Cap. 8 ¡Mortifago asesino!

Onus se encontraba en la mansión, justamente en la sala. Su ama había "Desaparecido" no sin antes pedirle pociones curativas. El elfo se quedo jalándose las orejas, esperando que nada malo le pasara a la niña

Estaba por golpearse con el piso cuando escucho el ruido de "Aparición" y tres figuras aterrizaron bruscamente en medio de la sala.

-¡ONUS! Dame rápido una poción tranquilizante- el elfo obedeció sin más, y Daniela la tomo dejando que el liquido escurriera por los labios de su acompañante.

-¿Dónde estamos? ¿Quién eres? ¿Dónde están mis padres?-decia una histeria Lily, tratando de buscar a los mencionados por todas partes.

-"Desmauis"-Se escucho una voz de tras de ella. Antes de que la pelirroja callera al suelo, dos fuertes brazos la atraparon y la recostaron en el sillón

-¿Era necesario, Lucius?-pregunto Daniela, quien acostaba a Petunia en otro sillón mientras ellas seguía en estado de shock

-No soporto a la gente histérica

Ambos jóvenes dejaron a Onus encargarse de las brujas mientras se dirigían al despacho de la cachorra.

-Fue buena idea poner esas alarmas en casa de los Evans-comento la niña mientras se sentaba, y Lucius sacaba su varita para examinar una bola de cristal.

-¿Sabías que eso pasaría?-pregunto Lucius

-No, pero Voldy quiere fomentar el terror en los nacidos muggles, haciendo de ellos sus esclavos. Era muy posible que empezara con los estudiantes de Hogwarts.

-los padres…

-muertos…no pude llegar a tiempo…

Lucius noto la mirada dolida de la niña, quería decirle algo, pero no encontraba las palabras perfectas. Realmente, el tiempo en que se tardaron en llegar fue de 15 minutos, la esfera todavía necesitaba perfeccionarse, y avisar con tiempo los ataques a los nacidos muggles y los mestizos. Dos vidas se habían perdido hoy y el no pudo siquiera salir del radar de su padre hasta que Daniela llego a la mansión.

Lily Evans despertó al siguiente día, sentía un dolor en la cabeza. Se levanto del sillón y miro todo con detenimiento, de repente y como flash, el recuerdo del incendio en su casa vino a su mente, sus ojos de humedecieron, miro a otro sillón solo para encontrarse que su hermana dormía. Sintió el nudo en la garganta y empezó a sollozar.

La pérdida de sus padres es algo que no perdonaría a los mortifago, pero el no haberlos protegido era peor.

-lamento no haber llegado antes y ayudarles-decia una voz sedosa.

Lily volteo, sorprendida de ser atrapada en un momento de debilidad. Ante ella un joven de cabellera rubia la miraba. Lily dio unos pasos atrás, reconociendo al dueño de la voz y mirándolo con asco.

Esa gente, la gente como Lucius Malfoy, todos ellos un montón de malditos Mortifagos asesinos. La tristeza se convirtió en rabia y busco entre sus ropas su varita, solo para sorprenderse de que no la traía en sima.

-Da Gama te la quito, dijo que no sería bueno para ti el estar armada.-se acerco, pero en vez de aproximarse a ella, Lucius se dirigió a donde se encontraba Petunia.

-¡Aléjate de ella, tu maldita serpiente asesina!

Daniela apareció, más bien, estaba escondida en un rincón. Esperando el momento indicado para hablar. Dejo que Lucius manejara el asunto y así Evans no cooperaba se interpondría.

-Yo no tuve que ver con lo que paso en tu casa, todo lo contrario te salvamos la vida a ti y tu hermana. Deberías estar agradecida-decia enojado Lucius, lo que más le molestaba era que pensaran que todas las serpientes eran oscuros.

Antes de que Lily reprochara, Petunia se empezó a despertar, seguía bajo los efectos de la pócima calmante, y sus ojos seguían un tanto dilatados.

-¿Lily? ¿Qué paso? ¿Dónde estamos?

-Están en la mansión Da Gama, lamento informarte que su casa estuvo bajo ataque…lograron sacarlas a ambas pero, lamentablemente tus padres no tuvieron la misma suerte.-finalizo el rubio, dejando que Tuney procesara la información.

Muertos, sus padres estaban muertos. Lily se repetía eso una y otra vez, no fue capaz de salvarlos y todo fue a casusa suya. Miro a su hermana, su único familiar con vida. ¿Cómo lo tomaría Petunia? ¿La odiaría? ¿La seguiría viendo como un fenómeno? ¿Un fenómeno que arruino su vida y que provoco la muerte de sus padres?

Petunia trato de silenciar el sollozo, sus ojos empezaron a picotear, el nudo en la garganta impidió que respirara con normalidad. El joven rubio siguió mirándola, esperando una reacción fuerte. Cualquier cosa para que Daniela apareciera en escena.

Es un acto sin conciencia, Petunia se lanzo encima de Lucios y lloro en su pecho, este por acto de reflejo la sostuvo, dejando para otro momento la impresión. Rodeo torpemente a la joven con los brazos y trato de tranquilizarla.

-"Dios, este traje es de Francia"

Lily se quedo sorprendida, incapaz de creer lo que veía. Enfrente de sus ojos, un Malfoy, un purista de sangre, abrazaba a su hermana como si la conociese de toda la vida.

-¡Petunia suéltalo, él es uno de ellos! ¡Un Mortifago!

Petunia se congelo, había escuchado hablar de ellos, y también leyó en varios de esos extraños periódicos. Los Mortifagos eran asesinos liderados por un psicópata. Y también los había visto en su casa, y uno de ellos mato a sus padres. Miro al chico en frente de ella. Lucios era un poco más alto de petunia, pero como todo aire de un Malfoy este desprendió un temor dentro de ella. Instintivamente lo soltó y se fue directo junto a su hermana.

Lucios miro con desdén a Lily, y enserio esperaba a que Daniela apareciera.