Cap. 40: Caos (parte 1)

Petunia se encontraba sentada cerca del lago, Severus tenía razón, era una hermosa vista, muy tranquilo y con un toque de serenidad. Estaba recostada en el árbol, con un libro de transformaciones en sus manos, una de las tantas cosas que anhelaba era ser un animago así como lo era Daniela y varios más miembros de la orden.

Le había pedido asistencia a la profesora McGonagall la cual pareció brincar de entusiasmo cuando ella le pidió que la guiara. Le mujer le recomendó diferentes libros con títulos como "Animago para principiantes" "Como encontrar a tu animal interior" "Ejercicios de meditación" "Ventajas y Desventajas de ser animago" también le dijo que si realmente lo deseaba, la joven tendría que registrarse en el ministerio, para petunia eso no era un problema, aun así la profesora le dio unos títulos más "Leyes para animagos "

-¿Savana Longbottom?-la aludida alzo la vista encontrándose a un joven su tez era blanca con cabello oscuro y ojos carbonizados. A simple vista el joven daba un aire tenebroso, su semblante era serio y casi sin expresión alguna, petunia se preguntó si acaso ese chico jamás había sonreído.

-¿Quién pregunta?-pregunto con cautela la bruja, cerrando el libro y levantándose para poder estar a su altura.

-Rodolphus Lestrange, quisiera hablar contigo en… privado-eso último lo susurro ya que había alumnos a los alrededores y unos pocos habían notado l cercanía que tuvo el Slytherin. La joven lo miro con detenimiento, observo su aura y noto que no había intenciones hostiles.

-adelántate al corredor del séptimo piso, pasa por delante de él tres ves y entra, te seguiré en 5 minutos, asegúrate que nadie más te vea-el Slytherin se fue sin decir nada, petunia se sentó nuevamente y espero el tiempo indicado. Una vez que sintió que la mirada de los estudiantes estaban enfocados en sus propios asuntos, se levantó y empezó su camino a dirección del castillo.

Para cuando llego al corredor, pudo observar una puerta, apresuro el paso y entro, Rodolphus miraba una estantería con libros, el desconocía por completo del lugar, y por supuesto eso títulos le eran desconocidos.

-¿Para qué me pediste hablar?-pregunto Petunia rompiendo el silencio, mago guardo uno de los libros en su túnica para leerlo después con más calma.

-Quiero ser parte de la orden-dijo sin titubeos, la futura señora Snape no pudo ocultar su asombro. Rodolphus no era un idiota, el a diferencia de lo que la gente pensaba, no era como su hermano y su familia, si le molestaba el hecho de mezclarse con nacidos de Muggles y mestizos, pero era más que nada porque ellos traían sus costumbres y desplazaban las mágicas. Sentía que era un insulto, ellos venían para aprender de la cultura mágica no para imponer sus reglas.

Su familia deseaba que tomara la marca en cuento se graduara del colegio, aunque de cierta manera podía entenderlo, no deseaba la exterminación ni un charco de sangre de inocentes, ¿cuántas vidas no se estaban perdiendo a causa de ello?… sangre puras, mestizos, nacidos… todos muriendo a manos de un psicópata.

Había escuchado acerca de una tercera facción, uno donde opinaban igual a él, uno donde la matanza innecesaria no era bien vista. Quería pertenecer a ella, quería una oportunidad de demostrar que no era como todo mundo pensaba.

-yo no sé…-empezó a decir Petunia pero fue interrumpida

-Sé que eres parte de ese extraño grupo, no te diré el cómo lo descubrí, pero dile a tu líder que quiero estar dentro, apoyare en lo que sea necesario-

-….-Petunia tenía la mirada en blanco, su boca abierta cual pez boqueando cuando es sacado al exterior. El Slytherin sonrió de lado, le divertía ver a la gente en estado de shock, haciendo que la expresión de Petunia fuera una mayor.

/

Miguel se encontraba en la biblioteca, había conseguido un permiso para poder ingresar a área restringida, rápidamente busco el libro que contenía la descripción del Horrocrux. Ahora que lo pensaba, ¿Su carrocha los estiraría destruyendo? De ser así ¿Cuántos llevaba? ¿Por qué nadie en la orden decía nada al respecto?

Abrió uno de los libros y la página en que se abrió tenía el título de Herpo el Loco.

Herpo el loco, mago nacido en la antigua Grecia, venido de una familia de sangre pura.

Conocido como uno de los magos más profesionales, poderosos e influyentes en la historia de las Artes Oscuras.

Creador del primer basilisco conocido hasta la fecha y lo pudo controlar debido a su habilidad para hablar pársel. Este basilisco no obedecerá a nadie más que a su amo, o a quien este mismo le ordenara. LEASE PARSEL EN PAGUINA 24

El primero en crear con éxito un Horrocrux y es posiblemente el inventor del ritual necesario. Inventor de muchas maldiciones, lo que le valió su fama de mago tenebroso.

Paso a las siguientes paginas hasta acabar en la que le interesaba.

La lengua pársel, también conocida simplemente como pársel, es la lengua de las serpientes (así como de otras criaturas mágicas basadas en serpientes, como runespoors y basiliscos) y de aquellos que pueden hablar con ellas. Habilidad muy poco común, y suele ser hereditaria. La gran mayoría de los hablantes conocidos de pársel son descendencia de Salazar Slytherin, aunque se desconoce si tiene algún parentesco lejano con Herpo el Loco.

El joven se quedó pegado a la palabra Hereditaria… ¿podría enseñarse…? Recordaba, en sus días de estar oculto en la mansión, había bajado por un bocadillo, sabiendo que era peligroso pero con el estómago rugiendo, era muy tarde y todos estaban dormidos, o al menos eso pensó. Paso por el despacho y escucho extraños siseos desde dentro de la habitación, con mucho cuidado se asomó y se asombró de ver a Daniela y Severus estaban sentado en el sillón, logro ver como Severus tenía un libro en sus manos, no comprendía el título ya que las letras parecían moverse como si fueran…serpientes.

-Puedes ahora entenderme mejor, trata de concentrarte Severus-Daniela siseo, Severus parecía confundido, y trato de contestarle torpemente

-yo…trato de comprenderte, pero…es inútil Dan-dijo irritado el joven mago

-lo estás logrando, no desesperes-dijo con una sonrisa comprensiva, había tratado de enseñarle a los más cercanos a hablar pársel pero después de largas e interminables horas nadie había comprendido nada, Severus había aparecido preguntado por qué ella insistía en repetir "cuerpos de agua dulce". Todos se habían sorprendido, más que nada porque Severus lo siseo y Daniela solo sonrió como si le hubieran dado un regalo de navidad.

Se habían puesto a trabajar desde entonces, Severus comprendía varias palabras pero le constaba pronunciarlas, Daniela le decía que tuviera paciencia el simple hecho de que la entendiera era suficiente para saber que podría hablarlo dentro de poco.

Miguel dejo el libro abierto sobre una mesa y busco otro título llamado "Elementales".

Los elementales son seres del mundo espiritual, conectados directamente con los cuatro elementos (de allí su nombre) que rigen al planeta tierra: agua, tierra, aire y fuego.

Se los representa como figuras humanizadas, vestidas de manera extraña, y rodeados de mucho misterio. Datan de mucho tiempo, que son anteriores a la aparición del hombre en el planeta.

Cuando el planeta era sólo una masa incandescente y sin vida, los elementales estaban presentes planeando la construcción y la vida futura, ayudando a los Espíritus Superiores, Arquitectos Cósmicos, quienes eran los encargados de coparticipar en la obra del creador.

Las salamandras –elementales del fuego- cuidaban la masa de gases radioactivos presentes en el planeta y de la materia incandescente que debía ir sedimentándose y enfriándose de a poco, para que el planeta en formación pudiera ser habitable.

Los silfos, elementales del aire, cuidaban de la evolución de esos gases tóxicos, para lograr el equilibrio químico y la evolución de los violentos vientos y tormentas nucleares que azotaban al planeta en formación, allá en los comienzos de la historia cósmica.

Los Espíritus Superiores o Arquitectos Cósmicos ya tenían planeado todo tipo de vida que surgiría en la tierra, siguiendo las orientaciones del Creador. Estaba todo programado en la Mente Divina. Sólo hacía falta que se estableciera el orden, para que esos Espíritus de la naturaleza o elementales pudieran, finalmente, empezar el proceso de evolución y vida sobre el planeta tierra, como colaboradores inmediatos de los arquitectos celestiales.

Cuando los gases se hicieron líquidos y cayeron sobre el planeta en forma de gotas de agua, lluvias y tormentas violentas que inundaron casi toda su superficie, aparecieron los elementales del agua: Sirenas, Ninfas y Nereidas, por las explosiones nucleares, quitándoles las materias densas y pesadas que aún había en suspensión.

Miguel bajo apresuro su lectura, y encontró un dato curiosos.

Los elementales eran amados y temidos al mismo tiempo, ya que tanto beneficiaban como perjudicaban. Fueron siempre considerados seres duales. Ellos tienen un tipo de vibración muy rápida y eléctrica, que les permite trasladarse de un lugar a otro a la velocidad de la luz.

Se los considera espíritus juguetones, animados, traviesos, sin mucha responsabilidad y arduos trabajadores de la naturaleza. No tienen un concepto muy claro del bien y del mal y por eso pueden ser manipulados para los trabajos de magia negra.

Se cree que algunos de los elementales tuvieron relaciones con los humanos creando híbridos capaces de controlar hasta cierta medida los elementos, se desconoce si hasta la fecha de hoy quedan descendientes , pero se cree que los hablantes de serpientes (Miguel abrió los ojos por la sorpresa) son descendientes de las Ninfas y Nereidas.

Coloco el separador en el capítulo, y tomo el otro libro, que había dejado en la mesa, no había duda, Severus Snape era un descendiente de los elementales… ¿acaso Daniela también lo seria?

/

La noche hacia que el frondoso bosque se viera aterrador, Lord Tiberius Malfoy caminaba con suma cautela, había barreras que impedían que alguien "Desapareciera" del bosque. Maldijo por lo bajo, esa mañana habían tenido un llamado de auxilio que decía que una comunidad de licántropos estaba bajo ataque. Los de la orden estaban ocupados en misiones que Daniela les había encomendado, así que la cachorra decidió ir por su cuenta y ayudar en lo que pudiera.

Morty hizo nota mental "patearle el trasero a la mocosa por actuar estúpidamente Gryffindor".

Pasaron varios minutos, y los minutos horas, Morty empezaba a preocuparse por no tener noticias de la joven, no fue hasta que su piedra de Amburita brillo que salió de la mansión.

Daniela estaba en problemas. Y por lo corto que fue el llamo de auxilio eran problemas gordos.

/

Daniela se levantó del suelo, tenía varios cortes en su cuerpo, signos de haber pasado por la maldición de tortura y no podía usar su magia para escapar.

-"INUTIL"- se congelo por un momento, Anhelo estaba mirándola con diversión y un brillo de emoción en sus ojos cafés.

Miro a su alrededor, no conocía el terreno donde se encontraba, y podía sentir las barreras anti desaparición. Recordaba muy vagamente lo que había pasado, el llamado de auxilio, el llegar a la zona de pelea… pero… había algo raro, había signos de una batalla, había recorrido la zona y empezó a sentir que era drenada, ¡ERA UNA TRAMPA! Con un movimiento de varita la ilusión desapareció y se vio rodeada de 4 licántropos siendo liderados por Greyback, Abraxas estaba a pocos metro a la vista, y tres Mortifagos también distribuidos de manera que no tuviera donde escapar.

Salió de sus pensamientos en cuanto escucho murmullos a lo lejos, se transformó en lobo y se fue en dirección contraria, necesitaba llegar al límite de las barreras y pronto.

En el camino se encontró con serpientes pequeñas, que le decían donde ocultarse de los magos, tenía pocas fuerzas y los mareos se hacían cada vez más recurrentes.

-"¿y que esperabas si te golpeas la cabeza con una roca? tienes suerte de no haber muerto"

Daniela estaba por contestarle cuando escucho una rama tronar a causa de una pisada.

-"¡CRUCIO!"-La voz de Abraxas se escuchó como retumbar en sus oído, Daniela se sorprendió, todavía no estaba registrada como animago ¿Cómo supieron que era ella?, logro esquivar la maldición y corrió lo más que pudo. Se recrimino por no entrenar en su forma animal, no estaba en forma para correr largas distancias en un bosque tenebroso a mitad de la noche y con gente persiguiéndola para lo más seguro matarla.

Múltiples hechizo eran lanzados, tratando de darle al pequeño lobo, Daniela sentía su corazón explotar, bombeaba frenéticamente y desea con todas sus fuerzas un descanso, inconscientemente pensó en una escena de Scooby Doo donde el gran danés y Shaggy tomaban un descanso y el monstruo o fantasma también estaba aún lado, pera después mirarse y reiniciar la persecución.

Si tan solo no estuviera huyendo por su vida se reiría a carcajada, pero ese no era el caso. Vio una pequeña ruta de escape, perfecta para ella en su forma de cachorro, corrió con más fuerza, sus pequeñas extremidades ardían ferozmente. Estaba por llegar solo un poco más y justo cuando dio un salto para introducirse a un agujero donde podría esconderse…

-"REVERSION"-

El ruido de un golpe seco golpeando un muro de piedra y seguido de estar flotando y observar unos ojos rojos como la sangre, fue lo último que recordó la joven antes de caer en la inconciencia total.