Bueno chicas, a todas aquellas lectoras que me siguen desde hace muchas lunas atrás, me complace anunciar que por fin después de tanto tiempo he regresado para retomar el fic donde lo había dejado. Como pudieron ver el capítulo pasado, estaba tan emocionada que no repare en dejar algún mensaje para ustedes, solo lo termine y lo subí en ese momento.

De cualquier manera, les agradezco que aun muestren interés en esta historia que han hecho suya desde ya hace tiempo. Planeo terminar lo más rápido que pueda, usando el poco tiempo que me queda libre para poder escribir, así que espero que no me vaya a dar otro bloqueo de unos años, porque la verdad esa si fue una vergüenza, dejar una historia sola tanto tiempo. Espero que puedan continuar con migo hasta el final de esta y quien sabe… tal vez me anime a hacer una continuación más para poder darle un final como se debe. Sin más me despido y les dejo la siguiente continuación de esta saga. Hasta la próxima.

NadeshkoDarks


1

-Así que…. Has sido liberado- le dijo Hades de manera seria –no puedo creer que seas tan mal perdedor Hypnos

-Mi señor- le llamo –no importa que métodos se utilicen en esta guerra, mientras nos podamos alzar con la victoria lo demás sale sobrando

-¿Acaso no tienes orgullo?

-¿Usted lo tiene?- le respondió mordazmente, a lo que Hades solo pudo mirarle de manera seria –deje que responda por usted mi señor… no lo tiene

-Tengo el orgullo suficiente como para saber en qué momento debo de retirarme

-No mi señor, porque si en realidad tuviera algo de orgullo no hubiera unido fuerzas con Athena- le dijo –sino deseaba pelear, solo hubiera aguardado en el Castillo del Inframundo y esperar ahí; hasta que nosotros ganáramos por usted, tomaría el control absoluto de la tierra sin siquiera mancharse las manos de sangre

-Mis manos están manchadas de sangre Hypnos- le respondió –al consentir esta maldita guerra, al no poner un alto… mis manos están manchadas de sangre al igual que las tuyas

-Pero yo no me arrepiento de nada

-No tienes corazón- le dijo Hades a su Consejero –ni siquiera una pisca de sentimientos dentro de ti para nadie.

-Eso no sirve de nada en el campo de batalla

Se alzó un silencio en el cual ambos solo mantenían la mirada fija uno en el otro, el agua continuaba cayendo torrencialmente, los truenos resoban en todo el lugar, no había nadie más alrededor de ese sitio. Hypnos sonrió sabiéndose ganador de una batalla que estaba a punto de comenzar, no habría cuartel, sería una batalla en la que un ganador tendría que ser elegido; sabían de antemano que la derrota de cualquiera de ellos inclinaría muy a su favor la balanza… si el ganador era su Consejero significaba que la vida de Athena había llegado a su fin así como la vida en la tierra; sin embargo si Hades se alzaba con la victoria, Athena conseguiría muy fácil la suya. Aun así, si hubiera una mínima posibilidad de ser derrotado en ese momento… Athena podría luchar en contra de ambos dioses gemelos, pero la debilidad tanto física como emocional la haría perder no solo la batalla o la guerra… perdería su vida. Eso era algo que Hades no podía hacer, ya cargaba con las muertes de toda la armada Dorada… no podría cargar con una muerte más, la de una mujer que ya se encontraba devastada.

Miro de nuevo a su oponente, no sabía que era lo que pasaba por su mente en ese momento, pero de algo estaba seguro y era que esa sonrisa que mostraba en su rostro era de confianza. Lo más seguro era que lo tomaría su vida, iría con cuidado de no hacerle demasiado daño, aún servía para los planes de esos dos. Mientras que Hades podría atacar con toda su fuerza sin contenerse.

-¿Por qué insistes en esto Hypnos?- le pregunto mientras le miraba algo borroso gracias a la lluvia que continuaba cayendo y tal parecía que no iba a parar en un largo tiempo

-Solo deseo su bien mi señor- le explico mientras se acercaba con lentitud hacia el joven –desde la época del mito mi trabajo siempre fue el de servir a su causa, no había nada más importante para mí o mi hermano que servir y cumplir cada uno de sus deseos

-¿Acaso eso ha cambiado?- pregunto con duda

-No- respondio sinceramente –pero el hecho de que haya pasado a lado de Athena es algo que no esperaba nadie de su ejercito

Y eso era algo que hasta ese momento el dios del sueño aun no entendía, no sabía el porqué de un momento a otro el joven paso a lado de la que era su enemiga. Todos pensaron que era una estrategia para poder tomar la vida de aquella joven deidad pero jamás se percataron de aquel cambio que había nacido en el joven regente.

-Por favor mi señor, recapacite una vez más. Piense en todo el poder que va a ganar si en este momento decide ir con Athena y toma su vida- le trataba de convencer mientras quedaba frente a él, con mucha cautela coloco ambas manos encima de los hombros de su joven dios –podrá hacerlo, estamos sus Consejeros para apoyarlo, ella no podrá hacer nada, está en completa desventaja.

Un silencio profundo se hizo presente solo roto por la lluvia que se estrellaba en el suelo, no había más sonido. Hades alzo con lentitud sus brazos para poder separar las manos de su Consejero, su mirada se perdía en el suelo, era algo demasiado interesante para él en ese momento, más que la oferta que le estaba proporcionado Hypnos. Se alejó unos pasos y eso sembró dudas en el dios del sueño, Hades elevo su Cosmo y por primera vez desde que había estallado esa guerra se dejó cubrir por su Sapuri Sagrada… su cuerpo se cubrió de un brillo que era apagado por cada una de las partes de aquella protección.

Lo que más destacaba de aquella Sapuri eran los tres pares de alas que llevaba en su espalda, el color negro ocre se perdía en la oscuridad de la noche, una enigmática armadura, la cual la palabra Hermosa le quedaba corta. Miro fijamente a Hypnos, este aun esperaba la respuesta de su dios.

-No- dijo –no voy a traicionarla, tratare de pagar una gran deuda que tengo con ella

-¿Esa es su respuesta mi señor?- pregunto de nuevo.

Un último destello se hizo presenten en medio de aquellos dos dioses, Hades alzo su mano derecha para tocar esa brillante luz, la cual se transformó en una espada en el momento en que sintió el roce de una mano revestida con aquella Sapuri.

Sin previo aviso Hades se lanzó en contra del que algún día fue uno de sus Consejeros de mayor confianza, los golpes de Hades no eran tan finos como él deseaba, apenas y sabía pelear; nada comparado con la joven diosa que estaba en el otro lado del Santuario llevando a cabo su pelea.

Blandía la espada como podía, tratando de poder golpear a su oponente, Hypnos sabía que tendría ventaja en contra de su señor, todo radicaba en esa Sapuri de gran belleza, al no haberla usado jamás el joven dios del Inframundo no podría moverse como era debido… le pesaba al mismo tiempo que limitaba sus movimientos. Hypnos se alejó en el momento en que sintió que la espalda choco contra una de las paredes de aquel lugar, apenas tuvo tiempo de hacerlo, de haberse quedado aun distraído en su pensamiento esa espada le hubiera atravesado el cuerpo que apenas había usurpado.

Aun así, Hypnos sabía de antemano que no podía estar tan tranquilo, al final del día estaba enfrentando a uno de los dioses mayores del Olimpo, a pesar de ser un niño, en él radicaba aquel espíritu del dios de los muertos.

El dios del sueño encendió su Cosmo lo más que pudo, de un momento a otro el cuerpo quedo revestido en su Sapuri Sagrada, al joven Hades se le hizo muy extraño ver el cuerpo de Dhoko con esa Sapuri, sabía que odia a los Espectros más que a nadie y si se enteraba que estaba ahora portado aquella Sapuri en lugar de su armadura de Libra, estaría pidiendo la muerte, ese guerrero era muy orgulloso. Hades le miraba con fiereza, fue algo que Hypnos jamás dejo pasar, desde que había llegado como el dios del Inframundo jamás vio aquella mirada, ahora había demasiada determinación en ella, estaba dispuesto a detenerlo y creía que si no lo tomaba en serio lo haría.

-No me haga lastimarlo señor- le rogo una vez mas

-No te tengo miedo Hypnos- le respondió mientras se abalanzaba en su contra

Una vez más Hades se lanzó en contra de Hypnos, este ya había memorizado cada uno de los golpes del joven así que sin más espero el momento más adecuado para poder contra atacarle, cuando le vio alzar su espada este se lanzó en contra del regente del Inframundo para darle un rodillazo en el centro del abdomen, Hades salió dispara hacia atrás pero el dios del sueño no se detuvo ahí, se colocó de nuevo detrás de el para darle un golpe con el brazo directo en la espalda, la espada resbalo de su mano mientras que el cayo en el suelo, trato de tomar su arma pero Hypnos la pateo lejos de él y apunto su mano directamente hacia la persona que se encontraba en el suelo, Hades le observo con algo de temor, un poderoso rayo de energía fue liberado en su contra, este le impacto de lleno, el cuerpo de Hades giro en el suelo hasta detenerse de improvisto.

El joven rey del Inframundo comenzó a respirar agitadamente, esa era la segunda vez que estaba enfrentando a alguien, la única vez que lo hizo fue contra Athena y esa ocasión termino en empate. Se puso de pie una vez más, si en esa ocasión había podido pelear a puño limpio otra vez lo haría de nuevo, Hypnos solo le miraba con burla; no podía matarlo, aun se necesitaba de el para el futuro, ya sea él o Thanatos… cualquiera de los dos se encargaría de despertarlo. Solo hacía falta capturarle y meterle en una habitación del espacio-tiempo, se quedaría ahí lo suficiente hasta que el alma del verdadero dios del Inframundo renaciera en él, en ese joven que ahora se encontraba tratando de luchar en su contra.

Los puños de Hades eran esquivados por Hypnos, no debía lastimarle, eso se repetía en su mente. Aun así, Hades continuaba su lucha, no deseaba asesinarle, pero sino había otra manera lo haría, aunque eso significara vivir con el odio y el desprecio de la joven deidad por tomar la vida del contenedor de ese Consejero suyo. De un momento a otro encendió su Cosmo algo que ya esperaba el dios del sueño, Hades comenzó a aumentar la velocidad de sus golpes, un sinfín de puños y patadas se veían en esa batalla pero no servía de mucho, ya que la velocidad que mantenía el dios del sueño era superior, tal vez el hecho de que Hades jamás había combatido con la armadura puesta le estaba dando una ligera desventaja pues sentía que sus movimientos era completamente limitados.

Hypnos ya estaba cansado de estar tratando con el joven, pensó en hacer estallar su Cosmo para de esa manera terminar con ese combate e ir en la ayuda de su hermano para poder terminar de manera segura con la vida de la joven Athena, así que sin más hizo estallar su Cosmo para alejar a Hades de su persona, este salió disparado en contra de la pared del Coliseo, el impacto fue tal que quedo medio inconsciente, alzo su vista para ver a su oponente, apenas lo podía enfocar ya que su mirada se encontraba borrosa, le veía acercarse lentamente a paso firme hacia su persona. La batalla apenas estaba comenzando y Hades ya se encontraba cansado.

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¿Qué es lo que iba a hacer si perdía? ¿Qué iba a pasar con su persona?... esa era la duda que en ese momento atormentaba su mente, el futuro incierto era algo que a pesar de todo le preocupaba mucho, tal vez esa era la respuesta, el motivo por el cual no estaba peleando al cien de su capacidad, no estaba dando todo de si… tenía miedo.

Otra duda más acudió a su mente, ¿Cómo era que Athena no tenia miedo? Sabía que a pesar de la juventud de ella había estado en cientos de batallas, las cuales siempre las había peleado mano a mano, cara a cara sin achicarse ante nadie, pero él tenía miedo… miedo de perder, miedo de que toda la vida de esa tierra cayera, miedo de perder su propia vida, deseaba un poco del coraje de ella.

Hypnos le miraba con desdén, le daba vergüenza saber que ese chico que se encontraba sentado en el suelo era su señor Hades, no tenían por qué seguir las ordenes de él cuándo obtuvieran la victoria; lo único que tenía que hacer era mantenerlo con vida, encarcelado, serían los Consejeros quienes dominaran la tierra en esa era.

Lo tomo del cabello forzándolo a ponerse de pie para continuar con el combate, le miró fijamente a sus ojos, en ese momento Hades se dio cuenta de que en verdad había una notoria diferencia de estaturas. Le miro con todo el coraje que tenia, lástima que su mirada lo único que refleja era miedo. La sonrisa que le dedico Hypnos le erizo su piel. Sin previo aviso coloco su mano frente al joven dios y una concentración poderosa de energía se estrelló en el rostro de su oponente al que supuestamente servía, el cuerpo de Hades salió disparado de nuevo hacia una de las paredes del Coliseo, sin embargo eso no basto para satisfacer al dios del sueño; invoco su técnica más poderosa, Sueño Eterno.

Hades no pudo defenderse de esa técnica, ni siquiera supo en que momento le golpeo, solo comenzó a sentir los ojos demasiado pesados y tan pronto como se dio cuenta de eso cayó en un sueño profundo. Hypnos sonrió ante su victoria, al final del día solo era medio dios, demasiado sencillo para él. Desvió la mirada hacia donde se encontraba su hermano peleando con Athena, no sabía a quién favorecía aquel combate, lo más seguro que a su hermano, esa chiquilla no tendría oportunidad alguna con el dios de la muerte.

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2

Hades estaba dormido profundamente, no había nada alrededor de él, solo oscuridad y frio. No había recuperado la conciencia del todo pero sabía que había perdido la batalla y ahora caía en cuenta de que por eso la chica con la cual había estado los últimos días iba a morir. Todo lo que estaba pasando era culpa de él y de nadie más.

Deseaba arreglar lo que había causado, pero no tenía la suficiente fuerza ni la voluntad para hacerlo. Algo le faltaba y eso era la confianza para poder afrontar el reto que tenía frente a él. De pronto sintió una luz fuerte, algo que le estaba obligando a abrir sus ojos, poco a poco fue cediendo a esa luz y se dio cuenta de algo… Athena se encontraba peleando…. Afilo bien su mirada… no era esa guerra, su oponente claramente no era Thanatos…. Era otra persona que se encontraba frente a ella.

¿Qué significaba eso? ¿Por qué ella estaba peleando contra esa persona? ¿Quién era esa persona? Miro hacia el lado en el que ella había salido disparada después de un poderoso ataque, una nube de humo se levantó y cuando esta se disipo se dio cuenta de que jamás choco contra nada que la pudiera hacer lastimado, el fuerte impacto había sido frenado por otro hombre de buena apariencia, observo que ella le sonrió, una sonrisa cálida y afectuosa… el solo se dedicó a posar su mano encima de su cabeza y acariciar sus cabellos.

No sabía de qué estaban hablando, solo se dio cuenta de que estaban a punto de pelear juntos. De pronto la visión se tornó borrosa y dio paso a otra imagen en la cual había varios jóvenes, entre ellos Athena y ese hombre que no la dejaba a sol ni a sombra, le llamo la curiosidad un joven, el más pequeño de todos, no hacia otra cosa que estar pegado a la joven diosa y mantenerse abrazado al cuerpo de ella, Athena jamás le mostro algún símbolo de quererlo lejos de ella. Lo que más le llamo la atención fue el que él mismo se encontraba presente en esa extraña reunión.

La visión se borró de un momento a otro, volviéndolo a sumergir en aquella oscuridad total, a su mente acudió una idea… si esas visiones eran más que solo ilusiones; eso solo significaba una sola cosa y eso era que saldrían vencedores de esa batalla que estaban teniendo en ese momento.

-Puedes hacerlo- escucho que le llamaron directo a su Cosmo –solo explota ese poder que tienes dormido

-¿Quién eres?- pregunto dudoso -¿en dónde estás?

-Despierta imbécil- le llamo de nuevo aquella voz –si Athena muere me encargare personalmente de hacerte la vida infeliz en el Inframundo

-¿Dhoko?- pregunto dudoso -¿acaso no estabas muerto?

-Lo estoy- dijo quitado de la pena –pero aun puedo ayudarte en esto

-¿Cómo? ¿Cómo podrías hacer eso?

-Acaba con la vida de ese cuerpo, encierra el alma de Hypnos y todo terminara para ti

-No puedo hacerlo- respondió de inmediato

-¿Por qué? ¿Acaso eres cobarde?

-No… no puedo quitarle la vida a una de las personas que más ama la diosa Athena. No podría mirarla a la cara otra vez

-Estoy muerto niño- le respondió de manera calmada –no hay nada más que pueda hacer, más que brindarte un poco de ayuda y terminar con esta guerra

-Pero…

-Maldición, solo haz lo que te estoy diciendo- le grito directamente a su Cosmo –ahora, explota el poder que yace dormido ahora en ti… hazlo

Hades seguía sumido en esa conversación que había tenido apenas unos minutos, tenía que hacerlo… tenía que obedecer a aquel que le estaba ofreciendo su ayuda, pero no deseaba tomar la vida de esa persona. Debía de haber una forma de poder hacer que despertara. Pero lo más importante en ese momento era despertar de esa técnica en la que había caído. Cerro sus ojos y se comenzó a concentrar, una concentración profunda, pronto comenzó a sentir algo dentro de él, pudo sentir como había una pequeña flama que estaba comenzado a crecer de forma rápida, pronto sintió que su cuerpo se encontraba en llamas y que algo dentro de él gritaba por salir, por explotar.

De pronto sucedió, algo dentro de su ser despertó. Hypnos pudo sentir que el Cosmo de aquel joven estaba cambiado de manera drástica. Era algo que no había esperado y que de verdad no sabía cómo era que tenía que reaccionar. Le miro a la distancia en la que ahora se encontraba, pues había decidido ir en ayuda de su hermano gemelo, observo que el cuerpo que se encontraba en el suelo comenzó a dar signos de movimiento, observo con asombro que el cuerpo del joven poco a poco se comenzó a levantar. Pronto estuvo de pie y su Sapuri comenzó a emanar un poderoso brillo.

-Esto es imposible- susurro para sí mismo, jamás había visto que alguien se despertara por si solo de su técnica, la cual era la más poderosa de su repertorio. Pero no se iba a quedar de pie, observando cómo era que Hades lo había conseguido.

Sin más comenzó a atacarlo con varias esferas de energía oscura que apuntaba directamente hacia el cuerpo de él, no había descanso en ese poderoso ataque, pronto una nube de polvo apareció impidiendo ver a su oponente. Cuando pensó que había sido suficiente, ceso su ataque, esperando ver a aquel dios rendido de nuevo. Un fuerte viento alejo aquella cortina de polvo para deja ver a un dios que se dirigía hacia su persona, lanzo un rayo aún más poderoso que aquel ataque anterior y se pudo dar cuenta de que un escudo de una poderosa energía había protegido a Hades, este solo caminaba hacia donde él estaba sin poner atención en aquellos ataques.

Hades miro fijamente a su oponente y con una velocidad desconocida incluso para él se abalanzo en contra de él. Hypnos apenas pudo escapar de una estocada de la espada de ese joven dios, de un momento a otro también había aparecido su espada en su mano. Sin duda alguna, en ese momento estaba despertando un gran poder dentro de ese joven. Tenía que ir con más cuidado, un golpe así podría acabar con él.

Hypnos se colocó a unos metros alejado de él, lo atacaría una vez más , pero esta vez con su Somnolencia Profunda… tenía que ser de esa manera, ya no importaba si asesinaba a ese joven, lo único que importaba en ese momento era detenlo, no podía dejar que Athena llevara ventaja… si el caía en ese momento todo estaría acabado. Hades apareció frente a él y si no fuera por su agilidad no hubiese podido esquivar el ataque de la espada de su señor, pero no acabo ahí, Hades disparo un rayo de energía que salió directo de su mano, aun así Hypnos lo pudo esquivar. Esto se estaba saliendo de control, de un momento a otro el joven Hades le estaba poniendo en contra de las cuerdas.

Hypnos se colocó a una distancia prudente y libero su energía de golpe, un aura poderosa rodeo su cuerpo para desaparecer por unos segundos y luego reaparecer en miles de esferas que se estrellaron en todo el Coliseo. Hades solo le dirija una mirada fija y se quedó en medio de aquel ataque que estaba lanzando su enemigo. Una gran barrera de polvo se alzó por enésima vez en ese sitio haciendo nula toda visibilidad. Hypnos se encontraba realmente agitado, esperaba al menos haber frenado aquel ataque de Hades.

-Bajaste la guardia- escucho que le dijo detrás de él, en ese momento sintió que la espada lo atravesó –eso me lo habías dicho en alguna ocasión Hypnos, que bajar la guardia en la batalla seria darle la victoria sin oposición a tu adversario

-Señor…- susurro antes de sentir como aquella espada era retirada de su cuerpo.

Hypnos cayó de rodillas al suelo, apenas podía respirar. Había deseado que el joven explotara todo su poder, pero no pensó que ese deseo le llevaría a perder la vida, ahora recordaba él porque era que servía a Hades siendo él mismo un dios. Observo que Hades alzo su brazo izquierdo y apareció en un destello la caja donde antes había sido encerrada su alma. No quería volver de nuevo pero no tenía energía para escapar, el cuerpo que había tomado estaba muriendo y no había otro más a donde ir, trato de abrir la dimensión de los dioses, pero el poderoso Cosmo de Hades lo impedía sin siquiera saberlo.

-Por favor señor, piense en lo que está a punto de hacer- rogo mientras le miraba con suplica

-Hasta nunca Hypnos

Dicho esto, abrió la urna y una fuerte luz se dejó ver, de inmediato fue rodeado el cuerpo de Hypnos, tal parecía que este efecto le lastimaba. Pronto Hades pudo ver como un alma oscura se desprendía del cuerpo de Dhoko, esta se comenzó a arremolinar para después quedar dentro de aquella urna. Esta quedo sellada y segundos después un pergamino con el nombre de la diosa lo sello por completo para después desaparecer.

Hades miro hacia el suelo, ahí yacía el cuerpo del Caballero de Libra ya sin vida alguna. El poder que había dentro de él fue demasiado, que no pudo ser capaz de controlar el ataque de su espada, acabando con la vida del Caballero. Tal vez tenía razón Dhoko y ya había perdido la vida, era el único consuelo que le quedaba. Su respiración se volvió agitada, aun no acababa con su tarea, ahora se tenía que dirigir a donde se encontraba la diosa para ayudarle a acabar su combate.

Pero muy dentro de su ser, sabía de antemano que el momento en que ella se enterara de lo que había hecho lo odiaría por siempre, no era algo que le preocupara mucho, se había ganado el odio de todos los que se encontraban ahora alrededor de él. A su mente vino el recuerdo de aquella familia que alguna vez tuvo, su madre, su padre y sus hermanos… había sido muy duro afrontar el golpe de haberlos perdido de un momento a otro sin previo aviso, le dolió haberse enterado que había sido orden de los Consejeros el que uno de sus Jueces tomara la vida de ellos, había sido un error el haber desquitado toda su ira en Radamanthys…. Ahora se encontraba solo, sin nadie a quien acudir, sin nadie que le diera consuelo o al menos una palabra de ánimo.

La lluvia seguía cayendo a pesar de todo, se detuvo en medio de aquel Coliseo que alguna vez vio grandes batallas en el, miro hacia el cielo… la lluvia no tenía fin, al contrario; tal parecía que ahora arreciaba aun con más violencia, los truenos resonaban en todo el lugar haciendo eco, los rayos apenas eran capaces de iluminar aquel lugar sumido en penumbra, libero un suspiro de cansancio, apenas y podía mover su cuerpo pero esto aún no terminaba. Dio unos pasos más, apenas y pudo alejarse un poco del cuerpo de Libra cuando cayó inconsciente al suelo. Había liberado demasiada energía en un solo momento que eso repercutió en su cuerpo. Athena tendría que pelear por ella misma sin su ayuda.