Capítulo XVIII: El inicio
El camino se hallaba "despejado", tal vez la palabra no significaba que lo era del todo al 100%, ya que, por los alrededores y bajo los restos de la lluvia que había estado cayendo, manteniéndose el Cielo de color plomizo, gris-plateado y bajo la constante amenaza de que regresara el agua para empapar todo a su paso, llevaba a que el grupo de Reinhardt mantuviera los ojos bien abiertos, ya que estaban escoltando al grupo de supervivientes del edificio gubernamental de Claridge, Estado de Maryland y con destino hacia la Estación de Trenes en Alexandria, homónima localidad, ya que allí había presencia militar y que podría trasladar a los civiles, militares y policías hacia los refugios asignados.
Por donde pasaban, allí podían apreciarse los puestos de control, chequeo y barrios cerrados con los vallados metálicos que tenían las clásicas cintas amarillas de "Prohibido el paso. CEDA". Aquellas barricadas no habían servido para nada, ya que los infectados y en especial aquellos de "Élite" habían logrado destruir los obstáculos y propagar el resto de la infección por doquier, en todas partes, dejando un camino de muerte y destrucción a sus alrededores.
Sobre aquellas calles había una mezcla de olor: Iba desde el humo, los incendios desatados y otros que se habían extinguido por las lluvias, dejando unas columnas muy finas de humo blanco y gris, luego también estaban el hedor de los muertos, aquellos que se estaban pudriendo o habían sido roídos por los carroñeros, cosa que no les afectaba en nada contraer el "Neo Virus G". En las paredes se podían apreciar posters pegados que eran de la "CEDA", indicando que debían utilizar máscaras faciales para evitar que la peste se propagara hacia los sanos, además de lavarse las manos e indicando los Centros y Puntos de Evacuación con los refugios asignados por el Departamento Central de la Policía de Maryland y el Ejército.
- Vaya desastre se montaron estos zombies.- Señaló Reinhardt en la lejanía, apuntando hacia uno de los tantos "Puestos de Control" que habían sido arrasados por completo y solo quedaba la destrucción y los cuerpos sin vida de aquellos que habían intentado contenerlos.
- Sí, es lamentable ver esta situación, se me parte el corazón.- Alegó Torbjörn.
- Bueno, al menos es eso y que no se te parta la cabeza diminuta que tienes, Torb.- Lanzó el rubio alemán aquella broma, cosa que no le cayó para nada bien al sueco pelirrojo, pero decidió ignorarlo.
El Jefe de Ingenieros se dio la vuelta e hizo una seña para que todos se detuvieran en el camino.
- ¿Pasa algo?.- Preguntó el Sheriff Lee, mientras que dos de sus policías llegaban con unas escopetas.
- No, todo tranquilo, por ahora, vamos a descansar un rato, luego proseguiremos.- Prometió la Capitana Ana Amari, mientras que su hija, Phara, despegaba por los Cielos para inspeccionar los alrededores del perímetro.
Para la hija de la Capitana Amari, aquellos recuerdos de guerras invadían su mente. Podía recordar los momentos más duros de la "Insurrección Ómnica", el sendero de destrucción y muerte que habían dejado tras de sí aquellos Seres IA: Edificios, casas, hogares de familias, negocios tan tradicionales de El Cairo, Egipto y sus alrededores arrasados, como si fueran los tiempos de las "Invasiones Bárbaras" al Imperio Romano Occidental. Pero ella se mantenía siempre en su postura fría, seria, inteligente y calculadora, buscando el objetivo que tenía asignado, debía averiguar si había presencia enemiga en los alrededores, así que redobló la potencia en sus propulsores y comenzó con el patrullaje.
- "El Sector 1 está despejado, no hay indicios de zombies por aquí, pero no podemos fiarnos mucho de ellos, pueden aparecer en cualquier momento".- Pensaba la peli negra egipcia, mientras que pasaba hacia otras zonas.- "Bien, voy a dirigirme hacia los alrededores del Centro de la Ciudad de Claridge, tengo la sensación de que por donde está el Hospital "Saint Claire" deben de haber mayor concentración de infectados, ya que los Servicios Médicos intentaban salvarnos pero no hubo resultado alguno que diera positivo".- Continuó sumida en sus pensamientos hasta que algo llamó su atención
Había un "Punto" en las calles, una especie de "mancha" negra y verde que se iba moviendo por allí, así que tomó posiciones en un edificio de apartamentos y sobre la terraza cargó su lanza-granadas, lista para disparar. Allí abajo, había una especie de sujeto, una "persona" alta que vestía todo un conjunto negro que iba desde botas, una larga gabardina y sombrero, dándole un aire a alguien de los años 20-30 con las Mafias. Aquel misterioso personaje se hallaba caminando por las calles y examinaba cada rastro de las luchas habidas allí. Por el pavimento estaban desperdigados los cuerpos de zombies y los vivos que habían caído combatiendo, incluso se podían apreciar esas horrendas mutaciones como esos seres sin piel y lengua afilada como una navaja, capaz de partir a una persona al medio como una barra de manteca.
De golpe, el sujeto de traje formal alzó la vista y fue hasta el edificio que había allí, pero lo único que "descubrió" fue la estela de un humo que desaparecía por los Cielos.
- ¡Carajo, esto no me gusta para nada!.- Exclamó Phara con preocupación ante lo que había visto.
- Ahí viene Phara.- Dijo Ana y cuando su hija apagó los propulsores cuando tocó tierra firme, ésta se dirigió hacia su madre y todos los presentes.-
- Hay que irnos de aquí, rápido.- Pidió ella con seriedad en su voz.
- ¿Qué ocurre, Phara? ¿Va todo bien? ¿Qué viste?.- Preguntó Reinhardt a la joven egipcia.
- No sé lo que era, parecía una persona pero muy alta y vestido formalmente; pero lo más siniestro eran la gran cantidad de zombies que había matado, incluso vi como le aplastaba el cráneo a uno de esos mutantes.- Contó la chica lo que había visto, dejando a todos con dudas.
¿Acaso era producto de su imaginación? ¿Un engaño producido por los días en los que había estado combatiendo a los muertos vivientes?. No, no podía ser falso, si ya habían visto a las "Witch" y zombies, no tardarían en reconocer que más de esos "Infectados de Élite" estarían rondando por las calles, listos para tenderles una trampa o una emboscada.
De golpe, un gruñido, algo gutural comenzó a escucharse por los alrededores, llamando la atención de los presentes.
- ¿Qué fue eso?.- Preguntó Symmetra y alzó la mirada para ver, reptando por unos edificios destruidos, la figura de una criatura humana, vestía una campera azul oscura con capucha, pantalones negros y zapatillas del mismo color. Al verlo más de cerca, éste se lanzó con un profundo grito de batalla, desplegando unas aterradoras garras, pero recibió una descarga de disparos provenientes del Sheriff Lee, quien acribilló al atacante y éste cayó muerto contra el piso.
- No estamos seguros, ¡eso de ahí es un "Hunter"!.- Señaló al atacante.
- De acuerdo, se acabó el recreo, ¡vámonos!.- Pidió Reinhardt y reanudaron la marcha hacia la Estación de Trenes de Alexandria.
Por su parte, desde la zona que Phara había estado revisando, el misterioso sujeto avanzaba con paso decidido hacia las afueras de la Ciudad de Claridge, enfrentándose a toda clase de enemigos que quisieran impedirle con su objetivo. No le importaba si eran zombies o los que querían ser "Héroes" con enfrentarse al villano, éste tenía una única función y era obedecer y destruir a todo aquel que se le interpusiera en su camino y los que lo hicieran, pagarían muy caro por su osadía.
El viento fresco movía sus cabellos rubios, se hallaba de pie en la terraza de "La Torre", habiéndose despertado temprano para cumplir con aquella misión tan importante que tenían encima. No iba a ser sencillo pero si querían que los supervivientes pudieran vivir, era necesario organizar aquellas partidas para apoderarse de todo lo necesario: Comida, armas, municiones, gasolina, medicinas, ropa, lo que encontraran, serviría en lo absoluto. Y mientras que esperaba a que Brecken se despertara, Jack Morrison estaba haciendo ejercicios para entrar en calor y mantener tanto a su cuerpo como alma en alerta todo el tiempo ante el peligro que acechaba por las calles.
No se sentía cansado, a pesar de lo que había estado llevando a cabo, estaba bastante calmado y tenía la situación bajo control, pero solo esperaba que todo saliera bien y de acuerdo al plan; ya que no estaban solos, a parte de los zombies, también estaban los "Raskol Gang", una de las pandillas más temidas del Estado de Pensilvania y no se les podía tomar a la ligera y más cuando tenían bajo su control las principales rutas y posiciones para los envíos de ayuda aérea.
Por otra parte, el plan que habían diseñado era que partirían en busca de recursos, provisiones, mientras que otros "Destacamentos" se harían cargo de las "Entregas Aéreas", llegando antes que los "Raskol Gang" a las zonas asignadas por las bengalas que lanzaban los aviones militares con sus cargas. Pronto, el americano terminó sus ejercicios, había entrado en calor y ahora había llegado el momento de entrar en acción; pero justo en esos momentos, oyó los pasos de una persona que él conocía muy bien desde hacía tiempo atrás.
Allí estaba, esa figura tan hermosa, ese cuerpo atractivo, esa pose al caminar, tan delicada, tan fina, tan importante, toda una bailarina de la "Opera Metropolitana de París", casada con un famoso Agente de "Overwatch", secuestrada y convertida en una "Asesina Durmiente" que asesinó a sangre fría a su marido y que ahora había sido rescatada por Jack de las garras de "Talon". Inteligente, hábil y peligrosa a la hora de usar armas de fuego, sobre todo su tan preciado rifle de francotirador con el cual había dado muerte a tantos objetivos. Sus pasos se detuvieron en el umbral de la puerta que daba hacia la terraza de "La Torre" y ésta se cargó su arma en sus hombros.
- No creía verte tan temprano, Jack. Pensé que estarías descansando.- Dijo la chica francesa a él.
- Je.- Lanzó el rubio americano una pequeña risilla.- No, para nada, me he levantado antes para poder estar preparado.- Dijo éste con tranquilidad y caminó hacia ella.- Amelie, no deberías venir, tienes que descansar y...- Intentó en convencerla, ya lo había intentado varias veces, pero ninguna había surtido efecto. Si había algo en lo que Jack no podía lograr, era la determinación de la peli azabache a la hora de partir para el "frente de batalla". Él no quería que le pasara algo, tras aquel encuentro con el "Demolisher", temió haberla perdido nuevamente, igual que en el Pasado, pero no fue así.
- ¿Aún conservas ese recuerdo?.- Preguntó la francesa, mientras que dejaba depositado su rifle contra una pared.
- Tú sabes bien, Amelie...Yo...Yo no quiero que te pase nada malo.- Sostuvo Jack, quien pasó su mano por sus cabellos rubios.
- Tranquilo, no me pasará nada, nunca podrán conmigo. Una "Viuda Negra" no es fácil de matar.- Le tranquilizó ella, poniendo sus manos sobre los hombros del militar y de ahí calmaba esos temores suyos.
- Espero que sea así.- Fue el ruego que hizo él y rodeó la cintura de la peli azabache con sus manos. Permanecieron un largo rato en silencio, pensativos, mirando hacia la lejanía, el Horizonte, ¿qué habría allí?. La Esperanza nunca muere, según dice el refrán, pero para muchas personas, toda posibilidad de volver a la normalidad no sería así, sobre todo por las grandes cantidades de muertes que hubieron a lo largo de los meses. Tan injustas, tan lamentables, no podían creer que aún no tuvieran noticias de sus amigos, de sus Camaradas de Armas. Jack, en aquellos momentos, hundió la cabeza de Amelie contra su pecho, sin soltarse de la muchacha por ningún instante y dejó que ella escuchara los latidos de su corazón, indicándole que todo estaría bien.- Vamos a salir de ésta, te lo juro.- Dio su palabra a la francesa y ésta alzó la mirada para darle un tierno beso en los labios.
En esos momentos, Brecken llegó hasta la azotea del edificio, cosa que fue escuchado por ambos personajes, quienes tomaron sus armas y lo siguieron. Había llegado la hora.
Fueron bajando por las escaleras, otros tomaron los ascensores, mientras que iban discutiendo de lo que harían a continuación. Tenían tiempo, pero no podían desperdiciarlo, sabían bien que entre los zombies y los "Raskol´s", sin olvidarse de los "Infectados de Élite", iban a tener un día muy "ajetreado", así que no desperdiciarían ningún segundo de ese "tesoro" dado.
Allí abajo se encontraban varios "Pelotones" conformados por "Runners", expertos en correr y prácticas de parkour, sumando a los que eran militares y civiles armados, los que eran policías permanecerían en "La Torre" para protegerla y cuidar a los enfermos y heridos. Pronto, Brecken dio un paso hacia todos los presentes, hacia sus "Soldados", quienes formaron filas y escucharon atentamente la voz de aquel Líder suyo.
- Escuchen con suma atención: Vamos a infiltrarnos en el Centro de la Ciudad de Filadelfia para abastecernos de todo lo que encontremos en nuestro camino y eso va desde comida, armas, municiones, medicinas, agua, ropa e incluso de las entregas aéreas.- Comenzó a hablar y se dirigió hacia el "Primer Pelotón".- Muy bien, Buckshot.
- ¡Sí, Señor!.- Exclamó el Jefe de "Los Runners" con posición militar y haciendo la venia.
- Tú estarás a cargo del "Primer Pelotón", irán al Norte conmigo para conseguir comida, agua y gasolina en aquel "Supermercado Mayorista".- Dio su primera orden y el moreno permaneció callado, acatando la misma.- Karim, Troy, ustedes tendrán bajo su responsabilidad el "Segundo Pelotón", van a revisar las farmacias dentro de este radio.- Señaló Brecken, en un mapa, una zona marcada con un marcador negro.
- ¡Entendido!.- Comprendió la chica.
- Pan comido.- Añadió el peli negro, preparando su AK-47.
- Perfecto.- Jeff y Afra, ustedes estarán dentro del "Tercer Pelotón" e irán con Alfie para verificar que el gas natural siga funcionando en la Central y también irán para por garrafas, en caso de que hayan desperfectos en la misma, además de ir por cables y todo lo necesario para proteger a "La Torre".- Encargó el rubio aquella misión y éstos asintieron tranquilamente.
- Y por último, Nick Pesto, a ti y a tu equipo les encargamos la misión de ir a por las entregas aéreas y verifiquen todos los vehículos que hay por las calles. Necesitaremos lo que lleven consigo.- Finalizó el inglés a todos los presentes.
- ¿Incluye si hay maletas?.- Preguntó el joven de EEUU.
- Sí, también, si tienen problemas, los demás "Runners" estarán con ustedes en pocos minutos.- Respondió Brecken a aquella pregunta.- Y recuerden, no se separen, quédense con sus grupos, utilicen, con sumo cuidado, los sitios para hacer parkour, los ojos bien abiertos y también los oídos por los "Raskol´s", esos malditos no descansan nunca. Lo mismo va para los otros delincuentes. Y lo más importante: Si no llegan a "La Torre" para cuando esa el Atardecer, ya saben qué hacer: Ir a los "Refugios" más cercanos y esperar hasta el Amanecer. El Comandante Jack Morrison y la Señorita Amelie Lacroix estarán con nosotros en todo momento, brindando su apoyo por si tienen problemas. Así que...¿todo listo? ¿Alguna pregunta?.- Finalizó éste y de ahí dio la orden de moverse.- Andando.- Finalizó y pusieron marcha, tanto "Los Runners" que fueron para las calles, mientras que los otros iban hacia los coches y camiones que les estaban esperando afuera.
- Muy bien, parece que aquí acaba todo.- Dijo el Agente "G", señalando hacia el medidor de combustible, el cual estaba señalando con su aguja que el tanque estaba vacío.-
- ¿Y no podemos ir a buscar una estación de servicio?.- Propuso Mei, cuyo tono de voz sonaba un tanto inseguro.
- ¡Jajaja!.- Río Washington.- Adelante, pero terminarán siendo la cena de los podridos. No, no se los recomiendo.- Dijo y mostró sus dos Pistolas Desert Eagle plateadas y con su nombre grabado en oro.
- Entonces no nos queda otra opción que salir y caminar.- Dijo Mei, mientras que daba en el blanco, ya que no iba a ser seguro quedarse allí.
De golpe, desde la lejanía, un rugido que provenía del Sur fue entrando en escena.
- Ok, ya oyeron a la Señorita Lin-Zhou, ¡vámonos!.- Pidió Tommy Vercetti y con Ken Rosenberg salieron de allí junto a los demás, poniendo rumbo hacia el Norte.
Un capítulo bastante tranquilo, sí, así es, pero ojo, cuidado, que lo que se viene en el próximo va a ser todo lo contrario, así que estén preparados. En la próxima parte será el turno de Moira, Winston y los demás, por un lado, seguiremos con Mei y su grupo por el otro, además de volver a ver a Jesse McCree, Tracer, Ashe, BOB, Morgan y su grupo en Texas junto a los de Liberty City, jejejejejeje, tranquilos, que no me los he olvidado a ellos, van a volver. Ah y lo mismo va para "Reaper", "Sombra" y sus acompañantes.
Agradezco muchísimo los reviews de El Redentor 777 (comparto lo mismo, amigo, en tu review y es verdad lo que decís. A mí también me encanta trabajar con parejas como el Tracer-McCree, Genji-Mercy, incluso planeo hacer un Moira-Sigma, el nuevo personaje que salió el año pasado. También amo el Junkrat-Mei, Reaper-Sombra y el Widowmaker-Soldier 76) y Plagahood. Cuídense, chicos, buen Martes para todos ustedes y que la pasen genial. Mando saludos y agradecimientos para ustedes y hasta el próximo capítulo.
Siguiente episodio: "Por el Futuro (Parte I)".
