Digimonnomeperteneceyescriboestahistoriasinfinesdelucro.
Atravesada entre los párpados
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
Eduardo Galeano
Yoisho
una palabra sin significado, se usa cuando te tiras en una silla luego de un largo día laboral
Anhelar el regreso a casa no es una fantasía extraña ni única. Sora lo sabía y por eso no se hacía historia.
Si, a veces se quería ir más temprano del trabajo.
Sí, de su trabajo, de su oficina. Con su nombre en su puerta y en el cartel de ingreso también. Sus colores, sus empleados, hasta sus ideas y las telas que ella elegía. No importaba. A veces, Sora quería irse más temprano del trabajo.
Yamato estaría en casa, cocinando su salsa picante en cuatro ollas distintas: al gusto de cada comensal. Piximon estaría en la escalera de entrada, esperándola para ronronearle y, correteando entre sus piernas, exigirle comida. Mayumi ya habría regresado de la escuela. Con su semblante serio, indiferente, estaría sentada en la cocina con Yamato, tocando la armónica o tal vez armonizando el ambiente con la guitarra. ¿Kotaro? Él, más pequeño, seguro tendría mil cosas que contar sobre sus clases del día y las soluciones "de grande" a las que el más pequeño de la familia había llegado.
¿Y Sora? Ella, descalza, tal vez con su gato a cuestas, se dejaría caer en una silla, cansada tras el día laboral. Arropada por la música de Mayumi, arrullada por las anécdotas de Kotaro, envuelta por Yamato y sus aromas…
… sí, Sora regresaría a casa…
