Cap. 32: Lucius contra ¿Quién?
El joven encapuchado salto a su izquierda evitando un incarcelus, se dio la vuelta para encontrarse con un chico que determino rápidamente era un Malfoy por su cabellera rubia.
Lucius observo al intruso, parecía tener su misma altura, no podía ver su rostro puesto que tenia algo cubriéndole, solo podía ver los ojos cafés. El encapuchado tomo su varita y lanzo un Expelliarmus esperando poder escapar así.
-"Kuro me matara por esto"-pensaba el joven con cansancio mientras se metía a lo que parecía ser un laberinto de arbustos.-"¿Porque en la casa de ricos debe hacer laberintos? ¿Les es entretenido perderse?"
Kuro entro por otro pasaje esperando llegar a tiempo con el chico y evitar que Lucius lo atacara. Por otro lado Lucius quien había sido lanzado pocos metros, se levantó molesto y corrió a la misma dirección que el intruso.
Tomo de su Bolsillo su pequeña esfera y estaba por pedir apoyo cuando alcanzo a ver a Kuro correr entre los pasillos del laberinto.
-"perfecto, con Kuro de mi lado no necesitare llamar a los demás"-con ese pensamiento el Malfoy se adentro mas al laberinto esperando que con ayuda del lobo pudieran acorralar al encapuchado.
/
Mientras esto ocurría, Daniela, Petunia y Remus llegaron a lo que parecía un lago en el bosque. No había señales de alguna comunidad lobuna pero no por es bajaron la guardia.
Remus observaba nuevamente su mapa para poder orientarse en lo que Daniela y Petunia revisaban que las pociones siguieran intactas. Había salido del pueblo caminando pero tuvieron que usar un traslador para llegar a la ubicación del bosque.
-Parece que todo está en perfecto estado-dijo Petunia con un sonrisa calmada, no quería que el trabajo de su novio ser hubiera estropeado.
-"novio"-Tuny se ruborizo, no podía creerse aunque ya fuera novia de Severus, y es que Severus había sido su amor platónico desde la infancia. Jamás imagino que él se fijaría en ella, solía pensar que Sev estaría eternamente enamorado de su hermana, quizás Lily se casaría con Potter, y Severus terminaría con el corazón destrozado.
Se imaginaba a ella casada quizás con algún compañero de la universidad, teniendo una vida en uno de esas residencias donde las casa son todas iguales, con vecinas chismosas espiando por las ventanas o las cercas. Cada una presumiendo a sus hijos y malcriándolos.
Sacudió su cabeza, no… ella jamás seria de esas personas, y si un día se volvía así, le pediría a Lily que la abofeteara.
Guardo nuevamente las pociones y dirigió su vista al lago, el agua parecía pacifica, sin perturbaciones. Noto que la cachorra estaba muy silenciosa, más de lo norma. Se levantó y se acercó hasta donde ella estaba.
-Dan… ¿estás bien?
Daniela no respondió, el lago la tenía hipnotizada, tanta tranquilidad la sedaba, sentía un extraño sentimiento de paz. Sentía que todos sus problemas desaparecían, no había guerra, no había un mago loco tratando de asesinar a los muggles y a los "sangresucias", no había nada malo en el mundo. Se acercó un poco y observo su reflejo.
Ahí estaba ella, su cabello ondeando por el aire, su rostro pacífico y sereno… había algo más… no…no era un algo…. Si no un alguien. No se podía ver bien la imagen pero sabía que no se trataba del reflejo de petunia.
Su corazón dio un vuelco, sus ojos se agrandaron y sintió un extraño tirón en su estómago, hay estaba lo que ella mas anhelaba, aquello que no confesaría pero que deseaba con todas sus fuerzas volver a tener, el reflejo era de…
-DANIELA APARTATE!-Remus la alejo tan rápido como pudo, y saco su varita, Daniela cayó al piso aun en el trance de la paz y tranquilidad, Petunia estaba inclinada a un lado de ella, pero había dejado desprotegida la caja con las pociones.
-Maldición-se quejó Remus apretando la quijada, estaban rodeados por hombres lobos.
/
Lucius se cubrió de una ráfaga de fuego que estaba dirigida hacia el, su cabello antes bien peinado y engomado ahora estaba desastroso, las puntas estaba algo cercenadas; su ropa apenas y tenía unos rasguños, su corbata favorita la había guardado a tiempo en su bolsillo. Se asomó y lanzo un cargado Diffindo seguido de un Desmaius Duo, esperando poder aturdir a su oponente.
El joven encapuchado parecía estar en éxtasis puro, feliz de por fin tener una aventura en este mundo llego de magia. Cuando llego no podía creer lo que veía, objetos con magia oscura, cuadros moviéndose y hablando, elfos domésticos y la oportunidad de ser un mago talentoso y poderoso.
Esquivo por pelos un nuevo Diffindo, después recordaría el pasado ahora tenía que demostrar que era mejor que la rubia oxigenada que tenía enfrente de él. Lanzo sobre sus zapatos el hechizo cohete y una vez que se impulsó lo suficiente, dirigió su varia a los pues del rubio que lo miraba con enojo.
-"DEPRIMO"- Lucios sintió como la tierra debajo de él empezaba a removerse y crear un agujero. Cayó estrepitosamente al fondo, golpeándose con una roca en la cabeza. –Rayos, Kuro me matara por eso.
El rubio trato de incorporarse, pero sentía la cabeza explotar, y su vista estaba nublosa. Logro levantar la mirada y lanzo un potente Duro, el joven apenas y pudo esquivarlo, y el hechizo acabo dándole a un arbusto en forma de lobo.
-Fallaste amigo-se burló el chico quien aterrizaba a pocos pies del agujero, este tenía un diámetro de unos 10 metros con una profundidad de 5 metros.
-no te apuntaba a ti-contesto con sorna Lucius, sosteniendo su brazo izquierdo, había aterrizado en él y estaba seguro de haberse fracturado y dislocado el hombro.
-…si no fue a mi… ¿entonces a quién?-su pregunta fue contestada por un gruñido. El mismo arbusto que ahora era una estatua estaba mirándolo de forma asesina.- ¿combinaste un encantamiento Duro con un Piertotum locomotor a esa distancia? ingenioso. No por nada eres un Malfoy.
En lo que el lobo atacaba al joven de la capucha Lucios logro crear unas escaleras para subir a la superficie, Kuro que veía todo el espectáculo empezó a maldecir y gruñir, en definitiva regañaría a ese mocoso, pero primero debía sobrevivir a las maldiciones que seguramente su cachorra le lanzaría por permitir que lastimaran a su hombre.
El rubio tomo la corbata que guardo con anterioridad y pudo hacerse un cabestrillo, quizás no era el mejor, pero eso ayudaba a disminuir las probabilidades de que se lo siguiera lastimando. Su cabello ahora tenía un tono rojizo a causa de la sangre, le dolía la mejilla seguramente tendría algún moretón "debo pedirle a Severus que me dé una poción o algún ungüento". Observo como la estatua casi conseguía morder una de las piernas del intruso.
Analizo la pelea, usaba más su magia podría quedar muy agotado, y tardaría mucho en recuperarse de las heridas. Agotar su núcleo mágico no era una opción. Maldijo por lo bajo y saco su espera, la apretó con fuerza y esta esfera brillo unos segundos de color morado, no tardó mucho en que volviera a brillar ahora de rojo.
La ayuda estaba por venir.
