Pues que puedo decir, ha pasado ya casi mas de un año y ocho meses en que subi el ultimo cap de este fic. Uno de los propósitos que me plantee para este nuevo año es terminar ya con esta historia que tanto me ha gistado escribir para todas ustedes. Espero que me puedan disculpar por haberlas dejado tan intrigadas y solo puedo decir que solo un cap mas para terminar esta historia. Sin mas, muchas gracias a las que esperaron pacientemente y nos vemos en el siguiente episodio.

~ 1 ~

El sonido de un trueno retumbo en todo el Santuario, unos rayos iluminaron un poco el lugar donde te encontrabas, la lluvia continuaba cayendo ahora de forma violenta, tal parecía que la potencia con la que caía había aumentado. Te encontrabas demasiado agitada, tus manos se encontraban posadas en tus rodillas, estabas tratando de regular tu respiración después del ultimo ataque que habías utilizado en contra de Thanatos.

Lo único que veías era una tenue hilera de humo que se encontraba saliendo de los escombros que ahora se apilaban encima del cuerpo de tu oponente. Te incorporaste un poco y llevaste una de tus manos hacia la herida que el dios de la muerte te había hecho con tu propia espada, miraste y buscaste tu arma con la mirada mas no la veías a simple vista. Diste unos pasos hacia atrás y caíste de sentón, tu respiración aun continuaba algo agitada, miraste hacia las nubes negras de esa noche, la lluvia comenzó a quitar la sangre que manchaba tu rostro. Te dejaste caer en el suelo por completo hasta quedar acostada, giraste un poco el rostro al sentir que el agua se comenzaba a deslizar por tus fosas nasales.

Estabas dejando que tu cuerpo comenzara a descansar, ya todo había acabado; ahora solo quedaba sellar el alma de ese maldito y para eso tenía que llegar Hades con la mentada cajita esa. Un escalofrió recorrido todo tu cuerpo en ese momento para después sentir como eras arrojada lejos de ahí por una onda de energía, tu cuerpo se estrello contra un muro de concreto, unas rocas se impactaron en tu rostro haciéndote heridas en el puente de la nariz, ceja derecha y en la frente, otras mas se impactaron en tu cuerpo, una más grande se impactó en la herida que tenías.

-Eso si me tomo por sorpresa Athena- te dijo de una manera burlona, lo miraste fijamente, no podías creer que aun estuviera de pie dispuesto para continuar peleando. Comenzó a acercarse con paso firme hacia donde te encontrabas

-¿Por qué?- susurraste

-Soy un dios- te respondió colocándose frente a ti, se agacho para tomarte de tu cuello y elevarte de manera lenta -Y una humana como tu no puede acabar con el cuerpo que estoy usando y menos con mi alma

-Suéltame- le pediste con apenas un hilo de voz

-Como pidas- te respondió.

La mano libre que poseía se ilumino con una fuerte luz que te cegó por unos segundos, después sentiste un intenso calor cerca de ti, Thanatos libero su ataque en tu rostro y saliste disparada hacia una pared que no aminoro el dolor del golpe. Trataste de ponerte de pie, a duras penas pudiste mantenerte erguida sin perder el equilibrio, le miraste fijamente con odio, pero tal parece que la mirada que le estabas lanzando no infundía nada de temor en él.

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-No debiste de ponerte de pie- le dijo aquel dios -debiste de quedarte ahí tirada, esperando el golpe de gracia

-No creo que eso vaya con mi estilo- le respondió aquella joven mientras se abalanzaba en contra de su oponente

-Ya no tienes mas fuerzas- le dijo mientras esquivaba un puñetazo que llevaba la dirección de su rostro -apenas y tienes fuerzas para ponerte de pie, ¿qué te hace pensar que podrás incrustar tu puño en mi cuerpo?

-¡No es tu cuerpo!- le recrimino mientras trataba de golpearlo ahora con una patada que este de inmediato esquivo -¡ese cuerpo es de Shion!- continuo reclamando mientras esquivaba una serie de golpes -¡Sal de ahí! ¡Regrésame a Shion!

Pero para el dios de la muerte más que trabajoso le parecía muy divertido ver como la diosa trataba de insertar al menos uno de sus tantos golpes en su cuerpo, ella al igual que él sabia que ya no poseía más energía, ya había agotado todo el gas de su tanque, todo para que al final de la noche no consiguiera mas que apenas dañar su Sapuri Sagrada. Un fuerte golpe alejo a una gran distancia a la joven guerrera, esta cayo al suelo de sentón, miro fijamente a su enemigo.

Thanatos le sonrió de manera cruel y sádica, ella le sostuvo la mirada a pesar de que en ese momento sentía un gran terror después de haber visto aquella expresión en el rostro de su enemigo, sabia que el dios de la muerte estaba tramando algo y ella no saldría limpia del todo.

La mano del dios de la muerte se comenzó a iluminar con una luz morada, esta ilumino su rostro mientras pensaba en que parte del cuerpo seria la mejor para que esta esfera se estrellara. Athena jamás dejo de ver aquel rostro, por un solo segundo olvido que ahora era poseído por alguien más y volvió a ver la mirada dulce del Patriarca, comenzó a recordar todos y cada uno de los momentos que había vivido a lado de ese gran hombre, tantas y tantas memorias se estaban comenzado a arremolinar en la mente de la diosa de la sabiduría, el nombre de Shion convertido en apenas un susurro audible escapo de los labios rotos y sangrantes, de pronto estos soltaron un grito de dolor y una explosión resonó en el lugar dejando mudo al sonido de un trueno. La joven cayó a unos cuantos metros de ahí, llevo su mano derecha hacia su hombro izquierdo, la sangre comenzaba a salir y la protección que llevaba consigo se había destruido en pedazos, el dolor era intenso, pero ahora se daba cuenta de que su armadura por más que ahora se encontraba reforjada también podía sufrir el destino de ser destruida.

-Esto apenas comienza princesa- le amenazo, ella solo lo observo con odio, Thanatos no se intimido, solo invoco otro ataque mas y lo dirigió hacia una de las piernas de la joven.

El grito se escuchó por todo el lugar, la protección de la parte afectada se había hecho añicos, Thanatos continuo invocando cada vez mas esferas que se estrellaban en el cuerpo de su oponente, deseaba matarla, acabar con la vida de esa mujer de una vez por todas, pero no quería hacerlo de un instante a otro, no… claro que no; él quería que sufriera lo mas que su cuerpo humano pudiera resistir, quería verla humillada, quería ver a aquella diosa arrogante por primera vez en su vida de rodillas a sus pies, quería que en esa esencia quedara grabado todo el terror y miedo que en ese momento esa joven sentía, para que de esa manera la siguiente reencarnación (si es que había una siguiente vez) temblara de miedo solo al escuchar su nombre.

Cuantas veces contemplo a la verdadera diosa caminar por el Olimpo con la mirada llena de vanidad y de orgullo, sabiéndose una de las favoritas de Zeus y que nadie podía hacer nada en su contra. Cuantas veces no lo miro como si se tratara de un insecto, como si le hiciera un favor el solo dirigirle la mirada, ahora… después de tantos siglos podía ver a una de sus tantas reencarnaciones humillada en el suelo.

Camino hacia donde se encontraba la joven ya desmayada, o al menos eso creía ya que un débil golpe se estrello contra uno de sus tobillos. La tomo de los revoltosos cabellos y la elevo hasta su rostro, no le dio pena el verla tan derrotada, tan lastimada… no, en el rostro del dios de la muerte se dibujo una sonrisa de orgullo, un ultimo ataque se centro en el pecho de ella, lugar donde le queda el ultimo atisbo de protección, este exploto y con aquella explosión salió disparado el cuerpo de la chica.

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Ya no escuchabas mas las burlas de Thanatos o siquiera su voz, lo único que escuchabas era el repicar de sus pisadas estrellándose contra los charcos de agua, la lluvia cayendo encima de su Sapuri, en el suelo, en tu cuerpo. Ya no sentías mas dolor en tu ser, no sabias a ciencia a cierta que tan lastimada te encontrabas o siquiera si tenías algún hueso roto.

Te esforzaste por abrir tus ojos, los sentías tan pesados; sentiste que tu cuerpo se encontraba desnudo, y era cierto, ya no poseías tu armadura. La tan famosa Armadura Sagrada de Athena ahora reforjada se había echo añicos, todo el esfuerzo y el ímpetu que había hecho Mü para poder hacerte una nueva armadura se había ido al carajo, ahora ya no quedaba nada de esa maldita armadura. Jamás te habían dejado tan lastimada, tan humillada, tan golpeada como en ese momento. Ya no tenias fuerza, tu cosmo se había extinguido por completo… de todas las batallas que habías librado desde que habías llegado al Santuario; esa era sin lugar a duda la más importante, y aun así la habías perdido, ya no ibas a pelear más, ya no había nada porque pelear, ya no tenías a nadie a quien proteger.

A tu mente acudió cada momento que habías vivido desde que llegaste ahí, como fue tu encuentro por primera vez con ellos, la primera cena, las primeras palabras que intercambiaste como su igual, como confidente, como amiga. Todos y cada uno de los regaños de Shion así como cada cariño y cada palabra de amor que el Patriarca tenia para ti, cada secreto que era guardado por Dhoko, tu primer beso con aquel joven que se había metido hasta lo más profundo de los rincones de tu piel, cada abrazo a ese pequeño que se había convertido en tu razón de vida.

-Tal parece que no sabes cuando rendirte…. ¿no es así?

-Te odio- le susurraste lo mas alto que pudiste -no sabes cuánto te odio

-Apenas puedes mantenerte de pie, no tienes cosmo, ya no tienes con que defenderte, tu Cetro… aquel que siempre lleva a la victoria a la diosa esta destruido

Sopesaste cada una de las palabras que había dicho aquel dios, tenia razón… no te diste cuenta en que momento te pusiste de pie, ahora solo sentías que tus piernas se encontraban temblando, luchando por sostener tu peso. Tu cosmo se había agotado en ese ultimo golpe que le habías dado, habías elevado toda tu energía para acabar con tu enemigo, pero el que estuviera usando el cuerpo de Shion te había echo fallar o simplemente habías contenido en el ultimo instante ese golpe final, no lo recordabas. Y tu cetro…. No sabias como era que se había partido en dos, jamás había pasado y ahora que mas lo necesitabas no estaba.

Habías salido confiada con tu fuerza, con tu poder, con aquellas antiguas guerras que las habías ganado sin siquiera usar todo tu cosmo energía al 100%. Habías dejado que el odio, la tristeza y el deseo de venganza te guiaran en ese momento tan decisivo para ti y para la tierra. Diste dos pasos hacia adelante y tambaleaste un poco, te erguiste tanto como pudiste y le miraste de manera decisiva, si iba a acabar con tu vida estaba bien, recibirías el último golpe de frente.

Trataste de encender algo de cosmo, un poco que quedara en tu cuerpo pero no había nada, por mas esfuerzo que hiciste no paso nada, ni siquiera tus manos se iluminaron, un trueno se escuchó a lo lejos y unos rayos cayeron.

-Esto acaba aquí Athena- escuchaste que te dijo, le sostuviste la mirada y observaste como una gran esfera de energía se formo en la palma de su mano. La lanzo hacia tu persona, respiraste profundamente para esperar aquel ataque.

~ 2 ~

Thanatos sonrió ante su victoria, al final no le gusto la manera en la que termino con la vida de Athena, pues había decidido morir de pie y no arrodillada como lo había estado imaginando. Pero al final de la tormentosa noche, una victoria era una victoria.

Dejo salir un suspiro; una sonrisa adorno su rostro, pero de inmediato fue borrado debido a un resplandor. Miro con atención y su mirada reflejo asombro al darse cuenta de la que joven se encontraba aun de pie y con vida, una armadura se encontraba frente a ella, la había protegido de aquel ataque, pero tal parecía que no era el único que estaba sorprendido por aquella aparición, la sorpresa también era reflejada en los ojos de ella. De pronto aquella armadura volvió a resplandecer y comenzó a desarmarse, pronto cada parte de aquella armadura dorada resguardo celosamente el cuerpo de la joven.

-¡¿Qué significa esto?!- pregunto a la joven que miraba su cuerpo de arriba para abajo

-No lo sé- le respondió sinceramente -pero mis Caballeros, aun después de la muerte no van a dejar que muera tan fácilmente

-¡¿Qué quieres decir Athena?!- le reclamo -¡nadie que no sea el señor Hades tiene poder sobre la muerte

-Pero no sobre el Cosmo y la voluntad de fuego de mis guerreros caídos- le respondió mordazmente

-¡Lo único que estas haciendo es retrasar el momento de tu muerte!

Después de aquella amenaza lanzo un fuerte ataque en contra de la joven, esta sintió las suficientes fuerzas en sus piernas para poder correr hacia el lado izquierdo y de esa manera poder escapar del ataque de su oponente, Athena se resbalo un poco y con una rodilla apoyada en el suelo y un pie apoyado sobre un charco de agua, comenzó a juntar el poco cosmo en sus puños y lo lanzo en contra de su oponente.

-¡Gran Cuerno!- exclamo la joven y una poderosa energía dorada en forma de un toro a punto de envestir a su enemigo apareció, este se estrello contra un muro de concreto y quedo destruido

-¡¿Pero que demonios esta pasando?!- se pregunto aquel dios y miro hacia donde se encontraba la joven protegida por la Armadura de Tauro, ella parecía estar fuera de sí, su mirada se encontraba perdida y un Cosmo muy diferente al de ella se sentía en su persona -¿posesión?- se preguntó a si mismo

Le vio respirar agitadamente, sabia que no era ella en ese momento, el cosmo divino de la joven había desaparecido. Thanatos se lanzo de inmediato aumentando su velocidad, pronto quedo frente al cuerpo y lo lanzo al aire y un poderoso rayo de energía le golpeo destruyendo la armadura por completo, caía muy rápido y el golpe en el suelo era inevitable, pero otro destello mas lo dejo ciego por unos segundos, después sintió una poderosa patada que dio de lleno en su rostro, los golpes no se hicieron esperar y este no podía más que tratar de detenerlos, una onda de energía arrojo a la joven a una distancia prudente, Thanatos no se esperaba aquella actitud de la joven, cerro los ojos por un segundo pero cuando los abrió se dio cuenta de que se veía envuelto de varias nubes negras

-Técnica de Cáncer: agujero negro- susurro la joven y al chasquido de sus dedos todas las nubecillas explotaron

-Eso si que no- susurro Thanatos y con su velocidad que era característica de un dios pudo esquivar aquel ataque, volvió a despedazar la armadura que protegía a la joven y de nuevo ocurrió.

-No serás capaz de tocarle un solo cabello más- le amenazo aquella chica, pero de nuevo sintió que no era ella, en ese momento no se encontraba hablando con la diosa de la guerra

-¿Quién eres?- le pregunto

-Soy el caballero dorado de Leo- le respondió -y no importa cuantas armaduras destruyas, somos 13 constelaciones que cuidamos a la diosa Athena

-Y todos ustedes están muertos- le dijo mordazmente

-Plasma relámpago

Fue lo único que obtuvo como respuesta, el cuerpo de la diosa era ocupado por el caballero más rápido de toda la orden dorada, Thanatos esquivo el primer ataque y el segundo también, de pronto se instaló detrás de la diosa para poder golpearla pero la velocidad que caracterizaba a la constelación del león le hizo fallar el golpe, de nuevo evoco un nuevo ataque pero no espero que Thanatos le recibiera con una gran cantidad de ataques, la joven no sabia por donde moverse y eso le basto para evocar un gran rayo de energía destrozando la armadura de leo así como su posesión de ese cuerpo.

-Ahora solo me falta que tenga que pelear con el resto de las almas de los caballeros estúpidos

-Revolución estelar- escucho que dijo aquella joven y de pronto una gran cantidad de rayos caídos del cielo comenzaron a caer en el patio, Thanatos junto sus manos y evoco un gran y poderoso rayo -Muro de Cristal

-Eso no va a bastar para mí- aumento su potencia y el rayo no solo logro acabar con el muro que había conjurado sino también con la armadura de Aries.

Thanatos hizo gala de su velocidad y se acerco a la joven que se encontraba semi desmayada, le miro atentamente y pudo ver que los ojos de la joven eran de un leve color lila. La mirada que estaba recibiendo de la joven era desafiante, llena de orgullo. Esto le molesto demasiado al dios de los muertos, la tomo por el cuello y la alzo un poco, camino con ella y la arrojo con toda la fuerza que le quedaba hacia el vacío de aquel barranco.

-Ya quédate muerta- susurro Thanatos -no por favor- susurro al ver un rayo amarillo arrojarse hacia el barranco

-Sigues sin entender que no vamos a dejar que toques a Athena- le respondió aquella joven ahora poseída por otra alma mas

-Sagitario- hablo -dime… ¿hasta cuando van a dejar de poseer el cuerpo de esta mujer? Es de lo más bajo que pueden hacer

-Como tú- le dijo y de inmediato dejo escapar de sus manos una flecha que llevaba dirección hacia su rostro -que te atreves a tomar cuerpos que no te pertenecen

-Jamás, jamás han aprendido humanos a permanecer en donde pertenecen- comento mientras jugaba con la flecha que antes le había lanzado la joven con la armadura de sagitario

De nuevo comenzó a golpear a la joven, en esta ocasión no pudo defenderse del ataque intenso de Thanatos, la armadura quedo hecho pedazos y de inmediato fue remplazada por la de Capricornio, la joven ataco con la ya famosa Excalibur que correspondía a esa constelación, la armadura de Thanatos quedo con unas marcas en ella gracias a ese ataque, eso desato la ira del dios de la muerte que sin clemencia alguna continuo golpeando a la joven que apenas metió manos para poder defenderse, la armadura corrió la misma suerte que la anteriores.

Pronto toco que fuera resguardada por la armadura de Géminis, la primera apenas toco el cuerpo de ella y quedo destruida por completo, pero con lo que no conto fue que la segunda armadura llegara para protegerla. La Explosión de Galaxias no fue tan poderosa ni tan bella como la que manejaban aquellos dos gemelos pero lo suficiente fuerte para apaciguar un momento el carácter de Thanatos, la joven cayo de rodillas.

-Así que el cuerpo de Athena ya no soporta las posesiones- comenzó a pensar para si mismo el dios de la muerte -quien iba a pensar que esta mujer tuviera guardada esa carta, no… lo más seguro es que ella no sabe que esta pasando con su cuerpo en ese momento. Son ellos, esos malditos caballeros que no aceptan la derrota inminente de su maldita diosa

La joven se encontraba respirando agitadamente, sabia que faltaba poco para que acabara muerta. Observo su sombra en el suelo y miro hacia arriba, fue demasiado tarde para evitar el ataque que le dio de lleno y la dejo en el suelo. Recupero un poco el conocimiento de si misma, miro desde el suelo y observo que Thanatos se encontraba de rodillas en el suelo respirando agitadamente. Se encontraba demasiado cansada, ya no podía más. Lo único que quería era poder morir en paz, reunirse de una vez por todas con su Guardia Dorada en donde quiera que se encontraran.

Comenzó a respirar para poder regresar a la pelea, el dios de la muerte se incorporo lentamente, a pesar de que los ataques que estaba recibiendo por parte de la diosa no eran para nada poderosos le estaban comenzado a pasar factura, el cosmo en su interior se estaba agotando. Athena cerró los ojos un momento y para cuando los abrió se dio cuenta que frente a ella se encontraban un par de pies, uno de ellos la pateo lo suficientemente fuerte que la arrojo unos metros.

Athena comenzó a escupir sangre, después de eso sintió una patada mas que la mando a estrellarse en contra de una columna, de las pocas que aun se encontraban de pie. La lluvia por fin pareció que bajo su intensidad solo un poco, pero aun así el piso se encontraba mojado.

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~ 3 ~

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-De pie- le ordeno el dios de la muerte -de pie Athena, quiero acabar con tu vida de manera digna

La joven por mas que trato de ponerse de pie no podía, le temblaban las piernas. Solo logro ponerse de rodillas, miraba a su oponente con todo el odio que tenia en ese momento, pero ya no tenía suficiente fuerza siquiera para maldecirlo mucho menos para poder golpearlo.

-De pie- le volvió a ordenar. Pero por más que ella quería ponerse de pie no podía, simplemente sus piernas no tenían la fuerza necesaria para poder levantar su cuerpo -¡te digo que te pongas de pie!- Thanatos tomo a la joven de los cabellos y la puso de pie para luego arrojarla contra una pared, aun así apenas el cuerpo de la chica toco la pared se resbalo de inmediato -pero que patética, al final del día eres una sucia humana

Athena susurro unas palabras que el dios de la muerte no pudo entender, la chica cayo al suelo de nuevo, ahora lo único que molestaba era aquel incesante chipi chipi que caía del cielo. Los cabellos alborotados de la joven cubrían su rostro ensangrentado, Thanatos se acerco a ella con paso decidido, la tomo de nuevo de sus cabellos para arrojarla en contra del duro suelo, ella salió disparada unos cuantos metros, apenas y tenia fuerza para poder respirar, abrió lentamente uno de sus ojos, gracias a sus cabellos revueltos apenas podía distinguir a su oponente.

-Hasta que al fin se termino todo tu Cosmo Athena- le comento -ya no tienes ni siquiera la fuerza necesaria para poder ponerte de pie- una vez más hablo a la joven pero su oponente no logro escucharle, apunto su mano la cual de inmediato se ilumino, este salió liberado hacia la joven -¡Pero esto tiene que ser una broma!

-Ninguna broma maldito desgraciado- le respondió la joven quien se encontraba de pie con una nueva armadura protegiendo su cuerpo, en el momento que alzo el rostro y miro a su oponente mostro una gran sonrisa de orgullo y vanidad -es momento de acabar contigo

-¿Aunque tengan que acabar con la mente y el alma de su amada diosa?- le pregunto

-Por eso voy a acabar con esto antes de que ocurra eso- le respondió -prepárate para caer ante la gran Aguja Escarlata

-Entonces que sea su misma orden quienes acabe con la vida de su propia diosa

Ahora el espíritu del Guardian de la Octava Casa se había apropiado del cuerpo de su amiga, tal parecía que la energía que siempre caracterizaba al buen Escorpión había regresado las energías a la diosa, la joven se movía con una gran maestría y mas veloz que el mismo dios de la muerte, con cada movimiento que hacia una de sus famosas Agujas Escarlatas se incrustaba en el cuerpo de su enemigo.

-¡Ya basta! ¡Déjame en paz!- rugió la voz de Thanatos y antes de poder acertar la ultima Aguja el Consejero de Hades dejo salir una gran cantidad de energía de su cuerpo que se fue a impactar de lleno en el cuerpo de su oponente

-Maldición- susurro por ultimo la esencia de Milo para desaparecer junto a la que fuera su Armadura Dorada.

-Ya me tiene harto este truco barato- susurro mientras recuperaba el aliento, miro el cuerpo de la diosa que se encontraba en el suelo y algo de humo salía de este, los truenos y relámpagos se seguían escuchando y observando en el lugar, de pronto comenzó a llover de nuevo de manera violenta, la tormenta se había desatado de nuevo -Maldita lluvia… ¿pero qué rayos…?

Lo siguiente que sorprendió a Thanatos fue que sus pies se congelaron hasta llegar un poco mas arriba de las rodillas, un frio aire congelante se sentía en el ambiente y el suelo se convirtió en hielo cristalino

-Ni siquiera muerto puede hacer algo bien el inútil de Milo- susurro la chica mientras se incorporaba lentamente con la Armadura de Acuario ya puesta, un aire frio y congelado se encontraba alrededor de la joven -primero esta su gran boca y después el plan. Aun así, 13 de 14 son mejor que nada, sobre todo la del centro

Sin previo aviso, ahora Camus poseyendo el cuerpo de la diosa se lanzo en contra su enemigo, Thanatos rompió sus cadenas de hielo que lo mantenían pegado al suelo y lanzo un puñetazo al rostro de la diosa, esta se dejo caer al suelo y gracias a que este se encontraba congelado pudo deslizarse hasta quedar detrás de él. La joven se puso de pie de manera inmediata y le inserto una patada en la espalda que logro tirar a su oponente quien cayo al suelo gracias también al suelo congelado. De pronto, la lluvia que se encontraba cayendo alrededor de la joven quedo suspendida, esta comenzó a brillar hasta convertirse en hielo sólido, las moldeo con su cosmo hasta que formaron finas agujas, las lanzo en contra de su oponente, este no pudo hacer mas que cubrirse de ese ataque.

-Esto acaba aquí- susurro con una voz tan fría como el hielo -Rayo de Aurora- susurro para si misma, este impacto dio de lleno hacia el Consejero de Hades quien en esta ocasión no pudo defenderse del ataque, una luz roja se dejó ver después del ataque de Acuario y se transformo en una gran explosión, la joven cayo de rodillas después de ese ataque -no te des por vencida Athena, un poco mas y acabaremos con esto- se dijo a si misma -Demonios- fue lo ultimo que pudo decir antes de recibir una gran bola de energía oscura.

-Al final del día, estos idiotas no saben cuidar de nada. Hasta un cactus se les secaría- escucho la voz de la joven, no fría sino una mas dura, con un toque de cinismo y arrogancia

-El traidor- le comento -de entre todos ahora tenias que aparecer en este momento, dime… ¿también las vas a traicionar?

-Muérete- le respondió -Te enfrentaras a la estrella maldita, el signo del zodiaco mas poderoso de la Orden Dorada…. Oficuo acabara contigo

De un momento a otro, las grandes alas que habían cubierto el cuerpo de la joven se abrieron y se lanzo en contra de Thanatos, lo que no entendía la conciencia de Radamanthys era el como la Sapuri de ese mal nacido apenas se encontraba desquebrajada y una que otra parte rota. Sabia de antemano que las Sapuris del inframundo se encontraban hechas de una aleación diferente, pero jamás pensó que la de Thanatos fuera tan resistente.

Sintió de pronto como si su esencia quisiera salir de ese cuerpo, pues una onda de energía se dejo sentir en el cuerpo, Radamanthys ya lo sabía… el cuerpo de la joven no iba a soportar más el intercambio sin descanso de almas entre ellos, no supieron en qué momento comenzó eso, solo que sabían que no podían dejar a la diosa sola enfrentando a esos enemigos, tenían que ayudarla aunque fuera de esa manera. Era un arma de doble filo, el poco… casi nulo cosmo que aun tenían se lo ofrecían a la diosa en su pelea, cuando sintieron que estaba a punto de morir, de perder la guerra no les quedo de otra mas que ocupar el cuerpo de su gran amiga.

El estar pensando en eso y los grandes problemas que le podrían producir al cuerpo de la diosa lo distrajo de la batalla y le dio de lleno un gran rayo que destrozo la armadura.