Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.


Atravesada entre los párpados


No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.

Eduardo Galeano

Escondida… ¡entre nosotros!


Kotaro giró la página del álbum de fotos. Mayumi, tranquilamente sentada junto a él, hojeaba con un ojo las fotos y con el otro pasaba música en su reproductor. Sora, por el contrario, se encontraba parada tras el sillón donde se sentaban sus hijos, mirando con atención y hasta algo de obsesión las hojas pasar.

―Mamá está durmiendo en todas las fotos. ―Kotaro indicó una foto donde una niña pelirroja, con pelo muy cortito, dormía abrazada a un almohadón celeste.

―Los abuelos siempre dicen que mamá no les trajo ningún problema... cuando era bebé ―dijo Mayumi, distraída.

Kotaro pasó unas páginas más, siempre bajo la atenta mirada de Sora.

―Bien, hasta aquí llegamos ―dijo Sora, súbitamente, retirando el álbum de las manos de sus hijos.

Ambos giraron hacia ella, asombrados, ya que Sora rara vez les prohibía incurrir en una actividad tan peligrosa como ver fotos.

―Y... lo hizo otra vez ―dijo Yamato, ingresando desde su habitación. Sora se sonrojó pero no soltó el álbum: al contrario, lo apretó más contra ella―. Sora, creo que ya es hora de que los niños sepan la verdad.

―¡NO! ―exclamó, girando con su álbum, dispuesta a huir.

―¡Sora! ―rio Yamato, atajándola de la cintura y atrayéndola hacia sí―. Los niños te querrán igual. ¡Si te quiero yo...!

―¿Qué está pasando? ―preguntó Mayumi, súbitamente interesada.

Yamato abrazaba a Sora por la cintura, quien le daba la espalda y abrazaba a su vez el álbum de fotos, con mucha fuerza. Había un gesto duro en su rostro, usualmente gentil.

―Su madre no quiere que vean algunas de sus fotos, entre los tres y los seis años, más o menos ―explicó.

―¡Yamato! ―protestó Sora. Él hizo oídos sordos.

―Es porque no quiere que descubran que entre nosotros...

―¡Yamato, no!

―¡Se esconde un varoncito! ―terminó, riendo, luego de haber generado el suspenso que necesitaba.

Sora protestó, se enojó y hasta se negó a prepararles té, pero no pudo evitar que sus hijos vieran todas sus fotos de esa complicada etapa de su vida, en la que, de no conocerla, cualquiera diría que Toshiko y Haruhiko habían dado a luz a... un varón.


Notas: ¡Hola! Aquí me inspiré en las imágenes oficiales de Sora de chiquitita, es muy tierna pero parece un varón :P. Y yo era así de chiquita así que soy igual a Sora, ¡que emoción! (?). ¡Gracias por leer, y recuerden el review!