Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.
Atravesada entre los párpados
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Eduardo Galeano
Notas: otro tonto-drabble basado en una frase, en este caso propuesta por GossipChii.
Despertó en un cuerpo ajeno al suyo
Ese día, Sora sintió que despertó en un cuerpo ajeno al suyo. Ni siquiera llegó a estirar los brazos para desperezarse: el solo hecho de pensarlo la ponía de mal humor y le anticipaba el dolor que sentiría una vez que comenzara a moverse.
Se maldijo a sí misma, a Mimí por irse y volver veinte veces y siempre esperar una fiesta de partida y de bienvenida, a Miyako por el buen humor, a Taichi por los chistes y retos y a ella, mil y una y mil veces se maldijo a sí misma por haber tomado alcohol sabiendo que apenas podía pasar de la segunda lata de cerveza sin que se le diera vuelta el mundo y se le salieran los cables del cerebro.
No abrió los ojos. No atinaba a abrir los ojos.
Las sábanas eran de seda; si de algo conocía era de telas.
No abrió los ojos, no atinó: porque esas no eran sus sábanas.
Y una vez más, maldijo y se re maldijo a sí misma porque el alcohol no solo hacía que se le diera vuelta el mundo y se le salieran los cables del cerebro, también hacía que se le salieran los pantalones, evidentemente.
Y Yamato Ishida ya estaba en la puerta con un té de manzanilla y vainilla para ella y un café cargado para él.
Y lo maldijo, lo maldijo a él por ser su ex y conocerla tan bien.
