A cada rato tomaba su celular y marcaba ese mismo número como lo había estado haciendo desde aquella mañana, preguntándose ¿Dónde estaba?. Yui era una chica de poca paciencia, pero eso no le impedía preocuparse de vez en cuando por su novia pelirroja, novia a la cual no había visto desde la tarde del día anterior cuando se despidió de ella en la escuela.
Las chicas a las cuales había preguntado ese día, daban como cierto el ingreso de la pelirroja a la escuela, lo que significaba que si había asistido es mismo día. Sin embargo fue muy extraño que Akari no hiciera su presencia en el club, o que no respondiera las llamadas que Yui le había estado haciendo. ¿Acaso la está evitando?.
Una posibilidad válida para dicha ocasión, y eso era algo que le preocupaba a la sexi Yui, pues bien la noche anterior había compartido la cama con una chica que no era precisamente su novia pelirroja, y posiblemente Akari ya se había enterado de esa aventura.
─ Maldición
¿Cómo lo había averiguado?
Esa sería una muy buena pregunta, aunque la respuesta podía ser muy fácil contestada. Kyoko la había estado presionando durante todo el día para que le contara su aventura con Himawari, algo que Yui cedió después de oír tanta insistencia, pero dicho evento ocurrió después del almuerzo, hora la que se sumaba a las cuatro horas que había pasado buscando a la pelirroja.
─ contesta… ─ por enésima vez Yui insistió con el celular solo para ser recibida por el buzón de voz
Estaba claro que si bien el celular de Akari estaba descompuesto o la pelirroja la estaba evitando; sonaba más probable la última posibilidad ya que había marcado a la casa de la pelirroja donde se le había informado que dicha chica no se encontraba, ya que había salido en un asunto del que no se le aclaró debidamente y que no regresaría hasta muy tarde, o posiblemente ni lo haga.
Lanzó un suspiro frustrada y aventó el celular a un lado del departamento, dejaría la insistencia por ese día pues al parecer Akari estaba sana y salva, no había de que tanto preocuparse. Sin embargo Yui no estaba contenta con la ausencia de su novia, pues sentía la necesidad de tenerla cerca, y eso pondría de malas a cualquiera.
─ ¿Quién será? ─ el timbre comenzó a sonar desconcertando a la chica, pues Yui no esperaba a nadie esa tarde.
Cuando Yui atendió a la puerta no le sorprendió mucho ver a la chica parada del lado de afuera presentándose con una encantadora sonrisa y envuelta en lindas pintas. Pero Yui mentiría si dijera que no esperaba a alguien más, Himawari no estaba para bajarle la ansiedad ¿o sí?
─ Furutani-san, no esperaba que vinieras hoy ─ dijo y se recargó en el marco de la puerta como impidiendo que la chica de pechos grandes entrara en su morada
─ me sentía algo sola ─ le respondió apretando entre sus manos la correa de su bolso ─ quería verte, Yui
Maldijo internamente a todo el mundo. No era aquella sorpresa que esperaba llegase a su puerta, ni mucho menos la mujer más deseada de la secundaria Nanamori. Acaso el mundo la estaba tentando, pues si bien Akari no estaba para darle cariño, no había otra forma ¿verdad?
─ ya habíamos hablado sobre esto Himawari ─ aunque la sedujera con esa figura y ese escote, Yui intentó mantener la compostura ─ creí que todo estaba muy claro
─ Lo sé pero… ─ Himawari movió sus manos inquietas recorriendo la correa de su bolso ─ no puedo simplemente olvidar lo amada que me haces sentir
Yui no podía simplemente olvidar todos esos momento que ha pasado junto a la chica de cabello azul, momentos en los que todo el mundo se iba al diablo, momentos en los que esa chica podía hacerla sentir como en la gloria.
─ pasa ─ rindiéndose se apartó de la entrada y le dio la bienvenida a Himawari
─ Gracias ─ le dijo mostrando una reluciente sonrisa que sacudió el corazón de Yui
─ ha sido arriesgado de tu parte volver por aquí otra vez ─ le reprochó pues bien alguien podía verla llegar así como si nada al departamento de la morena
─ lo sé, pero… necesitaba estar con alguien ─ dijo Himawari mientras Yui cerraba la puerta y colocaba el seguro; no quería sorpresas como cierta rubia entrometida
─ y yo fui tu primera opción
─ no me malentiendas… ─ Himawari enfrentó a Yui soltando su bolso al piso para liberar sus manos que luego paso por los hombros de la morena ─ …contrario a lo que dicen de mí, en mi vida solo he estado con dos mujeres, de las cuales una estoy arrepentida completamente
Himawari plantó un beso suave sobre los labios de Yui dejando huella y por siguiente el deseo de la morena por seguir acariciando aquella dulce boca. Perdida en aquel momento viaja por el cuerpo de su acompañante las manos traviesas que desean el contacto apresuradas por el calor; Yui ya había cedido en el momento que la vio parada en el corredor.
─ Himawari ─ dijo Yui recuperando el aliento ─ ¿Por qué yo?
─ no he podido olvidarte desde la primera vez que hicimos el amor ─ le respondió guiándola por el apartamento hasta un sofá ─ ya no quiero tener encuentros casuales contigo, quiero ser completamente tuya Yui… solo tú me haces sentir amada
Desistiendo completamente desnudándose y desnudando suavemente, besos iba dejando como rastro cada centímetro de piel expuesta. Mientras besa aquellos enormes y hermosos par su mano viaja más abajo y acaricia el vello que se humedece con el sudor y los fluidos de su acompañante.
Himawari palmea y siente entre sus manos la longitud de cual goza Yui, como una de las dotada de la escuela dicho por todas esas rameras que le han acariciado. Hima sintió algo de celos al saber que ese pedazo de carne a tocado a muchas otras, pero se siente segura de que como ella no existe chica que satisfaga tan bien a Yui
─ Yui tú me haces sentir… mmm… única ─ dice la chica de cabello azul, mientras recuesta ala morena en el sofá y baja hasta su cosa para darle un trabajo oral
Yui queda ahogada en un gemido profundo a sentir sobre su glande el roce de aquellos labios, para luego ver desaparecer la mitad de su amigo en la boca de Himawari. La chica hace una mamada suave que casi se siente como una tortura; Yui no era de las que son toscas o brutas pero como estaba deseando volverse loca y agarrar la cabeza de Hima y golpearla contra su abdomen bajo.
─ Himaaa… eso no… ─ trató de decir entre jadeos
─ mhp… ─ saca de su boca el miembro de Yui pues sentía la necesidad de estar sobre él ─ ya es hora
Himawari gatea y se coloca sobre Yui uniendo sus labios en un apasionado beso, mientras la chica de cabello azul toma con una mano el pene de la morena y lo coloca en su cavidad vaginal. Hace círculos con el extendiendo los jugos lubricante mientras sus lenguas bailan entre si mientras se alarga el beso. Hima desciende deseosa de la carne y en el beso ambas ahogan un gemido fuerte por la sensación placentera.
Hima desciende y asciende suavemente hasta coger un ritmo más acelerado, Yui no puede dejar de maravillarse de lo increíble que es esa mujer; sus movimientos, sus besos, sus caricias. Internamente Yui se rio por lo estúpida que había sido Sakurako al dejar ir a una mujer tan maravillosa como Himawari, pero su risa interna fue sacudida por la imagen de cierta pelirroja.
─ perdóname Akari ─ pensó Yui pero la realidad no le dejaba pensar con claridad, aquella mujer que la montaba nublaba por completo la razón
─ perdóname Akari-chan ─ pensó Himawari ─ pero Yui debe ser solo mía
Continuara…
