El nuevo hombre de la casa

CAPITULO ESPECIAL

Declaración:

Dragón Ball, Dragón Ball Z, Súper, GT y sus personajes no me pertenecen

Hola a todos, espero que estén bien. Decidí hacer este capítulo por todos ustedes que al leer el primer capítulo me preguntaron ¿Cómo son las tradiciones Saiyajin de matrimonio? Y después de pensar mucho y de casi un mes de trabajo esto resulto, espero que sea de su gusto. He tratado de seguir las personalidades originales de los personajes y las características de las culturas mostradas en la serie, bueno espero que la disfruten.

Matrimonio Saiyajin

Hace siete años

La luna llena estaba en lo más alto del cielo nocturno, palideciendo las estrellas más cercanas a ella. Una pareja, sin más testigos que la misma luna, se encontraban en el campo raso de la cúspide plano de la colina, la pareja estaba de frente, uno al otro, en una ceremonia, sencilla pero sólida, unían sus vidas con una atadura tan fuerte que solo la misma muerte podría romper.

Pocos días antes

Bulma entraba a su casa deseaba no hacer ruido eran las 2 de la mañana, hace años no sentía la necesidad de entrar a escondida a su casa, era una sensación que no sentía desde su adolescencia. ¿A quién quería engañar? ni de adolecente tubo esa necesidad, si era sorprendida por su madre solo debía inventar alguna explicación por más increíble que fuera y la buena señora comprendía que "esas cosas pasan" y sin discutir más el tema le daba buenas noches a su querida hija. Pero la persona quien podría sorprenderla hoy no sería tan comprensiva.

Parecía que Bulma había tenido éxito ya había subido las escaleras y estaba girando el pomo la puerta de su habitación, cuando de pronto las luces de todo el pasillo se encendieron provocando que Bulma saltara del susto y girara de inmediato viendo a pocos centímetros de ella a la única persona que por esta ocasión habitaba su casa, pues sus padres habían salido de viaje todo este mes.

— ¡Vegeta, vas a matarme del susto! ¿Porque me sorprendes así?

— ¿dónde estabas? —pregunto Vegeta, sin dar atención a los reclamos de Bulma

—Yo… eh…eh…estaba…

—Ni siquiera pienses en mentir —interrumpió antes que Bulma encontrara las palabras que parecía buscar—sabes que puedo oler las mentiras

— ¡Óyeme tú!, ¡yo no tengo por qué mentirte!—dijo Bulma, recuperando su seguridad— el que nos hayamos besado un par de veces no quiere decir que puedes controlar mi vida.

—En una cosa tienes razón—respondió Vegeta, —el que nos hayamos besado una par de veces no significa NADA—dijo , resaltando la última palabra y dando la vuelta se retiro.

—pues, ¡qué bueno que lo entiendas!—grito Bulma, terminando de abrir su habitación y entrando en ella se apoyó en la puerta

—Pero ¿que se ha creído?, maniático mono controlador —dijo, separándose de la puerta y avanzando hacia su cama y se sentó con disgusto.

Hace seis meses Bulma y Yamcha habían terminado una vez más su relación, y muy mal por cierto, Bulma había jurado que no volvería a verlo. Al llegar a casa se encerró en su habitación junto con suficientes provisiones de helado, chocolates, fresas y viejas películas. Dispuesta a repetir el ritual de rigor, que no era la primera vez que hacia; pero estaba dispuesta a que sí sería la última vez, nada absolutamente NADA en el mundo podría hacerla aceptar a ese sujeto de nuevo, ya habían tenido problemas, ella lo había encontrado infraganti coqueteando con chicas pero jamás ¡Jamás! la había engañado realmente y ahora descubrió que llevaba una relación clandestina desde hace tres meses, nadie cambia a Bulma Briefs como si no fuera más que suficiente mujer para cualquier hombre de este u otro planeta , ella estaba esperando los ciclos depresivos normales: enfado y gritos de insulto, aunque el destinatario de los insultos no esté presente, luego tristeza, depresión, llanto, autocompasión; pero se sorprendió a si misma al darse cuenta que después del enfado no había ningún otro sentimiento.

En lugar de eso, su mente la llevo a las ultimas peticiones que su distinguido huésped le había dado y sin darse cuenta se sentía emocionada por mostrarle las últimas mejoras hechas a la cámara de gravedad y al pensar en su última conversación con el príncipe, la hacía sentirse especial el saber que solo ella podía llegar a él y cerró sus ojos y a ella vino el rostro del guerrero con la sonrisa que lo caracterizaba al darse por ganador de una de sus batallas verbales y entonces se dio cuenta que…

— ¡Por dios!—dijo — me gusta Vegeta

Y al parecer el sentimiento era mutuo, las semanas que siguieron su cercanía y monopolio de su compañía solo se estrechó más, creando entre ellos una relación sin definir, pero con el conocimiento de ambos y …

Ese día temprano había recibido, después de tantos meses, una llamada de Yamcha le suplico una oportunidad de hablar con ella en nombre de la amistad que llevaba ya más de una década y no deseaba que terminara así, ella accedió y esa fue la razón de su noche fuera.

Pero ¿dejaría que su orgullo la hiciera perder lo que había construido con Vegeta? No, no estaba dispuesta que Yamcha arruinara su vida otra vez, se levantó y salió dispuesta a dejar su orgullo para arreglar, si aún era posible, su relación con Vegeta.

Bulma salió de su habitación sabía dónde encontrarlo, fue hacia la terraza que salía de la sala, la que a veces era usado como comedor, justo él estaba ahí ; ella se acercó despacio él sintió su presencia pero fingió que no la sentía, estaba apoyado en el murillo de la terraza observaba hacia la oscuridad sin voltear en ningún momento, ella se acercó despacio hasta estar junto a él, se apoyó en el muro también y observo hacia abajo a las luces nocturnas del jardín. Pasaron unos minutos en silencio hasta que por fin ella hablo

—Salí con Yamcha esta noche—dijo ella, con voz suave

—Lo sé— dijo él sin volver a verla

— ¿Lo sabias?— Lo interrogo ella volviendo a verlo — ¿Por eso estabas enfadado?

El no respondió ella volvió a ver al jardín y continuo hablando

—Me llamo temprano,—ella levanto su vista al cielo estrellado y continuo— mi relación con él es algo difícil de explicar hemos sido amigos por muchos años, la última vez que nos vimos nos tratamos muy mal, él llamo dijo que quería arreglar las cosas y ser amigos de nuevo

— ¿Lo aceptaste de nuevo?—interrogo con voz fría

—no, nunca lo aceptaría de nuevo como algo más que un amigo, es… es solo que yo… yo soy así, tú me conoces no puedo tener enemigos

Vegeta no contesto pero medito en lo último que ella dijo ¿estaba haciendo referencia a su trato con él?

—Vegeta, —dijo ella, girando su cabeza hacia él—lo que está pasando entre nosotros, es importante para mí

–Entonces, tal vez ya es hora que hablemos claro —dijo él, irguiéndose y volviéndose a ella por primera vez

Ella hizo lo mismo viéndolo a los ojos, no tenía idea de lo que él quería decir

—yo no sé cómo ustedes toman estas cosas; pero a mí no me gustan los juegos, tu trato con migo en los últimos meses ¿han sido un juego para ti?—interrogo

—No, —dijo ella sin meditarlo mucho—ya te lo dije, esto realmente es importante para mí

—Quiero que lo pienses bien, para los Saiyajin las relaciones no son pasajeras, si es que vas a ser mi compañera será para toda la vida ¿comprendes?

Compañera esa palabra impacto a Bulma ¿será que los hombres en su vida eran así de extremos? por un lado con Yamcha pasaron años sin madurar su relación y con Vegeta ¿solo habían sido unos meses y estaba pidiéndole ser su compañera ósea su esposa?

Vegeta vio la sorpresa en la cara de Bulma

—Como te dije, piénsalo. Cuando tengas la respuesta házmela saber; pero no te demores tanto, la luna llena será dentro de poco

— ¿La luna?

—cuando tengas la respuesta te daré los pormenores

Bulma regreso a su habitación, sin embargo no pudo dormir pensó mucho, como le dijo Vegeta que hiciera, en la propuesta o ¿ultimátum?, no estaba tan segura de lo que había sido. ¿Era algo apresurado? No, no es que lo acabara de conocer. Primero paso seis meses en su casa, tiempo en el cual se conocieron, al principio se desesperaban uno al otro; pero también fue el tiempo en que ambos reconocieron la fortaleza, de diferente forma, de cada uno de ellos. Cuando Vegeta se fue, Bulma intento seguir con su vida como si no hubiera conocido a tal impactante personaje y retomar su relación, ya bastante remendada, con Yamcha; pero parecía que la llama entre ellos ya no se encendió más, Bulma trato de ignorar el estado de invernación de su relación creyendo que despertaría en cualquier momento. No fue sino hasta que regreso Vegeta que se dio cuenta que su corazón parecía despertar de la somnolencia y llenarse de emoción al saber que él estaba ahí.

Ahora, pensar en que al pasar esos tres años, en los cuales la presencia del príncipe en su casa estaba justificada, él tendría que marcharse era inaceptable para ella. No, definitivamente no estaba dispuesta a renunciar a él, si se marchaba se llevaría gran parte de su vida.

No tenía que pensarlo más. La respuesta era , espero a que amaneciera se ducho, se vistió con esmero, se maquillo y salió de su habitación. Vegeta estaba en la cocina observando a los robot cocineros preparar el desayuno ella abrió de un golpe la puerta de la cocina haciendo que el guerrero se volviese a ver el origen de tan ruidoso estruendo.

—Vegeta— dijo ella con emoción en su voz, sin los buenos días acostumbrados—la respuesta es: SÍ

A lo que el príncipe ladeo una sonrisa, esa sonrisa que lo coronaba ganador de cada una de sus batallas.

Bulma estaba aferrada a él mientras cruzaban en la oscuridad del cielo él la sostenía de su cintura con firme seguridad pero si hacerle el menor daño

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la luna llena evoca la mayor fuerza de la raza Saiyajin — le había dicho él— por esta razón se escogió las noches de luna llena para establecer tratados, acuerdos y también la unión de las parejas. Nadie sabe desde cuando se inició, pero ha sido así por muchos siglos

¿La luna llena? ¿Es así como lo han hecho? ¿Sin testigos o alguien que oficie?

Esto nos incumbe solo a nosotros y a nadie más

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Durante el camino nadie dijo nada. El cielo estaba completamente despejado, las estrellas brillaban con la luz más limpia que Bulma había visto. Ella estaba aferrada a su cuello y se sentía tan segura, si alguien le habría dicho que esta hombre era el mismo que hace no muchos años la aterrorizaba solo el saber de su presencia en el mismo planeta se habría reído en su cara.

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Vegeta estos votos ¿no te parecen algo machistas? ¿Podríamos hacer un pequeño cambio?

no, —dijo de inmediato—Ya he cedido demasiado

¡¿cedido?! ¿En qué cosa has cedido?

En la ceremonia original los contrayentes sujetan con sus colas la muñeca de la mano izquierda del otro ¿tenemos cola nosotros?—pregunto de forma sarcástica

Bueno no, pero no es mi culpa.—se defendió Bulma— Además el que sustituyamos lo de las colas con entrelazar nuestros dedos me parece una mejora a la ceremonia

Ves, — Dijo, reafirmando su punto – y yo dije que sí. —, luego continuo con voz intransigente— Estos han sido los votos por siglos ¿quieres continuar con esto o no?

Está bien que sea así, pero que quede claro que yo no soy un objeto

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Aterrizaron en campo abierto de una colina

—este es el lugar —dijo Vegeta

La luna llena y el cielo despejado daban claridad, Bulma puso su pies en el suelo

—Bien y ¿ahora qué hacemos? —interrogo Bulma

—Quédate aquí, encenderé una fogata

Poco tiempo después Vegeta apareció con más que suficiente leña

— ¡ ¿Toda esa leña?! ¿Qué piensas que pasaremos aquí toda la noche?

—Usaremos una parte para la fogata—explicó él— el resto de la leña será para la ceremonia

Vegeta ordeno una parte de la leña a un costado y en el centro del campo hizo la fogata Bulma se sentó cerca de la fogata

— ¿Y cuándo comenzaremos?

—Primero vamos a cenar quédate aquí voy a cazar

Vegeta regreso cargando un jabalí

—Wow es enorme ¿piensas comer todo eso?—dijo Bulma

—No, se supone que tú lo comes —declaro el principe

—¡Que! ¿Estás loco ?

—La mujer debe comer la cacería del hombre de esta manera yo demuestro que soy un buen proveedor —dijo Vegeta— si tú no lo aceptas no me aceptas a mi

—Pero yo… yo no voy a comer todo eso , ¿quieres que muera de indigestión?

Vegeta resoplo —no comas todo, bastara con que comas un poco de cada parte—declaro— Ves, sigo cediendo

—Bien, eso puedo hacerlo

Bulma comenzó a comer del enorme asado, después de cenar Vegeta incinero del resto del jabalí

—Debemos esperar un poco más—dijo Vegeta viendo hacia el cielo— la luna debe estar en lo más alto del cielo

Bulma se acercó un poco más y se sentó junto a él, vio hacia el cielo también

—Vegeta ¿cómo sabes tanto de las tradiciones? pensé que fuiste enviado a frízer siendo muy pequeño

—Viví en Vegetaseis lo suficiente para ser educado en todas las tradiciones, además Napa se encargó de trasmitirme los que no conocí

Hubo silencio un momento, solo el canto de algunos grillos rompían la calma de aquella colina.

— ¿Sabes?—rompió Bulma el silencio— cuándo pequeña papá solía leerme unas historias antes de dormir casi todas iban algo así: una linda y genial chica pasaba por algunos problemas, luego conocía a un valiente y apuesto príncipe quien la ayudaba y se casaban y él la llevaba a su castillo donde vivían felices

Vegeta sonrió — ¿De dónde sacan ustedes los humanos esas historias?

—No lo sé, pero por muchos años yo soñé con conocer a un príncipe y casarme con él. Al crecer me olvide de esos sueños y mírame aquí a punto de cumplir mi sueño.

—Yo no tengo un castillo para llevarte —declaró sin dejar de ver las estrellas

—En ese caso, yo te llevare al mío —dijo ella, aferrándose a su brazo—ves, yo también estoy cediendo

—Hmm—fue la respuesta de Vegeta

—oye y tú ¿Que idea tenías pare esto?

—No tenía ninguna. Yo era el príncipe heredero lo que iba a pasar era lógico, llegaría a la edad suficiente escogería una mujer de entre las mejores guerreras, la más apropiada, seguro de las mejores familias tal vez una emparentada con la mía, haríamos la ceremonia y… nada más. No tenía por qué pensar en eso antes de tiempo

—mmm se oye tan mecánico y ¿qué cualidades buscarías en esa mujer?

—Debía ser fuerte, bella, de formas apropiadas para asegurar la procreación, una buena genealogía sería lo mejor; aunque en Vegetaseis cada quien forjaba su reputación —luego ladeo una sonrisa juguetona —pero no habiendo algo así, me quedo con tigo—claramente bromeo

Bulma frunció el ceño y sin soltar su brazo le dio un pequeño puñetazo con su mano izquierda

—Óyeme tú, yo soy todo eso y más—declaro— ya quisieran cualquier hombre de la tierra tener tu suerte

Vegeta rio libremente de su pequeña molestia

—y ¿eso es lo más fuerte que puedes golpear? —pregunto divertido

Bulma volteo la cara lejos de él

—No me parece nada divertido tu comentario—dijo ella haciendo un puchero que a él le pareció tan infantil

—Solo puede afectarte si te lo crees—le dijo

—Entonces—ella se volvió a él— ¿qué es lo que en verdad crees de mí?— pregunto ella con curiosidad

Él la vio, ahora su expresión era seria

—Si no te considerara digna–dijo, en el tono más sincero que había hablado— no estaríamos aquí

Ambos se vieron a los ojos durante un breve momento, y sin controlarlo, ambos se acercaron para unirse en un beso que declaro sin palabras lo que realmente sentía el uno por el otro. Bulma juraría que durante ese momento la luz de la luna se volvió más clara y pura.

El tiempo paso era la hora. La luna llena estaba en lo más alto del cielo nocturno, palideciendo las estrellas más cercanas a ella. Una pareja, sin más testigos que la misma luna, se encontraban en el campo raso de la cúspide plano de la colina, estaban de frente, uno al otro, en una ceremonia, sencilla pero sólida, unirían sus vidas con una atadura tan fuerteque solo la misma muerte podría romper.

Estaban de frente entrelazaban sus dedos de la mano izquierda mientras que unían las palmas de la mano derecha haciendo así un juramento que ambos aceptaban, se miraban a los ojos él comenzó con sus votos:

La luna como testigo "Yebánda"

Yo Vegeta, el príncipe de todos los Saiyajins

Te tomo a ti, desde este instante y hasta el fin de tu vida

Como mi compañera, mi poseción, mi esposa,

Desde este instante y hasta el fin de mi vida

Prometo protegerte, acompañarte y respetarte

Como mi única compañera

La luna como testigo "Yebánda"

Bulma tomo unos segundos para saborear este momento luego ella procedió con sus votos tal como Vegeta le había instruido

La luna como testigo "Yebánda"

Yo Bulma Briefs

Acepto desde este instante y hasta el fin de tu vida

Ser tu compañera, tú amiga, tú esposa,

Desde este instante y hasta el fin de mi vida

Prometo protegerte, cuidarte y respetarte

Como mi único compañero

La luna como testigo "Yebánda"

—Ahora encenderemos la llama que confirma la unión de nuestras energías —anuncio Vegeta

Vegeta movió su mano derecha apuntando lateralmente con su palma extendida hacia la leña prensada al costado. Bulma mantuvo su palma en la parte trasera de la palma del príncipe mientras la energía salía del brazo de Vegeta Bulma sintió la calidez de esta fluyendo en su brazo también, un rayo de ki cayó sobre la leña devorándola en una fogata de llamas tan vivas y fuertes que parecían subir varios metros hacia el cielo

Bulma y Vegeta la observaron por varios minutos sin hablar hasta que el príncipe rompió el silencio

—Ya está, —dijo él, viéndola a los ojos con su sonrisa característica— eres mía ahora—declaro

—Y tú eres mío —dijo Bulma con su sonrisa ganadora

— Yebánda —repitió él— para siempre—tradujo, y diciendo esto Vegeta dio un tiron de la mano que aun segia unida, a su ahora mujer, cerrando la poca distancia entre ellos y prosedio tomar su primer beso como esposos, despues del cual levanto a su esposa en brazos y ambos se elevaron en dirección de su hogar y a la recamara que ahora seria de los dos. Bulma puede decir que esa noche literalmente toco el cielo.

A la mañana siguiente

Bulma estaba sentada en su tocador mientras con su mano inspeccionaba la parte posterior de su cuello

—Esto dejara marca, Vegeta ¿por qué tenías que hacerlo?— reclamo molesta

Vegeta se levantó de la cama, camino hacia su "esposa" y acerco su cara a la parte posterior del cuello de Bulma, la examino con sus dedos con delicadeza para no causar dolor

—Sí, dejara marca—declaro sin remordimiento— pero será imperceptible a distancia

—Genial, ahora estoy marcada como una res ¿porque lo hiciste?— dijo enfadada

—Es la parte final de la ceremonia— dijo él

— ¡Que! ¿En serio? ¿Porque no me lo advertiste?—reclamo

—yo tampoco sabía, Napa me dijo que al encontrar a mi pareja la marcaria, no me dijo como solo dijo que mis instintos me lo harían saber al llegar el momento

—Bueno pues que sorpresa

—hablando de sorpresas, te dije que los votos no debían ser modificados ¿que fue eso de "tu amiga"?

—Te lo dije, yo no soy una cosa para ser tu propiedad

—Con tantos cambios, ya ni siquiera sé si eso fue legal —declaro él

—Ya deja de decir eso, tú eres el príncipe de tu raza, si alguien puede declararlo legal ese eres tu— dijo Bulma, acariciando su cuello—no es que me doliera tanto pero me hubiera gustado mejor una sortija

Vegeta se separó de ella y se dirigió a la salida de la recamara

—¿Que vas a hacer hoy?—interrogo Bulma

—Pues voy a desayunar y después a entrenar

—¿Entrenar? Pensé que te tomarías aunque sea un día—dijo, haciendo un puchero infantil

—yo me tome todo el día de ayer, es hora de volver al trabajo o ¿Quieres ser viuda cuando aparezcan los androides? mi prioridad es estrenar para superarme, aun no logro la trasformación del súper Saiyajin

Dijo y salió de la recamara

—Debí imaginarlo, —Bulma suspiro— bueno Bulma —se dijo ella misma —tú lo elegiste

Presente

Bulma se encuentra a media noche en la terraza de su casa viendo hacia la luna llena, hace horas que Trunks se fue a la cama. Hoy ha sido una de esas noches en que Vegeta ha entrenado hasta tarde.

Justo en ese momento el príncipe sale de la cámara de gravedad y se dirige a su alcoba que comparte con su esposa desde hace siete años, cuando la visión de su esposa bajo las luces tenues de la terraza llaman su atención se acerca a ella

— ¿Qué haces a esta hora fuera de la cama?—pregunta él

Ella se vuelve a verlo

—No podía dormir y salí a tomar algo de aire —dice ella, volviéndose a ver al cielo

Él se coloca a su lado y observa el astro que ha atrapado la atención de su esposa

—La luna esta hoy como aquella noche— dice ella

—Hmm—él no necesita más referencia, sabe perfectamente a que noche se refiere ella

—Muchas cosas han pasado desde entonces —continúa ella—dime ¿no te arrepientes de haberte quedado en la tierra?

—Hay muchas cosas en mi vida de las cuales me arrepiento —dijo, viendo a la luna y luego volviéndose a ella —y hay otras que repetiría las veces que sean necesarias

Bulma no iba a exigir una declaración más romántica del príncipe, sabia agradecer y guardar para ella estas raras expresiones, se acurruco en su hombro y continuaron en la terraza compartiendo un sentimiento en silencio.

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Nota: Yebánda es la pronunciancion de για πάντα = que en griego significa para siempre

Tenía la ceremonia en mi cabeza y al principio no sentía que podía describirla en palabras; pero después de mucho esfuerzo espero que haya podido describirla bien, cualquier duda la responderé por PM.

Quiero a gradecer a todos los que leen mi historia y a los que recientemente me han dado favoritos y alertas realmente me gustaría saber su opinión les animo a que me escriban.

Para los que creen que mi historia es algo machista recuerden que estoy siguiendo personalidades ya creadas por el artista original y también recuerden que la serie en si está basada en la cultura japonesa que es bastante tradicionalista.

Bueno nada más que agregar, agradecimiento a todos los que me leen y en especial a:

LadyBasilisco220282, bris vernica, Luzcesita, Xiomara, Sky D, The Goddess of Eternal, Johaaceve, Shaguissj3, Guest, AiPrincesaSayajin, Mnn,Som

17/9/16