Dentro de su casa solo le quedaba holgazanear en aquella tarde, ya ni las tareas le preocupaban pues Himawari se había ido y para siempre. Revolcarse sobre la cama acompañada de bolsas de frituras y una videoconsola parecía ser suficiente, aunque la historia parecía ya haberla vivido dejaba de lado sus sensaciones para dejar el tiempo volar.

─ tch ¡maldito! Ahora veras ─ con insistencia presionaba los botones de la videoconsola portátil ─ ¡sí!

Luego de triunfar en un juego de aventuras, lanzo a un lado la consola y dispuso a comer un poco más de frituras. Tomando la bolsa metió su mano dentro para agarrar el grasoso alimento, si así se le puede llamar, pero dentro ya no había nada, solo pequeñas migajas y un poco de sal.

─ no puede ser

Hiso una bola de basura con la bolsa vacía y la lanzó a la cesta sin lograr darle, ahí caía como las demás haciendo un desorden que nadie limpiará. Sakurako observó el desorden por un momento, extrañamente su piso siempre permanecía más limpio.

─ ¡no!

Las respuestas eran obvias para ella y eso hacía que su corazón doliera, Himawari no estaba y bien claro lo había dejado, que con Sakurako jamás volvería a estar a su lado. Razones había por doquier, de dejar de actuar como una niña consentida y más como una adolecente, ya no podía esperar nada porque nada llegará. Himawari ya no volverá.

Sin haberlo notado su mejilla se humedeció, unas lágrimas rebeldes de sus ojos descendió. Haciendo un esfuerzo rápidamente seco su mejilla y tomando la cesta empezó a recoger la basura esparcida. Casi con la limpieza se le olvidaba la pechugona, menos mal y la habitación estaba limpia justo al momento en el que le llegó una visita.

El timbre sonaba con algo de malestar, torturado era pues aquella no le gustaba esperar. Sakurako bajó a toda prisa y hacia la puerta se abalanzó, se sorprendió un poco al ver a esa melena rosada pero de mala gana se las aguantó.

─ tenemos un maldito problema ─ dijo Chinatsu bastante enojada

─ "tenemos" ─ remarcaba la castaña pues no recordaba haberse metido en un problema junto con la pelirrosa

─ es la zorra de tu novia, así que si "tenemos" tú y yo, un maldito problema

Rodando los ojos a un lado se movió dándole paso a Chinatsu que enseguida entró, subieron por las escaleras hasta el cuarto de Sakurako cerrando la puerta para que no sean interrumpidas. Chinatsu con los brazos cruzados se sentó sobre la cama, Sakurako entonces solo se quedó ahí parada.

─ ¿Qué sucede ahora? ─ dijo la castaña aunque algo ya se imaginaba

─ ¡tu novia! ─ gritó ella histérica, fácil decir que ella no era de mucha paciencia

─ yo no tengo novia ─ Sakurako no mentiría con algo así, aunque en verdad no estaba en condiciones de presumir

─ Si, ya lo sé ─ dijo china levantándose de la cama para estar a la altura de la castaña ─ y es por tu estupidez, que la zorra de Himawari se está revolcando ahora mismo con mi Yui-senpai

Sakurako ya presentía que algo así sucedería, pero oir hablar a otros sobre Himawari y Yui, era algo incómodo, por no decir, doloroso ─ ¿Cómo sabes eso?

─ preguntas ¿Cómo lo sé? ─ dijo ella alejándose para caminar alrededor de la habitación ─ es muy sencillo; ¡porque la puta estaba frente a su puerta cuando yo llegue! Y eso no es todo, lo peor es que Yui-senpai la dejó entrar así como así… dejando a mi afuera… sin siquiera haberme notado…

─ y que culpa tengo yo de eso ─ dijo la castaña en su defensa pues no se estaba sintiendo bien ver a la pelirrosa actuar de forma tan… yandere

─ No, la culpa es mía, bajé mi guardia creyendo que debía cuidarme de Akari, pero me equivoqué

─ oye cálmate ─ dijo Sakurako tratando un poco de calmar la histeria de china ─ no sé por qué tanto interés en Funami-senpai, si entiendo bien ella es tan pene-loca como yo

─ ¡jamás te vuelvas a comparar con mi Yui-senpai!

─ ya está bien ─ Sakurako pasó hacia su escritorio y tomó asiento en su silla ─ pero sigo pensando que; si tanto la quieres ¿Por qué simplemente no vas y te acuestas con ella?

─ Acaso estás loca, ella podría pensar de mí cosas que no son ─ dijo la pelirrosa ─ nuestra primera vez debe ser mágica, debe convertirse en un hermoso recuerdo que no podrá ser opacado nunca ─ dijo soñando despierta

─ Si como tú digas ─ dijo la castaña rodando los ojos

─ Si así será, y es por eso que tú deberás volver con la zorra de Himawari ─ hablar de la chica de cabello azul solo ponía más furiosa a la pelirrosa

─ ¡¿Qué?! ¡Oye hice lo que me pediste de acostarme con Akari, y con gusto lo volvería a hacer, pero no pienso volver a tener algo que ver con ese monstruo de tetas grandes! ¡Si desaparece para siempre de mi vista, mejor para mí! ─ dijo la castaña en tono tsundere, pues en el fondo había una idea diferente

─ si te acostaste con Akari pero lo hiciste todo mal, se suponía que tenías que tomar fotos para así poder destrozar a la maldita ─ dijo China recordando lo tonta que fue Sakurako al no tomar pruebas de la infidelidad de Akari

─ no entiendo porque tienes que llegar tan lejos, por lo que veo Akari ya no representa un obstáculo para ti ─ Sakurako tenía un unto valido, ¿tanto le costaba a Chinatsu acercarse a Yui?

─ eso ya no importa, solo aleja a Himawari de mi Yui ─ dijo como ultima orden

─ me niego ─ Sakurako no estaba convencida de seguir los juegos de Chinatsu, pues eso le había costado algo muy importante

─ hazlo, o cumpliré ese deseo tuyo y la desapareceré para siempre ─ expreso con una amenaza muy convincente

─ Esta… está bien

─ perfecto ─ china sonrió con malicia ya viendo en su mente sus planes ejecutados, sin embargo pensar en un futuro junto a Yui la excitó bastante ─ ¿quieres tener sexo conmigo?

─ Ya que

Mientras tanto…

Las amantes seguían compartiendo momentos agradables y deliciosas sensaciones, como aquellas que solo Yui provocaba con cada embestida o como las que Yui experimentaba con la caliente y húmeda profundidad de la que Himawari gozaba. Las caricias seguían aun ya pasado varios minutos, los orgasmos habían sido cada vez mejores.

Sobre las sabanas extendidas en media sala, Hima gime en cuatro patas mientras una caliente Yui la enviste por atrás sin control. Una y otra vez, entrando y saliendo el pene duro de Yui brilla más que el cielo gracias a la vagina de Himawari.

─ Hima estoy a punto

─ ¡hazlo hazlo dentro otra vez!

Yui gruñe deteniendo sus movimientos mientras Hima siente esa carga caliente llenarla por dentro. Así había sido más de cuatro veces, ya no había dentro de Hima espacio para más leche (jajaja esto sí que me ha hecho reír) Yui da suaves movimientos hundiéndose un poco en Hima, sacando las ultimas gotas que le quedaban todavía. Rendida cae sobre los pechos, donde no duda ni un momento en dejar un par de besos, Hima se mueve para sacarse el pene algo adolorida se siente pero satisfecha de no estar tan estrecha.

─ fue increíble ─ dijo la chica con la respiración agitada

─ El mejor sexo que he tenido ─ afirma Yui balbuceado con un pezón en su boca

─ Sí que lo fue ─ Hima intenta abrazar a Yui pero esta rápida se levanta de ella

─ Pero será el último que tendré contigo ─ Yui se tambalea y le da la espalda ─ puedes bañarte si quieres, luego vete a casa, no quiere que vuelvas nunca más.

─ ¿Qué tratas de decirme?

─ eres increíble en la cama y eso me gusta de ti, pero es solo sexo lo que yo busco y por lo que pude notar tú deseas algo más. Por eso es que antes de que te hagas falsas esperanzas, esto debe terminar aquí

─ Pero…

─ he sido clara Himawari, NO ME INTERESAS

Continuara…