Cap. 22: Dolorosamente digna heredera
Severus despertó a las 10 de la mañana, gracias a dios no tenían clase, pero sentía su cuerpo pesar más de lo normal. Justo es ese momento un cuerpo de sanadores junto con Madam Poppy se acercaron y empezaron a examinarlo. Les parecía casi un milagro que Severus se estuviera recuperando tan rápido, y que la zona afectada empezara a cerrarse, si bien no por completa tampoco iba lenta. A lo mucho tardaría una semana. Para ese entonces las clases empezarían a ser suspendidas porque los preparativos para la fiesta navideña se estaban terminando.
Cuando los sanadores se fueron, Poppy de mala gana acepto que podía irse siempre y que no se esforzara de más en sus actividades y todos los días hasta la partida en tren tendría que ir a verle.
Severus salió de la enfermería encontrándose con Lucius Malfoy en el pasillo. Recordaba haberle visto muy apenas cuando había despertado en la noche. El recuerdo de Petunia corriendo un mechón de su cabello le hizo ruborizarse. Nadie a excepción de su madre le hacia esos cariños. Y su padre no era muy afectuoso que digamos cuando le daba una buena golpiza.
Lucius tenía rato esperando que Severus saliera. Daniela le había encomendado traerlo a la torre para explicar lo sucedido. Pero sabía que al entrar Severus tendría que pasar la prueba. Daniela había acordado con la torre que la prueba no drenaría su magia.
Ahora ambos magos estaban enfrente uno del otro, esperando que dijeran una palabra.
-Lucius…
-Es bueno saber que has regresado de los muertos, te gustara saber que Black fue fuertemente reprendido y tendrá que pasar por un fuerte castigo.
Severus se encrespo, e no quería que Black fuera castigado, deseaba que fuera encerrado en la perrera donde había salido. El recuerdo de la pelea le inundo de rabia, odiándose mentalmente por no estar alerta.
-para lo que me interesa ese perro-decia mientras trabara de tomar un rumbo diferente
-espera…-sostuvo a Severus del brazo-Balvanera quiere hablar contigo…
Severus dudo, pero no tenía nada que perder, siguió a Malfoy por los corredores, notando que se aproximaban a donde Black le había atacado. Justo cuando finalizaron el pasillo, Severus empezó a protestar, pero fue jalado bruscamente hacia adelante.
Severus espero el impacto del golpe pero solo observo cómo se detenían y al abrir los ojos se encontraba en lo que parecía una torre repleta de libros, una sala de estar y varias habitaciones más.
-¿Dónde…?-trato de pronunciar el joven pocisionista
-lamento que tuviera que traerte de este modo, pero ahora podre explicarte porque el golpe que tuviste en la cabeza se agravara de tal magnitud.-explicaba lentamente la heredera quien se levantaba de un sillón, siendo seguida por Lily y petunia.
Sirius Black caminaba por los pasillos, tratando de encontrar a Severus condenado Snape, el directo y la profesora McGonagall le habían avisado que Snape había salido ya de la enfermería y tenía el que ir en su búsqueda para notificarle de la noticia de que ahora él era su "niñera".
Black blasfemo nuevamente contra Balvanera y su ahora enojo con james. Este les había contado todo a sus padres y los señores Potter estaban enrojecidos de furia. Fleamont Potter le veía con tristeza y enojo. Esa mirada le había dolido en el alma, normalmente le gustaba enfrentar a sus padres y sus tradiciones. Pero los Potter habían sido amables con él e incluso le habían aceptado en su casa después de ser echado a las calles.
Ahora tendría que rebajarse a cuidar de esa maldita serpiente si quería obtener el perdón del señor Potter y recobrar la amistad de James.
James y Lily le habían mirado con desde durante todo el desayuno, Remus no le dirigió la mirada y Peter estaba indeciso si hablarle o no.
Toda la casa había escuchado acerca de su encuentro con Snape y la gran mayoría desaprobaba lo que había ocasionado. Si, era verdad que los Slytherin podían ser oscuros, pero atacarlo de una manera despiadada solo porque lo odiabas sin razón aparente no era aceptado entre los leones.
Las otras casas solo murmuraba en cuanto lo veían, y los profesores también le tenían ahora en mira. A decir verdad eso era algo exasperante.
Severus no cavia en sí, estaba en la torre de los fundadores, ahora era un miembro oficial de la extraña combinación de aliados que Balvanera tenia. El saber que su golpe fue agravado por las protecciones de la torre fue un completo shock.
Daniela había explicado que en cuanto Snape golpeo la pared, la torre lo tomo como un ataque a su privacidad y había mandado un hechizo de golpe y confusión, haciendo que la herida se agrandara y empezara a tornarse confusos sus recuerdos. La razón que había tardado tanto en llevarlo a la enfermería fue para que la cachorra tomara un poco de su sangre y la torre lo considerara uno más de los herederos.
Lucius se sorprendió, Daniela le había explicado que la torre pedía varias pruebas diferentes, dependiendo de quién entraba a la habitación. Lucius tuvo que enfrentarse a un montón de obstáculos, que aparente mente tenían incrustados runas, pudo encontrar la forma de salir una vez que las coloco en orden. Lily tuvo que descifrar un acertijo. Y petunia… ¿Cómo había entrado petunia?
Aparentemente la prueba de Severus era enfrentarse a sus propias pesadillas, pero al quedar tan herido, Daniela pidió un cambio, haciendo que Severus entregara un poco de su sangre. Ahora que lo pensaba Daniela se veía un poco demacrada, sus ojos parecían hundidos y se le notaba que no había dormido nada bien.
-entonces… ¿qué es lo que son ustedes realmente? ¿Algún ejercito de Dumbledore…?-pregunto el pelinegro quien les dirigía una mirada suspicaz
Daniela rodo los ojos, odiaba tener que buscar un nombre para su grupo, no tenía nada bueno, y realmente no deseaba llamarse la orden del fénix. Después de pensarlo un poco decidió buscar otro nombre. Algo referente a dragones, pero hasta ahora no tenía nada claro.
-después decidiré un nombre, pero no tenemos nada que ver con el director.-contesto mientas se recostaba.
Toda la noche tuvo que sufrir la prueba que le pertenecía a Severus. Sus propios recuerdos le habían seguido por horas hasta que por fin pasó su tiempo de espera. Había peleado mentalmente 5 horas hasta que la torre la considero nuevamente digna, ahora subiéndola de rango entre los demás. Su cuerpo le pesaba, pero sabía que si se quedaba dormida soñaría nuevamente con su vieja habitación.
Una vez que Severus juro lealtad a la causa, este se dirigió a su sala común seguido de Lily. Petunia y Kuro se habían marchado poco antes, prometiendo esperarlos en la casa dentro de una semana con una gran cena.
Lucius y la cachorra se quedaron a solas, la niña con una gran migraña, y Malfoy con una cara de preocupación. Le paso una poción para el dolor mientras se sentaba a su lado, deseando poder comprender que le sucedía a la niña.
-lamento tener que preocuparte por nada-decia en susurro la heredera
-no deberías, mi deber es protegerte y procurar que estés bien todo el tiempo de ser posible.-contestaba el rubio, debatiéndose si decirle acerca de su ruptura matrimonial con Narcissa.
-¿y cuándo es la boda? ¿Puedo ser la dama de honor?-trato de bromear Daniela, mientas sentía la banda de su cabeza aflojarse lo suficiente para empezar a estirarse con más calma.
-no me casare con ella, mi padre ahora desea mi cabeza colgada en la chimenea, mientras que los Black desean nunca más tener nada que ver con los Malfoy por mi atrevimiento.-una sonrisa triunfal se poso en sus labios, Daniela trataba de encontrar sentido a lo dicho. Lucius no se casaría con Black…Lucius no estaba comprometido…Lucius estaba…libre.
Ese pensamiento la hizo ruborizar, el rubio lo noto y aprovecho para acercarse más a la cachorra quien trataba de pronunciar alguna palabra.
