Hola lamento la demora. Pero voy actualizando todas mis historias. Espero que sigan del otro lado. Gracias por leeeerrrrrrrrrr.

Puedo afrontar las noches malas, cuando estoy con mi chica, si.

Ed sheeran

Capitulo 3

- Estás mirando de nuevo - señaló Winn hurgando en su comida.

Kara fingió estar mirando en otra dirección y regresar a su hamburguesa.

- No sé de qué estás hablando - respondió de forma apresurada.

- Lo has estado haciendo desde que comenzó el almuerzo - dijo entredientes el chico con el ceño fruncido y desagrado ante el sabor de una papa frita.

- Y en los pasillos cada vez que aparece - agregó Lucy bebiendo su refresco directamente de la botella y no sirviéndose en un vaso tal y cual como a su padre le gustaría que hiciera..

Ambos se volvieron sorprendidos hacía la morena.

- ¿Que? estamos en una mesa, en una cafetería, de una escuela. No son lo suficientemente silenciosos ustedes dos. Y tú - señaló a Kara - sobretodo -

Kara luchó por no encogerse en su asiento.

- Vuelvo a repetir. No tengo idea de que hablan - respondió lo más serenamente posible.

Era una mentira flagrante, pero no se los haría saber.

- Puedo mencionar la prueba de porristas donde recibiste un pelotazo de uno de los chicos de soccer - agregó Nia escribiendo aparentemente concentrada en su cuaderno. Levantó su mirada ligeramente para mirar a todos - Doy fe que la chica Luthor también fue culpable. O bueno técnicamente es tu culpa por no mirar por donde caminas -

Kara los miraba perpleja mientras pensaba en una manera de contrarrestar las acusaciones de sus amigos.

Logró hacer un miserable ruido con su boca desestimando las palabras.

Sin embargo, y por mucho que le disgustara admitirlo, la pelinegra había capturado su atención.

Tal vez se debiera a que se trataba de una cara bonita, la joven Luthor poseía una belleza que Kara no había visto ni siquiera en las revistas o películas. Nadie podía culparla por admirar la belleza de alguien. Era una débil excusa, pero una al fin.

O tal vez fuese que desde el altercado con Leslie la chica había decidido ignorarla y evitarla como a la peste.

Al principio y tal como le había asegurado a Winn, Kara decidió devolver gentilezas, al final de cuentas era solo una chica.

Pero había pasado una semana, una semana en la que el perfume de Lena había estado impregnado en su chaqueta haciéndola sentirse de una manera extraña. Fresca pero cálida. Como cada vez que llegaba a su casa y se rodeaba de la seguridad que siempre le proveía. Era confuso pero a la vez se encontró acostumbrada y no fue hasta que su madre decidió lavarsela y reemplazar el aroma cítrico y caro, por el suavizante lavanda. Que lo notó.

Entonces una mañana en el estacionamiento se encontró mirando a su alrededor, inconscientemente buscando a la chica. Un acto reflejo. Al no encontrarla, sus pies por voluntad propia vagaron por los pasillos de la escuela, miró en cada salón, y en cada rincón hasta que tuvo que ir al gimnasio donde comenzaría a ejercitar con el equipo solo para descubrir que debía presentarse en las canchas.

Todo se redujo al momento en que al llegar, visualizó a un grupo de chicas, entre ella Imra Ardeen paradas en filas una al lado de la otra. La morena líder de porristas caminaba de un lado a otro frente a las demás mientras su asistente Gayle Marsh escribía en una carpeta siguiendo su ritmo.

Kara reconoció a varias, algunas arriesgándose a por segunda o tercera vez ser rechazadas para ingresar al selecto grupo de animadoras. No es que Imra fuera despiadada. Por el contrario era agradable, tal vez su único error era ser la novia del idiota de Mike, y que fuera tan exigente se debía a que la señora Grant no aceptaba más que excelencia.

La vista de Kara continuó recorriendo las figuras hasta que la vio...

Lena, vestida con la remera de la escuela y el short azul a juego.

Kara no pudo más que tragar el nudo que de pronto sintió en su garganta.

A lo lejos escuchaba el silbato de algún entrenador seguido de las instrucciones para organizar jugadas.

Alguien pasó a su lado corriendo y la saludó dándole un golpe amistoso en su hombro.

Pero Kara simplemente no podía apartar los ojos de la chica de cabellos negro recogido en un alto moño. La arruga en su ceño concentrada en los que Imra decía, el jugueteo de sus dedos liberando el nerviosismo que seguramente sentía.

Para cualquiera podría haber pasado desapercibido su presencia y quizás se hubiera recuperado de su impresión ante tal imagen en el momento siguiente de no ser porque el momento siguiente fue un balón de fútbol soccer impactando en su cabeza.

— DAN VERS! — gritó la entrenadora del equipo femenino.

Con la cara roja y tocando el lugar del impacto se volvió para mirar a la mujer.

— A tu equipo — le dijo con seriedad indicando con su dedo por dónde debía irse

Cargando con su vergüenza y evitando a toda costa volver a mirar en dirección a las porristas trotó hasta donde el entrenador J les hablaba a sus compañeros.

- Lo que hace un pequeño short ¿no Danvers? - Ben Lockwood una de los defensas le palmeó el hombro de forma amistosa.

Compartían cierta camaradería que duraba el tiempo que estaban dentro de las canchas y el chico la cubría de que los oponentes cayeran en ella hasta que Kara marcará un touchdown, o mientras llevarán el uniforme del equipo puesto. Fuera de eso Ben se juntaba con un chico llamado Otis Graves. Y a Kara no le agradaba.

Kara se volvió para mirarlo, pero la mirada de Ben estaba fija en la dirección donde se hallaban las chicas.

Kara tuvo que resistir un gruñido.

- Esa chica Luthor - dijo el muchacho deteniéndose por un momento al parecer buscando las palabras precisas - si que es hermosa - terminó diciendo y haciendo un cosa rara con su boca, algo que iba desde una sonrisa cruzada a chuparse los dientes.

A Kara no le gustó.

- Lo bueno de ser el nuevo y ser rico es que no te acosan - comentó Winn dando otro bocado a una papa y sacando a Kara de sus recuerdos.

- Y no te olvides de que es bonita - dijo Lucy, dando sus ojos un rápido vistazo a la mesa donde la joven Luthor se sentaba a la hora del almuerzo - mira ese rostro - observó con asombro luego se volvió a Kara y sonrió como el gato que se comió al canario.

- Podemos entender Kara - dijo condescendiente.

- ¿Entender que?. A mi no me pasa nada con ella. Todo lo que dicen son ideas suyas - refutó molesta.

- ¡Oh! tranquila mariscal - Lucy rió enseñando las palmas de las manos.

- ¿Podemos hablar de otra cosa? - pidió casi suplicante, pero inconscientemente girando su cuello y conectando su mirada con la mesa de la pelinegra.

La chica se reía de algo que Jack, otro chico perteneciente a la Élite de Midvale acababa de decir.

Quizás producto de la propia risa, o tal vez la gravedad, Lena inclinó ligeramente su cabeza, de modo que sus ojos verdes, luego de nueve días, hicieron contacto visual con los azules de Kara.

Hubo un instante, de esos que llaman eternos, de esos que muchas veces Kara escuchó a su hermana hablar, en los cuales dicen que todo alrededor desaparece, en el que las miradas dicen mucho más que las palabras, en el que el único sonido que escuchas es el de los latidos desbocados del corazón. En el que te paralizas y no puedes más que seguir mirando, rogando porque el momento no acabe, que la otra persona no desvie la mirada, no baje sus ojos, sino que permanezcan allí, unidos.

Obviamente ese deseo es casi imposible que se cumpla con cuatro personas compartiendo la mesa siguiendo cada uno de tus movimientos y otras cuantas caminando de un lado a otro sin parar.

- Claro Kara. Hablemos de otra cosa - ironizó Winn cortando el momento dándole sobresalto.

- ¿De qué hablan? - dijo James recién llegado ocupando el lugar al otro lado de Lucy.

La morena miró a Kara con intención y antes de que Winn abriera la boca para responder y exponerla dijo.

- De Samantha Arias, al parecer este es el año de los intercambios -

El moreno bebió un poco de refresco asintiendo con su cabeza.

- La chica de Metrópolis - dijo pensativo - He escuchado un rumor del porqué está aquí. Pero creo que son solo chismes -

- Compartir es bueno - sugirió Nia intentando ser persuasiva incluso hizo un juego con sus cejas

James simplemente sonrió.

- Técnicamente soy tu jefe y la política del periódico es confirmar los rumores y luego exponerlos -

- Soy reportera, no puedes culparme por al menos haberlo intentado - dijo desilusionada. Su atención volvió al cuaderno en el que escribía.

- Somos estudiantes, necesitamos los chismes - fue el turno de Lucy de hacer su intento.

- Lucy Lane ¿que diría el director si te escuchara? - dijo con una media sonrisa y una ceja arqueada.

Kara reía ante el ida y vuelta tratando de entretenerse con el flirteo más antiguo de la escuela y evitar por todos los medios girarse una vez más hacía cierta mesa.

- James Olsen no puedes venir aquí a decir que hay un rumor sobre lo que sea y esperar que actuemos como si no dijeras nada - se quejó la morena exhibiendo uno de sus labios.

El moreno lo atrapó entre sus dedos y lo movió de un lado a otro.

- ¿Por Qué no mejor vas y le das la bienvenida? de esa manera sabrás si lo que dicen es cierto o no -

Lucy apartó la enorme mano de su boca y golpeó a James en el hombro.

- ¿como voy a saber que es cierto, si no se lo que se rumorea? -

El moreno se encogió de hombros justo cuando la campana sonaba.

En olas los demás estudiantes comenzaron a abandonar la cafetería mientras Kara absorbía lo último de su hamburguesa y las papas que Winn optó por abandonar.

- ¿Que clase te toca? - preguntó su amigo mientras Kara observó a Lucy y James alejarse continuando con la discusión. Nia le sonrió ligeramente y se mezcló entre el resto de estudiantes.

- Li -terra turra - respondió masticando el resto de comida.

- Eso es asqueroso - dijo con una mueca.

- Pensé que te gustaba leer, el drama y esas cosas -

- Me refería a que hablaras con la boca llena Kara. Como sea, ¿vas a poder llevarme a casa? -

- Claro Winn -

- Genial. Nos vemos -

- Adios -

hallándose sola, Kara no pudo evitar girarse para buscar a Lena con la esperanza de quizás un encuentro más de miradas, pero para su decepción solo alcanzó a ver su espalda y a Jack colocando ligeramente una mano en ella.

Maldijo internamente.

… … …

Los pasillos estaban casi vacíos mientras caminaba enfurruñada. No es como si tuviera algo en contra del chico Spheer, era amable contrario a los de su clase que se creían estar por encima de los demás, divertido de la forma en que solo un fanático de los videojuegos puede ser, incluso hubo una vez que trabajaron en un trabajo de ciencias juntos. No él definitivamente no era el problema. El problema era su mano, y a quien había decidido tocar.

Pero otra vez, Kara se repetía que no existía motivo alguno del porqué importarle lo más mínimo. Al final de cuentas la chica Luthor la ignoraba y evitaba.

Tal vez Lena era una de esas chicas Superhetero" que no sienten ni siquiera curiosidad. Tal vez alguien ya le había advertido sobre Kara.

Había visto y leído la cantidad suficiente de dramas homosexuales como para no saber cómo se veía todo.

Lena la chica nueva, hetero, novia de un idiota, Kara la lesbiana enamorada. ¿Enamorada?.

- No - dijo a la nada autocorrigiendo. Ella no estaba enamorada. ¿Como estarlo? NO, a ella posiblemente le gustaba Lena como le podría gustar cuaLQUIER OTRA CHICA.

Incluso podría gustarle la chica nueva. Samantha. Aunque todavía no la había visto tal vez la chica fuera lo suficientemente linda como para sacar a la chica Luthor de sus pensamientos. Y si no, continuaban habiendo cientos de chicas en el instituto. Y sino, estaba el fútbol. Nada debía distraerla de su objetivo.

Punto.

"no más Lena" se dijo con firmeza

Punto.

Casi se había autoconvencido cuando un fuerte golpe en uno de los casilleros la detuvo de manera abrupta.

Corrió de prisa hacía el lugar de donde provenía el sonido y se apresuró´aún más al ver el cuerpo inerte de una chica en el suelo.

- Ey! - llamó de rodillas al lado de la joven. Puso una mano en la mejilla y luego en la frente para controlar la temperatura.

Estaba fría.

Miró a ambos lado pero ya no había nadie todos es sus respectivos salones. Sin dudar un segundo más, alzó a la chica inconsciente en sus brazos y se dirigió a la enfermería.

La señora Sue se sorprendió ante la dramática entrada de Kara pero no perdió el tiempo en levantarse de su silla e ir a brindar ayuda.

- ¿Qué sucedió? - preguntó buscando signos vitales luego llevó el estetoscopio a la zona del corazón.

- No lo sé señora Sue. La encontré inconsciente en uno de los pasillos - respondió Kara mirando con ansiedad el rostro de la joven.

Era linda. El cabello castaño con un par de iluminaciones.

- Ummm parece que solo es un desmayo - dijo la mujer yendo hacía uno de los gabinetes y trayendo un frasco con ella. Lo destapó y acercó a la nariz de la joven.

Las cejas fueron lo primero en moverse arrugandose, luego sus párpados temblaron para luego comenzar a toser.

- Tranquila - dijo la señora Sue con voz apacible. Procedió a ayudarla a sentarse tomando uno de sus hombros.

- ¿Qué me pasó? - preguntó aclarando su garganta.

- Bueno eso es lo que nos preguntamos -

Lentamente la joven levantó sus ojos, fue primero al rostro de la enfermera y luego a Kara que se movía incomoda. No le gustaba la enfermería, a pesar de que la señora Sue fuera lo suficientemente amable.

Kara pudo ver en los ojos claros una leve capa de temor. Kara conocía muy bien esa sensación. Le pareció desconcertante. ¿A qué podía temer?

- ¿Has tomado tu almuerzo jovencita?- inquirió la enfermera

- ¿Alguien te hizo algo? - preguntó Kara al mismo tiempo sin poder evitarlo. Era consciente que las caras nuevas resultaban presas de la bravuconería de más de un estudiante.

Era algo que realmente Kara odiaba.

- No - dijo un poco más recuperada.

- ¿No qué? -

- A ambas - la timidez y la recuperación pintaron las mejillas de rosa.

- ¿Cual es tu nombre? - La señora Sue continuó el interrogatorio mientras buscaba una pluma y un talonario.

- Samantha Arias -

- Ah eres tu - dijo Kara atrayendo la atención de la chica.

- Kara ya puedes ir a tu clase, ya me encargo yo. Ten aquí tienes un justificativo - dijo la señora Sue arrancando la hoja y extendiendola a la rubia.

Kara la tomó.

- Claro. Gracias señora Sue - se volvió para mirar a la chica una vez más. - Espero que estés bien - dijo sonriéndole amable.

Samantha se la devolvió, aunque débil.

- Gracias - su voz también débil, pero a Kara le agradó. Parecía una chica dulce.

- No tienes porque -

- Ya vete Kara - instó la señora Sue.

- Si, si. Bueno. Soy Kara. Kara Danvers, si necesitas algo buscame - hablaba mientras caminaba hacía atrás.

- De acuerdo - dijo Samantha

- Bien. Adiós - con eso atravesó la puerta y salió hacia el pasillo. Miró la hora en su reloj se dio un golpe en la frente al notar la hora.

Corrío los más rápido que pudo hasta que al girar en una esquina, se topó con el cuerpo de alguien.

- PERO QUE DEMO… ¿Danvers? ¿Otra vez? - Lena yacía en el suelo sujetando su pie con una mueca de dolor y una vez más una mirada furibunda dirigida a Kara.

Diablos….