Cap. 7 En llamas

Tuney como así le decían de cariño, se encontraba preparando sus libros para la escuela. Iría a su primer año en la universidad, y esperaba ansiosa alejarse de su hermana, quien iría a su último año en esa escuela de fenómenos, junto al chico Snape.

El chico Snape. Ese tonto y desalineado muchacho flacucho. Ese tonto con ojos carbonizados y nariz enorme. Ese tonto que solo se fijaba en su hermana. Ese tonto que robaba sus suspiros y su tranquilidad día a día.

¡NO! no pensaría mas en el. Ahora ella tendría una vida normal y nada de rarezas la estropearía.

Después de terminar su maleta y demás pertenencias, salió a tomar algo de aire y caminar por ese grueso árbol. En cuanto llego noto la cabellera de su hermana y del chico Snape. Se escondió cerca de un matorral y escucho parte de la conversación.

-Ya te pedí disculpas, Lily

-Lo siento Severus, pero tú decidiste con quien estar. Y eso es con tus amigos Mortifagos.

-¡No soy como ellos!

-Si lo eres, eres un purista de sangre y nada te cambiara. James tiene razón, una serpiente siempre se creerá superior a todos. ¡No son más que un motón de magos oscuros!

Lily se fue, dejando a Severus con el corazón en la mano. Petunia, no pudo evitar sentirse enojada y furiosa a la vez. El chico Snape se alejo, cuando la rubia no lo siguió viendo salió de su escondite y se dirigió a su casa.

Entro nuevamente a su habitación. Lily estaba molesta por algo que Snape había dicho o hecho, eso significaba que Snape ya no tendría ninguna oportunidad con ella. Una parte de su mente le decia que eso era una esperanza. ¿Pero esperanza de que?

Se tumbo en su cama y cerró los ojos, tratando de aclarar su mente. Alrededor de 3 horas escucho un ruido. Abrió los ojos solo para tener que cerrarlos rápido, empezó a toser, un humo empezó a entrar con la rejilla de su cuarto. Se levanto y abrió la puerta, la sala, cocina, y comedor estaban en llamas.

Llamo a sus padres pero estos no respondían, el humo cada vez se había más y más grande, corrió por el pasillo y entro al cuarto de su hermana, esta misma estaba peleando con varia con una persona encapuchada.

-¡PETUNIA SAL! ¡ESCAPA! ¡SON MORTIFAGOS! ¡SACA A NUESTROS PADRES!

Petunia salió corriendo y salto las llamas, cuando llego a lo que según era la cocina, se encontró con otro mago también vestido de negro y a sus dos padres tirados en el suelo, mirando hacia el techo con la mirada fría.

Un frio la recorrió por dentro impidiendo a sus piernas correr, el hombre se fue acercando a ella, el fuego cada vez se expandía mas. Escucho a su hermana gritar que corriera.

El mago levanto la varita, listo para sacar un hechizo, cuando una ráfaga de luz roja lo tumbo hacia atrás, arrojándolo a las feroces llamas.

-¡POR ACA! ¡RAPIDO!-una sombra apareció y la tomo del brazo jalándola hacia una zona segura. Lily siguió a su hermana y a la sombra, primeramente dejando al otro mortifago noqueado.

La sombra conjuro un "Bombarda" y la puerta exploto dejando una vía de escape. Cuando por fin salieron, la sombra tomo a Lily y "Desaparecieron".