NEGOCIACIONES
Dragón ball NO me pertenece bla bla bla bla bla bla (a poco pensaban que sí)
Hola, ya hace tiempo ¿no?, pues me habían pedido una continuación pero estoy falta de ideas y de tiempo, este capítulo lo he hecho por parte y ha ido surgiendo poco a poco, espero que les guste, bueno a leer y no olviden comentar eso motiva mucho, y a lo mejor me vienen mas ideas :)
— ¿Vegeta? Lo siento Adrián, pero él no está en la empresa—explicaba Bulma a su decepcionado visitante
—No puede ser Bulma, necesito hablar con él, Azan se fue y Vegeta ha sido el único que ha logrado contacto con él—se quejo
—lo siento, si hubieras llamado antes te habrías ahorrado el viaje
—he llamado todos los días durante una semana y tu secretaria me ha dicho que no esta ¿es que acaso nunca se presenta?
—pues veras Adrián, Vegeta en más un hombre de acción que de oficina –le explico
—sí comprendo eso, mi hermano Erik es así; pero hasta él pasa por lo menos tres días en la oficina y los demás en visitas, ¿pero es que no te molesta hacer todo el trabajo tú?
Antes que Bulma contestara a esa pregunta la puerta se abrió y Vegeta entro
—Bulma estos robots necesitan reparación y la cámara dejo de funcionar —dijo y luego observo que no estaba sola
—Vegeta, cuanto gusto —saludo Adrián muy animado
—Ah, creo que mejor regreso más tarde — dijo Vegeta dando la vuelta
—No, no Vegeta amigo, pero si he venido a verte
—Bien ya lo hiciste, ahora me voy. Tengo mucho que hacer, Bulma si estas ocupada esperare a tu padre
—pero ¿porque te tienes que esperar? Vegeta, yo sé de robótica déjame verlos y te aseguro que los reparo en un momento
—Buen intento ¿Crees que te dejare acercarte a uno de nuestros aparatos?—respondió pronto el príncipe
—Vegeta, me desconciertas pensé que todo había quedado olvidado—dijo fingiendo estar muy dolido
—pues mi memoria es prodigiosa, y a todo esto ¿Qué quieres?
—bueno yo recordé que nuestra charla en la fiesta fue interrumpida y pensé que era buen momento para pasar un tiempo
—ya socialice suficiente para el resto de este año, ahora debo ponerme al corriente con mi entrenamiento
—¿Entrenamiento? pero ¿porque querrías ser más fuerte de lo que ya eres? ¿Es que acaso hay alguien más fuerte que tú?
—En eso tienes razón pero no debo descuidarme,—dijo aceptando el alago— Bulma —llamo ahora a su esposa
—Sí, déjalos aquí solo término con algo y los veré pero la cámara tendrá que esperar —dijo su esposa
—Bien, tomare un descanso hasta entonces, iré a comer algo
—Genial voy contigo —dijo Adrián
—¿a casa? —pregunto incrédulo Vegeta
—¿Por qué no? tengo tanto tiempo de no ver a la señora Briefs que sería una grosería de mi parte no pasar a saludarla
—Adrián ¿nos permites un momento?— dijo Bulma
—Claro, yo espero afuera —dijo
—Vegeta, llévatelo de aquí —le pidió Bulma— no lo quiero cerca de mis cosas
—Y yo no lo quiero cerca de mí—refuto Vegeta
—No se va a rendir hasta obtener lo que quiere
—Y ¿qué quiere?—interrogo el príncipe
—Que lo contactes con Azan —aclaro
— ¿Enserio?, sí claro como si yo lo ayudaría a superarnos —se burlo
—Solo llévalo a casa deja que mamá lo enrede y aléjate —sugirió Bulma
—Y ¿si mejor lo saco por la ventana?
—Vegeta, llevemos esto en forma pacífica por favor
—Está bien, lo hare a tu manera —acepto
En casa
—Esta casa me trae recuerdos ¿sabes Vegeta? parte de mi adolescencia paso aquí y ¿qué hay de ti amigo?
—Adrián, no soy tu amigo y mi juventud estuvo menos rodeada de flores
—¡Adrián!— llamo la señora Briefs entrando a la sala —pero que sorpresa, tantos años sin verte muchacho
—Señora Briefs que placer verla, precisamente vine a saludarla
—Pero que en cantador, un caballero siempre; pero ven déjame ofrecerte algo
—Claro precisamente Vegeta y yo estamos en busca de un bocadillo ¿cierto Vegeta?— pregunto sin embargo su anfitrión ya no estaba
—¡Ah! ese joven Vegeta siempre hace lo mismo, ya aparecerá cuando tenga hambre— dijo la señora Briefs
Veinte minutos después Vegeta se encontraba entrenado al aire libre en una parte muy retirada del jardín
—Tal vez no sea gravedad aumentada pero es relájate— dijo Vegeta sintiendo el aire fresco en su cara
—Papá ¿Qué haces?— pregunto una pequeña voz
—Entrenando Trunks— contesto sin perder el ritmo de sus movimientos
— ¿Por qué no estas usando la cámara de gravedad?— interrogo el chico
—Por qué se averió— contesto secamente
—¿Por qué no la reparas?
—Porque tu madre está ocupada ahora
—¿Que está haciendo?
—Trabajando
—¿En que está trabajando?
—No lo sé, solo está trabajando —dijo empezando a perder la paciencia
—Papá ¿por qué tú no trabajas?—la mente de Trunks tenía infinidad de preguntas por hacer
Esta conversación empezaba a molestar a Vegeta
—Entrenar es mi trabajo para hoy — aclaro
—Me guasta ese trabajo, quiero trabajar con tigo —dijo entusiasmado
—¡NO! ya trabaje con tigo en la mañana, ahora es mi turno de trabaja solo —dijo enérgicamente
—¡Ah! no es justo, tu siempre tienes toda la diversión— se quejó el pequeño
—Trunks, no estoy para que me molestes, entra a la casa —ordeno
—Pero yo
—¡No discutas con migo y obedece!—dijo llegando a sus milites
—Está bien —dijo el pequeño dándose por vencido
Una vez en casa se encontró con un sujeto alto y delgado que traía una charola
—y tu ¿quién eres? —Pregunto el niño— ¿eres un nuevo sirviente? no te había visto antes— observo
—Ah hola tú debes ser Trunks ¿cierto?— dijo el hombre— no, no soy un sirviente soy amigo de tu padre —aclaro
—Eso si es más increíble— dijo el niño escéptico —¿tratas de engañarme? —dijo enfadado
—bueno, está bien tal vez no seamos amigos precisamente; pero somos colegas— dijo Adrián
—¿Eres un guerrero? y ¿De que disciplina?— dijo viendo el delgado cuerpo de Adrián —¿De ajedrez?— se burló el niño
—No, no soy un guerrero soy un empresario
—Ah ¿le quieres vender algo a papá?
—Algo así ¿sabes dónde está? tu abuela le manda estos bocadillos
—Está en el jardín, pero dijo que no quería ser molestado
En el jardín
—Esos movimientos son increíbles —Vegeta escucho una molesta voz
—Oh no— dijo antes de volverse y ver al molesto ex de su esposa —Adrián ¿Qué haces aquí?
—Traje los bocadillos, la señora Briefs pensaba traerlos pero no podía dejar que una señora tan mayor hiciera este recorrido y me ofrecí a traerla —explico
—Escucha, no voy a detenerme y si no quieres perder tu tiempo vete ya —dijo y sin esperar respuesta siguió con su entrenamiento
—Te dije que no quería ser molestado— dijo Trunks quien ya se estaba sirviendo de los bocadillos—Nadie le ha podido vender algo a mi papá a menos que él lo busque primero —aclaro
—Pues no puedo darme por vencido, mi empresa depende de que logre este contacto —dijo decidido Adrian
—Mmm hoy es un mal día para pedirle un favor a papá— dijo el niño con aires de experiencia
—¿Porque dices eso?—investigo Adrián
—Su cámara de entrenamiento se averió y ha tenido que entrenar fuera, eso lo pondrá siempre de mal humor
—¿Cámara de entrenamiento?—repitió Adrián— sí recuerdo que dijo algo al respecto, si reparo su cámara estará en deuda con migo —pensó
—Tu ¿sabes hacerlo?— pregunto incrédulo el niño
—Claro que se repararlo, oye ¿podrías llevarme a ese lugar?
—Claro ven— dijo el pequeño
En pocos minutos llegaron a una puerta metálica, Trunks digito una serie de números que ningún niño humano hubiera podido memorizar y la puerta se abrió
—Increíble— dijo Adrián al ver la destreza del pequeño
—Eso no es nada —dijo el niño presumiendo
—Y ¿esta es la cámara? no veo nada de máquinas ¿cómo entrena aquí tu padre?
—Pues con gravedad —dijo Trunks
—¿Gravedad? ¡Ah! si comprendo —se dijo Adrián, mientras el pequeño se alejaba de él para llegar a los controles— he escuchado que los astronautas entrenan con cero gravedad para sobrevivir al espacio, muy astuto —admiro
—Ves— dijo Trunks presionando los controles— no funciona
—Ya veo, déjame echar un vistazo —dijo el hombre quitándose la camisa de diseño para quedar solo con una camiseta blanca y se deslizo por el piso buscando alguna placa removible
—Aquí —dijo abriendo la consola —ya veo hay una interrupción por aquí, nada que no sea reparable— dijo sacando de su bolsillo una herramienta múltiple, después de unos minutos de trabajo colocó la placa en su lugar
—Listo, eso debería funcionar— dijo poniéndose de pie
—¿Enserio? déjame ver —dijo el niño corriendo hacia los controles
—¡NO! NO espera— grito Adrián cuando de pronto sintió que una tonelada de peso le caía encima haciéndolo caer al piso
—Vaya, parece que si lo lograste— dijo Trunks sin ver lo que había hecho —oye ¿dónde estás?— empezó a buscar a Adrián —Adrian, oye ¿qué haces pegado en el piso?— pregunto el niño extrañado
—A-Apa-apaga-la –la ma-maquina —dijo el pobre hombre con dificultad
—¿Qué? pero si solo está en dos —dijo el niño que no miraba la urgencia de la situación
En ese momento Vegeta entro
—¡¿Pero que rayos?!— dijo al ver la cámara activada y a Adrián en el piso
Vegeta corrió a los controles y lo apago
—¡Trunks!— llamo al obviamente culpable —¿cuantas veces te he dicho que no entres a la cámara de gravedad solo? —regaño
—no estaba solo papá, vine con este señor— se explicó el niño señalando al hombre que se movía adolorido
—No puedes entrar aquí "sin mí"— aclaro
—pero yo solo
—¡A tu habitación! Ahora— ordeno— más tarde hablaremos de esto— sentencio
—sí señor —corrió el niño
Ahora Vegeta se acercó a Adrián
—Eh… y…¿estás bien? —pregunto algo incómodo preocuparse por los demás no era algo muy natural en él
—Pero ¿que fue eso?— dijo Adrián tratando de normalizar su respiración
—Activaste la gravedad de la habitación— aclaro el príncipe
—Yo – Yo creí que entrenabas con gravedad disminuida
—¿Gravedad disminuida? ¿Qué caso tendría eso?—dijo Vegeta con desprecio
—No se, tal vez ¡No morir!— dijo el sorprendido huésped
—No exageres solo fue un dos por ciento, sobrevivirás
Adrián por fin se puso de pie
—Pero ¿Cómo…? ¿Tú…? ¿El niño…?— Adrián trataba de ordenar las ideas
—Oye, oye cálmate, sabes debo admitir que tienes perseverancia—reconoció Vegeta — te digo una cosa, hablare con Azan. Hare que te contacte
—¡¿Qué?! —dijo Adrián sorprendido olvidando el mal momento—¿Hablas en serio Vegeta?
—Por supuesto, si eso te mantiene lejos y ocupado, lo hare
—Gracias Vegeta, acabas de salvar mi empresa y muchos empleos. No te arrepentirás amigo —dijo feliz el hombre
—Eso espero y no soy tu amigo —aclaro
Unas horas más tarde
—Mamá ya hice suficiente, además papá ya me castigo —dijo el niño aparentando fatiga
— ¿Cuántas has hecho? —Pregunto Bulma
—Eh llevo treinta— dijo el niño viendo las papeletas frente a él
—Otras veinte más— dijo su madre — y escribe la frase completa: "No traeré extraños a la cámara de gravedad" —dicto
—Ah mamá, me duele el trasero y la mano también —se quejo
—¡Termina tu castigo sin quejarte!— ordeno el padre
—Está bien, ya voy —dijo regresando a su trabajo
— Vegeta, ven—le llamo Bulma, alejándose un poco del niño que trabajaba—Dime ¿estás seguro que Adrián está bien?—pregunto preocupada Bulma
—sí, cuando se fue se miraba muy animado, para esta hora Asan ya debe haber contactado con él con suerte se mantendrá muy ocupado para molestarnos mas
—Quería decirte que estoy orgullosa de ti, sé que Adrián no te cae muy bien y lo que hicisteis por él fue una gran ayuda
—solo estoy compensando el hecho que por segunda vez mi hijo lo ha lastimado
— ¿Cuándo lo lastime? —pregunto el niño
—Tú en lo tuyo —regaño Vegeta
—Y heredo tu oído saiyajin— comento Bulma tomando del brazo de ese hombre que cada vez se hacia mejor esposo, Padre y persona
