Capítulo VIII: Caminos Cruzados
Otro día para sobrevivir, otro día para escapar de las garras de los muertos vivientes, mientras que en Mississippi, McCree y Tracer dejaron el escondite en el que se habían refugiado y curado la británica de aquellas heridas, producto del accidente aéreo producido anteriormente. Ya ella se encontraba en un buen estado y podía utilizar su aparato de traslación, mientras que Jesse cargaba las municiones a unos cinturones que portaba en su ropa de vaquero y de ahí partían hacia su moto.
- Muy bien.- Anunció Lena, quien portaba un mapa en sus manos.- He logrado hallar un camino que nos llevará directamente hacia esta persona.- Comenzó a hablar ella, revelando todo un sendero marcado en rojo por el que ellos debían transitar para encontrar al misterioso personaje que se encontraba herido.- ¿Estás seguro de que conoces ese sitio, Jesse?.- Preguntó a su novio vaquero, ya que le sorprendía que conociera un lugar como ese.
Jesse lanzó una pequeña risa, mientras que terminaba de fumarse un cigarrillo y lo aplastaba con la punta de sus botas de vaquero. Éste se volteó hacia Lena con una expresión tranquila en su rostro.
- Conozco "La Quebrada de Gulch", ese sitio fue un "Edén", un "Paraíso" para mí cuando iba con mi familia durante mi niñez. Había de todo: Caballos, festivales, duelos de vaqueros, representaciones mejor dicho, buena comida. A mi padre y a mi madre también les encantaba aquel lugar, ya que ellos nacieron en el Desierto, en un pequeño pueblo cerca de Flagstaff, Arizona.- Le relató el castaño, mientras que ahora se ponía serio.- Sin embargo, he estado intentando contactar con esta persona, pero nada. Espero que esté bien.
- Yo también. Dios, qué mal que no tenemos a la Doctora Ziegler para ayudarnos y aún no puedo contactarme con el Comandante Morrison. Esta interferencia nos impide establecer todo tipo de conexiones.- Añadió la inglesa con seriedad, mientras que se podía oír un hórrido chillido a estática en el walkie-talkie.
- Hm, qué raro, yo también lo he sentido y aún me pregunto quién será el responsable de todo esto. Los muertos vivientes no pueden volver así de la nada. Esto no es Hollywood, aquí...aquí hay algo raro, créeme, alguien debió provocar todo este desastre.- Sostuvo Jesse, apoyándose contra la motocicleta.
- ¿Crees que es un ataque de alguien desconocido?. Que no es Talon yo también lo doy por segura que no son ellos, además, Reaper y los otros están presos.- Mencionó Lena con seriedad, ya que era imposible que aquel grupo enemigo pudiera provocar un desastre de esas magnitudes.
- Tenlo bien por asegurado. Aquí hay algún loco o enfermo por el poder. No me extrañaría, ya que escuché sobre el "Incidente de Raccoon City" del año 1998.- Dijo McCree, mientras que se iban subiendo a su motocicleta, éste la encendió y partieron de allí a toda velocidad.
En el camino, aquel nombre hizo eco en la mente de Lena.
- Oye, explícame eso del "Incidente de Raccoon City".- Le pidió y eso tomó por asombrado a Jesse, el cual se volteó y luego la miró por el espejo retrovisor del lado izquierdo del vehículo.
- ¿Nunca lo oíste o te contaron de eso?.- Preguntó el vaquero con asombro y la inglesa negó con la cabeza.
- No, nunca, soy una Piloto de Combate, Jesse, jejeje, recuerda, no tengo tiempo para ese tipo de cosas, mi vida está en la aventura.- Sostuvo la inglesa, riéndose de esas palabras que dijo anteriormente.
Jesse fue manteniendo la velocidad, debían tener cuidado, ¿quién sabe los peligros que podían haber por las rutas y las zonas rurales?. Estaban a campo abierto, en Mississippi, pero tampoco podían confiarse demasiado, ya que la vegetación y el terreno que cambiaba y pasaba a ser de colinas, provocaba que tuviera que mantener la vista clavada en el camino. Fue entonces que se aclaró la garganta y comenzó a hablar.
- Bueno, te lo contaré: Todo comenzó en Julio de 1998; en aquel año se habían producido una serie de misteriosas y aterradoras masacres y asesinatos por las Montañas Arklay, las cuales están en el Medio de los EEUU y justo allí había una ciudad llamado Raccoon City. En aquel tiempo, la Policía no tenía pistas sobre quiénes estaban produciendo estas atrocidades contra los senderistas y los que iban a acampar. Al principio creyeron que podía ser obra de los animales salvajes, tales como osos, gatos monteses y lobos, pero esa teoría fue descarta al mismo instante, ya que las autopsias revelaban unas profundas marcas de dientes, pero ¿sabes lo que es aterrador?. Que esos eran mordiscos producidos por personas, gente.- Comenzó con la historia McCree y esa parte llevó a asquear a Lena.
- Dime que es una broma.- Pidió la castaña, quien sentía ganas de vomitar y el vaquero fue bajando la velocidad de su moto para que la chica pudiera bajar.
- Lo lamento, Lena, no quería hacerte sentir así.- Le ofreció disculpas, pero cuando la chica se calmó, ésta le hizo una seña de que todo estaba bien.
- Tranquilo, no pasa. Dios, estoy preparada para toda clase de riesgos, pero esto jamás.- Llevó tranquilidad con sus palabras.- Prosigue y sigamos con el viaje hacia Texas, ese hombre nos necesita.- Pidió la joven y tras subirse, aferrándose a la cintura de su novio, Jesse encendió la moto de nuevo.
- Bien. ¿En dónde estaba?. Ah sí, lo que pasó fue, a la vez, un misterioso ataque contra el "Expreso Ecliptic", un tren de lujo que transportaba a empresarios y Directores de gran peso de la "Corporación Umbrella", empresa farmacéutica internacional, fue atacada por unas misteriosas sanguijuelas infectadas por el "Virus T". Más tarde se descubriría que el causante de esto era el Doctor James Markus, quien buscaba venganza por su asesinato a manos de la empresa que lo traicionó y mandó a matar. A su vez, se enviaron a dos Equipos de los "S.T.A.R.S", pertenecientes al Departamento de Policía de Raccoon City, los Equipos Beta y Alfa. Todo esto y tras sufrir muchas bajas, llegaron hacia una Mansión, en la cual hallaron toda clase de evidencias ligadas a Umbrella: La "Mansión Spencer" era una fachada, un engaño en donde se hacían pruebas con "B.O.W", Armas Bio-Orgánicas y allí se había producido una fuga del "Virus T". Pero lo más aterrador fue que el líder de uno de los grupos de los S.T.A.R.S, el Capitán Albert Wesker, estaba detrás de todo esto y tenía contactos con uno de los científicos llamado William Birkin. Éste planeó destruir la Mansión y asesinar a sus compañeros con un B.O.W, pero éste lo traicionó y mató. Pronto, una vez que destruyeron a esa criatura, la Mansión Spencer fue destruida por una explosión que se llevó consigo todo rastro de pruebas. Los S.T.A.R.S intentaron en convencer al Jefe de la Policía; Brian Irons y a la ciudad, pero nadie les creyó, ya que "Umbrella" daba trabajo y buenos sueldos a los ciudadanos, tenía poder y hasta controlaba a la Policía y a la prensa. Pronto, esta Unidad de Élite fue disuelta y se creó la S.P.F, la cual no duró mucho, ya que en Septiembre de 1998 se produjo el "Brote de Raccoon City", la gente se convirtió en zombies por el "Virus G", una modificación de su predecesor y fue consumido por las ratas cuando la U.S.S de "Umbrella" iba a recuperar las muestras del Doctor Birkin, al cual asesinaron pero éste se convirtió en un horrendo monstruo que masacró a casi todos los miembros del escuadrón que habían ido allí. Luego de eso, muy pocos policías y civiles huyeron de la ciudad, la cual fue destruida con una serie de misiles balísticos nucleares que la borraron de la faz de la Tierra.- Terminó de contar Jesse toda su historia.
- No te lo puedo creer de cómo pudieron llegar a esa solución.- Quedó Lena horrorizada.- ¿Y qué pasó después?.
- El Presidente de los EEUU, poco después, inició una campaña contra "Umbrella", ésta intentó comprar su silencio pero fue en vano: Fueron castigados severamente y sus acciones en la Bolsa de Nueva York cayeron hasta cero, desapareciendo para siempre. Ese fue el fin de "Umbrella".- Relató McCree aquel desenlace ocurrido en el Pasado.
- No me esperaría que esos desgraciados, los Jefes, deben de estar en sus mansiones, bebiendo y riéndose de nosotros. Me sorprende que la Justicia no los haya encerrado.- Se mostró la inglesa enojada por todo lo ocurrido.
- Créeme, pero es mejor no meterse. Con o sin poder, "Umbrella" era muy peligrosa.- Le aconsejó Jesse y de ahí encendió la radio para escuchar alguna noticia sobre refugios y de la lucha contra los zombies.
Pronto, al no encontrar una estación de radio, McCree aceleró el paso y partió de allí con Lena para continuar con la búsqueda.
Mientras tanto, en Liberty City, Claude Speed llevaba a D va y a Conrad Hart hacia la Isla de Portland, en la cual estaban los supervivientes con la Policía y el Ejército, los cuales habían podido asegurar esas dos zonas pero Stauton Island y las otras habían caído en poder de los zombies, los cuales deambulaban tranquilamente por las calles. Pronto, cuando llegaron hacia el límite entre Chinatown y el Red Light District, el coche tomó por un callejón, uno de los tantos que habían por allí, llamando la atención D va, la cual alzó la cabeza pero Claude le hizo un gesto de que mantuviera la cabeza agachada.
- ¿Qué? ¿Por qué?.- Preguntó la Gamer Sur-Coreana y de ahí vio pasar a varios sujetos que iban armados con Pistolas 48 MM y bates de baseball.
- Son las "Triadas de Liberty City".- Relató Conrad ante aquellos enemigos, los cuales pasaron sin disparar.
- Pero si no les hicimos nada a ellos.- Intentó ella en defender la posición de Claude.
Pronto, el castaño aceleró y puso rumbo hacia su refugio que tenía en el "Red Light District", éste detuvo su coche y de allí bajaron los dos integrantes, mirando el sitio.
- ¿Así que aquí vives?.- Preguntó D va con asombro, ya que el sitio era pequeño y no sabía si ellos iban a poder estar allí con él. Fue entonces que el castaño les pidió que lo siguieran hasta el "Red Light District", bordeando el territorio de los Altos de Hepburn, sitio en el que se encontraban "Los Diablos" y los Leone, siendo éstos quienes gobernaban ese territorio.
Finalmente llegaron al "Sex Club Seven", el lugar donde la Mafia tenía uno de sus tantos negocios y en donde estaba el "Club de Caballeros" de aquella Familia de Liberty City. Conrad miraba el callejón por el cual se hallaban transitando, D va iba a su lado, tomando al joven de la mano, pareciendo una niña pequeña asustada, ya que nunca había estado allí en su vida.
- Conrad, ¿podemos irnos?.- Preguntó ella con temor en su voz.- Este sitio no me gusta, me da una mala sensación, ¿y si empieza un tiroteo?.- Pidió la castaña, pero el joven la abrazó con fuerza a la Gamer.
- No te preocupes, Hana, yo estoy aquí, me haré cargo de protegerte.- Hizo el joven aquella promesa a la chica, mientras que iban unidos.
De ahí, Claude caminó hacia unas escalinatas y quedó delante de la puerta trasera del "Club", en el cual llamó a la misma, dando dos golpes hasta que cesó todo. Tardaron unos minutos hasta que, finalmente, salió un hombre de aspecto bastante intimidante, vestido de forma elegante, cabellos y barba candado negra, además de tener una expresión bastante seria y que venía acompañando a alguien mucho más joven, cabellos castaño oscuros, llevaba traje, corbata y zapatos negros con una camisa blanca. El que debía ser su Guardaespaldas le habló algo al oído y el otro asintió con la cabeza, mientras que observaba a los acompañantes que éste llevaba.
- No me esperaba algo así, desde que comenzó esta porquería de infección, pero aún así, los Leone salimos adelante.- Dijo el joven con seriedad pero se lo oía bastante tranquilo y sereno.- Bien, así que ustedes vinieron con Claude Speed, bien, no digan nada hasta que yo termine de hablar, ¿sí?. Bien. Soy Luigi Goterelli, soy el administrador del "Sex Club Seven", dueño de un garage en Portland View y miembro de gran peso en la Familia Leone. Listo, pueden hablar.- Se presentó el castaño oscuro y de ahí dio luz verde para los otros.
- Yo soy Hana Song, pero muchos me conocen como D va, soy una de las Gamer más famosas de toda Corea del Sur y también soy integrante en "Overwatch".- Se presentó la Sur-Coreana al encargado del "Club", el cual cambió su expresión serena a una fría.
- Aquí no queremos estupideces con "Overwatch", ¿oyó, Señorita Song?. Todo bien y respeto su posición, pero este sitio no es un nido de ratas. Soy el encargado de un Club importante, no un chulo que engaña a las mujeres. Mi abogado lo dejó bien en claro en el 2001.- Apuntó Luigi con seriedad sobre esa polémica ocurrida en el Pasado.
- No queremos problemas, Señor Goterelli, solo queremos pasar la noche aquí, a salvo, la Isla Stauton ha caído, por cierto, mi nombre es Conrad, Conrad Hart.- Dijo el castaño y calmó las aguas.
- Sí, verán, solo tenemos contacto con la Costa de Vale, pero luego olvídense de lo demás, no es imposible avanzar por los Puentes con los muertos vivientes rondando por allí. Pero tomaré su palabra que me ha dado, Señor Hart. Ahora que vengan. Micky, hazles entrar.- Finalizó Luigi y de ahí se pusieron en marcha hacia el interior del Club de aquel italiano.
Escoltados por Micky Hamfists, D va y Conrad los siguieron hacia la sala de reuniones, en la cual se hallaban varias personas de suma importancia, dejando sorprendido al novio de la Gamer, quien los veía allí a toda esa gama de personajes reunidos: En ese sitio se encontraba el Sottocapo de la Familia Leone, Toni Cipriani, Niko Bellic, aquel hombre venido de Serbia y quien puso punto final a Dimitri Rascalov, el cual asesinó a Jimmy Pegorino, tras haber perdido a su primo Roman Bellic, Luís Fernando López, de Puerto Rico y quien acabó con Ray Bulgarin y que estaba acompañando a Anthony Prince, Johnny Klebytz, Presidente del "Club de Motociclistas The Lost and Damned", Huang Lee, perteneciente a las "Triadas" y Victor Vance, aquel que formó un Imperio Criminal en Vice City.
Para Conrad, aquella gala de personajes era como estar en Hollywood, conociendo a las Estrellas del Cine, aunque los de aquí eran del Mundo Delictivo. Una vez que recorrió con la mirada a todos los presentes, el novio de D va notó que faltaba alguien más importante, uno que debía estar allí y que se lo conocía como el "Rey de San Andreas".
- Caballeros.- Les dijo Luigi a los presentes, quienes también se encontraba Joey Leone, el hijo de Salvatore y ahora Don de la Mafia tras la muerte de su padre en el año 2001.- Les presento a dos integrantes de gran peso: La Señorita Hana Song y su novio, Conrad Hart.- Señaló el ítalo-americano hacia ambos invitados.
- Que me parta un rayo. Debo estar soñando.- Dijo Conrad con asombro y emoción en su voz.
- No, no lo estás soñando, Amor. Esto es real y, jejejeje, parece que se cumplió tu sueño.- Añadió D va hacia su novio.
Mientras tanto, en Vice City, Tommy Vercetti había llegado al Hotel Harris junto a Mei, Junkrat y Roadhog, bajándose del coche que llevaba consigo y de ahí ingresaban al edificio, en el cual funcionaba el estudio jurídico de su abogado, Ken Rosenberg, quien se hallaba en la tercera planta, vigilando el sitio por si no venían más zombies hacia aquel sitio.
- Adelante, pasen, pasen.- Pidió Tommy, mientras que les abría las puertas, tras dejar el coche estacionado en un callejón que estaba en lado Oeste del "Hotel Harris". El peli negro tomó una escopeta y de ahí vigiló que la calle estuviera despejada.- Vengan.
- Ufff, muchas gracias, Señor.- Agradeció Mei al ítalo-americano.
- ¡Wow!. Yo te conozco, vaya, eres el Gran Tommy Vercetti, Jefe del "Grupo Criminal Vercetti" de Vice City, eres el "Rey del Sur de EEUU".- Lo reconoció Junkrat en esos momentos.
El ítalo-americano le sacó el seguro a su escopeta SPAS 12 y les hizo una seña a los presentes de que lo siguieran. Caminaron por el callejón hasta llegar al "Hotel Harris", cuya entrada estaba bloqueada y tapiada con muebles y tablones de madera gruesa.
- Agh, mierda.- Dijo Tommy, quien miró hacia arriba y vio una luz que estaba encendida.- Bien, esa es la Oficina de Ken, vengan.
- Espere.- Le detuvo Mei, yendo hacia el ítalo-americano.- Mi novio le agradece por habernos salvado, lo mismo yo y Roadhog, pero es verdad lo que dijo Junkrat: Usted es el "Rey de Vice City".- Mostró la china sus respetos hacia aquella figura.
- Sí, lo soy, aún.- Contestó el peli negro, colgándose la escopeta en sus hombros.- Y veo que ustedes son de "Overwatch".- Apuntó hacia la china de cabellos castaños.
- Objeción, yo no, ni tampoco Drongo. Soy un Luchador por la Libertado, algo incomprendido y él es mi Socio en el Crimen.- Mostró Junkrat su lado combativo y con orgullo, haciendo gala de sus "dotes", lo que llevó a que Mei se riera, mientras que el peli blanco de Hawai permanecía en silencio, ya que no le gustaban los charlatanes.
- Sí, de ti tengo entendido que sembraste, junto a tu amigo El Gigante, todo un raid delictivo por todo el Mundo. Recuerdo que estuviste en el robo al Banco de Liberty City.- Señaló Tommy al respecto.- Debo felicitarte, no había visto algo así desde el asalto que protagonicé junto a unos amigos al "Banco Corrupto Grande" en el año 1986.- Recordó sobre aquel acto que lo llevaría a hacerse con una gran, mejor dicho, enorme suma de dinero junto a Phil Cassidy, Cam Jones y Hilary King, quien murió distrayendo a la Policía de Vice City.
- Ay, por favor, me haces sonrojar.- Bromeó Junkrat, sintiéndose halagado por aquellas palabras.- Bueno, basta de esto, ¿qué ves, Drongo?.- Preguntó y se giró hacia su amigo, el cual agarró a un zombie con su gancho y lo desnucó con su fuerza.- ¡Muy bien, grandote, así se hace, enséñales quién es el que manda!.- Exclamó y palmeó en la espalda al grandote.
- No quiero arruinar su "Ceremonia de Aplausos" y demás, pero tenemos que entrar al "Hotel Harrison", vengan.- Pidió Tommy, pero Roadhog contaba con su gancho, el cual iba a lanzarlo hacia el tejado.
- Puedo anclarlo en la ventana de esa oficina.- Sugirió de forma corta aquel peli blanco.
- Le recomendaría que no, Ken es un poco...emmm, ¿cómo decirlo?. Ah, sí, sí, ya lo tengo: Paranoico.- Sostuvo el ítalo-americano, pero el albino no le prestó atención a eso y lanzó el gancho, el cual se ancló en los bordes de la ventana.
- Perderemos tiempo saltando los edificios, además, siento que no estamos solos.- Advirtió el hawaiano.
- ¿Qué quieres decir, Roadhog?.- Preguntó Mei y de ahí, desde las calles que daban hacia el Norte, oyeron el ladrido de unos perros que iban hacia ellos. Tommy caminó hasta quedar en esa posición y contempló, con horror, ya que sus ojos se abrieron como platos, que aquellos animales estaban convertidos en zombies. Pronto, el que era más rápido pegó un salto en el aire pero el Jefe de la "Banda Criminal Vercetti" sacó la escopeta y efectuó el primer disparo, llevando a que aquel animal cayera muerto al piso, con un agujero en la cabeza y salpicando el asfalto con sangre y materia gris, provocando que Mei se horrorizara.
- ¡No están más vivos, son "Cerberus", vamos, de prisa, hay que subir!.- Pidió el ítalo-americano, mientras que iba disparando contra los otros enemigos.- "Carajo, qué listos que son estos hijos de re mil puta, si sigo disparando, atraeré a todo un Batallón de Muertos Vivientes, pero no tengo opción, ya se me ocurrirá algo".- Pensó Tommy, mientras que las balas iban siendo lanzadas contra los "Cerberus", quienes intentaban atacarlo pero no podían, ya que caían muertos sobre las calles.
Para temor, sus pensamientos se hicieron realidad, ya que los disparos fueron atrayendo a los zombies que merodeaban por las cercanías y éstos iban hacia ellos.
- ¡Tommy, de prisa!.- Le pidió Junkrat, quien estaba subiendo por el gancho que tenía su amigo de Hawai, estando éste y Mei en la Oficina de Rosenberg.
- ¡Ustedes sigan, yo me haré cargo de este asunto!.- Ordenó el ítalo-americano y tras abatir al último "Cerberus", los zombies estaban llegando a su posición.- Carajo.- Dijo y fue corriendo hacia el auto.
Mei cargó su Pistola Blaster y comenzó a disparar estalactitas de hielo contra los zombies. Para ella, matar a esas criaturas era doloroso, ya que eran personas. Fue entonces que sintió la mano derecha de Junkrat, quien la miró y tomó de su rostro.
- No temas, no tengas miedo, esto es la supervivencia. Es vivir o morir. Matar o morir.- Le dijo él con un tono serio, por primera vez, ya que siempre mantenía esa locura encendida, pero al verla a su novia en ese estado, le preocupaba mucho.
Ella asintió y volvió a trabajo, mientras que Junkrat tomaba su lanza-granadas y Roadhog su chatarrera.
- ¡Oye, Drongo, el que mate más zombies, pagará las rondas en el bar de Junkertown! ¡Jajajaja!.- Bromeó el rubio australiano y su amigo lanzó un largo suspiro.- Agh, le quitas lo divertido a la vida. Es broma, grandote. Oye, mira a ese, agh, qué fea que es en actitud, se cree que es la Reina y con tan solo recordar a la que nos echó de "Junkertown" me dan ganas de...- Dijo y de ahí lanzó una granada que cayó cerca aquella zombie millonaria, joven y atractiva, la cual voló por los aires junto a un auto que estaba estacionado, lanzando una llamarada hacia los Cielos por la explosión y de ahí quedaba una densa columna de humo, lo cual atrajo la atención de Tommy, quien buscaba municiones en el auto.- ¡Ups, lo siento, "Su Majestad", fue sin querer queriendo, jajajaja! ¡Nah, qué sin querer queriendo, ojala estuvieras aquí para volarte tu cara de Dictadora!.- Pidió Junkrat y sin que ellos lo supieran, debajo de un escritorio, un hombre de estatura promedio, nariz grande y puntiaguda, ojos marrones, pelo del mismo color y con un gran peinado afro de los Años 80, llevaba lentes de color blanco, vestía un traje malva, camisa negra debajo y zapatos blancos. El pobre hombre, al oír todo ese tiroteo, comenzó a huir desde su escritorio hasta los sillones que habían en el lado Este hasta que Roadhog se volteó.
- ¡Hey, alto!.- Le llamó el grandote y el hombre se paró, levantando las manos.
- ¡No, por favor, no me maten!.- Rogó por piedad pero al ver que esa gente no le hizo nada, el peli marrón vio lo que estaba contemplando.- Ah, perdón, creí que eran los Forelli que me querían matar.- Ofreció su perdón aquel sujeto y de ahí vio que una persona faltaba.- Ay no, ¿y Tommy? ¿Dónde está? ¡Tommy!.- Preguntaba y corrió hacia la ventana, en donde podía ver al peli negro llevándose a los zombies, mientras que otros yacían muertos por Mei, Junkrat y Roadhog.
- ¡Tranquilo, Ken, te lo explicaré luego. Tú ve saliendo del hotel con ellos, nos veremos en el auto!.- Le pidió Tommy, mientras que llevaba a los zombies hasta un malecón, los cuales cayeron al mar y murieron ahogados.
Pronto, una vez que se eliminó de presencia enemiga la zona, Tommy los esperó con el auto y de ahí se subieron sus acompañantes.
- Gracias por la ayuda, chicos.- Agradeció el peli negro y de ahí se dirigió hacia el castaño.- Amigos, les presento a uno de mis mejores y más leales hombres de toda la "Banda Criminal Vercetti": Ken Rosenberg, abogado de mi parte.- Presentó al castaño, el cual se sintió un poco intimidado por estar al lado de Junkrat y Roadhog.
- Hola, un...un gusto en conocerlos.- Saludó el castaño con un poco de miedo en su voz.
- Tranquilo, no te haremos nada, a menos de que seas alguien de mucho dinero y parece que sí. ¿Qué opinas, Drongo? ¿Lo secuestramos y pedimos un rescate millonario?.- "Propuso" Junkrat y eso puso pálido a Ken, quien tragó saliva.- ¡Jajajaja, es broma, es broma!. Vamos, ríete, amigo, que la risa alarga la vida.
- Jajajajajajaja.- Le siguió el castaño la corriente, mientras que Roadhog no decía nada.
- No tema, mi novio es así, pero es buena persona.- Tranquilizó a Mei.
- Bien, eso me alegra.- Respondió Ken y se acomodó los lentes que se le habían caído, para después dirigirse hacia el peli negro.- Bien, Tommy, ¿y ahora qué hacemos? ¿No deberíamos ir a tu Mansión?. Tal vez podamos atacar a todos los zombies.- Propuso el abogado suyo.
- Olvídalo, Ken, mi Mansión fue la primera en caer por esas porquerías. Lo bueno es que pude evacuar a mis hombres y a todos los que trabajan para nosotros hacia un sitio seguro. La Familia Robina y los motociclistas "Sharks" también se fueron con los nuestros, así que estarán bien. Saben lo que hacen. Por otro lado, no podemos quedarnos en Vice City, vamos a tener que irnos.- Le contó Tommy sobre la situación en la que estaban.
- ¿Irnos? ¿Adónde?. Tommy, piénsalo bien, pueden quitarte todo los otros.- Intentó Ken en convencerlo.
- Je, tranquilo, cualquiera que haya tenido las bolas suficientes para desafiarme, terminó en el fondo del mar. ¿Recuerdas lo que le pasó a Sonny Forelli?. Bueno, también acabarán muertos a tiros, como él y el traidor de Lance Vance.- Le tranquilizó su amigo y de ahí encendió el coche.- Escuchen, nos vamos para Nueva Orleans, tengo entendido que hay una zona segura allí.- Les informó y pisó el acelerador, llevando a que el auto dejara las calles de Vice City y partiera hacia el Estado de Luisiana.
- Estas rejas soportarán lo suficiente.- Dijo Zarya, quien miró a aquellos perros zombies y a los muertos vivientes que rondaban por allí, en las calles de Nueva York.
- Bien, ¿qué hacemos ahora, Sargento?.- Preguntó Lúcio, el cual parecía estar al borde de un ataque de pánico, siendo éste una persona bastante tranquila y enérgica.
- Primero, con calma, Señor Dos Santos.- Le ordenó la rusa, mientras que Hanzo se hallaba apoyado contra la barra de bebidas y llevaba unas cuantas para algún "truco" en sus flechas.- Vamos a hallar una salida de este sito, ¿de acuerdo?.
- ¿Quién te ha nombrado líder en todo esto?.- Preguntó de forma fría el peli negro japonés.
- Nadie, solo estoy mostrando la realidad de las cosas, Hanzo.- Respondió Zarya, mientras que el otro lanzaba un soplido y giraba su cabeza hacia otra parte.- Veamos si dicen algo en la televisión.
- No dirán nada.- Le contestó Lúcio.- Ya lo he visto, están todos los canales sin señal.- Lo último que escuché, en la radio, fue que habían levantado refugios en Nueva York y otras partes del Mundo, pero nadie sabe si están intactos o tomados por los zombies.
- Entonces, ve tú y muere con honor, si es que lo tienes, porque lo que veo en ti, un supuesto "Luchador por la Libertad", es a un cobarde que está ocultándose tras Zarya para que te proteja.- Recriminó Hanzo con frialdad al brasilero, el cual no dijo nada, ya que no quería peleas.
- ¿Cómo puedes tener el corazón de esa manera?.- Quiso saber Zarya ante aquella "burla".
No respondió, simplemente tomó su carcaj y abrió una puerta que conducía hacia la terraza.
- ¡Oye, ¿adónde vas?!.- Preguntó la rusa, pero el japonés no dijo nada por unos segundos.
- A demostrarles que el honor es lo que vale en mis tierras.- Respondió el japonés y cerró la puerta de un portazo, llevando a que Zarya y Lúcio lo siguieran.
- Dios, qué tipo más antipático y eso que conocí a gente así en Brasil. Y yo creía que Symmetra era de esa categoría, pero Hanzo la supera.- Sostuvo el brasilero con preocupación y cuando llegaron hacia la terraza del bar, una feroz explosión los arrojó al piso y volaban por los aires restos de concreto, asfalto y partes de zombies como lluvia.
Pronto, Hanzo se volteó hacia ellos.
- Sabía que el alcohol de los Norteamericanos me serviría para algo. Lo único bueno para eso.- Dijo el nipón y cuando Zarya y Lúcio llegaron, vieron que la calle entera ardía en llamas, junto a un par de negocios y edificios, ya que Hanzo había lanzado una lluvia de flechas, las cuales explotaron y limpiaron la zona de zombies.- Bueno, tenemos un camino libre.
- Excelente.- Se acercó Zarya y trajo consigo su cañón.- Escuchen, nos vamos para Liberty City. Ahora.- Ordenó ella y procedieron a bajar hacia las calles y huir de allí con rumbo al Norte.
- ¿Por tierra, aire o mar?.- Preguntó Lúcio.
- Hay un puerto cerca, podemos tomar un bote y llegar hasta allí.- Dijo la rusa y emprendieron la marcha hacia los Puertos de Manhattan, aprovechando que, por ahora, tenían el camino liberado para avanzar.
Esa maldita sonrisa llena de cinismo se dibujaba sobre su rostro, poco a poco iba adquiriendo ensanchamiento, una verdadera burla para todos aquellos a los que habían desafiado su poder y gloria. Wesker podía ver, a través del vidrio anti-balas, que el "Proyecto Némesis II" estaba yendo viento a favor, para su bando, ya que aquel "Agente" iba a hacerse cargo de ciertos asuntos molestos.
- ¿Cuáles son las órdenes que le debemos dar al "Némesis", Señor?.- Preguntó uno de los científicos.
- Quiero que lo programen para eliminar a la escoria de Hunk y sus hombres, no quiero que los deje vivir. Si es necesario, que asesine a cualquier idiota armado que se tope en su camino.- Ordenó el rubio con seriedad, cambiando su rostro a una de pura frialdad y el científico acató la orden.- Una vez que esté listo, suéltenlo por las calles.-
Aquella reconstrucción estaba lista, pronto, el grupo soltó a aquel "Agente", a su "Sicario de Élite" por las calles de EEUU, armado con una poderosa ametralladora Gatling y lanzando aquel grito de batalla, "Némesis II" comenzó con su senda de muerte y destrucción. Y siendo visto por Wesker, quien se hallaba en su oficina, en compañía de Krauser, otro de sus hombres se le acercó para hablarle de algo muy importante.
- Ah, ya veo. Bien, que "Mr X" también sea liberado.- Ordenó y ese sujeto partió, inmediatamente, para cumplir dicha orden.
- ¿Qué pasó, Señor?.- Preguntó Krauser, mientras que le daba filo a su cuchillo de combate.
- Parece que los de "Overwatch" ya se han enterado, je, no me extrañaría. Para eso envíe al "Mr X" a su Cuartel General en el Estrecho de Gibraltar. A mí ningún "Héroe" va a detener mi camino hacia el poder.- Advirtió severamente Wesker, mientras que se veía el reflejo de la luz sobre sus lentes oscuros.
El bote que habían tomado Mercy, Genji y Baptiste se detuvo ante los muelles de la "Isla Costa de Vale". El lugar parecía silencioso, pero al apoyar los pies en los tablones de madera, ellos fueron recibidos por un grupo de militares, los cuales bajaron las armas al verlos.
- Por aquí, por favor.- Pidió uno de los Soldados y los condujeron hacia los "Bosques de Cedros", en donde se alzaba la Mansión que anteriormente había sido propiedad de cierta líder del Cartel de Colombia.
Entraron por las puertas principales y allí subieron las escaleras, en la cual terminaban en un despacho central. Abrieron las puertas y se encontraron con un hombre de tez morena, cabellos negros y vestido de forma elegante, quien les dio la bienvenida.
- Ah, perfecto, ¿fueron ustedes quienes me contactaron por radio?.- Preguntó el moreno a los presentes.
- Sí, así es.- Respondió la rubia suiza.- Un placer, soy la Doctora Angela Ziegler. Él es mi novio, Genji Shimada.- Se presentó ella y al nipón, quien hizo una reverencia.- Y él es el Doctor Jean Augustin Baptiste.- Finalizó la muchacha y el haitiano hizo un saludo formal.
- Me alegra saber que "Overwatch" sigue en pie.- Sostuvo el hombre.- Mi nombre es Carl, Carl Johnson, pero todos me llaman "CJ".- Se presentó ante los tres agentes recién llegados.
Después de una larga travesía, Lena y Jesse llegaron al Estado de Texas, bordeando la Capital Estatal, Austin, se internaron por el Oeste, con rumbo hacia aquel sitio y llegaron, cerca del Atardecer, a la "Quebrada de Gulch", en la cual el vaquero detuvo la marcha y sintió una extraña presencia en el aire. Por los alrededores se podía ver que habían montado, los supervivientes, una serie de barricadas con aquellos postes de madera y las cercas, pero éstas habían cedido casi por completo. Habían cuerpos de zombies por doquier y el pueblo no parecía dar un aire de seguridad.
Pronto, Jesse tanteó en los bolsillos de sus pantalones y sacó un cigarrillo, el cual encendió y lanzó una bocanada de aire.
- Jesse, mira.- Le llamó Lena, hallándose a unos dos metros atrás del castaño, quien se volteó. Éste vio que la británica estaba de rodillas sobre un rastro que había por el suelo.- Observa esto: Huellas de neumáticos y...todavía están frescas. Debió haber sido hace 24 horas.- Señaló la chica, sintiendo la frescura de esa pista.
- Y no son de motocicleta. Estas pertenecen a los todo terreno, como jeeps que se usan por aquí por la Geografía de la región.- Añadió el vaquero, fumando el cigarrillo.
- Sí y...Espera.- Pidió la castaña y observó unos casquillos tirados junto a unas gotas rojas sobre el suelo.- Mmmmm.
- ¿Qué pasó?.- Se acercó Jesse a ella.
- Aquí hubo una pelea, la tierra misma nos lo está mostrando. Al parecer, teóricamente, intentaron matar a alguien, pero éste se resistió y luchó, hiriendo a su atacante, pero éste llegó a dispararle y mira, el rastro de sangre llega hasta esa Iglesia. A su vez, el atacante quiso rematarlo pero este revólver le falló...Ya me lo temía, es de Utilería, falso.- Apuntó Lena, quien sacó sus Pistolas de Pulso y Jesse su Revólver "Pacificador".- Esto no me gusta para nada, los ojos bien abiertos.
- Estoy contigo, algo ha pasado por aquí.- Le apoyó el vaquero y fueron caminando cuidadosamente hacia la entrada de la Iglesia, cuyas luces estaba prendidas.
Ambos se apoyaron contra los bordes de las puertas y pudieron oír gruñidos por los alrededores. Lena ojeó por el rabillo de la puerta y vio a un grupo de cuatro zombies que parecía tener cercado a algún objetivo, a su presa. Pronto, ella vio que McCree le hacía unas señas con la mano, las cuales ella entendió y en un abrir y cerrar de ojos, los dos acabaron con esos cuatro enemigos.
Mientras que la pólvora y la sangre se derramaron por el suelo, la pareja buscaba a la persona que había dado ese mensaje de vida, pero no lo veían por ninguna parte.
- ¡Hola! ¡Amigo, ¿puedes oírnos?! ¡Somos Lena Oxton y Jesse McCree. Dinos dónde estás!.- Le llamaba la castaña a esa persona, pero no había respuesta alguna.
Cuando todo quedó en silencio, los dos escucharon un sonido que provenía desde el Altar. Allí se encontraron con un sujeto de piel negra, calvo pero con una pequeña barba candado negra, ojos marrones, llevaba puesta unos jeans azules, remera oscura, campera celeste y zapatillas del mismo color. Pero lo que llamó la atención era la herida que tenía en el costado derecho de su pecho, la cual brotaba sangre a más no poder y que empapaba el suelo de madera.
- ¡Mierda! ¡Amigo, resiste!.- Pidió Lena y Jesse corrió tras ella, donde lo recostaron en uno de los bancos de la Iglesia y en donde le quitaron la campera y la remera, viendo la herida que tenía allí.
- Qué hijo de puta el que hizo esto y encima no tenemos a Mercy para esto, ni a Baptiste, Lúcio o Briggite.- Maldijo el vaquero y tuvo que tomar una decisión, sacó una navaja que llevaba consigo y la empapó con un poco alcohol.
- ¿Qué harás, Amor?.- Preguntó la castaña al vaquero.
- La herida parece ser profunda. Tengo que operarlo por mi cuenta, sino morirá. Escucha, Lena, quiero que lo sujetes con fuerza, va a doler y mucho.- Pidió éste y ella asintió con la cabeza.- Bien, aquí voy. Esto lo aprendí cuando estaba en la "Banda DeadLock".
Una vez que terminó de hablar, hundió la punta de la navaja suiza en la herida del hombre, quien gritaba a más no poder y se sacudía con violencia, igual que en un terremoto.
- ¡Tranquilo, aguarda, ya casi estoy llegando, resiste! ¡Resiste!.- Pidió McCree y de ahí logró sacar, con mucho esfuerzo y sudor, la bala que tenía alojada en aquella zona del cuerpo.- Listo.- Finalizó y de ahí, tras guardar el proyectil en uno de sus bolsillos, comenzó a suturar la herida, no sin antes desinfectarla y de ahí, tras parar el sangrado y coser aquella parte, terminó con su trabajo.
Pronto, el hombre fue recostado sobre los bancos y de ahí los pudo mirar. Al principio, a éste le costó articular las palabras, pero finalmente pudo salir adelante.
- G...Gracias...ustedes...¿son los que escucharon mi mensaje?.- Preguntó, mientras que se iba recuperando.
- Sí, así es. Mi nombre es Lena "Tracer" Oxton y él es mi novio, Jesse McCree.- Se presentó ella y al castaño, quien hizo un gesto con su sombrero de vaquero.- Somos de "Overwatch".
- ¿"Overwatch"?...Caray...lo que es el Mundo...jejeje...bueno, mi...mi nombre es Morgan...Morgan Jones...a mi hijo...Duane, los admiraba...ustedes siempre fueron sus héroes.- Dijo y dio a conocer su nombre, llevando a que Lena se arrodillara ante él.
- ¿Y dónde está tu hijo, Morgan?. Y es un placer conocerte.- Dijo ella, pero el hombre hizo un gesto con la cabeza.
- Murió...por desgracia...por culpa de esta infección.- Contó éste y miró hacia ellos, intentando levantarse, ya que un pensamiento recorrió su cabeza.
- ¡Hey, hey, tranquilo, amigo, con calma!.- Le detuvo McCree.
- No...no...debo...debo ir a...buscarlos...a ellos...Grace...mis...mis amigos...me necesitan.- Intentó ponerse en pie, pero por la pérdida de sangre le costaba demasiado, así que volvió a recostarse en los bancos.- Esa demente...esa loca...
- ¿De quién hablas?.- Preguntó Lena con asombro.
- Esa demente de...agh...mierda...V...Virginia...traidora.- Nombró a la persona culpable de eso.- Fue la que me disparó en el pecho.
- Hallamos balas, sangre y huellas de vehículos afuera, ¿la conoces?.- Quiso saber McCree sobre ese punto.
- ¿Cómo no voy a conocerla?. Ella fue la que me intentó matar. Necesito hallar a mis compañeros y volver a traerlos, no puedo quedarme aquí. Les contaré el resto si me ayudan a salvarlos.- Pidió éste.
- Cuenta con nuestro apoyo.- Le dio Lena la ayuda suya y de su novio, quienes estarían con Morgan.
Pronto, una vez que el moreno descansó lo suficiente, los tres partieron de aquel sitio hacia las calles del pueblo, en donde buscarían un vehículo para Morgan y de ahí, éste les contaría todo lo que faltaba de esa historia.
- Bien, es aquí.- Señaló Briggite el edificio de Gobierno de aquella localidad y de ahí emprendieron la marcha, además de que tenían que asegurar la barricada caída y eliminar todo rastro de zombies que merodeaban por los alrededores.
Luego de eso, encontrarían a las personas con las que ella había hablado por radio.
Y todos los caminos se han cruzado, los personajes han encontrado a otros de gran importancia, Wesker, a su vez, ha enviado a dos de sus poderosos "Tyrant" contra ellos, mientras tanto, un nuevo enemigo, misterioso y contado por Morgan, ha sido nombrado (y no será el último de los que serán antagonistas secundarios).
¿Referencias a otros juegos, series y memes, amigos?. Jejejeje, sí, decidí, finalmente, en hacer aparecer a Morgan Jones, perteneciente a "The Walking Dead" y el spin-off (yo le llamo secuela) "Fear The Walking Dead" y veremos a los otros integrantes de esta serie que estarán con Tracer y McCree. Por otra parte, también aparecieron los del GTA y todavía quedan Michael De Santa, Trevor Phillips y Franklin Clinton junto a Sigma de Kupier, no se preocupen, que los veremos más adelante: Solo diré que éstos estarán con Reaper y Sombra, los del GTA V.
Espero que les guste este capítulo nuevo, amigos y pido disculpas si demoré. He estado muy ocupado estas semanas por el trabajo y otros asuntos, pero aquí les traigo esta recompensa de mi parte.
Mando saludos y agradecimientos para Plagahood: Muchas gracias por los reviews, amigo y espero que te guste el nuevo capítulo. Jejejeje, como prometí, Wesker ha lanzado a sus "Sicarios de Élite" para acabar con todo testigo que quiera arruinarle su plan de dominio y poder sobre todos. Se vienen grandes duelos, a futuro, en este fic.
Nos estamos viendo, amigos. Cuídense, saludos y buen inicio de semana para todos ustedes de mi parte.
