La verdad es que no estoy muy convencida de seguir escribiendo, sé que esto no le importa pero la verdad es que soy una persona con baja autoestima y de Leo, esos que les gusta llamar la atención, así que cualquier tipo de critica será más que aceptada.

Y con eso ya explicado, vamos al capítulo.

Hasta el infinito 2

Stan se sobresaltó bastante cuando se despertara, estaba en una habitación que no se parecía casi en nada a la suya, pero de una forma rara le hacía recordar a una de las habitaciones de la casa.

Fue con una mirada más profunda del lugar que se dio cuenta de que estaba en el estudio de su hermano, acostado en el sillón, cosa rara porque estaba más que seguro de que la había cerrado o tenía planeado cerrarla. Con tanto trabajo había veces en las que no estaba seguro de si había hecho algo o lo estaba simplemente planeando.

Otro cambio en el lugar era la increíble falta de polvo, Stan estaba más que seguro de que con su obsesión por traer a su hermano, la única parte que estaba limpia de la casa era la que le mostraba a los idiotas, digo clientes y eso era solo para mantenerlos impresionados y que de esa forma vaciaran con más ganas sus billeteras.

Estaba pensando en eso cuando la puerta se abrió lentamente y la persona que había estado poblando sus sueños y más que una pesadilla estaba ahí parado con una bandeja sonriéndole, como si nada hubiera pasado y los dos estuvieran en Glass Shard Beach y Stan se hubiera ido de juerga la noche anterior, cosa que habría pasado alguna vez, en especial cuando estuviera saliendo con Carla. Claro que eso en ese momento no importaba, lo que importaba era tratar de entender qué demonios estaba pasando. Cómo era que su hermano estaba ahí y por qué no estaba enojado.

— ¿Estas bien, no hay nada que te duela? — mientras hablaba lo miraba como tratando de encontrar algo que estuviera fuera de lugar pero al mismo tiempo no dejaba ese aire sereno con el que había entrado a la habitación.

Stan estaba demasiado shockeado para poder responderle y eso alertó un poco a su supuesto hermano.

— Si no puedes hablar pestañea una vez para si y dos para no — espero unos segundos para ver si sus palabras eran entendidas y volvió a habar — ¿Me puedes comprender?

Stan habiéndose recuperado un poco de la sorpresa pero no queriendo hacer el jueguito de los parpadeos simplemente le hablo.

— ¿Cómo es que volviste, por qué estás tan tranquilo? — no era que quisiera que estuviera enojado con él pero teniendo en cuenta cómo había actuado hacía no tanto, esa forma de comportarse no le parecía creíble.

— Nos acabamos de reunir y en este momento lo único que importa es que estés bien, de todo lo otro podremos hablar más adelante — respondió sin dejar de sonreír, cosa que incomodaba demasiado a Stan, esa no podía ser la misma persona que solo quería que agarrara un libro y se fuera a la mierda, había algo que no estaba bien y estaba más que decidido a saber que era.

Después fue como si recordara algo de golpe, negó con la cabeza antes de hablar.

— Seguramente debes de estar famélico, déjame que te prepare algo rico — Stan había estado a punto de decirle que no lo hiciera pero Ford ya se había ido.

En el tiempo que estuvo solo revisó el lugar con la vista. Había algo mal con ese lugar pero no podía decir que era, sabía que era algo importante pero no lo podía notar.

Se había animado a salir de la cama cuando Ford volvió con una bandeja en las manos y lo convenció de que se sentara en la cama. La bandeja estaba llena de la comida que le gustaba a Stan. Una hermosa panceta con huevos fritos, un jugo de naranja que se notaba que era fresco pero no tenía nada de pulpa, unas tostadas y hasta algunos hot cakes que estaban con su miel de maple, era realmente un gran desayuno.

Stan se quedó mitrándolo, demasiado sorprendido como para poder comer, era demasiado, lo que se esperaba de un hotel de lujo.

— ¿Hay algo que no te guste? — preguntó Ford mirándolo expectante y no se atrevió a decirle nada que lo pudiera herir, era demasiado bueno lo que estaba pasándole y no tenía la más mínima intención de perderlo.

— Todo está perfecto, gracias — antes de empezar a comer y sorprenderse por lo bien que sabía todo. El Ford que él recordaba no era bueno en la cocina, siempre decía que eso no era ciencia de verdad, que podría vivir sin saber cocinar.

Le molesto bastante que se le quedara mirando mientras comiera pero la comida estaba demasiado buena como para ponerse a discutir con Ford sobre cómo lo miraba fijo, era molesto pero no algo que no pudiera ignorar. Bueno eso fue hasta que terminara de comer y Ford le sacara la bandeja con una sonrisa, esa que había tenido por la mayoría del tiempo.

— ¿Te gusto?

— Está todo muy bueno, hacía años que no comía algo así, no desde ma — eso hizo que Ford sonriera más, cosa que Stan no habría creído que fuera posible.

Irradiando felicidad se fue dejando a un más que confundido Stan en la cama pero eso no iba a quedarse de esa forma, Stan iba a hacer todo lo posible para descubrir que era lo que estaba mal.

Una vez que Ford se fuera, Stan fue al baño con ganas de poder despejar algunas de sus dudas y mientras que iba al baño vio que el pasillo por el que estaba caminando era demasiado diferente a lo que él recordaba, era como si fuera otra casa, muy pocas cosas estaban como él las recordaba.

Cuando salió del baño estaba su hermano esperándolo con esa sonrisa que tanto incomodaba a Stan.

— ¿Quieres que te ayude a bañarte? — eso lo sorprendió y asustó tanto que se tuvo que alejar un paso de su hermano quién por suerte divina no parecía darse cuenta de lo que había hecho.

— No hace falta, estoy bien, solo tengo que ir a buscar mi ropa — iba a ir pero fue parado por Ford.

— Déjame que yo me encargue — no le dio tiempo a responder porque ya se había ido. No queriendo pensar mucho más en el tema se metió en el baño. El baño fue la pista que necesitaba para saber que no estaba en su casa, tenía que ser una réplica idéntica pero no era la suya. No tenía sentido lo que estaba pensando pero sumando todas las pistas no había forma de que fuera de otra forma.

Pero por el momento lo único que podía hacer era bañarse y esperar a que Ford le llevara ropa, ya iba a revisar la casa cuando pudiera, cuando Ford lo dejara.

Espero les haya gustado el capítulo y perdonen que tarde tanto es que hace mucho que no escribo y me falta practica.