MENCIÓN DE UBICACIÓN
Escritura normal
–Personaje hablando
–"Pensamientos"
*Descripción de solo acciones
*Sonidos/Onomatopeyas*
En alguna parte de los bosques en las tierras del imperio. Luego de desaparecer un vórtice del cielo, ¡y luego de que YO cayera de el!
–¡Aghh, mierda! Esa loca pudo a verme avisado.
Me queje mientras me levantaba y sobaba el trasero para aliviar el dolor, y una vez calmada la sensación mire a mi alrededor.
Había aparecido en un bosque extenso, al parecer. La flora tenía una extraña mescal entre árboles de bosques y manglares. No había ningún rastro de civilización a la vista, pero debía de haber algún camino cerca por lo que podía oler: una carreta tirada por caballos en movimiento (los caballos son inconfundibles en cómo huelen). Seguí la dirección a la que me guiaba el aroma, y después de un tiempo, por fin encontré un camino que seguir, y una vez que identifique el rumbo que tomó la carreta, me dispuse a seguirlos.
Ah, pero primero sería mejor que revisará ese extraño libro que me dio la señora, y que guardó...
... en mi igual de extraño cinturón.
*Colocó mi mano enfrente del dije y de la nada aparece el libro, y lo abro.
. . . Carajo, decía la verdad.
No llevo ni un día aquí, pero esta cosa está registrando cada cosa que hago cómo si yo mismo lo escribiera. Oh, y parece que deja en negro lo que pienso mientras leo las páginas ¿Será como una sobre escritura o algo así? Yo no se de esas cosas.
¿Y como había dicho? ¿La escritura se adaptará a como mejor convenga escribir lo que ocurra, hasta mencionando cosas del pasado?
Vaya, incluso tiene una lista de mi ropa y las cosas que traje:
Vestimenta:
* Chaqueta sin mangas gris
* Camiseta con capucha y de manga larga negra
* Pantalones negros, tipo anbu
* Guantes sin dedos negros
* Protectores para antebrazos y espinilleras de metal.
* Sandalias sencillas, con suela de metal.
* Cinturón con dimensión de bolsillo (aún no puedo creer que 'ella' me dio uno, me hace sentir como personaje de manga. Dijo algo de tener un espacio límite de doscientas cosas en general, pero no es como si necesitara tanto).
El cinturón lleva 22/200:
- Barras nutritivas x10
- Bolsa para dinero, con dimensión de bolsillo propio x1
- Palos Kali, negros x4
- Navaja x1
- Brújula x1
- Cantimplora x1
- Capa para el frío x1
- Pedernal inagotable x1
- Reproductor MP3 con todas las canciones que conozco y gustan, con batería infinita (no podría vivir sin mi música) x1
- Auriculares inalámbricos x1
Ok, olviden el Manga, este libro parece un doujinshi de videojuegos.
Cómo sea.
*Cierro el libro y lo guardo.
Me preparo para dirigirme a la primera muestra de civilización que encuentre...
*Fuerte Rugido*
...Hasta que eso me detuvo.
Volteándome hacia la derecha, me encontré con una rara mezcla de gorila gigante con cola de escorpión (o alacrán, no estoy seguro). La maldita cosa tenía al menos tres veces el tamaño de Kerchak en la película de Tarzán, y digo que él porqué se veía exactamente igual. Salvo por la cola venenosa, el pelaje morado con líneas atigradas, los ojos rojos, y la especie de coraza naranja con púas que se expandía desde su cráneo y hasta por la espalda.
El Kerchak aquí, no dejaba de respirar de forma amenazante mientras me miraba fijamente. Y cualquiera que supiera de etología animal consideraría una de estas dos cosas: o estoy en el territorio de Kerchak, y me quiere fuera; o tiene hambre, come carne, y soy un bocado para él.
*Fuerte Rugido*
*Trata de agarrarme con sus grandes manos, pero logró evitarlo saltando hacia atrás.
Okey, soy comida.
*Se abalanza otra vez hacia mi esta vez tratando de aplastarme, pero de nuevo lo evitó saltando de un lado a otro, impulsándome de los troncos cuando tengo la oportunidad. En todo momento trato de no perder de vista el camino.
Y así estamos por un largo tiempo con el juego del gato y el ratón, hasta que otro ruido fuerte detiene a Kerchak y lo pone alerta. Uno con el que yo, ya estoy familiarizado, como cualquier persona lo está en sus propias circunstancias porqué ese ruido lo provoca uno mismo en varias ocasiones al día desde el estomago.
Tenía hambre, y este gorila era lo único que tenía cerca.
Ahora, sí esto fuera un anime o una caricatura, juraría que la expresión en la cara del gran primate era entre pánico y estupefacción, cuando descubrió que yo origine el ruido. No lo culpo, que alguien de mi tamaño haga un ruido más fuerte que él, debe ser toda una sorpresa, porque también lo es aún para mí. Y todo por culpa de 'ella'.
En fin, lo siento por él.
UNA PELEA, COCINA RÁPIDA, Y UN VIAJE DE DOS DÍAS POR EL CAMINO DESPUÉS... YA EN LA CAPITAL DEL IMPERIO.
Dios, esperaba que Akame hubiera exagerado con lo que me dijo, pero en verdad este lugar es una horrible farsa.
Llegue a la capital del imperio hace unas horas y conseguí algo de dinero con un comerciante al que le mostré el exoesqueleto del gorila. Sabía que conseguiría algo. Y luego de discutir un rato con él, que trato de regatearme el precio, conseguí unas doscientas monedas de oro por todos los huesos, mientras conservaba algo de la carne y el veneno en un frasco (nunca se sabe).
No sé si era un precio justo, pero de seguro gane algo bueno, porque el comerciante no se fue muy feliz. Valió la pena esos programas de History.
Pero fuera de eso, este lugar es muy contradictorio. Las calles y los establecimientos dan un aspecto de que este es el mejor sitio para vivir, pero si uno se fija bien, las personas mostraban todo lo contrario. Se veían agotados, paranoicos, como si quisieran evitarlo todo, y a todos, para llegar lo más pronto posible a donde tenían que ir. Y si a eso le agregas ese leve aroma a muerte, sangre y enfermedad de los callejones, te quedaría más que claro lo podrido que está este lugar.
–"Todo está tan bien oculto..., no me sorprende que a Akame le costará darse cuenta, sí yo necesito de mi olfato y oído para confirmarlo" –pensé al recordar lo que me había dicho la oji-roja cuando vivió conmigo, le tomó años descubrir esta verdad.
Espero que este bien, este lugar es tan grande que no estoy seguro si la veré en un tiempo cercano.
Con mi vieja amiga aún en mente, seguí mi camino entre la multitud sin un rumbo fijo. Tenía planeado familiarizarme un poco con una zona de la capital antes de buscar una taberna o motel donde pasar la noche, tenía unas cuatro horas antes de que empezara a oscurecer si no me equivoco por la posición del sol.
Durante mi paseó en las calles principales vi varias tiendas: droguerías, panaderías, carnicerías, un par de mercados, tiendas de ropa y carpinterías –al menos una cada dos cuadras, y todas tenían sarcófagos (Que mala broma del entorno). Lo único que me costaba encontrar eran herrerías y armerías. Las había, pero eran muy pocas.
Cuando le pregunté a un guardia (el único que no tenía una actitud apática) me explicó que por la situación con el ejército revolucionario, muchas fueron clausuradas por sospecha a que estuvieran contrabandeando armamento. Supongo que eso tenía sentido. En todo caso, seguí por mi camino por un rato hasta que cierto grupo que destacaba en el entorno llamó mi atención.
Eran cuatro personas: un joven adulto con un traje formal bajo una gabardina roja, y tres niñas también con gabardinas pero cerradas –una de rosa, otra de azul marino y la última de amarillo miel– y salvo el muchacho que tenía el pelo rubio, los cabellos de las niñas eran del mismo tono que el de su ropa.
Ahora salvo por el sujeto de rojo, las niñas se veían maravilladas con todo lo que veían en el camino, mientras el tipo las seguía sonriendo divertido. Eso se veía agradable, era como un hermano paseando con sus hermanitas. Me hizo sentir que este lugar no estaba tan jodido como parecía, si había gente que aún podía sonreír así.
Creo que se me contagio la sonrisa del tipo, porque cuando pase junto a ellos no pude evitar sonreír cuando la pelirosa desvió la mirada avergonzada fingiendo no haberme visto, tras notar que los observaba, y la rubia me miró con desconfianza al notarme (aunque su mirada me pareció linda). Les di una inclinación de cabeza como saludo –que solo el sujeto devolvió– y seguí mi camino.
Pero me detuve. Algo había en ese grupo que me alarmó.
No lo note al principio por estar distraído. Pero ninguna de las niñas se parecía al rubio, y tampoco olía ninguna como él. El aroma de cada uno es distinto, pero siempre hay cierta semejanza entre familiares, Cora siempre me señaló eso. Las niñas por un lado tenían un aroma más rural –debieron llegar del campo hoy– mientras el aroma del tipo estaba mezclado con el de la ciudad, así que era local. Pero eso no es lo que me alarmó.
El muchacho tenía otro aroma consigo, un olor que me ayudó a reinterpretar su sonrisa como una falsa, olía a sangre.
Olvide mencionarlo antes pero sí, Rai es un hombre lobo. Y su principal relación con ellos será Cora Hale.
Su ropa la base principalmente en el uniforme de los miembros del colmillo blanco de la serie de RWBY. Claro, que sin el emblema y con algunas diferencias como las sandalias.
