Hola! de nuevo yo. Lamento la demora. Solo quiero aclarar que en el capitulo anterior cometí un error al nombrar el instituto de Kara. En realidad el Midvale y no National City.
Aclarado este punto los dejo con el capitulo, y desde ya gracias por estar del otro lado.
¿Sabía yo que es el amor?. Ojos jurad que no
Romeo.
Capitulo 2
Había una extraña sensación en su interior, un hormigueo en sus manos, y una voz que internamente le decía que tomara las llaves de su moto y se alejara lo más rápido posible de la chica que en ese momento le gritaba acusando de "mal educada", "loca", "maniaca" entre otras cosas.
Quizás si casi toda la escuela no hubiera estado congregada a su alrededor lo hubiera hecho.
Uno de sus compañeros de pronto gritó " Ahí está Danvers! y otra para la colección!
La chica era hermosa, más allá de lo arruinado que estaba su atuendo. Incluso el dedo que golpeaba el pecho de Kara con una uña delicada mostraba una piel blanca y suave.
Kara sentía a su cabeza dar vueltas y su corazón latía desbocado. Le recordaba a cuando estuvo a una yarda de anotar su primer touchdown. Pero era algo más intenso.
No le gustaba la sensación. Quería irse.
Pero Kara no era maleducada. Eso iría en contra de todo lo que su familia le enseñó.
Debía disculparse y ayudar a la joven. Por más perturbadora que le resultara su presencia.
- Gritamos que lo sentíamos - escuchó desde su espalada la voz temblorosa de Winn. No se había dado cuenta en qué momento se había escabullido.
- ¿Y se supone que eso es suficiente? ¡tu y tu novia loca arruinaron mi ropa! - acusó acercándose un paso más. Lo suficiente para que Kara sintiera su perfume.
"Vete" gritó su cerebro "escapa".
-¡Eso es asqueroso niña!- gritó alguien.
Los ojos verdes se alejaron de la cara de su amigo y viajaron alrededor buscando al dueño de la voz, ubicarlo sería difícil dado que todos estallaron en carcajadas.
Kara notó un leve sonrojo en las mejillas de la chica. La punta de sus dedos le picaron por tocarlas.
Inconscientemente se encontró buscando a su alrededor para ubicar al causante de avergonzar a la chica.
- Tal vez podemos ayudarte, darte una toalla - ofreció James, que haciendo de conciliador quiso intervenir pero solo se ganó una mirada furibunda.
Acto reflejo enseñó las palmas de sus manos.
Kara suspiró. Debía solucionar la situación antes de que el director Lane apareciera.
- Espero que la razón por la cual todos ignoraron el sonido de la campana sea lo suficientemente válida como para evitar que comiencen el año en detención -
Kara suspiró encogiéndose internamente. El hombre parecía que pudiera escuchar los pensamientos.
- ¿Señorita Luthor? - preguntó incrédulo llegando rápidamente hasta donde estaba - ¿Qué le pasó? -
El apellido le sonó de algo a Kara, pero su cabeza ya no daba más, le urgía tomar las aspirinas. Y alejarse de allí.
- ¿Que me pasó? - ironizó elevando una de sus cejas, lo cual resultó un golpe bajo a los nervios de Kara - Me pasó esta chica y su copiloto. Pasaron por un charco, me cubrieron de agua sucia de pies a cabeza y ni siquiera se tomaron las molestias de detenerse. Sabía que en los pueblos las cosas eran diferentes. Pero pensé que lo eran para bien - Volvió su mirada para ver de pies a cabeza a Kara haciendo que un escalofríos le recorriera el cuerpo. Luego volvió al director - Evidentemente mi padre se equivocó - dijo de forma despectiva.
- Lamento que su primer día en nuestras instalaciones se vieran empañados. Por favor señale a los alumnos responsables. Yo me encargaré -
El " Yo me encargaré" del director Lane significaba. Detención y suspensiones. Kara hasta el momento no había recibido ninguna de ellas. Pero sabía a ciencia cierta que el director ansiaba poder hacerlo.
Siempre tenía una expresión de animosidad para ella.
Como ex militar el señor Lane era del tipo conservador. Nunca estuvo de acuerdo en que una mujer fuera integrante del equipo de fútbol, mucho menos mariscal de campo. "Por qué no te unes a las porristas Danvers. Ese es el lugar para una mujer". Kara trataba de ser lo más agradable posible. Pero el hombre se lo ponía difícil.
La situación para ella no hacía más que empeorar. Quería que la tierra la tragara. Acababa de darle la excusa perfecta al hombre para manchar su trayectoria.
El dedo cubierto de lodo no se demoró en apuntar en su dirección.
Un movimiento en la comisura de los labios del director le hizo saber que estaba en serios problemas.
- Danvers... - dijo regodeándose - Los demás van a sus respectivos salones en este preciso momento - ordenó mirando a su alrededor.
Nadie se movió.
- ¿No me oyeron? -
Kara vio a sus compañeros de equipo avanzar un par de pasos cruzando los brazos. Toda la diversión huyendo de sus rostros. Nada se veía bien.
- Kara mojó a la chica por mi culpa - Winn salió de su escondite hablando de forma abrupta. Estaba segura que solo con esfuerzo el director alcanzo a escucharlo.
El hombre fijó su atención en el chico.
- ¿Qué quieres decir Scott? -
- Yo le cubrí los ojos - lo cual era una absoluta mentira o no tan absoluta, pero Kara quiso decir que no era así. Pero los ojos azules de su amigo le indicaron que se quedara callada.
Mientras tanto la pelinegra abría la boca ligeramente.
- ¿Es así Danvers? -
- Sí señor - respondió resignada.
No lo miró a los ojos para responder, tampoco captó la mirada de la chica frente suyo. Lo que sí notó fue que sus amigos retrocedieron y que la mayoría ya se había marchado.
- Bien. ¿Que me dice usted señorita Luthor? -
Transcurrieron segundos eternos antes de que la chica respondiera.
- Solo pude ver la moto - estaba segura que no era lo que quería decir. No entendió porque lo dijo. Sin embargo no iba a quejarse.
- Bien. Señor Scott venga conmigo. Señorita Danvers conseguirá una muda de ropa y escoltara a cada una de las clases a la señorita Luthor -
No hubo lugar para replicas o protestas. Así era como funcionaban las cosas en Midvale High.
Compartió una última mirada con Winn antes de que se viera obligado a seguir al señor Lane puertas adentro mientras el hombre murmuraba algo de hacerle saber cómo se debe conducir o repasar las normas de tránsito.
- Dime la verdad - dijo la chica llamando su atención. Kara se volvió luchando nuevamente con la sensación de escapar de su presencia.
- Lamento sinceramente lo que pasó. No alcanza, pero es la verdad - dijo aunque por lo general Kara era un poco más confiada, un talento nato hacer amigos, pero otra vez, era una mañana realmente fuera de lo habitual.
- Funcionará mejor si me lo dices mirándome a los ojos - Dijo la chica con un tono que ya pasados los nervios del momento Kara pudo distinguir.
Se le erizó la piel.
Sin embargo, la cuestión estaba en que ella no podía hacer lo que la chica pedía. Se rascó la parte trasera de su cuello con nerviosismo y con una lentitud bochornosa dirigió sus ojos al rostro que esperaba con expectación.
Ya no había ira en los orbes verdes. Incluso los labios de la chica parecían estar conteniendo una sonrisa.
- Debes ser realmente popular - dijo
- ¿A qué te refieres? -
- Vi a los jugadores avanzar para defenderte, y tu copiloto mintió para salvarte. Eso no se ve muy a menudo -
- Son mis compañeros de equipo - respondió y como evidencia, sacó la chaqueta con su apellido grabado - Y Winn es mi mejor amigo, aunque en teoría lo que dijo no fue una total mentira -
La chica la miró sin entender.
- Cuando íbamos en la moto me gritó en el oído, y me distraje - explicó
El viento para esa fecha ya era fresco, la brisa corrió agitando las hojas de los árboles.
Kara vio notó que la chica se estremecía.
En un total giro de los acontecimientos se encontró ofreciendo la prenda. Tal vez como ofrenda de paz.
- Oh, no te molestes, envié al chofer por ropa - dijo haciendo un movimiento con su mano.
- Creo que es lo menos que puedo hacer por ti. He arruinado tu atuendo -
- No suelo pagar con la misma moneda. Además no quisiera arruinar tu chaqueta y que todo el equipo me cayera encima -
Kara sonrió.
- No tienes que preocuparte por eso. Están acostumbrados a que constantemente mi uniforme sea renovado. Lo que me recuerda que tengo una camiseta nueva por si quieres - señaló la parte inferior de la chica que permanecía húmeda y que deteniéndose el tiempo suficiente para ver, se podía notar el vientre plano - cambiarte… - finalizó sintiendo sus mejillas arder y la voz interna insistir en que se alejara.
- No quiero imponer -
- Soy yo la que insiste -
Se quedaron mirando por un momento desafiandose, esperando a ver cual se rendiría primero.
- Está bien - finalmente, la chica aceptó con resignación. Acercándose para tomar la chaqueta puso los ojos en blanco.
Kara dejó que una sonrisa se extendiera por su rostro al ver que había ganado. Lo que si no esperaba era el choque eléctrico que sintió al encontrarse accidentalmente sus dedos.
- ¿Siempre eres tan amable, o estas es tu forma de parecer culpable? - el aliento de la chica le llegó como una suave caricia sobre su rostro, haciendo que Kara no pudiera más que abrir y cerrar la boca como un pez fuera del agua.
- Ummm yo… yo...-
- Soy Lena - dijo la chica retrocediendo al parecer indiferente a su conflicto interno. Dejando caer de sus hombros las correas de su mochila se quitó el blazer.
- Yo soy Kara - logró consciente del penoso papel que estaba haciendo.
Si alguien le preguntara, le diría que fue todo culpa de los chupitos que Lucy le había dado la noche anterior. Ese pensamiento le recordó que le dolía la cabeza.
- ¿Bueno Kara, vas a llevarme a clases? -
- Oh! si por supuesto - respondió sin poder moverse de su lugar. La visión de Lena con su chaqueta hizo algo en su interior.
Si bien no mintió al decir que su uniforme era renovado constantemente, eso solo hacía referencia a sus camisetas. Su chaqueta era otra cosa.
Sentía que era algo demasiado íntimo como para darlo a la ligera. Winn preguntaba siempre cuál era la diferencia. Y ella no sabía qué responder. Era algo que simplemente sentía. Como el hecho de hacer el amor con alguien. Ella podría o no haber besado a media mitad de población femenina del instituto. Pero llevarlo al siguiente nivel…
Lena se aclaró su garganta para llamar su atención y Kara mentalmente se dio un golpe en la cabeza.
"Deja de ser tonta" se reprendió
- Deja que te ayude con eso - le ofreció sin esperar que Lena se negara, simplemente tomó la mochila en una de sus manos, luego tomó su bolso y señaló con su cabeza el camino.
Caminaron en un tranquilo silencio, nadie pensaría que minutos antes Lena hubiera querido arrancarle la cabeza.
- ¿Tienes tu horario? - preguntó al girar en un de los pasillos. El sonido de los zapatos de Lena se mezclaba con el de las zapatillas de Kara
- Si, cuando me matricularon pasaron mi horario también. Tengo que Calculo - Kara asintió. No estaban lejos.
- De verdad lamento lo que pasó - no pudo evitar disculparse una vez más.
- Comienzo a creer en eso - hubo un ligero tono divertido que hizo a Kara apartar la mirada del suelo y voltear a ver a Lena.
Su corazón se saltó un latido al encontrarse con una mirada suave.
- Que, que bueno. Este es tu salon - respondió entre titubeos deteniéndose frente a una puerta - Voy a explicarle a la profesora Julie, es alguien agradable creo que no habrá problemas - detuvo su divagación al escuchar una melodía en forma de risa que salió de la boca de Lena.
- ¿Que? - preguntó
- Para ser alguien con apariencia de Bulldog, tienes las cualidades de un Golden Retriever -
- ¿Qué? - preguntó una vez más pero se encontró interrumpida por la proximidad de Lena.
- Gracias - susurró la pelinegra tomando su mochila y con un movimiento fugaz besó la mejilla de Kara.
De pie, estupefacta frente a la entrada viendo desaparecer a la chica en el interior del salón volvió a escuchar la voz en su cabeza.
"Corre" mientras acariciaba con la punta de sus dedos el fantasma del beso.
… … …
La mañana pasó rápido trayendo consigo una relativa normalidad. Las aspirinas cortesía de su madre lograron aliviar su dolor y devolver el control a sus pensamientos, más o menos. Algunos de sus compañeros de equipo con los que compartía clases gastaron bromas respecto a "la nueva" lo cierto era que cada vez que Lena era mencionada algo se disparaba en su interior.
No fue hasta que se unió con Winn en la cafetería en la fila para comprar el almuerzo que se convenció de que cualquier emoción respecto a la hermosa chica debía ser expulsada de su sistema.
- Se trata de Lena Luthor - le dijo como si de un secreto se tratara.
- Ajá - fue la respuesta desinteresada de Kara.
- ¿No lo entiendes? - insistió su amigo mientras avanzaban, Kara tomó una de las cajas de leche y la colocó en su bandeja esperando a que continuara.
- Es una Luthor. Como Luthor, Luthor -
- Si, Winn, eso ya quedó claro -
- No. No entiendes Kara. Ella es la hija menor de Lionel Luthor CEO de LuthorCorp. Sus propiedades deben ser del tamaño de medio Midvale -
- ¿Y qué hace aquí? si son de dinero no debería estar en algún -
- ¿Internado? - completó por ella la pregunta, sus ojos brillaron jactándose de poseer información - Lo estuvo, un prestigioso internado en Irlanda -
- Wow… - fue lo único que Kara pudo decir.
- Si. Wow. Pero ¿qué hace aquí? es un misterio - después de un momento de silencio en que el que Kara creyó que el tema Lena Luthor estaba terminado su amigo dijo - Espero que no vayas tras ella -
- ¿Disculpa? -
- Ya sabes, ella es una cara bonita, y sabemos lo que hace una cara bonita en ti. Pero me preocupa de que en el caso de que tuvieras éxito con esta chica, no sea tu camiseta lo que vaya a terminar arruinada. He escuchado rumores sobre lo protectores que son los padres y conservadores. Al parecer el gran Lionel tiene una debilidad y esa es su pequeña -
Kara quería replicar y decirle que dejara de leer novelas negras. Que ella y Lena jamás tendrían nada. Pero el recuerdo de los labios sobre su piel le aconsejaron guardar silencio.
- Kara. ¿Esa no es tu chaqueta? -
Sintió un nuevo tirón en su sistema al creer que mirando en la dirección que Winn señalaba se encontraría con Lena vistiendo la prenda. Para su sorpresa se trataba de Leslie quien no se veía muy amigable.
Kara tragó en seco al ver que caminaba directo a ella.
- Me pediste el verano y te lo di - escupió las palabras arrojando la chaqueta con fuerza tuvo que hacer malabares para no tirar las cosas que sujetaba - Y no llevas ni un día en la escuela y tengo que ver esto en el cuerpo de alguien más - puntualizó. Acto seguido y sin esperarlo, Kara sintió el impacto de la palma de la mano de Leslie en su mejilla justo donde Lena la había besado.
Le ardía la cara, no solo por el golpe sino también de vergüenza. La cual no hizo más que empeorar al ver un par de ojos verdes observándola fijamente.
