Dominada totalmente Akari dejaba que Kyōko la besara salvajemente, entre sus bocas sus lenguas se enroscan y dan vueltas como si fueran serpientes. Akari pide un poco de aire separándose de la rubia la mira agitada con un rastro de saliva bajando por su garganta.

─ Kyōko-chan

Kyoko deja que tome aire abandonando su boca para besar a otro lado, mientras sus manos siguen tratando de desprender las ropas cosas que le estorban. Besó el cuello de la niña pasando la lengua de un lado a otro, Akari reacciona moviéndose hacia arriba gimiendo despacio.

Las manos ya habían terminado con la parte de arriba y en ese Kyōko baja hasta los pezones de la niña. Ríe despacio mientras la miraba tan sonrojada respirar profundamente con la mirada llena de lujuria, Kyōko sabe y no duda en complacerle bajando la cabeza entre sus pequeños pechos.

─ Que bonitos Akari-chan, y además saben bien

─ Akari esta avergonzada aahh…

Kyoko besa alrededor del pezón antes de detenerse para meterlo dentro de su boca, con su mano aprieta el otro dando pequeños pellizcos a él. Pero pronto se cansa y quiere ir más allá, así que comienza a arrastrarse por la cama hasta llegar bajo la falda de la pelirroja, Kyōko acaricia las piernas un poco y usa su lengua también pasándola por los muslos.

─ Akari, creí que ya no usabas esas bragas con dibujitos ─ decía la rubia burlándose de la ropa interior de la niña

─ no te burles aahh ─ Akari gime al sentir el roce que hacia Kyōko con los dedos sobre su ropa ─ es vergonzoso

─ dime Akari-chan ¿te da pena que yo vea tu ropa interior? ─ Kyōko acerco su rostro más cerca, olio un poco embriagándose instantáneamente ─ te da vergüenza que yo bese tu flor ─ dijo y besó varias veces el centro húmedo de Akari que marcaba ya con los jugos lubricantes la ropa interior de la niña

─ no digas eso… Kyōko-chan ─ Akari balancea su cadera gustosa por los ligeros besos que Kyōko le daba ahí abajo

─ Ya estás muy mojada ─ Kyōko pasa su lengua de abajo hacia riba por la hendidura que marcaba la ropa manchada ─ esto ya no será necesario

Akari muerde sus nidillos mientras la rubia toma la ropa interior y comienza a deslizarla, la rubia mira maravillada como poco a poco va descubriendo aquella hermosa y rosada vagina hinchada de la pelirroja y como de su centro el fluido lubricante crea un hilo que se engancha con la ropa y se estira a medida que Kyōko la retira por las piernas de la niña. Cuando salen las braguitas Kyōko se mete mejor entre las piernas de Akari, mira de cerca su objetivo brillante con aquellos jugos, acerca su nariz y toma una gran aspiración dejando que todo ese olor la caliente aún más.

─ ¡a comer! ─ grita excitada la rubia y termina hundiendo su cara en la entrepierna de Akari

Continuara…