Cap. 12 Viaje en el tren ¿Romántico?
1 de Septiembre de 1977
Daniela caminaba con paso decidido, Onus empujaba su carrito como podía. El pequeño elfo decia que su adorada ama no tenia porque empujar nada si lo tenía a él. Lily y Lucius estaban de tras de ella, Kuro se había quedado en la mansión, cuidando de Petunia y entrenándola.
Cuando por fin el equipaje de los tres estuvo a bordo, Onus desapareció despidiéndose de la cachorra sin dejar de hipear un buen rato prometiendo mantener todo en orden.
Buscaron el compartimento más alejado, no sin dejar de observar a su alrededor. Varias miradas eran dirigidas al extraño sequito.
-¡LILY!
La bruja volteo y se topo con la mirada con el cazador estrella de Gryffindor.
-James…
-Supe que tus padres murieron, un ataque de mortifagos…me alegro que estés bien-dijo esto último estrechándola en sus brazos. Realmente el joven había quedado muy preocupado por la pelirroja.
Daniela y Lucius entraron al compartimiento y se sentaron, el rubio miraba a la morena, esperaba que Evans se tardara para poder quedarse a solas con ella.
-Chicos, iré con James a su compartimiento ¿No les molesta?-preguntaba Lily entrando, Daniela le negó con la cabeza.
-Solo contéstale lo necesario-finalizo dejando a la pelirroja la vía libre.
Después de varios minutos en silencio el rubio empezó a ponerse nervio.
¿¡LUCIUS MALFOY NERVIOSO!? El mundo se estaba volviendo loco. Trato de distraer su mirada en el libro que tenía en manos, pero por más que leía no podía concentrarse. La morena miraba el horizonte, Ares estaba en su jaula durmiendo pacíficamente. La morena parecía pacifica, podía notar que le encantaba el paisaje. Tendría que recordarlo para algún cumpleaños.
-Lucius, no tengo duendecillos en la cabeza para que me mires a cada rato
El nombrado salto, sonrojado de haber sido atrapado fácilmente. Daniela lo miro, pero bajo la mirada inmediatamente, después de que Lily había arrojado jarrones mientras el chico seguía recuperándose del golpe en la cabeza, el otro jarrón fue directo a la espalda. Tuvo que convencer al rubio de quitarse la túnica y la camisa.
Tenía que admitir que el rubio estaba bien cuidado. Y tenía los músculos, si bien no muy grandes estaban definidos.
El silencio empezó a volverse tenso, y el aire parecía ahogarlos de poco a poco.
-Me entere que tu padre está terminando el acuerdo con Cygnus Black… Narcissa es el nombre de ella verdad, parece ser una buena futura esposa.
Lucius quedo helado, la verdad no le gustaba hablar mucho de eso, Narcissa era muy linda, pero no sentía que llenara sus expectativas. Miro a la morena este regreso su mirada al paisaje, ahora con el seño fruncido. Parecía estar peleando internamente con algo.
-No me interesa estar con ella, yo ya elegí con quien estar- Lucius noto la mirada sorprendida de Daniela, pudo notar como esta detenía su respiración y se volteaba a verlo. Parecía querer una explicación con solo mirar sus ojos, se levanto de su haciendo y le sentó al lado de esta, mientras la cachorra le seguía con la mirada.
-ya elegiste…supongo que ha de ser alguien sangre pura como espera tu padre…
-aunque no lo fuera igual quisiera estar con ella…
Ambos miraban sus ojos, Lucius podía notar esos ojos cafés brillando con tanta intensidad, la misma que vio cuando la vio por primera vez. Daniela no podía dejar de admirar esos ojos grises, llenos de misterios y emociones confusas con respecto a su futuro. Lentamente se fueron acercando, pudiendo notar la respiración del otro.
Justo cuando sus labios iban a hacer contacto la puerta se abrió de improvisto, ambos jóvenes se separaron, completamente rojos de la vergüenza.
-lo siento, solo venia a avisar que el tren se detendrá por un tiempo.-decia el joven castaño, Daniela pudo notar que tenía una cicatriz en el rostro.
