Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.
Atravesada entre los párpados
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Eduardo Galeano
Por los primeros 750 posteos del topic Sorato. A los cuales llegamos hace meses.
Digievolución
―Más cerquita ―susurró, adormilado.
Sora empujó su cola contra el cuerpo de Yamato y estiró el cuello hasta hacer encajar su cabeza en el ángulo del cuello de su novio. Este, reactivo a su movimiento, apretó el abrazo sobre su cintura.
―Más cerquita ―volvió a susurrar, pero esta vez como una orden.
Sora, perpleja, optó por apretar las manos que la abrazaban ―en una posición bastante incómoda para ella, realmente―, preguntándose si esa acción compensaría los instintos de fusión matutina de su novio.
No sirvió.
―Más cerquita ―volvió a decir, y su tono exigente cada vez molestaba más a Sora, quien estaba bastante más despierta que él.
―¿Acaso quieres digievolucionar DNA conmigo?
Se preguntó si, acaso, Yamato había abierto los ojos ante esta pregunta tan extraña. Pero, de espaldas como estaba, no podría asegurarlo. Y para empeorar su humor, Yamato arremetió:
―¡Más cerquita! ―el tono, ya no solo exigente sino irritado, le indicó que él ya estaba despierto, aunque no quisiera admitirlo.
Sora bufó, claramente, y no hizo ningún esfuerzo por pegarse más al cuerpo de su novio. Ya no quedaba espacio entre ellos: literalmente el aire no podría circular entre esos cuerpos. Para colmo, su cola estaba muy estratégicamente ubicada: Yamato lo estaba sintiendo, y ella lo estaba sintiendo, y eso no estaba colaborando con su mal humor, sino que lo estaba aumentando, o calentando.
―Solo cuando quieras hacer la digievolución DNA conmigo ―refutó, molesta.
―Yo la hago con Taichi. Omegamon es espectacular ―opinó―. Pero si quieres hacerla con los dos…
Sora evitó comentar sobre las implicancias de la frase tan desafortunada de su novio, porque él se pondría de mal humor, ella ya estaba de mal humor, y seguro que Taichi terminaría pagando los platos rotos de un problema que no tenía la más pálida idea que se estaba gestando.
―Pues yo algún día también la voy a hacer ―hizo silencio, esperando que su novio contestara―. Con Koushiro ―concluyó, al darse cuenta de que él no opinaría nada.
Hasta ese momento no opinaría nada, claro.
―¿Con Koushiro? ―preguntó, y para alegría de Sora, aflojó el abrazo que la asfixiaba y se separó de su cuerpo―. No, tú harás digievolución DNA con Mimí ―ordenó. Ella pudo sentir la molestia en su voz, y eso la reconfortó.
―Eso es tan predecible… no, yo quiero sorprender. Ya verás.
―La digievolución DNA se hace con alguien con quien tienes una relación muy estrecha. Así que, o logramos un Garudomegamon, o lo haces con Mimí. No hay más opciones. ―Sora sonrió, porque él cada vez se acercaba más a donde ella quería.
―Yo tengo una relación muy estrecha con Koushiro. ¿Qué crees que hacemos cuando tú te cebas en los videojuegos y no lo dejas jugar?
Yamato no contestó. Ella hizo amago de levantarse, pero él la apretó por la cintura.
―No me importa lo que hacen, pero Koushiro no vendrá más a jugar videojuegos. Nunca más ―aclaró. Sora se alegró: con Yamato, nunca fallaba apelar a la carta de los celos.
―Pues yo creo que nuestro Birdrabuterimon será espectacular. Un pájaro enorme, con cuatro pares de alas, un pico puntiagudo, garras y visión de rayos X.
―Les saldrá una mosca voladora ―espetó, sin disimular su molestia.
Sora, feliz, se sentó en la cama, sorprendida de que Yamato finalmente la hubiera dejado levantar. Sin embargo, su rápido movimiento detrás suyo la hizo temer que, en efecto, él quisiera abrazarse una media hora más. Pero para su sorpresa, Yamato pasó completamente de ella: se abalanzó sobre su propio celular y comenzó a escribir con una agilidad mucho más extrema que la que tenía cinco minutos antes, cuando no la dejaba mover.
―¿… Qué estás haciendo?
―Koushiro iba a venir a jugar videojuegos esta noche. Le diré que no venga.
Sora rió, de buena gana, perdiendo el malhumor matutino al que Yamato la había empujado.
―¿Se puede saber por qué…? ―preguntó, divertida.
―Digievolución DNA con Koushiro, te voy a enseñar… ―murmuró, malhumorado―. Ya verás que después de esta noche no volverás a hablar tonterías. Digievolución DNA con Koushiro ―repitió una vez más, antes de alejarse hacia el baño, cargando su malhumor consigo.
Sora, por fin sola en la cama, rió, disimuladamente pero muy divertida.
Ese día sería espectacular.
Notas: ¡Hola! Me he tomado mi tiempo con esta colección y estoy bastantes posteos, páginas y motivos de celebración atrasada. Lo siento, y espero pronto retomar, porque ya vamos por los 1100 posteos y llegando a las cuarenta páginas. Prometo ponerme al día, lo prometo…
Espero que me dejen un review :).
