Cap. 16: Cuando los lobos se juntan

Ya habían pasado alrededor de 3 semanas, Lucius, Daniela y Lily habían explorado la biblioteca de los fundadores. Un que les costó mucho poder pasar cada prueba que la torre les impuso, eso no los hizo desistir.

Daniela ya había ganado cierta reputación en la casa Slytherin, pero no había entablado conversación con quienes más le interesaba. Se había adaptado rápidamente a las clases como ella esperaba y mejor aun en la clase de astronomía podía descubrir cómo crear invocaciones especiales si sabias que hechizos se necesitaban y como debía estar posicionada la luna.

La clase de transfiguración era justo lo que ella esperaba, ahora podía conectarse con su animal interior y no le sorprendió nada darse cuenta que era un lobo, lo que si la sorprendió es que fuera uno muy pequeño. Y por el tamaño de las orejas que podía invocar era obvio que era un cachorro.

Ahora se encaminaba a la clase de pociones, Lucius estaba haciendo rondas en los primeros años, tenía que admitir que el rubio tenía mucha paciencia con esos pequeños que a cada rato terminaban perdiéndose por los largos pasillos.

Cuando entro vio que el profesor Slughorn quien apuntaba cosas en el pizarrón.

-muy bien muchachos, voy a encargarles un proyecto especial. Trata de elaborar o perfeccionar una poción, la que ustedes gusten, tienen que demostrar que es útil y que no causa daño alguno. Esta poción la crearan con un compañero que yo les asignare. También les aclaro que la profesora Vector estará dispuesta a ayudarlos en caso de tener complicaciones. Les asignare un salón especial a cada equipo para poder elaborar su poción sin inconvenientes.-decia el regordete profesor quien se sentaba en su escritorio y sacaba una hoja con escritos.

-señorita Bones con la señorita Black; señor Longbottom con el señor Dolohov; señor Black con el señor Rowle; señor Potter con el señor Snape; señor Pettigrew con el señor Yaxley; señorita Evans con el señor Carrow, y señor Lupin con la señorita Balvanera.

El profesor termino, sin notar las obvias miradas de reproche de varios. James estaba seguro de que nada bueno sucedería de estar en compañía de las serpientes.

Cuando las clases terminaron, Daniela busco al licántropo, quien estaba por dirigirse a su sala común.

-Lupin... ¿puedo hablar un minuto contigo?

Remus la observo, mientras que los otros merodeadores le miraban con obvio fastidio. Una vez que estuvieron a solas, Daniela hizo su siguiente paso.

-¿Qué sucede?-pregunto el joven

-bueno, he estado pensando en que poción poder perfeccionar…y creo que tengo la ideal…aunque no sé si estés de acuerdo con ello…

-tu dirás

-la poción matalobos…-Remus se encrespo, completamente sorprendido y choqueado -la poción en si trata de mantener lamente del sujeto intacto, así cuando la luna llena aparezca no perderá el conocimiento, pero claro quisiera agregar cosas para perfeccionar la primera fase

-¿qué cosa es?-decia serio, tratando de tranquilizar su respiración, sintiendo una oleada de esperanza rodearlo

-quiero tratar que esta poción permita al sujeto controlar por completo la esencia del lobo…he estado investigando y creo poder encontrar la forma pero necesitamos ingredientes que a lo mejor se encuentre entre el Bosque Prohibido y en una botánica

-entiendo, entonces ese es tu plan, muy bien…me parece perfecto…

-bien, que te parece comenzar pasado mañana…será viernes y al finalizar las clases podemos encaminarnos a buscar los ingredientes…eres un prefecto asique no creo que tengamos problema

-el viernes...okey pero hay que regresar antes de que anochezca, ya sabes, seguridad y eso…

-bien…

Y con eso ambos jóvenes se fueron por su lado.

-¿Qué quería ella?-pregunto Sirius un tanto molesto, recordaba a la perfección como esa mocosa lo había empapado e insultado en medio de la tienda de mascota

-solo hablamos del trabajo de pociones

-¿en serio? ¿Y que piensan hacer?

-…es…-dudo Remus, no le parecía correcto divulgar la información, menos en mitad de la sala común-después les digo…iré a descansar un rato, me toca guardia esta noche.

Una vez que Remus se retiro, Sirius empezó a protestar acerca de la actitud de la cachorra.

-no entiendo que te molesta tanto, no es tan mala persona-le contesto James, después de haber escuchado tantas cosas buenas departe de Lily, aunque seguía pidiéndole que tuviera cuidado

-¡nos mojo en mitad de la tienda James! ¡Y luego nos amenazo!

-te lo tienes merecido por molestar a Severus todo el tiempo-decia una molesta Lily, quien había escuchado todo lo referente a la situación, tanto por la boca de la niña como ahora del joven Black

-esa no es excusa, me vengare de una forma u otra…-y con ello salió de la habitación

El viernes por la tarde, una vez que las clases dieron fin, Daniela y Remus se encaminaron al Bosque, tenían alrededor de 3 horas y ya habían encontrado gran parte de los ingredientes, solo hacía falta el acónito pero para eso tenían que pedirle a profesor Horace que les hiciera un pedido a las botánicas del extranjero.

En el transcurso de su caminata estuvieron hablando de cosas muy simples, principalmente de Quidditch y las clases que tenían. Sus gustos en comida y libros para leer. Remus se sintió bien en poder hablar con alguien tranquilamente, le había preguntado su razón de crear esta pócima lo que la cachorra contesto.

-Si hubiera existido esta pócima perfeccionada desde el inicio, la discriminación a la población licantrópica no tendría porque irse de su tierra. La gente odia y teme lo que no puede entender y ellos no pueden evitar ser tratados así. Por eso quiero encontrar esta cura para que ellos vuelvan y puedan ser tratados de forma normal.

Justo cuando iban a decir algo más, notaron que el sol empezaba a ocultarse. Empezaron a retomar el camino a casa, Remus empezaba a caminar muy rápido, queriendo estar en un lugar seguro.

-Remus espera, no corras-decia Daniela, quine trataba de acoplarse al paso del joven.

Remus volteo y en ese momento lo que vio lo dejo helado, detrás de la niña había una sombra oscura, que solo podían notar los ojos rojos como si estuvieran encendidos un par de focos. Daniela volteo y cuando vio al sujeto, este la cargo y salió disparado al cielo.

-¡REMUS!

-¡DAN!

El joven empezó a correr tratando de alcanzar la velocidad del ahora ya bien visto vampiro, saco su varita y conjuro un par de hechizos punzantes esperando que eso pudiera hacer que soltase a la niña unos momentos. Daniela trataba de alcanzar su varita, pero el vampiro la sujetaba con bastante fuerza. Se reprocho internamente por no estar alerta, miro a todos lados y cuando deslumbro la luna llena, ahora si empezó a tener miedo.

En cuanto Remus viera la luz de la luna se transformaría, y para ese entonces no sabía que sería más letal. Si el lobo o el mismo chupa sangre.

Tal vez si la situación fuera otra, seria entretenido ver esto. Pero en ese momento su mente reacciono, y como si fuera flash tomo impulso con pierna y con la rodilla golpeo el único lugar que sabía le dolería a cualquier hombre aun siendo un vampiro.

-¡MALDITA!-grito el vampiro, soltándola de improviso, Remus quien ya sentía los efectos de la transformación tomo impulso y alcanzo a salta a gran altura para sostenerla en los brazos. Cuando aterrizaron estrepitosamente en el suelo, se fue corriendo a lo que parecía la dirección del árbol torcido.

Sentía como su cuerpo empezaba a convulsionarse, y como su conciencia empezaba a retroceder.

Daniela se levanto como pudo, tratando de descubrir a donde se había ido el chico. Una vez que dejo de sentí mareos se dirigió al árbol torcido, esperando que ya estuvieran ahí los merodeadores transformados.

Justo cuando llego vio que todo estaba tranquilo…

-demasiado tranquilo…-se dijo la heredera, cuando volteo en frente de ella se encontraba lo que parecía ser – un… hombre... lobo…

Empezó a retroceder lentamente, pero el licántropo parecía no querer dejarla ir tan fácilmente, no se dio cuenta cuando piso una rama y el lobo dio un aullido agudo que parecía querer llamar a toda una niña corrió en dirección del bosque, tratando de ocultarse entre las penumbras. El lobo le seguía a un paso impresionante. Como pudo se subió a un árbol, pero sabía que eso no lo detendría. Tal vez debería hacerse a la idea de convertirse en comida de lobo. Estaba por saltar una rama cuando sintió que su tobillo era sostenido fuertemente por una garra y era arrastrada al suelo violentamente.

El aire faltante en sus pulmones le impido poder moverse, y el miedo de ver esos colmillos hacia que no pensara en nada más que huir. Trato con todas sus fuerzas pensar en algún hechizo, lo que fuera que la salvara. Y justo cuando iba a ser mordida…el lobo se volvió más grande y tenía una mirada de confusión.

Daniela no comprendía que sucedía, pero parecía darle tiempo para escapar, estaba por levantarse cuando en vez de sentir sus piernas, sintió un par de extremidades pequeñas y peludas.

El lobo se alejo y dejo que la criatura enfrente de sus ojos se incorporara. Cuando eso paso Daniela puedo observar como envés de piernas y brazos tenía patas.

-"creo que logre mi transformación animaga"-decia impresionada, miro al gigantesco lobo y este a la vez. Sus miradas se cruzaron y por un momento, que ninguno comprendió, pudieron sentir una conexión.