Luego de que Yuuri se dio un baño, se puso ropa cómoda y cenó para luego echarse sin más en su cama mientras Phichit estaba felizmente en la suya.
-La próxima vez, deberías decirle a JJ que te firme un montón de cosas, pagarías la inscripción y tendrías dinero de sobra -canturreó Phichit- Incluso si le dices a Viktor sería bueno.
-No voy a hacer eso -negó mirando como uno de los hámster de Phichit daba vueltas y vueltas en su rueda-, es suficiente con que paguen por mi compañía -suspiró pensando en lo mal que sonaba.
-Uhm, si tú lo dices, Yuuri -murmuró Phichit rodando para caer al piso y buscar la bola de ejercicio para hámster- Solo es una idea, el dinero que saqué lo envié a tu cuenta, me quedé con las chapas y los palillos -soltó una risita mientras metía a un roedor especialmente gordo en la bola y lo dejaba libre.
-Phichit... no era necesario -le miró apenado.
-¡Claro que lo es! Ya te dije que no iba a permitir que te fueras -negó cerrando la jaula- Así que tu deja que te ayude. Salir con chicos guapos te cansa -agregó divertido.
-Uhh, tonto -dijo Yuuri a punto de lanzarle una almohada, pero un nuevo mensaje en la laptop de Phichit interrumpió el momento- ¿Harás vídeo llamada con Seung?
El moreno negó y subió de nuevo a su cama.
-No, es tu Sugar, creo que lo dejé abierto sin darme cuenta -murmuró revisando- Ay...
-¿Qué pasa? -preguntó Yuuri curioso.
-Bueno, tienes un mensaje bastante... ¿divertido? Espera -dijo saltando a su cama con la laptop.
Yuuri logró quitarse a tiempo rodando hacia un lado.
-¡Ten más cuidado! -se quejó un poco mientras el moreno se acomodaba.
-Shh, no te quejes -murmuró mostrándole la pantalla- Léelo y habla tú con él, yo no me voy a meter en eso -dijo rodando de nuevo al suelo.
Yuuri rió, había sido una buena idea poner alfombras en toda la habitación. Devolvió la mirada a la conversación abierta en la pantalla.
Espero que te hayas divertido jugando con los niños, ¿pero qué tal si ahora lo intentas con los gatos grandes?
Rezaba el mensaje y Yuuri no sabía qué responder, o si reír o no. Abrió el perfil de la persona que le había enviado aquel peculiar mensaje y notó que era aquel rubio intimidante de ojos verdes del concierto de JJ.
-Es el bailarín de JJ -informó Yuuri.
-¡Oye, eso es una ganga! Es guapo y de paso ya lo conoces, puedes aceptar y evitar salir con otros menos agraciados de la página -propuso Phichit sacando más hámster- Eso te acercaría aún más a la meta, Yuuri.
El japonés le miró dudoso.
-¿Tú dices? ¿No haría problemas entre JJ y él? -preguntó si ánimos de meterse entre dos amigos.
-No creo -el moreno le miró- La página es solo para buscar alguien con quien pasar el rato -frunció un poco el ceño, pensativo- Quizás el mismo JJ te recomendó como un buen amigo y compañero... No sé, no sé cómo piensa la gente rica y solitaria, Yuuri...
El japonés asintió dudoso, pero si JJ le había recomendado a su amigo... debía aceptar. Aceptó la solicitud y pasó su número al chico, quien le escribió pasado algunos minutos.
-Ay... no... Quiere una video llamada -murmuró Yuuri asustado, peinando de forma inconsciente sus cortos cabellos con los dedos.
Phichit se levantó con algunos hámster encima.
-¿Qué esperas? ¡Acepta! -animó poniéndose a su lado.
-¡¿Qué?! No, estoy en pijamas y es t-tarde -se apresuró a excusar.
El tailandés le miró pensativo.
-¿Quieres que acepte "accidentalmente" la llamada? -preguntó con diversión.
Yuuri le miró con temor.
-Aléjate de mí, Phichit -le amenazó levantando una almohada.
-Cállate, Jean, no me dejas pensar -murmuró Yuri con fastidio.
El Rey se encontraba atado y con cinta en la boca mientras el rubio estaba sentado sobre él mirando su celular.
-No creo que él este muy cómodo, Yuri -opinó Otabek sentado aparte en una silla, no quería meterse aún más en eso.
Desde que JJ había llegado al hotel andaba con un aire mucho más animado y soñador de lo normal, por lo que sus dos amigos no tardaron en adivinar que era gracias al asiático con el que había salido. Yuri quería ver qué tan bueno era aquel cerdo que tenía de tan buen humor al idiota de JJ.
-Claro que no lo está, está secuestrado -dijo Yuri restándole importancia al dar un manotazo al aire- ¡AJÁ! Lo tengo -JJ se removió más, emitiendo sonidos- Encontré al cerdo -saboreó con cierta malicia.
Se levantó del cuerpo del canadiense y con una sonrisa le mostró como agregaba al cerdo a su propia cuenta de aquel sitio llamado Sugar.
Otabek se apiadó un poco del chico atado, parecía un gusano arrastrándose hacia Yuri para intentar frustrar sus planes. El kazajo se levantó y le quitó la cinta de la boca.
-¡AHHH! -gritó Jean ante el arrancón- Adiós a mi inexistente barba -se quejó sintiendo picar y arder sus labios y alrededores- Mis sensuales labios besa Yuuris... no los siento... uh...
-No lo llames igual que yo, da grima -se quejó Yuri dejando de lado el celular de JJ.
-Tu eres Yuri, él es Yuuri... una "u" más hace diferencia al ángel -suspiró al recordar al japonés- del demonio -miró al rubio y este le sacó el dedo medio.
-Muérete -respondió mínimamente interesado en él- Ahora solo por eso, voy a invitarle a salir ahora y lo vas a ver todo en vivo y en directo -dijo masajeándose con el japonés.
-¡Yuri, no! Otabek, Otabae, ayuda -pidió JJ intentado soltarse.
El kazajo no se movió y solo se quedó mirando una revista de música que tenía en las manos.
-Yo no me meto en sus peleas...
-¡Ag! Demonios, ¿quién hizo estos nudos?
-Otabek -respondió Yuri divertido-, no le dicen el héroe kazajo por nada -levantó una ceja divertido, pues Beka había hecho el servicio militar de su país y era extremadamente bueno en algunas cosas... como los nudos por ejemplo.
-¡A él si lo ayudas y a tu Rey no! ¡Otabek, quedas destituido como caballero de mi corte! -exclamaba JJ aun removiéndose- ¡AHH!, es broma, Otabebé, ayúdame, ¿sí? -alargó un rato después, ya cansado de luchar con sus ataduras, solo le quedaba pedir ayuda al chico.
Porque eso hacía, un Rey no rogaba... solo pedía ayuda insistentemente, sí, eso.
Yuri rió y se sentó junto a JJ en el suelo, al fin había conseguido lo que quería.
-Como hables, JJ, te juro que le digo a Yuuri que duermes con bóxers de estampado de leones y coronas -amenazó el rubio preparándose para la vídeo llamada.
-No lo harías -replicó el canadiense.
-Ah, solo provócame -murmuró llamando.
Jean respiró profundo. No quería arriesgarse a que le dijera tales cosas a Yuuri... al menos no sin saber antes si a su princesa le gustaban los hombres en bóxers de leones y coronitas...
Al otro lado contestaron la llamada y Yuuri apareció bastante sonrojado, algo jadeante y despeinado mientras estaba acostado con el celular arriba. Extrañamente, esa visión del japonés hizo volar momentáneamente la imaginación de ambos chicos al pensar en él debajo de ellos en la misma condición. Porque había que admitir que Yuuri Katsuki sonrojado era bastante apetecible.
-A-Ah... l-lo siento, estaba a punto de dormir y... -musitó Yuuri haciendo fuerza para sacarse a Phichit de encima, pero no pudo. Desde que sonó el enmendado celular había estado luchando con Phichit y por eso su actual apariencia.
Yuri y JJ solo se quedaron mirando al japonés, hasta que el primero reaccionó aclarándose la garganta.
-Oe, cerdo, ¿estás bien? Luces algo rojo -murmuró alejando la pantalla de Jean, solo él quería ver al japonés.
-S-Si, es solo que... ah... No es nada -murmuró intentando de nuevo tirar al moreno.
Detrás de Yuri, JJ se arrastraba por el piso murmurando: "Déjame ver, déjame ver. Mi Yuuri"; por lo que Yuri rodó los ojos y se metió al baño cerrando la puerta.
-¿Seguro...? Parece como si hicieras otra cosa -sonrió de lado- No me digas que eres un cerdito pervertido -dijo divertido.
Yuuri se puso rojo al notar cómo se malentendía la situación.
-¿A-Ah? -alargó- ¡No! No es eso, nada que ver -negó logrando empujar a Phichit al suelo, quien solo se rió- ¡Estoy vestido! ¿Ves? Ropa -dijo al sentarse y mostrar su camisa vieja y pantalón de pijama.
Mientras tanto el moreno pasaba con cuidado a su armario.
-Uhm... Bueno, tienes un gusto horrible -dijo despectivamente Yuri, aunque la verdad era que a su parecer se veía algo tierno- Ósea, te ves como un cerdo -murmuró mientras sentía como tocaban la puerta tras de sí. Seguro que JJ se ha liberado, pensó- En fin, ¿vas a salir conmigo mañana?
-¿M-Mañana? ¿N-No es muy pronto, Yuri? -dijo algo inseguro de poder soportar otro día así.
-Si... no hay show y puedo tomarme el día libre -ladeó pasándole seguro a la puerta, volviendo a apoyarse sobre esta- Entonces... ¿qué dices, cerdito?
Phichit volvió a intentar molestarle.
-Para, ya he pasado bastante pena -susurró Yuuri deteniendo al moreno.
El tailandés hizo un puchero.
-Pero quiero oír bien...
-¿Hay alguien más ahí? -indagó Yuri.
-Ah, sí... Mi compañero de cuarto quiere avergonzarme, pero ya lo ha hecho suficiente -murmuró viéndole alejarse de nuevo- Pero no podría hacerlo más de lo que mal entendiste...
-¿Ah, no? -murmuró el tailandés para sí mismo, colocándose unos lentes de sol negros mientras ellos hablaban.
Claro que podría avergonzarlo más. Le quitó el teléfono ágilmente a Yuuri y lo colocó en un punto alto de la habitación con ayuda de una silla, misma que seguidamente apartó para que el japonés no pudiera alcanzar.
-¡Phichit!
-¡Ahhh! -exclamó el moreno con una falda de hula hula de una obra que había tenido hace tiempo. Empujó a Yuuri devuelta a la cama antes de comenzar a bailar ante la cámara- ¿Se te antoja una carne bien jugosa a ti? Deberías a mi amigo entero devorar y te gustará, tú ya lo verás, ¡solo te tienes que formar...!
El pobre de Yuuri solo se quedó paralizado al ver a su amigo haciendo el tonto. Mientras al otro lado, Yuri estaba igual, no se esperaba aquello.
-¿Tienes ganas?
-¡No, no! -murmuró Yuuri entrando en razón y levantándose para tomar rápidamente la silla.
-¡De tocino! Yop, yop, yop -siguió Phichit mientras japonés colocaba la silla- Es un cerdo, puedes ser un cerdo tú también... ¡Sí! -alargó justo cuando Yuuri quitaba la cámara.
-¡Eres un psicópata! -exclamó Yuuri antes de cortar la llamada.
El rubio escuchó el ruidito que anunciaba el fin de la llamada, pero seguía en shock. Esa sí que era una buena forma de promocionar a alguien.
-Bueno... Ahora sí que quiero salir con ese cerdo -parpadeó escribiéndole un mensaje y enviándolo de inmediato antes de bloquear de nuevo el celular- Otabek, JJ, vayamos por carne de cerdo, tengo hambre -dijo al salir del baño.
-¡¿Hablaste con mi lindo Yuuri?! -alargó JJ con un enorme puchero.
Yuri le ignoró.
-¿Parrilla? -preguntó Otabek levantándose para tomar su chaqueta.
-Si, por mi está bien -murmuró buscando la suya.
-¡Ustedes, plebeyos, préstenme atención! -replicó JJ al verse ignorado.
Mas los otros dos ya salían.
-Mueve el culo o te dejamos -dijo el rubio antes de cerrar.
-Ustedes son de lo peor... -murmuró JJ sin más opción que seguirles, ya que también tenía hambre- ¡Pero Yuri, respóndeme! -alargó insistiendo por el resto del camino.
Hasta que Yuri le golpeó en la cabeza.
Mañana voy a comer cerdo. Paso por ti a las seis.
Decía el mensaje de Yuri, junto a una carita con cuernitos.
-Te odio tanto... -murmuró Yuuri sumamente apenado.
-Me amas por conseguirte una cita, shh -dijo Phichit con tranquilidad- Mejor descansa Yuuri, mañana será un largo día -dijo un tanto divertido.
El japonés solo pudo alargar un quejido para luego taparse la cara con la almohada y simplemente dormir.
