Cap. 33: Lo que el lago provoca
Lili se encontraba en la tienda, atendiendo a clientes y enviando lechuzas con los pedidos. No tenían mucho de haber inaugurado pero tenían mucho éxito, y es que el ahora reconocido Severus Snape como el mejor pocisionista más joven de la historia había ayudado a que el negocio despegara.
La cuenta en Gringontts era fructífera, tanto que si se lleva a disolver el negocio tanto Severus como Lili no tendrían problemas de mantenerse por varios años. Pero dudaba mucho que eso pasara, su ahora cuñado estaba planeando expandirse no solo tener más espacio en el negocio, si no empezar a tener sucursales en los otros países mágicos como Suecia, México, Canadá, y bueno…muchos más. Tenía que reconocer que cuando Severus tenía una idea estas eran a lo grande. Además de que estaba segura de que él quería tener un buen patrimonio para cuando se casara con Petunia.
La pareja no había dicho nada de futuros planes, pero el cómo miraba Severus a su hermana y está a él le hacía ver que no faltaba mucho para que el joven le pidiera la mano.
Termino de revolver el caldero con un poción adelgazadora, las mujeres alto estirpe pedían montones de ella. No entendía porque simplemente no hacían dieta, pero bueno, no eran difíciles de hacer y las ganancias eran buenas.
Salió del laboratorio y observo como Severus hablaba con Ficus, su nuevo elfo doméstico.
-Te aras cargo de la tienda en lo que Lili y yo regresamos, y nada de descuentos Ficus-dijo el pelinegro quien miraba de forma severa al elfo.
-Ficus obedece a Gran Maestro Snape
-¿Qué sucede Sev?-pregunto con confusión la futura señora Potter
-Acabo de recibir una llamada de auxilio de Lucius, parece que alguien logro meterse a los terrenos de la mansión Da Gama.
El semblante de la pelirroja cambio a uno más serio y ambos jóvenes se marcharon. Salieron de la tienda y caminaron hasta donde estaba la barrera para aparecerse. Cuando lo lograron inmediatamente aparecieron en las puertas de la mansión Da Gama y corrieron hasta al jardín trasero donde se escuchaban explosiones.
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Daniela parecía estar en un limbo, Remus y Petunia habían sido encerrados en una cabaña mientras el Alfa observaba a la cachorra. Marshall Jacob era un hombre de unos 30 años, había sido mordido por uno de los hombres de Greyback cuando apenas estaba en 1 año de Hogwarts. A diferencia de Remus, el no tuvo apoyo por parte del director de la escuela, el director Dippet era un director nada justo cuando se traban de este tipo de situaciones, lo había expulsado y su familia lo dejo de lado. Solo una tía segunda se ocupó de él y le enseño magia, pero ella era una mujer ya entrada en años y a los 5 años falleció. Aunque la mujer había puesto en su testamento que todas sus pertenencias le correspondían a su sobrino, los hijos celosos y mezquinos no permitieron que se quedara ni con un knut. Marshall estaba destrozado pero eligió irse de la mansión antes de que lo obligaran, se llevó varias cosas que sabía los hijos de su tía no apreciarían, entre ellas estaba una espada pero esta no era cualquier estaba, por extraño que pareciera esta misma arma había sido fabricado por hacedores de varitas de la antigua era, la misma espada tenía un núcleo mágico así que él no necesitaba de varita para realizar hechizos.
A los 20 años logro hacerse de un pequeño grupo de licántropos igual que el abandonado o exiliados por la comunidad mágica. Se adentraron a los bosques a la afuera de un pueblo muggle, consiguieron empleos, no eran de gran paga pero les ayudaba a sobrevivir. Poco a poco más licántropos llegaron y juntos empezaron a formar una comunidad. Lograron hechizar el bosque para que los muggles se confundieran y a los pocos minutos salieran del bosque sin ser lastimados. Ellos cuidaban del pueblo en caso de que los aliados de Voldemort o los licántropos de Greyback atacaran a la gente.
El lago donde estaban ubicados también estaba encantado pero no fue gracias a ellos, ese lago era diferente, mostraba tú más grande anhelo, algo así como un espejo de Oesed, solo que este podía perderte en unos minutos y dejarte en un mondo idealizado por tu subconsciente. Los pocos que habían logrado salir del transé tardaban semanas hasta meses en tratar de recuperase.
Sintió lastima por la chica, dependiendo de qué tan grande es tu anhelo, es cuanto duraban en estado hipnótico. Y por como la veía, ella deseaba algo con todo su corazón.
-¿…quien…quien eres…?-la voz de Daniela se escuchó rasposa, casi forzada. Marshall se asombró por que la chica pudiera hablar tan rápido, tomo su espada y con la punta elevo su rostro.
-no te han dicho que es de mala educación no presentarse antes de preguntar por el nombre de alguien mas-dijo con voz prepotente.
-y un cuerno-respondió Daniela mientras trababa de acostumbrase a la luz. Marshall sonrió, esa chica tenia agallas.
-Me llamo Marshall Jacob, ¿y tú eres…?
-Daniela Balvanera, única heredera del apellido Balvanera y Da Gama, Fundadora y líder de la orden Luctature, y futura asesina del hombres desnarizado.
Varios hombres lobos que estaban custodiando no pudieron evitar reír por esa última parte, Marshall lo dejo pasar y siguió haciendo preguntas.
-¿Porque estás aquí? ¿Que es lo que quieren de mi gente?
-que se unan a esta futura guerra, mas especifico a mi orden. Los hombre de Voldy son cada vez más numerosos, y estoy segura que ya reclutaron a Greyback y este es más que obvio que obligara a más comunidades a que se le unan, ya sea que quieran o los obliguen.
-¿y que tienes tu que ofrecerme como para que acepte tu proposición?-
Daniela tardo un rato en contestar su mente empezaba a mostrarle nuevamente la imagen del lago, esa persona que tanto anhelada esta parada justo detrás de Marshall, Daniela sacudió su cabeza tenía que concentrarse.
-traigan una poción contra alucinaciones. Nuestra invitada lo necesita. Llévenla a mi cabaña, seguiremos hablando ahí.
Uno de los seguidores de Marshall la levanto con cuidado y la llevaron hasta una cabaña grande, con una chimenea hecha de rocas, una estancia exterior, con dos mecedoras y una pequeña mesa. Cuando entro a la residencia se quedó sorprendida de lo hermosa que era, el piso parecía haber sido pulido, tenía un toque moderno. Podía ver una elegante cocina con una barra para comer.
-"me pregunto como hizo para conseguir todo esto, desde afuera las otras cabañas se ven pequeñas"
Sus manos seguían atadas por detrás de su espalda y su cabeza le empezaba a doler, la dejaron sentarse en la sala y se fueron a hacer guardia por fuera de la cabaña de su Alfa. La chimenea estaba prendida.
-no te ves bien-
-Tú no eres real, tú no estás aquí-dijo cerrando los ojos
-claro que si estoy aquí, si no, no me oirías. Sabes que siempre estoy contigo-
-….-
-porque niegas lo que anhelas, sabes que yo te…
-¡BASTA! ¡NO ERES REAL! ¡SOLO VETE! ¡TU NO ERES LO QUE DESEO! ¡SOLO ES MI MENTE JUGANDO CONMIGO!
-"¿Porque te lastimas? Si enserio quieres desacerté de mi ódiame…ódiame con cada fibra de tu ser, así como odias a tus padres, así como odias tu apellido muggle, así como odias ese pequeño secreto que no quieres admitir…"
-¿Por qué me dices todo esto?-dijo con los ojos lagrimosos, no entendía como la imagen de esta persona, su más grande anhelo le decía todo aquello. Estaba confundida, estaba dolida, no quería pensar en su pasado, en el infierno que vivió. El recuerdo de bofetadas, insultos, golpes con sartenes, golpizas con tacones puntiagudos le cayeron como un balde de agua fría.
-porque yo soy…
-No lo escuches-dijo Marshall apareciendo de la nada, sus hombre fueron rápidamente a informarle que la "invitada" estaba actuando raro bajo los efectos del lago. – tomate esta poción, te ayudara contra la alucinación.
Daniela lo miro con desconfianza pero su anhelo seguía ahí, mirándola con ojos serios.
-Tiene mal sabor lo acepto, pero si quieres que se valla tienes que escucharme. ¡Tomate la poción!-la cachorra no tuvo de otra y la ingirió por completo. Su boca le sabía a rayos, solo Merlín sabría que tenía esa opción.
-está bien, por ahora me iré…por ahora…recuerda que siempre estoy contigo – su anhelo desapareció después de eso, y su cabeza pronto se empezó a aclarar.
-¿Qué fue eso? ¿Qué es lo que tiene el lago?-pregunto la chica después de unos minutos. El alfa que se había sentado enfrente de ella en su sillón favorito, espero a que la respiración de la joven se normalizara para después hablar.
-desde que llegamos aquí, note una fuerte concentración de magia antigua en ese lago, asumo que fue un mago muy poderoso que no quería ser descubierto o algo por el estilo.
-¿descubierto por quién? ¿Muggles?
-no…creo que era algo más. En fin ese lago no nada más muestra tu más grande deseo, tu anhelo….te muestra tus temores, tus odios y rencores. Si tú crees que estas en paz con tu alma ese lago te demostrara lo contrario.-Daniela lo miro con curiosidad y algo de terror, no se dio cuenta que era la primera vez después de tantos años que mostraba una emoción en su rostro que no fuera serenidad.-he visto a magos y brujas caer bajo sus encantos y nunca pueden volver a ser lo que eran, aquellos que no lo soportaron se quitaron la vida.
-¿…es acaso un lago Oesed…?
-yo lo llamaría más como el Lago del Subconsciente. Creo que sabes ahora por qué.-Daniela asintió y miro el suelo, sentía…miedo, hacía mucho que no se sentía así. No…tenía que ser la de antes, tenía una misión que cumplir, vidas que salvar y un futuro oscuro que evitar a toda costa.
-¿cuánto tiempo seguiré viendo el…anhelo?
-…hasta que perdones tus propios demonios…
-¿alguien aquí ha podido lograrlo?
-…-Marshall guardo silencio, miro a la chica enfrente de él y suspiro-no permito que nadie se acerque más de 5 metros a ese lago. Solo uno logro superar el duro duelo, pero sufrió por todo un año.
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Lily conjuro un encantamiento extintor para apagar las llamas, el antes hermoso jardín lleno de vida ahora era un campo de batalla, el lobo de roca había sido destruido, y sus escombros estaban esparcidos por todo el jardín. El laberinto ahora era una humeante fogata, había muchos signos de fugo y muchos pozos donde si no se tiene cuidado puedes caer y morir pues la profundidad rebasaba los 50 metros.
Lucius quien ya de por si estaba herido, ahora mostraba un "hermosa" cortada en su espalda, , Severus y Lily tenían algunas cortas pero juntos habían podido atrapar al intruso con un Incarcifors.
Ni siquiera se habían dado cuenta que ya era de noche hasta que escucharon un grito detrás de ellos.
-LUCIUS!
