Capítulo VII: Encuentros (Parte III) En las instalaciones secretas, Albert Wesker se hallaba contemplando a aquellas "magníficas" criaturas que iba a soltar por las calles de todo EEUU, en primer lugar y luego por el resto del Mundo. Ansiaba que en el que llegara aquel bello momento, todo un espectáculo dantesco, de terror, en donde nadie sobreviviría al poder de esos monstruos, los temibles "B.O.W", las "Bio-Armas de Umbrella Corporation", aquellas que tenían la fuerza para partir a un Ser Humano a la mitad como si fuera una rama o incluso destruir a toda una población de una ciudad.

Caminaba con tranquilidad, contemplando aquellos contenedores listos para ser transportados vía aérea con sus helicópteros hacia sus destinos señalados en una enorme pantalla, la cual mostraba su primer éxito: Filadelfia, aquel Estado en donde habían sido soltadas aquellas criaturas con aspecto humanoide y una feroz resistencia. Posó la mirada sobre uno de sus tubos en los que yacía uno de esos seres, pero éste era de aspecto sumamente aterrador, ya que todo su cuerpo había sufrido alguna alteración genética en su musculatura y sus brazos eran más grandes que sus piernas, además de tener sus ojos en blanco, vestir jeans azules, zapatos negros y sus cabellos eran rubios.

- Señor.- Se le acercó uno de los Mercenarios.- Hemos tenido que adormecerlo a este monstruo, nos costó mucho trabajo y varios de mis compañeros quedaron internados por diversas fracturas.- Le contó éste, pero Wesker le tranquilizó, alzando su mano izquierda, quedando a escasos centímetros de su rostro.

- No te preocupes, mientras que el producto no haya salido dañado, todo estará bien. Ahora, si llegábamos a perderlo, tus compañeros y tú tendrían que darme una buena explicación para que Krauser y los otros no los fusilen afuera.- Advirtió con frialdad, mirando al Mercenario, quien tragó saliva.- Menos mal que no lo mataron, porque sino, ya sabes.- Dejó su aviso y caminó hacia donde estaba una especie de jaula metálica, en la cual yacían unas criaturas que tenían sus tejidos musculares expuestos, carecían de vista, caminaban en cuadro patas y lo más característico eran la afilada lengua que poseían, capaz de cortar a una persona como si fueran una barra de manteca y lo mismos su garras, con las que podían destripar a alguien en cuestión de segundos. La otra de esas armas era una, lo parecía ser más bien, una persona femenina, quien se hallaba arrodillada, llorando a más no poder, pero lo más aterrador era su piel pálida como un cadáver, sus ojos amarillos que brillaban intensamente, sus garras y llevaba un vestido de novia blanco dañado y rasgado por el paso del tiempo.

Wesker iba a caminar hacia donde estaba ese monstruo, pero al poner un pie cerca, éste se atisbó y comenzó a gemir de una manera sumamente peligrosa, como si fuera un animal salvaje y de ahí se levantó, extendió sus garras afiladas, gritando de forma histérica y de ahí pegó un grito, acompañado por un chillido, corriendo hacia su presa.

- ¡SEÑOR!.- Gritó uno de los científicos y lo tomó por la espalda, sacándolo de allí.- ¡Tenga cuidado, "La Witch" es una de nuestras "B.O.W" más peligrosas, el sonido de alguien que pase cerca de su rango la alterará y atacara sin piedad.- Le advirtió el sujeto, pero eso no parecía asustar a Wesker, ya que toda clase de miedos hacia la Muerte eran inútiles para un personaje como él, frío, severo, calculador, inteligente, capaz de todo.

- Doctor Kurt, no sea tonto, ¿acaso se ha olvidado de quién está tratando?. No se crea que tengo alguna compasión por estas patéticas criaturas. Hubo muchos estúpidos como Morpheus D. Duvall que intentaron ser como yo, pero en el caso de ese imbécil, él se creía que todo lo que regía era la belleza y el poder estaba en un segundo puesto. Error, eso fue lo que lo mató a él, a manos de Bruce McGivern y Fong-Ling y me sorprende que esos dos no los haya podido matar, se nota que ahora son pareja y viven tranquilos, pero no importa. Lo que quiero decirle es que, si quieres dominar a tu enemigo, éste, incluyendo las criaturas que tenemos, me deberán temer, que sientan miedo ante mí y no me importa que una patética "Witch" me quiera atacar, solamente hay que "calmar" a los animales.- Sostuvo y con una picana comenzó a darle unos ataques de electricidad, provocando que se alejara de las barras metálicas, dando gritos de furia y retrocediendo, volviendo a su posición anterior.

El Doctor Kurt vio con horror como ese hombre mostraba cero interés por su seguridad, pero tenía el poder e iba a por más, nadie podía detenerlo, nadie iba a juzgarlo por sus acciones y ellos estaban a su merced.

- Ahora, suelten a todas estas "Tropas de Asalto" sobre EEUU ahora mismo.- Ordenó, poniéndose sus lentes negros.

- Sí...Sí, Señor.- Acató Kurt sus órdenes.

- Alto, todos menos a "Némesis II", ese lo quiero para que lleve a cabo un "trabajito" con unos "amigos".- Impuso esa condición.

- Pero, Señor, aún no está terminado, nos llevará horas en completar toda su actualización.- Advirtió otro de los científicos y eso no le cayó para nada bien al rubio.

- ¿Me estás viendo la cara de estúpido?.- Preguntó Wesker, quien lo miró a los ojos y lo agarraba del cuello para asfixiarlo.- Más te vale que esté terminado ahora mismo, de lo contrario, tú serás el desayuno de los zombies, ¿oíste o te debo hacer un dibujo?.- Preguntó, de forma amenazante, mientras que el hombre asentía con miedo y de ahí lo soltaba.- Muy bien, así me gusta. A trabajar.- Ordenó y se retiró del lugar, ya que iba a tener una reunión de suma importancia con unos personajes de suma importancia y nadie debía interrumpir aquella sesión.


Volviendo a Liberty City, D va y Conrad habían tenido que dejar aquel coche en aquellos callejones de Newport e ir a pie hasta el Puente Callahan, el cual unía a Portland con Stauton Island. Al verlo repleto de autos, la pareja decidió ir con cuidado, ya que ese sitio había intentado ser evacuado y se podían filas de coches de la Policía con los camiones SWAT y el FBI con el Ejército, los cuales intentaron contener a los zombies pero fue en vano, terminando los cuerpos de aquellas personas por todo el suelo y de ahí se detenían ante las barricadas levantadas para evitar el cruce hacia ese lugar.

- ¿Crees que Portland esté limpia?.- Preguntó D va pero el castaño frunció el ceño.

- Aunque lo esté, no podemos ir con cuidado. Allí hay muchas bandas peligrosas.- Advirtió su novio, llamando la atención de la Gamer.- Sí, en ese sitio, cuando era niño, oía las noticias de los tiroteos constantes entre la Familia Leone contra las "Triadas de Liberty City" y "Los Diablos", una banda proveniente de Puerto Rico y cuyo líder es "El Burro".- Contó sobre aquellas pandillas que eran de las más peligrosas en esa zona de la ciudad.

- Nunca oí algo como eso.- Recalcó D va con asombro.

- Tienes suerte. Esos son de los más peligrosos, además, los Leone, anteriormente, para el año 1998, controlaban toda Portland: Su "Central" está en Saint Mark´s, luego expandieron sus dominios hacia el "Red Light District", anteriormente en manos de la Familia Sindacco hasta que fueron expulsados de ese lugar como de los "Altos de Hepburn" y también dominaron "Chinatown", pero cuando llegó Massimo Torini, el hombre de mayor confianza del Tío Leone, pertenecientes a la Mafia Siciliana, donde éste quería imponer una "paz" pero era todo un engaño para debilitar a los Leone. Éste le dio armas y poder a "Los Diablos" y a las "Triadas", pero hubo un hombre llamado Toni Cipriani, quien logró acabar con todos esos tipos, además de dar muerte a Paulie Sindacco, el Don de la Familia Sindacco y a Franco Forelli, Don de aquella Familia y la destrucción de "Fuerte Stauton". Luego derrotó a Massimo Torini y rescataron al Alcalde Miles O Donovan, quien tuvo que retirar todos los cargos contra el Don Salvatore Leone y éste hizo las paces con su Tío, manteniendo todos sus territorios hasta el 2001, en donde ya empezaron a perder poder y un día, alguien asesinó a Salvatore en el "Red Light District". Ese alguien era Claude Speed, una Leyenda Viviente en Liberty City. Ojala esté vivo.- Relató Conrad, siendo oído por D va, la cual estaba sorprendida por todo lo que acababa de escuchar.

Pronto, el joven castaño miró hacia el Norte, allí estaba Costa Vale, un lindo sitio al que podrían ir, pero no iba a ser sencillo, ya que estaba lejos y no podían confiarse demasiado en el camino, así que tuvieron que ir por esa otra isla, por Portland y de ahí ver si encontraban supervivientes. Justo en ese momento, cuando estaban por avanzar, los presentes oyeron el sonido de un coche descapotado blanco y con franjas azules desgarró la calma que había por allí y de ahí se detenía, procediendo a bajar un muchacho castaño, remera verde, pantalones del mismo color, zapatillas blancas, campera de cuero negra y una expresión seria en su rostro, mientras que se dirigía hacia el Puente Callahan y las barricadas.

- ¡No! ¡Que me parta un rayo, pero si es él!.- Exclamó Conrad por lo bajo, asombrado de ver a esa "Leyenda Viviente" en carne y hueso.

- ¿Ese es Claude Speed?.- Preguntó D va al ver que las palabras de su novio se hicieron realidad.

- Sí, es increíble. Un momento, ¿qué hace?. ¡No, que no vaya para Portland, las "Triadas", "Los Diablos" y la "Familia Leone" tienen un fuerte odio hacia él por las cosas que hizo contra ellos más adelante!.- Dijo el castaño por lo bajo y cuando iba a moverse sigilosamente, éste oyó un disparo que pasó rozando sus cabezas. Alzó la mirada y vio que había sido aquel Claude Speed quien efectuó aquel tiro con una Pistola 48 MM. Pronto, tanto Conrad como D va salieron de allí, con las manos en alto.- No, tranquilo, amigo, todo está bien. No somos enviados de ningún grupo, ni del "Cartel Colombiano" ni las "Triadas" ni nada. Tranquilo.- Decía Conrad a éste, quien los miraba seriamente.

En ese momento, el castaño bajó el arma y la guardó, haciéndoles una seña para que fueran con él. Conrad y D va caminaron hacia éste, en donde quedaron cara a cara y en silencio.

- Amigo, tranquilo, no queríamos asustarte ni nada. Solo que te recomendaría que no fueras para Portland, allí te van a matar los Leone, las Triadas y "Los Diablos". Lo mismo en Stauton Island con los "Yardies" y los Colombianos, al igual que en Costa de Vale, no eres muy querido en esta ciudad.- Le advirtió Conrad, siendo "diplomático" con el castaño, quien no le importó eso, pero les hizo una seña de que se subieran al coche.

- ¿Qué pasa?.- Preguntó D va con asombro.

- Quiere que lo acompañemos.- Respondió el castaño.- Por cierto, ella es Hana Song, mejor conocida como "D va", la Gamer más famosa de todo el Mundo y una gran celebridad en Corea del Sur, sobre todo en Busan y yo soy Conrad Hart, novio de Hana.- Presentó el muchacho a la chica y a él mismo, pero a Claude Speed no parecía importarle eso, simplemente volvió a hacerles la seña para que ingresaran en el auto, lo cual llevó a que le hicieran caso y una vez dentro, el joven matón de Liberty City aceleró el coche, ingresando hacia "Chinatown".


Por su parte, en Texas, conocido como "El Estado de la Estrella Solitaria", rebosaba de una intensa calma por los alrededores hasta que un zombies caminaba hacia unas vísceras desperdigadas por la ruta. Una vez que llegó hasta aquel lugar, el disparo de un rifle perforó su cabeza, salpicando el pavimento con su sangre y restos de masa encefálica, cayendo al piso bajo un charco de este mismo líquido y de ahí se veían otros numerosos cadáveres de esas criaturas por varios metros a la redonda.

El cañón de su arma estaba humeando, caliente, el tiro que había efectuado y una mirada seria estaba clavada en su presa. Pronto, aquella persona caminó hacia los zombies abatidos, acompañada de un gigantesco Ómnico robusto, sus ojos verdes, como todos esos Seres IA además de portar un sombrero de bombín clásico del Lejano Oeste, al igual que su bigote, una chaqueta de cuero, en cuya parte de atrás se podía ver el símbolo de la "Banda DeadLock", unos jeans con un cinturón negro con una hebilla dorada y botas para el desierto del mismo color.

Por su parte, la mujer que iba con ese Ómnico Guardaespaldas era bastante atractiva, pero también era una de las personas más peligrosas y temibles que uno jamás quisiera tener el gusto de encontrarse con ésta. Sus cabellos eran largos y blancos como la nieve, ojos rojos, cejas finas, llevaba dos pendientes pequeños negros en ambas orejas, sus labios suaves y perfectos eran de color rojo por su lápiz labial. Vestía una camisa blanca, corbata roja, saco gris niebla con una chaqueta negra con cremallera y cierre dorada, de la cual colgaba un cinturón con una calavera añadida como símbolo y en donde llevaba las municiones para su rifle, también se podían apreciar unos jeans azul oscuro y unas botas negras con detalles dorados que le llegaban hasta casi el final de las piernas. Su brazo izquierdo estaba cubierto por unas placas metálicas, llevaba guantes sin dedos y un tatuaje podía apreciarse en su brazo derecho junto a sus uñas pintadas en negro. Una vez que acabó con su tarea, la joven albina se bajó el pañuelo marrón que usaba como forajida y comenzó a trabajar en su tarea de recolectar lo que tuvieran los zombies.

(John The Revelator, Curtis Stigers & The Forest Rangers)

- Es la época de dar y recibir, amigo.- Decía ella con burla, mientras que les quitaba todo lo de valor que llevaran consigo, revelando la vestimenta de aquel zombie, la cual tenía la clásica indumentaria de la época de los Pioneros en Texas cuando fue parte de México.- Mmmm, nada mal, ¿qué dices, BOB?.- Preguntó ella al ver y tomar unos dientes de oro, siendo su Ómnico quien cual le dio su aprobación.- Bien, nos lo llevamos y dicen que "no les robes a los muertos", pero yo les digo "¿y qué pueden hacer con tanto dinero si ya están muertos?" ¿Se van a tomar unas cervezas en el Más Allá?. Jejejeje.- Se río ella, mientras que BOB montaba guardia y en ese momento oía los pasos y gruñidos de un zombie, el cual no tuvo ni cinco segundos para continuar con su avance, ya que el Ómnico le aplastó el cráneo como si fuera una nuez y dejó su cuerpo sin vida sobre el pavimento de la ruta.- Bien hecho, BOB. Bueno, esto ya está. Ven, sigamos, que el Banco de Providence no está lejos y necesitamos ir a por un "Depósito".- Pidió ella, ya que, aprovechando que no había más ley en las calles, ahora ella, Elizabeth Caledonia "Calamity" Ashe, Jefa de la Banda "DeadLock", habían empezado a expandir sus "intereses" y territorios por el Estado de Texas.

Pronto, la Jefa de los Bandidos y su Mayordomo BOB comenzaron a avanzar por la ruta desierta hacia su nuevo objetivo.

- Ya saben lo que digo: "Ten cuidado con el Sol, porque mientras más te quedes allí parada, más dolorosa será la quemadura".- Recitó la albina su frase y de ahí movió la manivela de su rifle "Víbora" y se lo colgó en su espalda, poniendo rumbo hacia aquel poblado cercano.


Mientras tanto, de vuelta en Filadelfia, Jack Morrison y Amelie Lacroix se hallaban cruzando los tejados a toda prisa. La lluvia caía sin parar y era preferible utilizar esa vía, ya que ésta era la única que poseían, el ir por las calles iba a simbolizar una muerte atroz, lenta y sangrienta a manos de los muertos vivientes, así que se movieron con rapidez por los edificios. De vez en cuando, la francesa empleaba su garfio tele-dirigido para trasladarse a los más altos junto al rubio de EEUU y así tener una buena vista de la zona toda la Ciudad.

Era una vista panorámica, un "Panóptico" donde tenían toda una "ventana" hacia la zona, de la cual se elevaban densas columnas de humo negro, los incendios que eran apagados por las calles, mientras que en las calles ardían coches, tanto civiles como de la Policía, las barricadas que se habían levantado por los alrededores para contener a los zombies y separarlos de las personas sanas. Más al Norte estaba el "Hospital Mercy", el cual había caído y se convirtió en un auténtico campo de batalla, mientras que hacia el Sur, justo por donde se encontraban ellos, oyeron el sonido de un helicóptero en la lejanía.

- Perfecto.- Dijo Amelie, quien les hizo señales para que descendiera, pero, en esos momentos, el rubio la detuvo, algo no iba bien.

- Ese no parece ser un helicóptero de rescate.- Señaló el americano.- Mira.- Apuntó hacia los ganchos de carga, de los cuales pendían unos bio-tubos negros y fortificados. De golpe, uno de éstos cayó a unas 10 cuadras hacia el Noroeste de su posición y de ahí le siguieron las demás "cargas" que impactaron contra las calles, incluyendo una que terminó cerca del edificio en el que se encontraban. Acto seguido, la aeronave desapareció del lugar con rumbo hacia una zona desconocida.

Se quedaron en silencio, pero, de improvisto, uno de los bio-tubos que habían allí comenzó a abrirse y de su interior se pudo ver a una horrenda criatura, la cual emitía un sonido gutural, casi como si se estuviera ahogando, queriendo respirar bajo el agua, pero éste seguía escalando los muros del edificio en el que se encontraban Amelie y Jack. Para sorpresa de ellos, la monstruosidad que había allí saltó en el aire, rasgando al mismo con un feroz chillido y quedó a escasos centímetros de la pareja. La francesa quedó horrorizada ante ese ser, el cual estaba desprovisto de todo rastro de pie, exponiendo sus tejidos y músculos, los cuales estaban bastante desarrollados, no carecía de ojos, sus dientes eran afilados, pero lo más aterrador eran sus garras y su lengua, ambas afiladas como cuchillas, siendo capaces de partir al medio a una persona.

El rubio iba a cargar contra aquel engendro, pero Amelie le detuvo justo a tiempo, haciendo una señal de que no se moviera, ya que, parecía ser que ese monstruo tenía un oído mejorado, en reemplazo de sus ojos. Fue entonces que iban a moverse de allí, en silencio, sin llamar su atención hasta que un feroz rugido se hizo oír por toda la ciudad; lo que llevó a que la criatura pegara un chillido, su "grito de batalla" y de ahí se lanzara contra la pareja, pero no tuvo tiempo: De improvisto, otro ser monstruoso emergió de las sombras y se lanzó contra el enemigo, al cual agarró con fuerza del cuello, estampándolo contra el tejado y provocando que volaran restos de tejas y concreto por los aires.

Ambos monstruos comenzaron a pelear ferozmente, el ser desprovisto de piel atacaba con sus garras, pero el otro disponía de una fuerza sobrehumana, además de saltar, esquivar al enemigo y lo más sorprendente era que escupía un ácido corrosivo, el cual fue quemando la piel de aquel primer rival, quien chillaba del dolor a más no poder. Pronto, al ir perdiendo terreno, el contrincante se lanzó contra aquella monstruosidad y comenzó a destrozarlo parte por parte, sacándole los órganos de encima y decapitando al mismo con fuerza, alzando su cabeza en el aire y anunciando su victoria, mostrando aquel trofeo que obtuvo de su "Cacería".

Para la pareja, esa escena era perturbadora, ¿por qué no los atacaba ese monstruo? ¿Qué era lo que estaba haciendo?. Pero no tuvieron tiempo de sacar teorías, debían irse y eso hicieron, bajando a las calles y abriéndose camino para evitar a los zombies que rondaban por esa zona. Estuvieron corriendo un buen rato, parecía que se iban a quedar sin energías y a ser presa de los muertos vivientes, hasta que surgió un rayo de esperanza.

- ¡Hey, por aquí, vengan!.- Les llamó un sujeto joven, cabellos rubio-pelirrojos, remera amarilla, pantalones grises junto con unas botas para montañismo, quien les hizo señas desde la entrada de una torre de departamentos, la cual estaba ubicada en una enorme explanada y que lindaba con otra de las mismas características. El muchacho les llamó su atención con una linterna y decidieron hacerle caso la pareja.

Una vez que llegaron hacia la puerta, el rubio-pelirrojo, quien estaba acompañado por un militar de cabellos negros y un hombre joven, moreno, uniforme camuflado, casco rojo y un cubre-boca, ambos armados con poderosos rifles M-16, cerraron las grandes puertas de la entrada de ese lado del edificio, poniendo a salvo a Jack y Amelie, quienes se dirigieron con la mirada hacia aquellas personas.

- Ufff, de la que nos salvaron.- Dijo Jack, mientras que ayudaba a la francesa con ponerse de pie, ya que el lugar tenía escombros que habían sido demolidos, las puertas de madera blanca habían sido abiertas, además de hallarse la de la Portería cerrada con llave y barricadas sobre ésta. Lo mismo el subsuelo y otras zonas de ese nivel, mientras que la otra entrada tenía unos reflectores y una serie de trampas eléctricas en el suelo. Por otro lado, hacia la subida para el primer piso se encontraba la "entrada", la cual consistía en una "Fosa" con grandes cercas y con otros reflectores que cubrían la zona.

Pronto, aquel hombre que los había guiado hacia el interior del edificio, tras mirar por el agujero de la perilla, vio que aquellos zombies se retiraban del lugar pero caía aquel monstruo que los estaba destruyendo a su paso.

- Esta es la tercera vez en la semana que ataca a los infectados y en especial a esos "Lickers".- Mencionó el joven.

- Perdón, ¿lo conoce?.- Preguntó Amelie, la cual oyó todo al respecto.

El rubio-pelirrojo se volteó para verlos.

- Veo que no han sufrido ningún daño. Vengan, iremos a la primera planta.- Pidió éste y comenzaron a subir por aquella "Fosa". Primero fueron los dos hombres, el militar y el del casco rojo, luego siguieron Amelie, Jack y el de camisa amarilla.-

- Muchas gracias por salvarnos, de no haber sido por ustedes, ya estaríamos muertos. Encima no traje mucha munición para mi rifle.- Agradeció Jack a éste.

- No es nada. Ahora vengan conmigo. Por cierto. Bienvenidos a "The Tower". Soy Harris Brecken, Líder de los Supervivientes de este sitio.- Les dio la bienvenida y de ahí se presentó ante ellos.


Por su parte, mientras que Symmetra estaba tomando el ascensor que la llevaría a la reunión con el Señor Kauffman y Tommy Vercetti conducía a Mei, Junkrat y Roadhog hacia el "Hotel Harris" ubicado en esa isla de Vice City; Tracer y McCree tenían todo equipado y listo para iniciar su viaje hacia Texas para encontrarse con aquel superviviente herido.

A su vez, Zarya y Lúcio se movieron a toda velocidad por las calles de Nueva York, abriéndose paso entre los zombies que querían interponerse en su camino, cuando en aquel momento, una serie de flechazos cayeron sobre toda una oleada, la cual se desplomó contra el pavimento y desde las sombras de un edificio, un reconocido Arquero peli negro, japonés y vestido con esos colores oscuros hizo un giro en el aire, aterrizando en el piso, mirando a los que tenían por delante.

- Vaya y yo pensaba que "Overwatch" ya estaba muerto.- Dijo con un tono seco y algo agresivo hacia los dos integrantes de aquel grupo.

- Hanzo Shimada.- Reconoció Zarya, manteniendo la frialdad en su ser, mirando al japonés, quien tomaba su arco y flechas.- No has cambiado nada desde aquel día en el que Genji iba a tomar el poder pero falló.

- ¡No me mencionen a ese maldito!.- Bramó el peli negro, apuntándoles con su dedo índice, hallándose en una de sus formas severas.- Ese desgraciado está muerto para mí. Un Cáncer, eso fue, una basura que arruinó el honor de la Familia Shimada.- Sentenció con odio hacia su hermano menos.

- "Dios, este tipo es frío y cortante como el acero".- Pensó Lúcio y cuando estaba por dar un paso, Hanzo tomó su arco y le atravesó la cabeza a un zombie qeu tenía por detrás.

- Si quieres sobrevivir a este Mundo lleno de muerte, entonces quítate esa mierda de música de encima y ponte a analizar el terreno. Nadie te vendrá a salvar el culo si esos muertos te atrapan.- Le advirtió el japonés, quien retiró la flecha de la cabeza de aquel zombie y la puso en su carcaj.

- ¡Oye, espera! ¿Adónde vas?.- Le interrogó Zarya con su tono de autoridad.

- Yo sigo mi camino. No existe un "vamos" ni tampoco un grupo. Soy un Lobo Solitario y no necesito a nadie que esté tras de mí.- Respondió con seriedad y de ahí se dispuso a irse, hasta que comenzaron a oírse pasos provenientes de las calles, unos ladridos que se iban haciendo más cercanos.

Para el asombro de ellos, esos animales fueron una vez perro, la mayoría eran de raza Rottweiler pero sus cuerpos habían sido expuestos al "Virus" que los convirtió en auténticas máquinas de matar. Su piel colgaba de sus cuerpos y mostraban sus colmillos afilados, lo que llevó a que Hanzo tomara su arco y se preparara para abatirlos, pero no tuvo tiempo, Zarya lo agarró del brazo y con un tirón salieron los tres corriendo del lugar.

- ¡¿QUÉ HACES?! ¡ES UN DESHONOR HUIR DEL CAMPO DE BATALLA!.- Preguntó con furia.

- ¡OLVIDA ESO Y PIENSA EN TU VIDA, ESOS PERROS NO SON FÁCILES DE ABATIR, TENEMOS QUE REFUGIARNOS Y VER QUÉ PLAN TOMAR A CONTINUACIÓN!.- Le respondió Zarya, mientras que se iban dirigiendo hacia un bar, cuyas persianas no habían sido bajadas del todo. La rusa logró levantarlas para que los tres pudieran meterse y de ahí las volvió a bajar, provocando que la jauría de perros contaminados se chocaran contra las mismas.- Con eso debería bastarles.- Dijo ella, sacudiéndose el polvo de sus manos y de ahí tomaron un descanso.


Mientras tanto, con Mercy, Genji y Baptise, los tres se hallaban cruzando una zona residencial, cuando decidieron tomarse un respiro, recuperar fuerzas hasta que oyeron una voz proveniente de una radio.

- Todos aquellos que puedan oírme, mi nombre es Carl Johnson, mejor conocido como "CJ". Les anuncio que, por lo que más quieran, no vayan para Riverside, la ciudad ha caído a merced de los zombies, sin embargo Liberty City, una parte de ella sigue en pie. Por favor, vengan hacia la zona de Costa Vale, en los Jardines de Wichita, allí nos encontramos protegiendo a los supervivientes.- Escucharon aquella voz en la radio y Mercy fue hasta ella.

- Te oímos, amigo.- Le respondió ella, dándole su luz verde.

- ¡Perfecto, más supervivientes!. Escuchen, la ruta por la que deben tomar para ir hacia Liberty City no es segura, pero es la única que hay. En el río hay una barca que los puede llevar hacia allí, una vez que la tomen, diríjanse hacia la tercera isla, la Costa Vale, en donde serán recibidos por nosotros.- Les dio CJ sus instrucciones para que pudieran cruzar aquel lugar.

- ¿Y qué hay de la Isla Stauton?.- Preguntó Genji a aquel sujeto.

- Olvídense de ir allí, casi toda Liberty City cayó en manos de los zombies. Desde Algonquin hasta Suffolk, no les recomiendo ir allí. Portland se ha mantenido aislada y mantenemos contactos, así como también ayuda mutua, pero también se perdió la Isla Stauton y nosotros en la Costa Vale, solo tenemos los Jardines de Wichita, Aeropuerto Francis Internacional, Cala de la Cúspide y Bosque de Cedros, el resto para abajo está plagado de zombies.- Les comunicó CJ al respecto.

- Recibido, amigo. Vamos para allá.- Finalizó Mercy y de ahí colgaron la llamada, poniendo rumbo hacia aquel barco.

Esa ciudad iba a necesitar su ayuda y ellos iban a ir en camino, sin importar el peligro que hubiera en el mismo.


Y con esto cierro las tres partes de este capítulo, ya el que viene veremos el contacto con los grupos, mejor dicho los primeros, ya que tenemos a Tracer y McCree en camino hacia Texas, Mercy, Genji y Baptise hacia Liberty City, Zarya, Hanzo y Lúcio puede que, tal vez, vayan para allá también. Mientras tanto, Ashe y BOB se hallan también en Texas, Mei, Junkrat y Roadhog están en Vice City con Tommy Vercetti y verán a otros personajes, así como Symmetra se halla en "La Ciudad de los Vivos" y nos quedará saber de qué fue de Reaper, Sombra y los otros miembros de "Talon". También pienso meter a Sigma de Kupier para más adelante.

Ah, una cosa, los personajes con los que tuvieron contacto Briggite, Torbjörn, Ana y Reinhardt pertenecen a la película "The Bay" o "Terror en la Bahía" (2012).

Por cierto, ¿referencias a otros juegos han notado?.

Mando saludos y agradecimientos para Plagahood: Jejeje, como prometí, CJ ha "entrado" en escena, primero en un mensaje comunicativo, luego lo veremos en persona. Y sobre las criaturas que Wesker ha lanzado, ya tenemos una gran gama de éstos, pero queda "Némesis II" y no será para nada fácil acabar con ese demente. Muchas gracias por el review, amigo y espero que te guste este capítulo.

Nos estamos viendo, Camaradas. Buen Martes para todos ustedes de mi parte y que descansen. Hasta el próximo capítulo.