje, pero éste le costaba más respirar.

- "Estoy...en la "Quebrada de Gulch". No creo...que puedan llegar hasta mí...".- Sostuvo aquella persona.

- Conozco ese sitio.- Recordó Jesse.- Se encuentra en Texas, hacia el Oeste, por los comienzos que dan hacia el desierto, cruzando Austin.-

- Parece ser una atracción turística.- Teorizó Tracer sobre ese punto a su novio.

- Lo es, es un lugar donde se hacen duelos de vaqueros y representaciones del Lejano Oeste. Iba allí cuando era niño.- Le contó el castaño a la chica, mientras que daba un rayo de esperanza y le mostraba una ruta que podían tomar.- Estamos aquí, Ducatel, Mississippi, nos llevará, tal vez un día o dos llegar hasta este tipo y más con el deposito de combustible, pero una vez que entremos en Texas, deberemos continuar todo hasta Austin y de ahí seguir para la "Quebrada de Gulch".- Siguió hablando el vaquero y de ahí le entregó el mapa a Lena.

- Qué gusto es habernos encontrado, Jesse.- Agradeció Lena y de ahí volvió hacia la radio.- Amigo, quédate tranquilo, vamos a salvarte, ¿sí?. Tú resiste.- Le pidió Tracer, pero ya no hubo conversación.- ¿Amigo? ¿Puedes oírme?. Mierda, debió haberse desmayado.- Sostuvo la chica.

- Puede ser, se lo oía agotado, tal vez fue herido por algún grupo armado. Rápido, debemos movernos.- Ordenó el vaquero y de ahí, tras subirse a la moto junto a la chica castaña, ambos partieron con rumbo hacia Texas, el "Estado de la Estrella Solitaria" y así encontrarían pistas sobre aquel misterioso personaje.


Bueno, bueno, esta segunda parte tendrá una tercera, porque, como dije, veremos a otros personajes de suma importancia en esta historia. ¿Quién será el que habló con Lena y Jesse?. Eso lo veremos más adelante junto con las aventuras de los otros personajes. Solo les diré una cosa, en el capítulo que viene veremos a Ashe y a BOB, quizás en Texas, quizás en California, pero, si se encuentran con McCree y Tracer, no será una cálida bienvenida. Eso téngalo por asegurado, amigos.

Nos estamos viendo, amigos. Saludos y agradecimientos para Plagahood.

Cuídense y buen fin de semana para todos.

Nota: No es el capítulo 18, es el 6 éste. Error mío.