Cap. 24 Citas, baile y romance (parte 2)
El Gran Comedor estaba repleto de bulliciosos chiquillos con las hormonas alborotadas. Las mesas largas fueron cambiadas por unas redondas con manteles a perlados, había algunos chicos en la fuente de bebidas tratando de adulterar lo más que pudieran. Todas la parejas estaban conversando animadamente, las luces estaba apenas alumbrando.
Daniela noto como varias chicas de su casa la veían con celos, tal vez fuese por su atuendo, o por estar con uno de los chicos ricos más codiciados de todo Hogwarts. O tal vez ambas. Narcissa estaba que echaba fuego cuando vio al rubio con esa mocosa.
La heredera Black había arrastrado a su primo Regulus. El joven estaba obviamente fastidiado de tanta idiotez. No entendía esa rencilla tonta con la princesa de Slytherin.
Daniela había ganado ese apodo cuando todo Slytherin se dio cuenta de su relación con Lucius. Malfoy estaba que no cavia en su felicidad, pues ningún tonto se atrevería a acercarse a su obvia ya pertenencia. Y mucho menos pensaba compartirla con esos cabezas huecas que pensaban que era solo un deseo pasajero.
La pajera de Slytherin se sentó junto con James y Lily, en la mesa también se encontraba Remus y Peter. En la mesa detrás de ellos se podía ver a Sirius con una linda chica de cabellos rubios y ojos azules. Emily Emson, era la prefecta de Ravenclaw, inteligente y deseada por muchos.
El director apareció, vestido con una túnica amarillo canario con bordes naranjas. Tenía puesto un gorro de fiesta, y en su mano había una copa de ponche. Sus pómulos parecían sonrosados.
-"Al final si lograron adulterarla eh?"-pensaba divertida la cachorra, quien le menciono a Lucius no acercarse al ponche por nada del mundo.
-Bienvenidos a este baile que ha sido organizado por los jefes de casa y prefectos y encargados de eventos juveniles de 5to año. No los entretendré mucho, solo diviértanse y cuidado con el ponche, tengo ojos vigilándolos-esto último lo dijo viendo a varios chicos de Hufflepuff que se trataban de ocultar detrás de sus parejas.
La fiesta empezó, escuchándose música, uno pocos valientes salieron a la pista de baile, después de unos minutos todas la mesas estaban vacías. Daniela había decidido no bailar, no se sentía cómoda entre tanta multitud Lucius parecía igual, estaba acostumbrado a la soledad de la mansión, el constante bullicio de gente lo abrumaba.
La joven pareja decidió hablar de cosas más importantes, con un movimiento de varita, Lucius coloco un hechizo de privacidad.
-¿Severus llego a la mansión?
-sí, me llego una carta de Hades, el águila calva de Lord Augusto Prince. Ambos se encuentran ahí desde la mañana. Se quedaran hasta que regresemos de vacaciones. Morty dijo que iría a vernos cuando nosotros llegáramos. Petunia parecía encantada de tener más compañía.-contesto la cachorra
Lucius rio por lo bajo, su joven amigo parecía estar entre la confusión cuando le mencionaban a la mayor de las hermanas Evans.
Petunia preparaba un festín para sus amigos que llegarían al día siguiente. Tenía poco por terminar cuando escucho la puerta de la cocina abrirse seguido de la voz de Onus.
-La ama Petunia desea algo de Onus?-decia el gentil elfo
-por ahora no Onus, muchas gracias-decia petunia sin voltearse a verlo
-y usted amo Snape?-Petunia se tenso en cuanto escucho ese nombre dejando caer sin querer un cucharon que tenía en la mano.
-Solo una cena sencilla Onus, pero espera a que Petunia termine, igual tengo cosas que hacer
Severus se acerco y levanto el cucharon pasándolo por sobre el hombro de la joven, Petunia parecía querer desmayarse y su cara empezaba a enrojecer. Esa sería una larga noche.
