Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.
Atravesada entre los párpados
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Eduardo Galeano
Mejor amigx mundial del mundo entero
Para Ayumi-nightbeauty, ¡feliz cumpleaños!
Sora fue la primera en darse cuenta de que le gustaba Mimí. Taichi se sintió un poco culpable.
―¿Cómo no hacerlo? ―le diría, años después, a Mimí―. Yo no me di cuenta de que ella tenía sentimientos por Yamato hasta que la vi asustada frente a ese camerino, con su tapado celeste y una caja de color verde entre las manos.
―¿Asustada? Sora no se describiría a sí misma de esa manera ―protestó.
―Pues tu no la viste, fui yo el que estaba ahí ―dijo. Se miraron en silencio unos momentos antes de comenzar a reír. Nuevamente podrían empezar con su eterna discusión: ¿lo vi yo antes? ¿lo viste tú? ¿quién los ayudó a dar el primer empujón...? y, doliese lo que doliese, Mimí nunca ganaba esa pelea.
―No deberías sentirte culpable ―respondió Mimí. Lo empujó de la silla e intentó sentarse junto a él.
―¡No entramos! ―protestó Taichi―. ¡Fuera! ―intentó echarla, pero ella se resistió.
―¡Pues si no entramos, me subo arriba tuyo! ―Y así fue. Mimí terminó a horcajadas de Taichi, incómodos ambos en una silla con rueditas―. Así se está mejor. ―Se besaron―. Como te decía ―retomó, una vez hubo terminado de besarlo―. Sora jamás te echará en cara que no hayas entendido sus sentimientos. Tampoco lo hacías en el digimundo, ¿recuerdas?
Taichi la abrazó por las caderas y ella recostó su cuello sobre el hombro de Taichi. Muchas veces, hablaban sin mirarse.
―Pero en el digimundo era distinto. Porque éramos chicos y yo hacía lo que quería y no pensaba en nada. Incluso antes, cuando éramos más pequeños y Sora y yo ya éramos amigos.
―Antes, durante y ahora ―dijo―. Yo creo que sigues siendo ese niño tierno. ―Se separó de él y le apretó los cachetes―. Un niño tierno al que voy a besar toda esta noche, ¡entera! ―Sin soltarlo, comenzó a besarlo en la cara, en forma ruda.
―¡Mimí, Mimí! ―Taichi intentó zafarse, pero ella estaba empeñada y él no quería ocupar más fuerza de la necesaria.
―Ya, ya ―dijo, cuando se tranquilizó. Taichi gruñó, ella sonrió y volvió a abrazarlo y apoyar su cara en su hombro―. Te interrumpí. Decías que pensabas que habías cambiado luego del digimundo y que sin embargo fuiste incapaz de ver lo que Sora sentía por Yamato.
―Sí ―suspiró―. Yo sé que ella no está ni estará molesta por eso, jamás.
―No, Sora es muy educada y ubicada para algo así. Y además es muy buena.
―Sí.
―Y es bella, ¡tan bella! Ah, ya quisiera sus ojos rojos, su piel tostada y la... simplicidad con que se mueve.
―¿Mimí?
―¿Sí?
―¿Puedo hablar un poco yo acerca de Sora? ―Mimí rio.
―Sí.
―Bien. Lo que quería decirte desde el principio es que mi sentimiento de culpa no es por lo que ella pueda o no sentir respecto a mis acciones. Sé que Sora jamás ha pensado siquiera en esto que estamos conversando.
―Sí, porque es tan amable y considerada que...
―¡Mimí, yo también quiero hablar!
―¡Eres un egoísta! ¡Es mi mejor amiga y quiero decir cosas lindas sobre ella!
Taichi suspiró hondo y se obligó a contar hasta tres, recordando que de los dos, Mimí era aún la más niña.
―¿Por qué mejor no me escuchas a mí decir cosas lindas de tu mejor amiga?
―Mmh... de acuerdo ―aceptó.
―Pues bien. Toda esta conversación interrumpida se orientaba a decirte que... que creo que la amistad es un camino de dos vías. Que tiene que haber un ida y vuelta, un ir y venir. Que tiene que ser recíproca...
―Y lo es, Taichi.
―... Y a veces siento que yo, con ella, no fui la "vuelta", el "venir" o la reciprocidad que se merece. ¿Me entiendes?
―No ―dijo, rápidamente―. No vuelvas a explicármelo. ―Volvió a sentarse y a mirarlo―. No te entiendo porque es ilógico que cargues con un sentimiento de culpa o como quieras llamarlo por una situación que no es real, y por una persona que jamás en su vida pensará eso de ti. Taichi. ―Lo tomó de la cara y él se sorprendió al notar lo seria que estaba―. No quiero que jamás dudes de la importancia que tienes para Sora. Tu eres su mejor amigo, ayer, hoy y en el futuro. Está con Yamato hace tantos años que no podemos contarlos y tú aún sigues siendo su mejor amigo. ―Pensó un momento antes de continuar. Taichi tan solo la miró embelesado, porque era demasiado hermosa―. Creo que hasta es injusto con ella que lo pienses. A Sora la entristecería saberlo.
―... de acuerdo. ―Mimí supo que él no estaba muy convencido.
―¿Taichi? ―preguntó, otra vez en su lugar en sus hombros―. Tú igual sabes que para Sora YO soy su MEJOR amiga mundial del mundo entero, ¿cierto?
―¿Qué? ¡Jamás! ―gritó. Comenzó a forcejear con ella para sacarla de su regazo―. ¡Sal, sal! ―reclamó―. Estás pesada, Sora sería más considerada.
―¡Me ofendería si no fueras tan tierno! ―exclamó, y volvió a saltar sobre Taichi una vez que este hubo logrado pararla.
―¡Mimí! ―gritó, simulando estar molesto.
Sus carcajadas, sin embargo, no tardaron en contagiarlo.
Notas: Ayumi-chan preciosa, ¡feliz cumpleaños! :D no me decidía por sorato o michi así que salieron ambos. Espero que lo hayas disfrutado y, sobre todo, que hoy pases un día super espectacular :D porque te lo mereces.
¡Adiós, y gracias por leer!
