La pelirroja se había levantado temprano, muy temprano, antes que su primo se levantara. Ahora que vivía sola, aunque su madre viniera de vez en cuando a verla, asegurándose de que estuviese bien.
Se arregló, asegurándose de lucir linda y guapa, ni un pelo suelto, se había agarrado el cabello en una coleta de lado, dejo por ese día sus dos coletas, quería verse distinta ante su amigo, una vez se viesen.
Se colocó un poco de maquillaje, hasta escucho cuando su primo se levantó a meterse a bañar.
Ese día, era el gran día de los reencuentros.
Por fin vería de nuevo a su querido amigo, ese día volvería alguien que habían estado esperando que volviese, estaba tan feliz y contenta.
Se notaba mucho, ahora lo difícil seria disimular, por eso se le ocurrió que ese día iría ella al aeropuerto, no iría a clases, todo por ver a su amigo de nuevo. Saldría temprano, antes de que su primo la interrogará, así nunca se viste para ir a la universidad, no podía simplemente ir vestida de ese modo.
Agarro su bolso, metió su celular y salió, aún faltaban unas horas pero debía salir, aprovecharía que su primo estaba bañándose para irse, le dejaría un recado, mismo que escribió ayer en la noche. Lo había escrito, necesitaba inventar una gran excusa, por eso se había temprano a dormí, ya que era ella, levantarse temprano no era algo que se le diera.
Lo dejo encima de la mesa, para salir inmediatamente.
Ahora debía ir, era mejor salir temprano, si no el tráfico se haría y nunca llegaría a tiempo para ver su amigo, y ya que tenía su licencia para conducir, tenía un auto que su propio abuelo paterno se le había dejado como regalo de cumpleaños.
Subió a él, debía enviar un mensaje, posiblemente no sería necesario, no hasta que llegara al aeropuerto.
El castaño escucho como el motor de un auto se encendía y se alejaba.
Metido en la ducha, el agua caía y el solo recargaba su mano en el azulejo, pensando que sería difícil ahora.
Su padre lo había interceptado justamente ayer que salía de la universidad, ni si quiera le dio opción a decir que no o negarse a hablarle, tuvo que ir para evitar hacer una escena, no necesitaba más escenas por ese día. Suficiente etnia con soportar a las personas que le he habana bronca o querían que se disculpar con cierta chica de cabellos azabache, ya estaba tan cansado de sus mentiras, hablo con un maestro y con el director, avisándole de que intentarían acusarlo de algo que no hizo.
Dicho y hecho, lo único bueno es que tenía a su jefa de su lado, como a su novia.
Ahora no sabía que iba pasar.
Su padre lo estaba obligando a irse del país, para que estudiase en la universidad que él quería, para encargarse de la empresa de la familia Jaeger, parece ser que su abuelo murió y el siendo un doctor no podía encargarse, ni siquiera Isa podía ser parte. El testamento estaba claramente estipulado, era su abuelo, gracias a el logro mantener alejado a su padre por un buen tiempo, y lo peor es que si aceptaba, su padre se empezaría a meter en su vida, lo obligaría, esa sensación que tenía le hacía darse cuenta que hasta lo obligaría a casarse con quien quisiera y no tendría voto.
Suficiente tenía con su madre, ahora que había decidido irse de casa, estaba más que insoportable, porque a pesar de todo ni le creía nada de lo que le dijo ese día, creía más en las palabras de su hijastra que en él, eso que era su propio hijo.
°
La universidad fue demasiado estresante para él.
Soporto de nuevo a la loca de la azabache misma que llego a saludarlo, la ignoro y su amigo rubio solo la miro a ella mal. Ya se había enterado de la situación, ya ni siquiera podía verla como a una amiga sabiendo lo que estaba haciendo.
No era tonto, se dio cuenta muy rápido.
➖Eren de verdad, ¿estás bien?-algo intranquilo.-Ayer vi a tu padre.
➖¡No lo estoy!-se dejó caer y se ocultó.-¡Armin ya no sé qué hace!.
➖Eren-coloco su mano en su hombro.-Sabes que me puedes contar. Para eso estamos los amigos.
Alzó su mirada hacia él, no tuvo más remedio que contarle todo.
Se sentía demasiado harto de todo, pero, el rubio solo se quedó pensativo, sabía que no era fácil para su amigo.
Ahora que alguien andaba diciendo que su amigo posiblemente actuara de ese modo, porque la chica lo había rechazado, que le gustaba y no sé cuánto más inventaban. Hasta habían sacado a relucir que en realidad se debía, ya que una vez vino otra hermanastra y que era por ella, que la andaba tratando mal, y quien sabe que más.
➖¡Eren deberías ponerle un alto ya a Mikasa!-hablando serio.-Si no lo haces, ella se seguirá aprovechando de la situación.
➖¡Armin, lo hice hace un año!-contestándole.-Esta es forma de vengarse de mí. La hice llorar, le dije que dejara de joderme o me conocería realmente. Mi paciencia llego a su límite y esta es manera de vengarse.
Se quedó callado, llegando una rubia que había vuelto de su pobre estadía con su familia.
➖Hola Armin-lo saludo.
➖Annie-le sonrió.
➖¡De nuevo Mikasa!-viendo en su dirección.
➖De nuevo-suspiro.-Eren se fue de su casa y se ira a vivir con un amigo suyo.
➖Me gustaría darle una lección a Mikasa-diciéndole su comportamiento.
➖No lo hagas Annie-agarro su brazo.-Eso te lastimaría a ti, más que a ella.
➖Tiene razón-sabiendo que era cierto.
Llego el profesor de nuevo, comenzando el nuevo periodo.
Más tarde.
Salían los tres, ya no tenían mucho que hacer por ese día, a excepción de irse a trabajar.
Habían decidido trabajar en la misma cafetería que el castaño trabajaba y habían sido contratados justamente a tiempo. El negocio había crecido bastante, la gente iba y venía, era más pesado que antes, dándose más abasto.
Saliendo se toparon con un pequeño grupito, ya los conocía, eran los que luego andaba defendiendo a la azabache.
Hablando de cierta chica que salían con su amiga, una chica de cabellos castaños claro, ondulado corto, de ojos color ámbar. Esta chica sabia como era la azabache, por eso eran amigas desde la secundaria, se conocían bastante bien.
Antes de que la azabache hiciera algo más, llego una chica de cabellos rubios, ojos azules y de buen cuerpo.
➖¡Eren!-se acercó adelantándosele a la azabache.
Ella apretó los puños e hizo lo mismo.
Maldijo a ver su hermanastra, hasta la rubia de coleta se hizo a un lado al ver como se le colgaba de su brazo.
➖Eren-se paró delante.-Ana Beth.
➖Mikasa-con su sonrisa.-Hoy iras a casa, ¡cierto!. Habrá una reunión familiar y tu mama estará ahí.
➖Eso te iba a decir Eren-con su tono de voz amable.-Es bueno que Ana Beth viniera, así nos podríamos ir los tres.
Si ella jugaba, ella también lo haría.
Ninguna se dio cuenta que una persona se abrió paso, para acercarse resonando sus tacones y viendo esa escena, detrás se hallaba una chica de lentes, como una peli naranja, mientras una pelirroja esperaba recargada en su auto con una gran sonrisa.
➖Siento mucho interrumpir-usando su tono serio,- ¡Pero, para su mala suerte Eren es mío!.
Al voltear se quedaron de piedra, más un castaño que abrió sus ojos sorprendido, sin creer lo que veía.
Aquí está el capitula del día de hoy.
Espero que sea de su agrado.
Besitos 33333333
