Pensándolo mejor o no muy bien, todo aquello apuntaba a un simple engaño, por más trincado que parezca al haber cometido los mismos errores que Yui la convertían en alguien igual. Pero la pregunta era ¿Quién lo hizo primero?

Quien fue la que dió ese paso falso hacia la tentación del calor del cuerpo ajeno, quien sucumbió ante las caricias y besos de la persona equivocada. Sakurako había mencionado que Yui y Himawari ya habían tenido relaciones mucho antes de que Akari se hiciera novia de Yui, pero eso no sería considerado un engaño ya que entre ellas aun no había nada, pero, según Sakurako, Himawari y Yui siguieron teniendo sus encuentros hasta el día de hoy, lo que significa que Yui le había estado mintiendo desde el primer momento y gracias a Kyoko pudo confirmarlo ese mismo día.

Aun si todo eso fuera cierto nada justificaba lo que hizo, tener sexo con Sakurako no la convertía en alguien con derechos de señalar. Un problema de moral se acomodaba sobre la cabeza de la dulce pelirroja, a riesgo de parecer indecente y sucia, algo no andaba bien.

Usando sus habilidades de camuflaje Akari pudo librarse de Yui fácilmente aquel día, aun no estaba lista para enfrentar a su novia y además esas conversaciones que escuchó no le ayudaron mucho a tomar una decisión, pronto tendría que ser, pero ese día estaba lejos de convertirse en alguna especie de relieve vital.

Ya en su casa no pudo concentrarse por tener todos esos pensamientos en su cabeza. Un torrente de imágenes que le refrescaban la memoria de vez en cuando lo necesitara, y aquel calor bajo que aumentaba con la vista imaginaria de una Sakurako haciéndola suya. Estaba enloqueciendo pensando en cosas sucias cuando tenía un problema mayor enfrente, tanto era así su frustración que decidió pedir ayuda. Pero, ¿a quién acudir?

Sakurako, Yui y Himawari estaban descartadas, Chinatsu podría ser la solución… aunque la pelirrosa se había mostrado un tanto extraña aquella mañana, pero debía confiar en alguien y China jamás le había dado la espalda ¿verdad?. Así que tomó su celular y marcó el número de la pelirrosa pero este no contestó su celular. Eso era todo, no tenía la suficiente confianza con Chitose como para pedir consejos de ella, y ni hablar de Ayano.

─ Ahora… tal vez Kyoko-chan me pueda decir que hacer ─ pensó Akari

Sin ninguna opción no le quedó más que poner su problema en manos de su alocada amiga rubia, y como si fuera la única presente para ayudarle Kyōko fue rápida en brindarle una mano. Esa misma tarde Akari se dirigió a casa de su amiga rubia para tratar con sus problemas.

─ hola hola Kyoko-chan ─ decía la pelirroja hablando por el celular ─ ¿estas libre esta tarde? ─ preguntó con naturalidad ─ oh, es que, tengo un pequeño problema… ¿puedo ir a tu casa?... mooo no te burles de Akari… sí… gracias, ahí estaré ─ Akari apartó el celular de su oreja y suspiró mientras el aparato caía con su mano

Sin tiempo que perder Akari se arregló tan rápido como pudo y segundos después se precipitó hacia la calle tomando rumbo fijo hacia la casa de la rubia alocada. Más tarde Akari estaba frente a la entrada de la casa Toshinō, temblorosa e incierta tocó el timbre de la puerta y esperó a que su amiga rubia le atendiera.

─ Hola Kyōko-chan ─ saludó Akari a la rubia luego de que esta abriera la puerta mostrándose igual que siempre

─ vaya Akari, en verdad que tienes un problema ─ dijo la rubia notando lo nerviosa que estaba la pelirroja, pues bastó verla de pies a cabeza e imaginar lo difícil que lo tenía pues la pelirroja casi no había tardado en llegar, lo que significaba que estaba en apuros

─ yo… ─ Akari estaba asustada, no sabía cómo tomaría Kyōko todo eso, incluso imaginaba que la rubia la despreciara después de saber lo que ella hiso ¿verdad?

─ Pero me lo cuentas luego ─ dijo la rubia deteniéndola de proseguir pues ese no era el mejor sitio ─ pasa adelante ─ dijo haciéndose a un lado para permitir que la niña entrara en la casa ─ supongo que ya conoces mi habitación, adelántate que yo voy por algo de beber

Entró en la habitación de la rubia para estar más cómoda, luego de que kyoko le ofreciera algo de beber y que Akari aceptara, era el momento de enfrentar sus errores. Ahí frente a frente, Akari en la cama y Kyōko en su silla del escritorio, comenzaría una charla bastante rara.

─ No sé cómo decirlo… Kyōko-chan ─ dijo Akari jugando con sus dedos nerviosa

─ Pues con palabras que más, o prefieres el lenguaje corporal ─ dijo la rubia burlándose ─ si quieres me desnudaré primero

─ mooo Kyoko-chan, esto es serio ─ dijo Akari haciendo pucheros

─ Bueno, entonces… ve al grano, que con rodeos no llegaremos a ningún lado ─ dijo Kyōko esta vez con algo de razón

─ bueno… es que difícil para mí, tengo miedo que tú me desprecies como amiga ─ Akari agachó la cabeza

─ imagino que ha de ser bastante grabe como para pedir mi ayuda y no la de tu novia ─ dedujo la rubia ─ pero pongámoslo serios, Akari

─ Akari se siente confundida ─ dijo ella

─ ¿tiene algo que ver con Yui? ─ Akari no respondió lo que significaba que la rubia estaba yendo por el camino correcto ─ ¿ella te hizo algo?

─ ¡no! ─ se apuró a decir deteniendo cualquier pensamiento erróneo sobre Yui

─ ¿tuviste sexo con alguien que no era tu novia? ─ pues si no era Yui debía de ser alguien más, y a Kyōko ya se estaba empezando a aburrir. Si Akari no lo decía, ella adivinaría, aunque lo primero que se le vino a la mente fue la pelirroja siendo montada por alguien mas

─ ¡que! ─ Akari grito con sorpresa aunque aquello solo fue para dar la información correcta sin que lo supiera

─ ¡lo sabía! Akari mediste el pene de alguien más jajaja ─ se rio la rubia pues la expresión en el rostro de Akari la delataron completamente ─ jaja, pero ¡cuéntame!

Akari deseaba que la tragara la tierra, en esos momentos tan angustiosos no hacia más que morir de vergüenza, y, Kyōko no ayudaba mucho, no, como a ella le hubiera gustado que la rubia le aconsejara, sin embargo ya no había vuelta atrás.

─ Akari se siente culpable por haberlo hecho con… ─ Akari alejó su mirada de la rubia que le veía tan excitada por saber el nuevo chisme ─ con…

─ ¡un momento Akari! ─ expresó la rubia ─ sé que para ti, todo esto debe estarte comiendo por dentro, así que antes de que me digas el nombre de esa chica… deberás saber que a lo que mi concierne, lo que hagas o dejes de hacer me tiene sin cuidado

Akari levantó su mirada llorosa pues interpretando lo que Kyōko quería decir, no le quedaba más que decir adiós a su amistad. ─ lo… lo siento… Kyōko-chan

─ oh vamos ─ dijo Kyōko tratando de levantar el ánimo de la pelirroja ─ me entiendes mal Akari. Lo que trato de decir es que, no importa con tantas chicas has tenido sexo, para mi nada de eso importa y que jamás dejaras de ser mi amiga,

─ ¿lo dices enserio?

─ ¡claro que sí! ─ dijo la rubia ─ ahora, si bien has de pensar que cometiste un crimen… déjame decirte que está a años luz de serlo

─ ¿Qué tratas de decir?

─ es cierto que tuviste sexo con alguien en estos días, pero eso no es motivo para deprimirte

─ Pero Yui-chan…

─ A quien le importa Yui, Akari, no te has puesto a pensar en que tal vez… Yui acepto ser tu novia porque quería ser la primera en tu vida y luego presumir de ello.

─ Yui-chan no haría algo así

─ Lo hace Akari, ya lo escuchaste por ella misma

─ ¿escuchar qué?

─ sabes muy bien a lo que me refiero, eras tú la que estaba en el baño cuando Yui y yo entramos ahí, ¿oíste lo que ella dijo?

Kyoko sabía que Akari estaba oculta en el baño, mas había deducido de la pelirroja se había enterado de los amoríos de Yui. Akari pensó un momento e imaginó la escena de la noche anterior donde se suponía que Himawari estaba de visita bajo las sabanas de Yui.

─ Akari ─ dijo la rubia llamando la atención de la pelirroja ─ somos jóvenes, es normal tener este tipo de experiencias, y, lo que tu consideras "amor" no es más que el producto de las hormonas jugándote una mala pasada.

─ ¿Akari no sabe de amor?

─ Akari… ─ Kyōko suspiro e ideo una mejor forma para que la pelirroja entendiera su punto ─ respóndeme un pregunta Akari, pero con toda sinceridad ─ Akari asintió con la cabeza estando de acuerdo con la rubia ─ ¿volverías a tener sexo con esa chica?

─ ¡¿Qué?! ¡Claro que no!

─ se sincera Akari ─ dijo la rubia en tono serio a lo que la pelirroja se quedó callada sin saber responder con honestidad ─ te hare otra pregunta: ¿te gustó tener sexo con esa chica?

Akari iba a responder rápidamente pero Kyōko levanto un dedo frente a ella provocando que se planteara mejor su respuesta, pues aunque se negara sabía perfectamente que disfruto mucho de tener sexo con Sakurako, tanto así, que de pensar en ello no pudo controlar su corazón y creciente humedad en sus partes.

─ ves… no hay de que arrepentirse, incluso si lo que te asusta es quedar embarazada, déjame recordarte que las futanari no son fértiles hasta cumplir los 20, así que mientras tengas sexo con alguien menor de 18 estarás bien ─ Akari asintió con la cabeza como acatando el consejo de la rubia ─ incluso si no quieres que alguien que no conozcas te toque, siempre podrás contar conmigo para saciar ese apetito sexual ─ Kyōko se levantó de la silla para ponerse junto a la pelirroja ─ ahora dime, ¿a quién le mediste la verga?

─ Sakurako

─ vaya, no lo hubiera imaginado ─ dijo Kyōko sacudiendo a la pelirroja ─ pero sabes una cosa Akari ─ dijo susurrándole a oído de la niña y con una mano acariciándole la pierna ─ yo también quiero probarte. (Recuerden que Kyoko es Futa, aunque al principio parecía que era Ayano)

─ Kyōko-chan ─ dijo la niña en un suspiro provocado por los labios de la rubia ─ no podemos

─ tómalo como una prueba ─ dijo la rubia moviendo su mano bajo la falda de Akari ─ si no te gusta, es porque en verdad estas enamorada ─ Kyōko llevó su mano hasta las bragas de la niña y acarició por sobre la tela sacando unos suaves y largos jadeos de Akari

─ Kyōko-chan…