Yuuri no entendía cuál era la emoción de Phichit al día siguiente. El moreno no le había dejado comenzar a empacar sus cosas... podía quedarse hasta el último día de inscripción de su último mes de vacaciones, pero quería irse lo más pronto posible para trabajar y comenzar a reunir.

-Tonterías, tonterías -negó el moreno jalándole la mano- Tengo algo para ti.

-Phichit -alargó-, no sé qué planeas, pero...

-Te dejé dormir ayer toda la tarde y noche, hoy es un nuevo día para buscar soluciones y... tal como dije, te tengo una -le sentó en el sillón frente al televisor.

El japonés suspiró mirándose en la apagada pantalla de la sala. Estaba con su enorme sweater de dormir, ojeras por haber llorado y su pequeño y notable sobrepeso. Otro suspiro escapó de sus labios cuando la pantalla se encendió dejando ver el fondo de pantallas de la laptop de Pichit: un montón de hámster.

-Bien, iniciemos...

-Es... espera, Phichit... ¿hiciste una presentación en PowerPoint? -murmuró sin creérselo al ver cuantas páginas eran.

-Si -replicó serio y sin mirarle- ¡Es la mejor idea que he tenido! -exclamó guardándose para si los derechos de autor- El plan: ¡Conseguir dinero para el semestre de Yuuri!

Yuuri se golpeó la frente al ver la portada.

-Phichit, por Dios...

-¡Shh! -apagó la luz- Buenos días, mi nombre es Phichit Chulanont y yo te voy a exponer... Mi plan -dijo en tono divertido, pero serio.

-Phichit... -alargó Yuuri.

-Preguntas al final. Bien, demos inicio -pasó a la primera diapositiva- Ayer con ayuda de Seung conseguí esta página en donde...

Yuuri no podía creer lo que estaba viendo. Phichit... su mejor amigo... él... le había metido en una página de prostitución.

-¡QUE NO ES PROSTITUCIÓN! -le gritó por quinta vez Phichit.

Desde que terminó con las diapositivas Yuuri había entrado en pánico y ahora tenía un pequeño tic nervioso bajo el ojo.

-¡Estás loco! ¿Qué tal que me violan? ¡Que me pegan una enfermedad venérea! ¡Que va y es uno de esos traficantes de órganos, Phichit! -exclamó tomándose la cabeza.

-Yuuri, ¡Yuuri, es una página segura! No es fácil registrarse, intenté hacer una cuenta de sugar daddy y en verdad tienes que tener antecedentes del dinero que posees. No es fácil registrarte si no tienes dinero y estas libre de ETS -levantó una ceja- Además, no tienes que llegar al sexo -rodó los ojos.

-¡Ah! Me va a dar un ataque de ansiedad -amenazó quitándose los lentes y frotándose los ojos- Entonces si es como una red de prostitución -alargó bastante perturbado.

-¡Que no! ¡Ag! Mira, pasaré a las próximas diapositivas y me ahorraré la presentación -dijo pasando dos diapositivas- Mira, este es tu perfil.

Yuuri miró por entre sus dedos y volvió a taparse los ojos.

-Bueno, al menos pusiste una foto buena... -murmuró.

-Ug, no, es que si ponía alguna más... "sexy" seguro me matas -rodó los ojos.

-Phichit... debes dejar de tomarme fotos cuando estoy en el baño y cuando patino -le miró colocándose los lentes-, es incómodo.

-¡Pero si cuando patinas tienes más sex appeal! -se defendió.

-No.

-Bueno, ya, pero lo puse entre tus hobbies -le restó importancia- Y solo puse una foto -rió victorioso pasando la diapositiva a las fotos que había subido de Yuuri a su perfil.

El japonés miró sus fotos, algunas de sus pasantías en veterinaria, una con Vicchan, otras normales y... las que más temió, fotos de él patinando.

-Por Dios... -se tapó de nuevo la cara- No volveré a peinarme el cabello hacia atrás.

-¡Pero si luces atractivo!

-Dices eso porque eres mi mejor amigo -refunfuñó.

-Tu mamá también piensa que te ves bien -se encogió de hombros.

-Es mi madre, Phichit, debe verme guapo, no tiene otra opción -suspiró devolviendo la mirada a la pantalla- Ya acabamos o... ¿vamos a seguir?

-Oye, amigo, si no fueras atractivo, te lo diría -levantó las cejas y le lanzó un cojín- Así como te digo que deberías hacer algo más de ejercicio, no estás gordo, ¡solo necesitas endurecerte!

Yuuri le devolvió el cojín con el que le había dado en la cara.

-Terminemos con esto, Phichit -suplicó esperanzado, viendo su propia cara sonriente en el perfil de aquel sitio.

Phichit suspiró.

-Aja, bueno, retomando para terminar, puse tus gustos, hobbies, sobre tu carrera y lo que buscas -dijo con una pequeña sonrisa.

-Y... ¿qué es lo que busco? -preguntó Yuuri con cierta curiosidad.

El moreno le miró como si meditara su respuesta.

-¿Sexo intenso y duro? -preguntó con falsa inocencia.

-Me voy -anunció levantándose.

-Yuuri -rió el contrario y negó-, era una broma. ¡Relájate!

-¡Estoy al borde de un ataque nervioso, Phichit! -alargó echándose de nuevo en el sillón.

-Solo puse que estabas interesado en largas charlas interesantes y personas con las cuales puedas llevarte bien y formar un lazo -se encogió de hombros- Creo que... nunca está de más tener un amigo con dinero, ¿eh? -levantó y bajó las cejas rápidamente.

-Phichit... no -se pasó una mano por el cabello-, no está bien, sabes que no apoyo estas cosas...

-Yuuri -comenzó seriamente Phichit-, es lo mismo de un lado y del otro. Tú lo haces por una buena razón y es pagar tu semestre, los materiales, tu graduación y todo lo demás -hizo un movimiento de mano- Luego podrías dejarlo, ¿pero quién sabe?, puede que encuentres a un buen amigo.

Yuuri solo le miró cabizbajo. Eso era usar a alguien por su dinero no iba con él, pero de cierta forma ese otro alguien lo usaría a él para pasar el rato.

El tailandés terminó la presentación y desconectó la laptop antes de caminar hacia Yuuri y dejarla sobre sus piernas.

-Ten, curiosea por el sitio y piénsalo -le guiñó un ojo- Tú decides aquí, sugar baby.

-¡N-No me digas así! -replicó sonrojándose y lanzando un manotazo fallido a su espalda. Phichit solo rió y le tiró un papelito a la frente- ¡Au!

-Ahí está tu usser y contraseña por si quieres usarla en otro lado, por ahora te presto mi laptop -dijo divertido- Ahora, tengo que irme.

-¿Qué? Me vas a dejar solo con... ¿esto? -señaló su perfil en Sugar mientras Phichit tomaba su abrigo.

-¡Claro que sí! Voy a salir con Seung, luego si quieres me dices si te llegó un mensaje y si alguno te interesó, puedo ayudarte a decidir tu primera salida.

-¡Phichit! -reclamó Yuuri mientras el moreno iba hacia la puerta.

-¡Yuuri! -le imitó con una sonrisa divertida- ¿Qué pasa?

-¿No que me ibas a dejar pensarlo? -tartamudeó.

-Claro que sí, pero no tiene nada de malo que veas la mercancía mientras tanto -le guiñó un ojo abriendo la puerta- Eso te ayudará a decidir.

Y sin más, Phichit dejó solo a Yuuri en el departamento.

El japonés se pasó una mano por el cabello y miró sin creer la maquina en sus piernas.

-Por el amor de... Phichit está totalmente loco -murmuró preocupado.

Un ruidito le sacó de su miseria y acomodó sus lentes para mirar la pantalla, tenía un nuevo mensaje en su bandeja de Sugar.

-¿E-Eh?

Aterrado y tembloroso, abrió la pestaña y... solo era un mensaje del equipo de Sugar. Yuuri suspiró aliviado, pero el siguiente mensaje si le estremeció.

-¡Voy a matarte, Phichit! -exclamó apenado al ver que el siguiente mensaje... si era un hombre

Y era un hombre guapo.