Todo estaba a oscuras en una habitación en particular había una pequeña linterna encendida, un chico de estatura pequeña, ojos amatistas, tes blanca y cabello tricolor estaba en el armario resando a Ra no ser encontrado por el, esa cosa que lo atormenta día tras día y noche tras noche.
???-Y-u-g-i- deletreo su nombre con una sonrisa burlona mientras entraba a la habitación
Yugi-No por favor- susurro abrazándose a si mismo escuchando sus pasos cerca de el
???-No te escondas pequeño sé dónde estas- dijo abriendo las puertas del armario de par en par -aqui estás- se agachó hasta acariciar el cabello tricolor del menor
Yugi-No me hagas daño- volvió a susurra con miedo su cuerpo comenzaba a temblar como gelatina
???-Pequeño Yugi, yo nunca te aria daño- le susurro acercándose más al tricolor -abre tus ojos, mírame- ordeno con ese toque de seriedad en su voz
El pequeño abrió los ojos era como mirarse en un espejo pero obviamente no eran iguales sus ojos color rojo como la sangre, tes morena y cabello tricolor pero sus puntas con el mismo tono de color rojo. Además de una sonrisa burlona en sus labios, ese brillo particular en sus ojos rojos que arian que cualquiera callera rendido a sus pies.
???-Asi me gusta Yugi- tomo al menor en sus brazos y se dirigió a la gran cama que compartían
Yugi-¿Va-vas a hacerlo de nu-nuevo?- preguntó mientras miraba al oji-rojo con miedo sintiéndose más pequeño
???-No- acostó al oji-amatista en la cama, depositando un beso en su frente -hoy no aibou, tal vez mañana- se quito toda su ropa dejando solo sus boxers puestos
Yugi-Yami...- el mayor se acostó con el abrazándolo por la cintura sintiendo sus calor -No quiero e-estar aquí- el moreno lo miro interrogante
Yami-¿A qué te refieres?- le pregunto frunciendo un poco el seño
Yugi-Quiero irme a casa, no quiero estar aquí- dijo separándose del moreno pero este se lo impidió tomándolo de la cintura
Yami-No me importa- de un momento a otro el color en sus ojos se volvió un rojo intenso
Yugi-Pe-pero...- iba a protestar el oji-amatista pero el mayor apretó más su agarre
Yami-¡¡YA DIJE QUE NO ME IMPORTA YUGI, ASI QUE CALLATE SI NO QUIERES ACABAR COMO AYER!!- le advirtió acercándolo más a él para besarlo a la fuerza
El beso era feroz y demandante los ojos amatistas del menor comenzaron a cristalizarse pero no iba llorar, el sabía que si lo hacía le iría peor. No podía hacer nada estaba bajo las garras del lobo y no quería hacerlo enojar no quería volver a sentir ese dolor en su espalda o en su cadera. Ambos se separaron por falta de aire solo un fino hilo de saliva los unía, el moreno se limpio la saliva para luego sonreir y besar la mejilla del más pequeño.
Yami-Ya es hora de dormir- se separó del menor y apagó la linterna -descansa mi pequeño- le susurro cerca de su oído abranzandolo de nuevo
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Vendido Al Mayor Narcotráficante...
