Cap. 23 Citas, baile, romance (Parte 1)
Tres días después del incidente con la muralla, Severus le hizo la vida de cuadros a un Sirius malhumorado. Cada que podía le hacía cargar sus cosas insistiendo que se sentía muy débil para sostener algo.
Ya estaban a unos días de la fiesta, Daniela y Lucius habían acordado ir despacio, principalmente porque la cachorra no quería arruinar nada. Lily iría a la fiesta con James, ahora ya siendo novios oficiales. Severus se negaba a ir, después de todo iría solo. Remus estaba furioso de que Malfoy lograra ir con la cachorra, pero esta le prometió una pieza de baile diciendo que le gustaría acercarse a una mejor amistad con él. Su lobo estaba esperando eso con ansias.
Daniela se encontraba en su habitación, llevaba preparando su vestido, y zapatos para la gran noche. Tuvo que mandar a Onus a comprar un vestido adecuado. Kuro insistía que el típico negro con toces de diamantes serian adecuados.
Lily ansiaba ya que fuera el día, sabía que Lucius y la cachorra sentían algo entre ellos, y desesperadamente quería que ya formalizaran su relación.
Entre días y días, por fin llego el bendito día de la fiesta navideña. Lily arrastraba a una perezosa Daniela, que muy apenas quería levantarse de la cama (lo que era raro porque no sabía como había entrado a la sala común de Slytherin). La pelirroja era de las chicas que se adelantaban a todo antes de tiempo. Daniela prefería hacer todo mínimo 2 horas antes y no estresarse. Aparentemente ese comentario no fue bien recibido por Lily y sus compañeras Gryffindor quienes ya andaban acostumbradas de verla en su sala común.
Ya estaban por salir con sus bien confeccionados vestidos, Daniela las esperaba abajo con una obvia mirada de irritación. Escuchar acerca de hechizos para acortar la ropa, cambiar el peinado, cambiar el color del vestido, y más le sacaban de quicio.
Lucius se encontraba enfrente del retrato de la dama gorda. Daniela había ganado una reputación en la casa Gryffindor, después del incidente con Severus y el ser quien le dio un hogar a Lily y a su hermana, los leones habían cerrado filas, no dejando que esa información se filtrara a alguien más. Cualquier persona que aceptase a los suyos, sin importar de qué casa fuera, era bien recibido.
Todavía existían unos cuantos que sospechaban de la cachorra, pero mientras no hechizara a nadie todo estaba bien.
James salió atravesando el cuadro con una muy sonriente Lily, esta vestía un hermoso vestido rosa pálido que hacía que sus ojos brillaran y que su cabello se viera más rojo de lo normal.
Sirius ya se encontraba en la fiesta con una linda chica de Ravenclaw, Remus había optado por no pedirle a nadie salir con él para no dejar solo a Peter quien tampoco consiguió invitar a nadie. Severus había dicho esa mañana que se iría antes del castillo, ahora el viviría en la mansión Da Gama, la chorra había podido contactar al abuelo de Severus de su lado materno. Augusto Price estaba muy enojado de saber que su nieto era maltratado por su padre, y había logrado quitarle la custodia legal muggle. También había conseguido contactarse con su tío-abuelo y Seneca Prince, quien vivía con su nieto Octavio Prince, buscaban una forma de vengarse del padre abusador de Severus.
Recordaba que Lord Malfoy y Lord Price eran amigos desde hace décadas, y saber esa información por parte de la cachorra lo había sorprendido. Daniela había acordado con Augusto que Severus viviría con él en el periodo vacacional del verano, pero en las fechas navideñas el tendría que quedarse en la mansión, le había invitado al viejo Auror que el también pasara esas fechas, ya que era mejor a estar solo. Ahora Lucius también viviría hay hasta tiempo indefinido, su padre deseaba desheredarlo, pero al no ser la cabeza de familia le era difícil. Mortimus había insistido a su nieto a que se quedara en la Mansión Da Gama hasta que la situación se calmara. Su abuelo iría a visitarlo lo que era la navidad y el año nuevo.
Estaba por preguntarse cómo había conseguido todavía mantenerlo convida de su padre, cuando en ese momento salió Daniela por la puerta, portando un hermoso vestido negro azulado, con un hermoso collar de diamantes. Su cabello bellamente recorrido y esos labios rojos y jugosos.
