Personalmente, me gusta mantener el concepto de una serie al escribir mis historias. Pero en esta ocasión, me tomé libertades para incluir presonajes inventados que aporten un poco, a parte de dar un toque de misterio. Lo hice pensando que el recorrido de Heloise, al convertirse en una temida villana, no fue nada fácil, y se ganó una importante cantidad de enemigos, de los cuales, algunos aún permanecen al acecho.

Espero disfruten este capítulo.

EDIT- No me perdono la cantidad de errores que encontré en este capítulo, de los que me dí cuenta después de publicarlo. Si ustedes los vieron, les pido disculpas.


La guardia personal de Lucius Atroz VII solo ha considerado a un único líder natural, y ese es Molotov. Es un guerrero de piel anaranjada y lampiña en comparación con sus subordinados yeti. Era muy alto y corpulento, quien antiguamente vestía similar a un bárbaro y su voz de mando era excepcional.

Sus escoltas eran de un pueblo ancestral de monstruos amantes de las batallas, aislados de la civilización y enemistados con aquellos que los consideraban «salvajes». En tanto, Molotov era un errante que llegó al pueblo, se ganó la confianza de los habitantes y tomó el liderazgo, adoptando sus tradiciones. No fue sino hasta que Heloise negoció con ellos una alianza que beneficiaba a ambos, y luego de estrechar lazos, Molotov acató a sus soldados la total fidelidad y lealtad a ésta y a la familia Atroz, que permanece hasta hoy. Aquel líder y guerrero tuvo que adaptarse a la sociedad, cortando su enorme melena a un peinado militar, dejando al descubierto un par de cuernos pequeños en su cabeza, y dejando atrás su vestimenta de bárbaro a un uniforme carmesí oscuro de guardaespaldas. Esto, principalmente, porque su esposa se adaptó rápidamente al ambiente citadino de Myseryville y le exigió seguir el mandato de Lucius de usar traje, pero Molotov convenció a este último de no hacer lo mismo con sus soldados, que se aferraban con firmeza a sus tradiciones y deseaban mostrar al resto lo que su pueblo natal representa para ellos.

Cuando recibió la orden de Heloise para buscar el diario, realizó los preparativos para iniciar la operación, pero entabló con ella un diálogo mediante intercomunicador televisado, puesto que Heloise estaba en su hogar. Algunos de sus guardias estaban detrás de su líder, esperando órdenes.

-¿Tiene algún indicio para comenzar la búsqueda?- dijo Molotov, con un acento ruso.

-Por ahora- contestó Heloise –solo sé que ingresaron a mi casa hace 9 días. Viendo las grabaciones de mis cámaras, en ese preciso día son desactivadas una a una, quedando inutilizadas todas sin mostrar nada, desde ahí ya no proyectan imagen alguna. También desactivaron mi sistema de luces infrarrojas para el uso de alarmas, por eso no me enteré cuando ingresaron.

-Entonces- acotó Molotov, cruzando sus brazos -planificaron esto con una enorme anticipación y cuidado, sabían muy bien a quien se enfrentaban y tomaron todas las precauciones posibles. Son muy astutos.

-No lo suficiente. No se dieron cuenta que tenía instaladas otro par de cámaras, ocultas en mi habitación secreta. Una de ellas es infrarroja, al ver las proyecciones, se aprecian 2 hombres vestidos de negro y sombrero. Al parecer, llevaban un detector de campo electromagnético, porque se detenían unos instantes y luego se acercaron directamente a mi cámara infrarroja, la que desactivaron en el instante; luego se detuvieron otro instante y caminaron hacia mi otra cámara. En aquel instante, se veían calmados, sospecho que conocían muy bien mis horarios de trabajo.

-¿Y por qué esa conclusión?

-Porque yo había planificado trabajar un mes completo en el laboratorio de la empresa, para terminar varios proyectos atrasados, porque mi asistente está afuera trabajando hace mucho. De no ser porque volví ayer para torturar a un chico por petición de Lucius, aún no me habría dado cuenta, lo hubiese sabido en una semana, o incluso más.

-A pesar de todo, considero que las imágenes son un buen indicio para descubrir a los posibles culpables. Por cierto, ¿es lo único que le ha sido usurpado?

-Eso es lo que me extraña: De todas mis cosas, maquinas, armas e, inclusive, objetos de valor, solo se centraron en robar únicamente mi bitácora de trabajo, la cual, en el fondo, es insignificante.

-¿Insignificante, dice?

-Si hablamos en términos de utilidad. Lo único que tiene son mis memorias y bosquejos de posibles experimentos, los que ni siquiera están detallados para llevarlos a cabo seriamente. Solo yo sería capaz de interpretarlos para ello… a menos que…

-Entonces, ¿consideraría prudente actuar con discreción?

Antes que Heloise hablara, al salón de Molotov entró otro de sus soldados, quién se acercó rápidamente a su líder para dar una información, la cual le fue susurrada en su oído terminado en punta. Molotov frunció el ceño luego de escuchar y miró fijamente a Heloise con su reconocida expresión de tipo rudo.

-Una consulta, Señorita- dijo Molotov, mientras cruzaba nuevamente los brazos -: a parte de nosotros ¿Le ha contado esta información a alguien más?

Heloise miró extrañada.

-¿Por qué preguntas eso?

-Porque me acaban de decir que un chico forastero está preguntando en la calle, a todos los que se cruzan con él, por un libro que dice ser de su propiedad. Se trata del humano que fue visto con Beezy, y usted parece conocerlo.

Heloise estaba recordando lo recientemente ocurrido, y vino a su mente la imagen del chico humano ingenuo. «Jimmy Two Shoes… ese tonto».

-Sí, lo conozco- dijo Heloise con disgusto –, es a él al que torturé. No sabe nada relevante acerca de mi reporte, solo le dije que es un libro grande. Pero…

Heloise mostró una sonrisa burlesca.

»No esperaba que ese idiota fuese a hacer tanto escándalo, con esa descripción tan vaga.

-Entonces, ¿qué hacemos con él?


-Señor, ¿Ha visto un diario, así como un libro grande?

Jimmy Two Shoes estaba en la esquina de un cruce de calle muy concurrido, buscando pistas del diario de Heloise, a quién le había prometido encontrarlo y entregárselo como manera de pagar su deuda, o eso era lo que él pensaba. Se empeñó por buscar algo que no sabía cómo era realmente. Estaba desde la mañana junto a Cerbee, preguntando a todo aquel que pasara si sabía algo del diario. En un par de ocasiones, mencionó que «pertenece a una amiga llamada Heloise», los monstruos que escucharon ese nombre se limitaron a huir. Su aspecto humano tampoco ayudaba mucho, el simple hecho de ser de la misma especie que Heloise espantaba a la mayoría de los que pasaban cerca.

Cerbee jugaba con cualquier cosa que encontraba en la calle y lo destruía al rato siguiente, como una mariposa, una lata vacía, neumáticos de automóviles, motores de automóviles, automóviles, etc. Pero tomó una posición de alerta cuando una limusina negra se acercó sospechosamente a Jimmy, llegando rápidamente al costado de este último.

-Sube al auto- le dijo una voz proveniente de la limusina, luego de bajar la ventana polarizada a la mitad.

-Bueno, ¿Por qué no?- dijo Jimmy, sin siquiera pensar las intenciones de los individuos.

Le abrieron la puerta más cercana y este entró con toda confianza, Cerbee se preparaba a atacar a los desconocidos, pero distinguió algo dentro de la limusina que le devolvió la calma y también entró de un salto. La puerta se cerró, se subió la ventana por completo y avanzaron. Cerbee estaba mordiendo un hueso como un desesperado, dado por alguien de confianza.

-Nos vemos de nuevo, Jimmy.

Se trataba de Beezy J. Atroz, con su pomposo traje empresarial de color negro. Jimmy se puso muy feliz de ver de nuevo al primer amigo que tuvo en este nuevo mundo, mientras Beezy sentía el mismo regocijo, pero no se atrevía a mostrarlo abiertamente, solo se expresó con una sonrisa discreta. Cerbee, en señal de gratitud por el hueso recibido, saltó sobre los muslos de Beezy, agachando la cabeza para recibir caricias, y este, sorprendido, realiza tal acción.

-¡Es un gusto verte de nuevo, Beezy!- gritó Jimmy con fuerza -, ¿Cómo has estado?

-No me quejo- habló Beezy, fingiendo indiferencia -, discutí con mi padre, almorcé, dormí, cené, dormí, me levanté, desayuné, dormí…

-Eh, Beezy… sería conveniente decirle rápido por qué estamos aquí.

Esa frase provino de una voz con tono irregular, y tanto Jimmy como Cerbee miraron sin darse cuenta de lo extenso de la limusina, hacia la persona a la que no habían notado su presencia por estar pendientes de Beezy (aparte del chofer). Se trataba de Sammy, el asistente más cercano de Lucius, quién además ha sido el tutor de Beezy para ser un empresario responsable, no necesariamente con resultados favorables. Es la cercanía que se tienen ambos lo que llevo a confidenciarse la situación de Jimmy, tomando finalmente una determinación.

-Ok, Sammy- dijo Beezy -. Jimmy, estás en un gran peligro. Mi padre quiere acabar contigo, y ha mandado lo peor que puede existir.

Jimmy fingía prestar atención, aunque en el fondo, no se sentía preocupado de si estaba en peligro o no.

-Sí, chico- habló Sammy, con tal de dar una buena impresión a sus invitados -. He visto lo que es capaz de hacer, he colaborado en sus planes.

»Es despiadada- comenzó a hablar histriónicamente, y sus gesto se volvían igualmente histriónicos -, maquiavélica y cruel. Yo descubrí su talento y lo desarrolló al máximo. Cuando inicia algo, no parará hasta destruirlo. Se ha vuelto la portadora de la tristeza… ¡La raíz del mal! ¡La reina de la miseria! ¡El pilar de Mysery Inc.!...

-¡Aburriiidoo!- interrumpió Beezy de manera no muy amable, Sammy se detuvo porque sabía que volvió a exagerar en su forma de relatar.

»Jimmy, es una enana sabelotodo malvada, llamada Heloise.

Hubo un silencio, uno que se rompió abruptamente porque Jimmy dijo con alegría:

-¡¿Heloise?! ¡Pero si ella es una gran amiga mía!

Se formó otro silencio más prolongado. Beezy y Sammy se miraron boquiabiertos. ¿Heloise? ¿Una amiga? ¿Acaso Jimmy les estaba tomando el pelo? ¿O no habrá entendido bien el nombre?

»E incluso- continuaba Jimmy, al ver que nadie pronunciaba una palabra –me dejó hospedar en su casa abandonada, y le estoy devolviendo el favor buscando su diario perdido.

-¿La de Dorkus?- dijo Sammy en voz baja, hablando para sí mismo –Entonces si puede ser Heloise. ¿Pero un diario? Si es lo que creo ¿Por qué le contaría algo tan confidencial a alguien cualquiera como él?

-Si es lo que creo,- preguntó Beezy, quién escuchó sin disimular los susurros de Sammy, y éste último le puso una expresión despectiva – ¿por qué le contaría algo tan confidencial a alguien cualquiera como tú?

-No lo sé- dijo Jimmy, alzando las palmas de sus manos -. Quizás confía en mí, y me dio la tarea de buscarlo, no sé si lo perdió por descuido, lo robaron o lo prestó.

-Por eso reunió a toda la guardia de Lucius esta mañana- habló Sammy, nuevamente en voz baja -. Tiene más sentido que haya sido robado. ¿Pero quién habrá sido?

-Por eso reunió a toda la guardia de Lucius- Acotó Beezy, nuevamente copiando a Sammy - Tiene más sentido que haya sido…

-¡Beezy!- Interrumpió Sammy con molestia -¿Por qué en vez de copiarme, no piensas en algo tú mismo y se lo dices?

-Beezy quedó impactado por la interrupción, luego hizo un enorme esfuerzo para hacer lo que le dijo Sammy: pensar en algo. Y aunque con mucha dificultad, articuló lo siguiente:

-Eeeeeeeeh… Yyyyy… ¿Cómo… es… ese… dia… rio…?

Al terminar, Beezy cruzó sus brazos con estilo y puso una cara confiada.

-Me dijo que era un libro- dijo Jimmy -uno grande, y tenía su nombre… bueno, no me dijo si tenía su nombre, pero era un libro grande.

-Un libro grande, ¿eh?- dijo Beezy con la mano en su mentón, fingiendo analizar lo que Jimmy decía.

-Un libro… grande…- dijo Sammy, repitiendo la frase como autómata -¿Eso es todo lo que te dijo?

Antes que Jimmy dijera algo más, Beezy, quien miro por la ventana un instante, respiro hacia adentro con fuerza y se mostró asustado.

-¡Vi a un par de tipos- dijo Beezy, respirando agitadamente –buscando a Jimmy!

-¿Qué? ¿Buscándolo?- dijo Sammy, tomado por sorpresa a raíz del repentino comentario -¿Cómo lo sabes?

Beezy pudo ver a los 2 tipos con traje y sombrero negro, mostrando una foto a unos peatones. Cuando la limusina pasó a un costado de donde se encontraban, alcanzó a ver la foto e inmediatamente reconoció la imagen de Jimmy. Los tipos miraron con una expresión no muy amigable a la limusina, pero no pudieron distinguir nada en su interior por los vidrios polarizados que poseía.

-No sé si fue mi padre o Heloise- prosiguió Beezy -, pero enviaron a esos 2 matones para acabar con Jimmy.

Sammy echó un rápido vistazo para alcanzar a reconocer aquellos que Beezy mencionaba, logrando verlos únicamente de espalda y a lo lejos. Para él algo no cuadraba.

-No tiene sentido- habló Sammy -. El señor Lucius es el emperador del mundo, si te quisiera atrapar con urgencia, armaría una enorme campaña de captura en tu contra, para que todos sepan de ti y te lleven ante él, aparte que yo estaría al tanto. Tampoco es el estilo de Heloise, los guardias de la familia Atroz están a su entera disposición, y posiblemente ella misma estaría con ellos buscándote, lo que no sería probable porque te dejó en «libertad», si lo llamamos de alguna forma. Además, aunque todavía no lo creo, te dejó vivir en su casa abandonada. Heloise nunca ha sido así de bondadosa hasta donde yo sé.

Sammy esperaba que alguien aportara con una duda o respuesta, pero solo veía a Jimmy mirándolo, pasmado y aun sin entender del todo la situación; Beezy, que tenía su mano derecha en el mentón y su otra mano bajo su codo derecho, estaba emitiendo ronquidos cada vez más sonoros; además, Cerbee había devorado su hueso y estaba rasgando el asiento al costado de Beezy con sus mandíbulas, haciendo un ruido muy molesto. Sammy no tuvo de otra que seguir su monólogo, pero al menos, siguió mostrando su magnífica labia a los presentes.

-Entonces, ¿Para qué enviar a 2 matones de manera tan discreta? Nuestra preocupación no es Heloise o el jefe, sino un tercer actor, el ladrón del reporte de Heloise, que es lo más posible. Si te está buscando a ti, corres peligro, pero el meterse con mi despiadada amiga y humillarla, es un asunto aún más peligroso. ¡Pero no te preocupes más, es por eso que estamos aquí contigo!

Al terminar, Sammy señaló a Beezy durmiendo, mientras hacía un gesto malicioso. Jimmy entendió el mensaje de despertarlo sutilmente:

-Ah, por supuesto… ¡BEEZYYYYYYY!

El grito asustó a Beezy de tal forma que lo hizo saltar del asiento y golpear el techo de la limusina con su cabeza, casi incrustando sus cuernos con la lata.

-¡Aaaah!- gimió Beezy del dolor -¿Me quedé dormido? ¿Por qué me despertaron?

-Me insististe- Le dijo Sammy a Beezy –que serías tú el que explicaría el plan secreto.

-Sí, tienes razón. Escucha, Jimmy: decidimos que te protegeríamos del peligro, así que nuestro plan secreto es… espera, no le contarás del plan a nadie, ¿Verdad?

-Ah, claro que no- afirmó Jimmy, algo extrañado por la pregunta.

-Dije: ¡No le contarás del plan a nadie! ¡¿Verdad?!

Beezy habló más fuerte, pero esta vez se empeñó en mirar al chofer de la limusina, al quién iba dirigida la pregunta en un principio. Era un hombre lagarto de color rojo intenso, que no había prestado atención a nada de lo que conversaron, porque no le interesaba en lo más mínimo. Este miró a Beezy a través del espejo retrovisor cuando escuchó la frase dicha muy fuertemente.

-¡Dije!- gritaba Beezy, cada vez más fuerte, y con una cara ridículamente furiosa -¡NO LE CONTARÁS DEL PLAN A NADIE! ¡¿VERDAAAA?!

-Mmmmm… Seeee- dijo el hombre lagarto mientras asentía lentamente y mostrando una mirada apática.

-¡DIJEEE…!

-Ya no parece necesario- interrumpió Jimmy -, el señor lagarto ya dijo que no contará el plan secreto.

-Ah, bueno, más le vale. Entonces, el plan secreto es…


De noche, en las instalaciones de Mysery Inc., Sammy y Beezy entraron sin problemas a través de los guardias, estos ya estaban habituados a dejar pasar a Sammy, y al ver a Beezy con un enorme bolso en su espalda que se arrastraba en el suelo y una sonrisa nerviosa que haría sospechar a cualquiera (menos a ellos), se sintieron alagados por la visita del hijo del gobernador absoluto y lo dejaron pasar sin impedimentos. Llegando a pasos de la planta central de trabajo, Beezy da vuelta su enorme bolso y caen Jimmy y Cerbee del interior. Estos últimos miraban no muy contentos unos casilleros frente a ellos.

-Ya no estoy seguro del plan, Beezy- dijo Jimmy, sin su habitual entusiasmo-. ¿Me podrías repasar los pasos de nuevo?

-¡Vamos, Jimmy!- dijo Beezy -El plan se trata de mantenerte escondido hasta que Sammy sepa que es lo que Heloise y mi papá piensan hacer contigo, y tratar de convencerlos que no eres capaz de matar ni a una mosca.

-Claro, si hasta he hablado con un niño mosca. Pero… ¿Tenemos que escondernos en estos casilleros hasta entonces?

-¿Tenemos?... Ah, claro, Cerbee. Ups, no lo consideré a él, je je… Un pequeño error de cálculo.

Cerbee puso una mirada gruñona hacia Beezy, en tanto Sammy, después de buscar unas llaves en su habitación, se acercaba a ellos.

-En fin- continuó Beezy -. Si te están buscando, éste sería el último lugar al que vendrán. ¿A qué tonto se le ocurriría esconderse dentro del mismo edificio en el que habitan los que lo quieren capturar? Aquí estarás prácticamente a salvo.

-No lo dudo- dijo Jimmy -, pero nunca mencionaste que estaríamos encerrados en un casillero, creía que sería una habitación o una bodega.

-No puedes cuestionar mi plan tan perfecto, menos en el último instante.

-Si me permites, Beezy- habló Sammy -, si hay salas desocupadas, donde nunca va nadie. Algunas están con llave y me confiaron a mí cuidarlas.

-Uf, que alivio- dijo Jimmy, sin disimular siquiera un poco.

-Ok- dijo Beezy desganado y molesto -, solo por esta vez te dejaré cambiar mi plan perfecto a última hora.

Todos se dirigían a buscar la habitación más segura para Jimmy, sin embargo, una figura los observaba desde lo más alto, oculto de las pocas luces encendidas en la planta. Levantó su walkie-talkie y envió un mensaje.


Luego de escoger una de las salas desocupadas en Mysery Inc., Sammy se disponía a meter la llave de la cerradura cuando de pronto oyen unos pasos, el eco en el pasillo y el silencio en aquellas horas hacían esos sonidos bastante audibles. Beezy sentía como su cuerpo parecía paralizarse por la tensión, igualmente Sammy, Jimmy sentía curiosidad de ver quién o quiénes eran, Cerbee se puso en posición de ataque.

-Deben ser los guardias- murmuró Sammy -. Si voy, no sospecharán. Los enviaré a otra parte para poder abrir esta puerta. Esperen aquí.

Sammy caminó hacia el sonido de los pasos, de forma cautelosa para evitar producir mucho ruido con sus pasos en aquel pasillo apenas iluminado. Llegó a una intersección de pasillos, ahora caminando de forma natural para no hacer sospechar a los guardias, pero de pronto, al mirar al pasillo a su lado derecho, se lleva una sorpresa cuando descubre el origen de las pisadas: eran de 2 tipos vestidos completamente de negro y sombrero, exactamente como los vistos durante el día mientras iban en la limusina. Sammy rápidamente se devolvió por donde venía, siendo afortunado y desafortunado a la vez: afortunado porque la poca luz de los pasillos lo hizo imperceptible para los hombres de negros, que no pudieron ver hacia donde fue; y desafortunado porque los de negro atinaron a seguirlo cuando escucharon sus rápidos pasos al correr. Sin embargo, al llegar a la intersección, el sonido prácticamente se había esfumado, y no sabían hacia donde fue, así que optaron por seguir de frente, cuando Sammy escapó por su izquierda.

Ya estando cerca de los demás, les advierte con desesperación:

-¡No puedes ocultarte ahora, Jimmy! ¡Los matones que te buscaban en la mañana están aquí! ¡Debemos huir!

Sammy se impulsó rápidamente luego de la advertencia, huyendo hacia la sala de Lucius y advertir la presencia de intrusos. Jimmy y Cerbee lo siguieron, pero Beezy, que tenía la puerta de la sala deshabitada abierta, la intento cerrar rápidamente con llave, pero el susto hacía que sus movimientos fuesen más torpes, por lo que al cerrar, perdiera el rastro de sus compañeros, y no sabía a donde se dirigían. Con la esperanza de encontrarlos, corrió hacia la dirección que estos siguieron, pero tomó una ruta diferente, llegando finalmente a la salida del edificio. Sin embargo, antes de salir, sintió que su cuerpo se paralizaba y sus pupilas se encogían a ver lo que ocurría afuera: Toda la guardia personal de Lucius estaba reunida y lista para ingresar, teniendo a Molotov y Heloise a la cabeza de lo que parecía era una operación de captura sanguinaria.

-Tengan en claro- indicó Heloise a los escoltas –que los hombres de negro solo piensan capturar a Jimmy Two Shoes. Sabemos que se encuentran dentro de Mysery Inc., así que ya saben qué hacer cuando lo vean.

Beezy temió lo peor luego de escuchar aquellas palabras: al parecer, los hombres de negro sí trabajan para Heloise después de todo. Sin perder tiempo, regresa por donde vino con tal de encontrar a Jimmy y los demás, pero desafortunadamente, se encontró frente a frente con los hombres de negro, quienes no dudaron en perseguirlo. No tuvo más alternativa que correr y escoger el primer pasillo para intentar perderlos de vista.

Sammy y los demás estaban acercándose a la sala de Lucius, sin embargo, una repentina cantidad de luces provenientes de diversas partes del edificio los perturbó. Sammy supo de inmediato que se trataba de la tropa de Lucius, y si bien se alegró en un principio para advertir de los intrusos, pronto pensó con detenimiento: ¿Por qué entran de forma tan escandalosa? ¿Saben que están los tipos de negro merodeando el edificio? ¿Pero por qué no evitaron que entraran? ¿Cómo fue que evadieron la seguridad así de fácil? ¿Y si en verdad trabajan para Lucius y el verdadero objetivo es Jimmy Two Shoes?

De pronto, Beezy llegó apresurado echando un vistazo a su costado izquierdo, reconociéndolos y cambiando rápidamente de dirección.

-¡Huye Jimmy!- gritó Beezy -¡Los matones están con Heloise y quieren capturarte!

-¿Estás seguro, Beezy?- cuestionó Sammy, sin saber que creer realmente –Deberíamos explicar a los guardias lo que ocurre.

-Olvídalo. Escuché claramente a Heloise decir a los guardias que los matones venían por Jimmy y que si lo encontraban, sabían qué hacer con él.

-No lo sé, ¿Y si se trata de un malentendido?

Del mismo lugar donde Beezy llegó, aparecieron una docena de guardias, uno de estos miró hacia la puerta de la oficina de Lucius y al encontrarse con Jimmy y los demás, apuntó a hacia ellos y los demás guardias siguieron la dirección.

-¿Qué esperas, Jimmy?- dijo Beezy -¡Huye!

Jimmy, que sentía la adrenalina al tope, por las cosas repentinas que vivía en ese instante y el temor por el que pasaban sus compañeros, no pensó en nada y solo obedeció a Beezy, huyendo por una puerta de escape a su derecha. Se sintió peor cuando vio que Cerbee se quedaba a defenderlo. En tanto, Sammy no esperaba esa huida, eso le provocó una inmensa sensación de tensión en todo su cuerpo al ver que todo se salía de control.

Los guardias lo iban a seguir, pero Beezy y Cerbee cerraron el paso de la puerta.

-Señor Beezy- dijo uno de los escoltas -, nos interrumpe el paso. Comprenda que necesitamos al humano.

Pero éste no escuchaba razones, se puso en una pose ridícula de karate y emitiendo sonidos agudos. Los guardias solamente retrocedieron cuando Cerbee se puso en frente de Beezy y gruñó mostrando sus caninos, esforzando todos los músculos de la cara lo más que pudo. Pero esta vez, los guardias estaban preparados, suponiendo que Jimmy iba acompañado de su nueva y peligrosa mascota, entraron con el kit de captura de animales, dardos tranquilizantes, una red y una jaula de acero para capturar al perro de un solo ojo. Además, Heloise se abrió paso entre los guardias, trayendo en sus manos un cubo de captura expansible como el que usó anteriormente la vez que conoció a Jimmy. Ésta se ganó frente a Cerbee, amenazando con usar su «juguete», Cerbee se preparaba para atacar…

Jimmy subió unas escaleras metálicas hacia el piso siguiente, llegando a la única puerta, al abrirla, conducía hacia un pasillo muy angosto, considerando que se trata de una zona de escape. Solo había 3 ventanas redondas y pequeñas en su costado izquierdo, una única luz en medio del pasillo y en el otro extremo, había otra puerta abierta. Sin opción, solo siguió trotando hacia el otro lado, por desgracia, al llegar a la puerta, ve a aquellos a los que menos esperaba ver: los matones vestidos de negro. Jimmy giró con rapidez y corrió hacia la puerta donde había entrado, y estos tomaron impulso para atraparlo. Estaba a metros de cruzar la puerta cuando ve a Sammy parado al otro lado de esta, con una mirada iracunda. Al detenerse, ve a Jimmy.

-¡Ahí está!- exclamó Sammy, luego apuntó con fuerza hacia Jimmy -¡Inicien maniobra de ataque! ¡Ahora!

Jimmy no entendía lo que pasaba, se quedó parado sin hacer nada, mientras veía como Sammy se hacía a un lado y dejaba pasar a los guardias, que tomaron impulso para abalanzarse hacia donde estaba el primero. Estaba atrapado y no tuvo más remedio que cubrir su cabeza con sus brazos como reacción reflejo. La sorpresa vino cuando estos guardias pasaron sobre Jimmy sin dañarlo, atacando a los hombres de negro. Si bien, los últimos sabían pelear, la superioridad numérica los sometió finalmente.

-¿Estás bien, Jimmy?- pregunto Sammy, mostrando nuevamente su expresión sumisa.

-Qué… ¿Qué es todo lo que acaba de ocurrir?- dijo Jimmy sumamente aturdido, luego de relajarse por el momento de tensión.

-Te lo explicaré todo- dijo Sammy –cuando vayamos a la sala del señor Lucius.


Sammy le contó a Jimmy que al escapar, Heloise tenía la mirada puesta en Beezy, y este último respondió:

-No dejaremos que pasen y atrapen a Jimmy para matarlo. ¡Adelante, Cerbee!- dijo mientras daba unos pasos hacia atrás –¡No dejes que pasen y atrapen a Jimmy para matarlo!

Cerbee lo miró con desprecio, y en un instante, cambió su expresión al mirar a Heloise. Pero está mantuvo su mirada en Beezy con una expresión desentendida.

Sammy decidió finalmente intervenir, atravesándose entre ambos y gritando dramáticamente «¡NOOOOOOOO!». Casi al llegar, ralentizó sus pasos para dar una sensación de estar en cámara lenta, gesticulando histriónicamente para, según él, conmover a los presentes y evitar la posible confrontación. Sin embargo, Heloise respondió:

-No tengo la intención de hacerle daño a Jimmy. De hecho, si lo encuentro a él, atraparemos a un par de tipos que si lo están buscando para hacerle daño.

En ese momento, Cerbee lentamente comenzó a relajarse al igual que Beezy, quien preguntó:

-¿Hablas en serio?

-Mi problema no es contigo, Beezy- dijo Heloise, arrojando su cubo a un costado, y dando la orden a sus subordinados de bajar la guardia-… por ahora.

Todos se mostraron relajados, mientras Sammy quedó petrificado, parado en un pie en medio de todos por sentirse ridículo, al realizar aquella arriesgada (e inútil) maniobra dramática.

-Menos mal, fue todo un malentendido- dijo Sammy, tranquilo, pero frustrado.

Luego, otro de los guardias vino desde el fondo del pasillo, avisando que los de negro entraron al pasillo de emergencia. Sammy recordó que Jimmy acababa de entrar a ese sector, por lo que de un salto, se paró firmemente para acotar a los guardias que no perdieran tiempo. Le pidió a Heloise que sus escoltas lo siguieran para ayudar al humano, y esta accedió.

Heloise le explicó a Sammy todo el proceso de captura. Esta recordó que en su diario había un proyecto en particular, el más ambicioso, diseñado para producir portales interdimensionales. Esto logró relacionar la desaparición de su reporte con la llegada de Jimmy a este mundo unos días después, dando por hecho que el humano sería el objetivo de los responsables… y la carnada para capturarlos.

Cuando Molotov mencionó que Jimmy estaba buscando su diario, Heloise les ordenó mantener distancia del segundo. Los guardias que buscaban el reporte desde la noche anterior tenían órdenes de vigilar a Jimmy con discreción para distinguir alguna actividad sospechosa a su alrededor, lo cual dio frutos. Notaron a un par de tipos preguntando por el chico rubio y a escondidas de la guardia de Lucius, Heloise recibió imágenes de estos y coincidían con la apariencia de aquellos que ingresaron a su hogar. La intervención de Beezy fue inesperada pero beneficiosa, llevando a los sospechosos a la desesperación por no encontrar a Jimmy. Tan solo faltaba que estos llegasen hasta la empresa donde fue escondido, así se confirmaría la sospecha de un infiltrado en Mysery Inc. y de paso, capturarlos.

Luego de controlada la situación, la tirana llevó a los capturados a la zona de experimentación de Mysery Inc.

-Me gustaría- habló Heloise en un tono calmado pero intimidante -que me contaran un poco acerca de su amigo, el que los trajo hasta acá.

Pero ninguno dijo una sola palabra.

-¿Saben algo?- continuó Heloise, sonriendo de forma burlesca –es una lástima cuando un plan perfecto en papel, termina fuera de control por un factor inesperado. Jimmy fue ese factor, porque si en verdad lo hubiesen considerado, lo tendrían retenido desde un principio y no tendríamos idea de su existencia. Eso es lo hermoso de la Teoría del Caos.

Heloise ordenó a los guardias quitarles sus sombreros. El tipo de negro a su derecha, el más alto, era una especie de zombi de piel amarilla, con 3 ojos, 2 en su lado derecho donde el más grande estaba a la altura de su cavidad nasal (no poseía nariz como tal). Pero el la izquierda fue la gran sorpresa, era un gato antropomórfico con su pelaje de color púrpura. Heloise, que tuvo una repentina sensación de nostalgia, se acercó con curiosidad a revisar la garganta al gato, y aunque este se resistió, los guardias le detuvieron su cabeza y lograron mantenerlo inmóvil hasta que encontraron lo que querían ver: su garganta poseía una especie de coraza natural dividida en 8 segmentos, de color gris oscuro, de una forma similar al abdomen de los camarones. Eso era un rasgo distintivo de una especie de gato en particular.

-Así que eres un repli-cat- dijo Heloise, con una sonrisa amenazante, al punto del sadismo -. Eso me lleva a una hipótesis… pero antes que me respondas sobre el paradero de mi reporte, quiero saber… ¿Tiene Schrödinger algo que ver en esto?…


-¿Supiste?, se presentó una urgencia. Nuestros soldados encargados de buscar al ser interdimensional, fueron capturados por Heloise y su ejército.

-¿Qué? ¿Pero cómo ocurrió?

-Jamás contamos con que Heloise y el hijo de Lucius conociesen al chico antes que nosotros. Solo cuando ese ser comenzó a mencionar el reporte de esa enana en la calle, nos dimos cuenta de su existencia, y cuando nuestros soldados se dispusieron a atraparlo, había desaparecido. Suponemos que Beezy, el hijo de Lucius, lo salvó, porque fueron vistos junto con su asistente personal en las instalaciones de Mysery Inc. Además, cometimos el error de seguirlo, sin saber que la condenada ya estaba buscando el susodicho reporte desde antes, enviando informantes por toda la faz del planeta. Supimos que ella volvió a su casa una semana antes de lo previsto, si lo hubiésemos sabido, sería otra la historia… aunque vestir completamente de negro tampoco es lo ideal para pasar desapercibido, si lo pensamos bien…

-¡No cuestiones el traje negro, el negro el cool y dark!... Pero si Heloise conoce al extraterrestre, ya debe saber que usamos su más grande proyecto. Lo que no entiendo es cómo demonios aquel ser atravesaría nuestro portal: su inestabilidad y el par de segundos que duró, daban una probabilidad de 1 en 4.000.000 que algo lo atravesase, según los cálculos.

-Entonces, ese chico resultó ser un golpe de suerte.

-Cállate, ¿quieres?... A propósito, ¿aún no han capturado al Sombrero de Mago?

-Afortunadamente, no. Ya descubrimos su identidad, aunque él no lo sabe. Contactamos con él para que mantuviera su orden de desaparecer a Heloise, pero ahora, con lo ocurrido, ella ya debe sospechar de un infiltrado en Mysery Inc.

-Debemos adelantar nuestro plan, rápido. En cualquier momento Heloise vendrá por mí.