Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.
Atravesada entre los párpados
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Eduardo Galeano
Why me?
―¡Oh, no! ―exclamó Taichi. La confusión de Yamato solo duró unos segundos: el olor del aceite quemado hizo acto de presencia.
―Destruiste las galletas de Sora ―dijo, mirando la placa de horno con el aceite quemado, ennegrecido, despidiendo un olor nauseabundo que sería imposible quitarle a las galletas.
―Me matará. ¡Debes decirle que lo hiciste tu!
―¡Claro que no! Debes hacerte cargo de tus responsabilidades, Taichi.
―¡¿Por qué yo?! Ella nunca se enoja contigo, a mí me tiene cortito desde los diez años.
Yamato sonrió, ya que era verdad: lo recordaba de sus épocas de digimundo.
―Sora no es ese demonio que a veces quieres hacerla ser, baka. Tan solo dile que quieres aprender a cocinar sus galletas, que la ayudarás a cocinar una nueva tanda...
La idea de Yamato fue interrumpida por el sonido de la puerta cerrándose. Sora, sonriente, llegó a casa con varias bolsas de supermercado.
―Les dije que debían acompañarme. He tenido que subir por escalera con todas estas bolsas ―explicó.
―¿Pero qué compraste? ¿Por qué tanto? ―preguntó Yamato, ayudándola a desarmar las bolsas sobre la mesa del comedor.
―Compré más harina y chispas de chocolate. Me imaginé que Taichi podría hacer algún desastre mientras no estuviera ―admitió, completamente enterada, por el olor, de que el aceite se había quemado sobre la placa.
―Y... ¿compraste también otra placa de horno...? ―preguntó Taichi, mirando por encima del hombro de Yamato, protegiéndose.
Sora sonrió a la vez que extraía una de la bolsa más pesada.
―Si te conoceré, Yagami... ―murmuró.
―¡Yo solo quería que me enseñes a cocinar! Es que... ¡tus galletas son lo más! ―alabó.
―Si te conoceré, Yagami... ―repitió.
Notas: Como siempre, el título es la palabra inspiradora, aunque sé que queda algo tonto jaja.
¡Gracias por sus reviews!
