Anteriormente

Guardo el libro en el cinturón y salgo del establecimiento. Solo para detenerme de golpe.

Una ligera, pero muy clara intención asesina se esparce de la tienda de enfrente. Una mujer con uniforme blanco, sentada bajo una sombrilla, es la responsable y además de ella emana el aroma a sangre a pesar de no tener ninguna mancha visible. El aroma está impregnado en ella. ¿Alguien relacionada con la guerra o la tortura? Parece que trata de ocultarlo pero apenas y lo logra, al menos para mis sentidos mejorados.

Ah, me esta mirando…, y es muy linda. ¿Porque las lindas son las locas y peligrosas? No es que me queje, pero quiero saber.


POV de Akame

Lubbock y yo llegamos a Kawaita hace unas horas, y hasta ahora no a habido ninguna señal de un intento de atentado, o algo sospechoso que nos lleve a los que fingen ser parte de nuestro grupo. El oficial del imperio que se nos encomendó proteger, se ha dedicado sin problemas a repartir parte de las reservas de arroz del ejército a los necesitados de este pueblo, y sus propios hombres se ven más que dispuestos en cooperar; sin duda el tipo de persona que necesitamos para cuando esta revolución termine. Aunque ver todo ese arroz, me ha estado dando hambre.

Afortunadamente Lubbock me entregó un bocadillo, no es mucho, pero servirá por ahora. Según él no ha percibido señal de intrusos en la zona y es muy probable que el oficial no sea el objetivo, lo que significa que Tatsumi y Bulat deben encontrarse con los asesinos. Pero eso no importa, ser negligentes esta prohibido en las misiones.

Aún así, espero que ellos estén bien. Solo quiero que sobrevivan.

–Hey Akame

–Mmm?

–No he podido evitar notar que llevas esa cadena desde hace unos días, y de todos modos, qué es esa figura con la que juegas?

Oh, no me di cuenta de lo que hacía.

–Es solo una caja…, me la regaló un amigo que hice antes de dejar el imperio. Dijo que trata sobre una historia en la que la lección es aferrarse a la esperanza sin importar lo horrible que sea el mundo.

–Esperanza ¿eh? Es gracioso que lo digas, si considéras lo que le dijiste antes a Tatsumi.

–Una cosa es tener esperanza en que las cosas mejoraran, y otra en falsos sueños que no se cumplirán.

–Seeeh, supongo que tienes un punto. Y porque de repente la usas?

–. . . No lo sé.

Realmente no sabía, desde que regrese y me uní a Night Raid me asegure de guardarlo, no queriendo perderlo en alguna misión. Pero hace unas noches empecé a tener una extraña sensación, comencé a recordar algunas cosas del tiempo que pasamos juntos y lo que me enseñó sobre una vida normal, pero todo esto era siempre acompañado de una extraña presión que me preocupaba. Creo que sentí algo así los primeros meses que me separé de él, ¿quizás tengo algo de nostalgia? Se que donde vive no se enfrenta a problemas como los de aquí, pero espero que realmente esté bien también.


Cubierta del trasatlántico, Ryuusen

Alguna vez han escuchado esa extraña superstición de que cuando uno estornuda sin razón es porque alguien está hablando de esa persona en algún lugar? Pues eso no pasa conmigo. Yo siento un maldito escalofrío en la columna que me paraliza, y si bien no puedo alegar que eso se deba a que hablen de mí, prefiero pensar eso a que solo siento que se me hiela la espalda de la nada, incluso cuando no tengo frío.

No. No tiene que ver para nada el hecho de que acabara de salir de un río para colarme en un barco en un maldito día nublado. O que haya podido librarme por los pelos de una viva encarnación de Femme Fatale, solo porque un guardia se cruzó entre los dos para informarle alguna orden del primer ministro –aunque creo haber escuchado algún grito cuando me alejaba del lugar. Tampoco el tipo de escenario que me encontré en la proa de la nave, al llegar y subir al techo de la superestructura del barco: dos cuerpos tirados en el suelo y su sangre –con uno de los dos casi partido a la mitad desde su cabeza–; un joven castaño sosteniendo a un tipo con armadura verde que tosía sangre; y un niño rubio que se acercaba tocando una flauta-

Espera, que carajo?

Que hace un niño en este tipo de lugar y… ¿Acaba de crecer el doble de su tamaño y con una musculatura como la de Dwayne Johnson? Bueno, casi como la de él.

Sin duda tenía algo que ver con esas armas especiales que mencionó Akame. Arma imperial, creo que así las llamó.

*THUD*

Mmm? El diario apareció frente a mí en el suelo, junto a una jeringa y un silbato... Otra vez el separador.

"Misión Especial: ¡Encuentra a los falsos asesinos de Night Raid!

Felicidades! Llegaste al lugar correcto.

No, ¿enserio?

Que sarcastico…

Se acaba de reescribir esto?

...resumiendo lo que estás pasando: las dos personas muertas y el niño mugroso que tuviste el descaro de comparar con mi lindo Dwayne –¡ni en sueños se le parece, ignorante salvaje!–…

Pinche loca.

Tu lo serás… Esas personas son los agentes personales de uno de los generales del imperio que han estado llevando a cabo los asesinatos, para atraer a Night Raid –el joven castaño y el pelinegro, Tatsumi y Bulat respectivamente–. Ahora, la persona que antes mencione sería tu candidato es Bulat, quien en estos momentos se encuentra al borde de la muerte por un veneno que usaron contra él.

No pude evitar alzar la ceja ante eso. Supongo que para eso eran los frascos de nueve hierbas que me dió antes.

Supongo que te habrás dado cuenta ahora para qué eran los frascos, o al menos uno de ellos, pero eso solo es una parte. Te seré honesta, sólo hay una forma en la que podrás lograr esto sin que te perjudique al encontrarte con Akame; para eso es el silbato y la droga de adrenalina especial que te acabo de entregar…

La que?

No preguntes cómo la conseguí. Solo te diré que tiene la potencia para reanimar a una persona a punto de morir lo suficiente para que le apliques las hierbas y lo muerdas. No puedo interferir más que esto, así que tienes que ingeniártelas para lograrlo, y créeme cuando te digo que te deseo la mejor de las suertes para cumplir tu misión porque no podré ayudarte más.

Posdata. En caso de que tengas éxito entrégale el libro a Bulat, dejaré una nota para que te crea y ayude.

Posdata dos. Espera la señal".

La señal?

–INCURSIOOOOOOOO!

Volviendo a mirar el campo de batalla. Un extraño brillo carmesí acaba de surgir alrededor del chico Tatsumi, junto a lo que diría es un traje de superhéroe blanco gigante, pero con la cara de un reptil de ojos rojos brillantes que…, me están mirando. ¿Esa cosa está viva?

Tan rápido como apareció, el gigante empezó a cubrir al joven para recubrirlo en una clase de traje de batalla con capa.

. . .Ok, supongo que esa es la señal.

Volviendo a mi forma de hombre lobo, recojo la jeringa y el silbato, y los guardo en mi bolsillo, mientras el diario regresa al cinturón. Bajo del techo por uno de los costados del barco –sin hacer ruido–y espero a que Tatsumi corra enfrentarse a ese chico super musculoso.

En cuanto lo hace, me dirijo lo más rápido como puedo hacia atrás del debilitado Bulat –el tipo apenas se mantiene consciente para ver a su amigo–, y le palmeo el hombro.

–Eh?

*THOK*

–Ughh!

Un gancho sorpresa al mentón, nunca falla para noquear a alguien.

Logró agarrarlo antes de que caiga al suelo y lo cargó sobre mi hombro para regresar al pasillo del costado del que baje –guau, este tipo es puro músculo, creo que pasaría lo mismo sin su armadura.

*K-KKRUNCH!*

Antes de cruzar la esquina se oye un fuerte estruendo que hace temblar un poco el suelo, y me detiene por la sorpresa. Incluso estando a medio camino de la proa, Tatsumi había logrado golpear al niño con la fuerza suficiente para mandarlo a volar hacia el muro de la superestructura; agrietándola lo suficiente para que el ahora cadáver –si el aumento en el aroma de sangre me dice algo– se hundiera y casi no se notará desde mi posición.

Rayos, casi no logro reprimir un silbido de asombro ante semejante ejemplo de fuerza. Pero diablos, eso sí que debió ser un gran golpe.

–¡HERMANO!

–¡Carajo! –la voz del chico me hace recordar que no tenía tiempo para esto, y enseguida vuelvo a correr por el pasillo de la superestructura.

No pude ver si Tatsumi me había notado con Bulat, ¡pero no había tiempo!

¡Maldito silbato! ¡Porque no sale de mi bolsillo?


2020/01/04
Y hasta aquí. Bueno, por si alguien no lo recordaba originalmente había señalado que este fanfic se desarrollaría junto con las opiniones de ustedes los lectores. Pero por desgracia eso ya no se puede, mis ideas sobre cómo se desarrollará esta historia se han expandido tanto en una sola dirección –casi de principio a fin–, que ya no puedo pensar mucho sobre cómo cambiarla; simplemente me he enganchado sobre dicho rumbo.

En todo caso, aún existen algunos espacios en blanco que solo el tiempo, y el desarrollo de esta historia, dirá si propondré alguna encuesta sobre cómo seguir la historia.

Pero mientras tanto pueden considerar esta como la última, por el momento: Ramón logra utilizar el silbato antes de que Tatsumi lo siga, Si o No.

Pueden dejar su respuesta en un review o por un mensaje privado, si lo prefieren. Ya no me fío de hacer sólo la encuesta, aunque igualmente ya se encuetra en mi perfil. Reactualizaré el capítulo en 15 días desde que se publicó confirmando que rumbo se tomará.