Cap. 42: Caos (parte 3)

"Frío….apenas estaban en verano y aun así se sentía frio…

Un frio gélido, uno de esos que calan en los huesos, de esos que al dar una respiración te dolían los pulmones. Ese era el frio que sentía en esos momentos el pequeño de 5 años, parado a un lado de la cama de su progenitora.

Sus pequeños ojos empezaban a llenarse de lágrimas, su pecho le dolía, sus pequeñas manos seguían tomando la mano izquierda de su madre, todavía estaba algo cálida, pero pronto se volvería dura como una piedra.

La coloco delicadamente en la cama, dejando escapar un sollozo, su padre no estaba en la mansión, había salido a hacer unos "negocios", los había abandonado. Se le había enviado una lechuza con la trágica noticia de que su esposa no tenía mucho tiempo, que el tratamiento había fracasado y que le quedaban pocos días.

No había tenido respuesta por su parte.

Las lágrimas corrieron por sus mejillas, su quijada empezó a temblar, apretó sus manos volviéndola puños blancos, tratando de darse coraje y enfrentar la dura realidad.

Frio…

Su pecho le dolía, sentía frio por todo su pecho, no resistió más. La habitación se llenó del llanto del infante. Lagrimas saladas que representaban toda su agonía. Se dejó caer en el alfombrado suelo, ni siquiera escucho cuando la puerta fue abierta y unos apresurados pasos se dirigían a él.

Pero si lo pudo oler… olio la fragancia de aquel hombre que lo tomaba en brazos y lo aferraba dándole todo el consuelo que podía, escucho susurro prometiendo que todo estaría bien, que ella estaba en un mejor lugar. Sintió una mano grande masajear su espalda, tratando de calmar su llanto.

-Todo estará bien nieto mío, yo estoy aquí para ti-el niño abrió los ojos y se tranquilizó un poco al ver la cálida sonrisa de su abuelo-siempre estaré para ti Lucius, siempre"

Pero ese siempre tenía un límite, ese siempre llego a su fin a causa de este hombre, aquel que compartían un mismo nombre y que empezaba a repudiar. Sus ojos solo mostraban odio y rencor, rabia desenfrenada y una sed de sangre que reclamaba venganza.

Marcho hasta quedar al borde de las protecciones, enfrente de él su padre se encontraba con una petulante sonrisa en los labios y con una varita nueva en mano, la varita de Tiberius Malfoy.

-vengo por lo que me pertenece hijo, se buen niño y dame el anillo-la voz salió casi en susurro, sus ojos eran serios, determinado en un solo objetivo.

- "CRUCIO"-El maleficio fue esquivado para rabia del joven, abraxas se aparto a una bena distancia y miro con odio a su hijo.

-si así quieres las cosas adelante! No tengo problemas en eliminar a mi propia sangre!-amenazo Abraxas lanzando hechizos cortantes los cueles no podían cruzar la barrera de protección en donde se encontraba Lucius.

-"ENGORGIO SKULLUS" "SECTUEMPRA" "DIFFINDO" "CRUCIO"-Abraxas tuvo que colocar un "Protego" de tamaño completo, no era muy común lograrlo y requería de mucha magia y concentración, pero eso era lo de menos. Lucius no tenía un plan, solo atacaba dejándose llevar por sus emociones, tenía que aprovechar esa debilidad, al paso que iba se agotaría y él tendría la oportunidad de vencerlo, pero primero tenía que lograr que saliera de las protecciones de la mansión.

Empezó a retroceder, Lucius lanzaba cada hechizo se le venía a la mente, estaba cegado por el dolor y el rencor, solo quería venganza. Quería hacer sufrir al maldito bastardo que tenía por padre. Sus ojos parecían los de un loco, inyectados en sangre. Empezó a lanzar hechizos cortantes, todo tipo de hechizos para incinerar al hombre y hasta tentativamente lanzo un "Avada", pero él quería verlo sufrir, no que tuviera una muerte rápida.

Cuando por fin Abraxas logro su cometido de sacar al joven de las protecciones, lanzo un hechizo explosivo, logrando destruir una gran cantidad de árboles y lanzando al joven rubio al suelo con varios golpes.

Lucius se levantó lo más rápido que pudo, sus venas estaban llenas de adrenalina, nada parecía poder acabar con él joven. Lágrimas de impotencia se acumulaban en sus ojos, lanzo un "Flagrate" hacia su padre que intentaba acercarse, logrando que este retrocedieran y las llamas lo alcanzaran. Abraxas logro extinguirlas y pero su mano izquierda salió herida. Lanzo una bombarda y Lucius lo esquivo no sin antes enviar un "Sectusempra" cargado de odio.

El hechizo le dio justo en costado, tirándolo al suelo y su sangre manchado su ropa, maldijo a su hijo mientras sostenía su herida. Se levantó y lanzo el maleficio de la muerte, afortunadamente ninguno le dio al nuevo patriarca ya que logro conjurar un Protego. La magia de Lucius vibraba, seguía reclamando venganza. Los recuerdos de Lord Tiberius venían a la mente del rubio, rabia, dolor…soledad. Lagrimas traicioneras cayeron por las mejillas de Lucius.

-era tu padre… ¡ERA TU PADRE!-grito con la voz cargada de dolor-¡ERA TU MALDITO PADRE! ¡TU MALDITO BASTARDO!

-el amor no es nada si no se tiene dinero y poder-Lucius abrió los ojos, completamente sorprendió por las palabras de su progenitor.

-¿Poder…? Tú lo mataste por maldito poder….-Abraxas sonrió de lado, levantándose y mirando el campo de batalla, había sangre en él suelo, arboles destruidos, fuego esparcido por el terreno… la noche hacia que el escenario se viera perfecta para la confrontación entre ambos Malfoy.

-oh Lucius…Siempre fuiste débil, creí poder hacerte más fuerte, digno del apellido Malfoy… pero esa mocosa te estropeo…-Lucius lo miro con rabia, sabía que hablaba de su cachorra.-pero todo eso pronto acabara… tú no eres digno, una vez que termine contigo me hare cargo de que el apellido Malfoy vuelva a ser respetado

El silencio se hizo presente, Lucius miraba el suelo, analizando las palabras de su padre, cuando por fin abrazas logro dar un par de pasos la voz de joven se escuchó.

-te equivocas…-Abraxas miro con confusión a su hijo-mis acciones y las del abuelo no tuvieron nada que ver con su declive… fuiste tú… -El nuevo lord fijo su vista en las del padre, gris contra gris se retaban-tu ensuciaste el apellido al unirte a ese maldito psicópata.

- podrán matar a tantas familias deseen, podrán reunir seguidores, pero la orden Luctature los eliminara. –su voz se fue elevando cada vez más mientras alzaba la frente.-Vengaremos a todas aquellas familias caídas, eliminaremos a todos sus malditos seguidores, restauraremos el orden y la paz al mundo mágico… y tu…-sus ojos mostraron rencor.- ¡tú te pudrirás en Azkaban! ¡Me asegurare de que sufras cada día de tu maldita existencia! ¡JURO POR EL HONOR MALFOY QUE TE CAZARE Y TE HARE PAGAR!

Abraxas hizo tronar su quijada, lanzo el "AVADA". Lucius ni siquiera pestaño, no se movio, la maldición le dio justo en el pecho. La luz verde ilumino todo el terreno Malfoy. Abraxas sonreía con triunfo ahora él era el nuevo lord.

El silencio nuevamente hizo presencia pero se rompió pues la carcajada de Abraxas resonó por todo el lugar. Estaba completamente excitado, por fin había acabado con todo. Pero… escucho un movimiento el hechizo… no había funcionado. Lucius se levantó y se limpió el polvo, miro a su padre quien no cabía en su asombro.

-"¿¡QUE DEMONIOS!?"-pensó completamente sorprendido, sus ojos se llenaron de terror mientras que Lucius lo miraba con odio. El joven ni quiera parecía darse cuenta que había sobrevivido a la maldición asesina.

Retrocedió con rabia y miedo, su hijo estaba vivo… sobrevivió a la maldición asesina… "¿¡COMO?!", maldijo por lo bajo y desapareció.

Se vengaría.

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-ya empezó…-decía la extraña bruja enfrente de una bola de cristal, Herpo y el otro mago misterioso tenían semblantes serios

-entonces así empieza todo, con ese chico sobreviviendo… -murmuro Herpo sorprendido

- … Lucius Malfoy es ahora el chico-que-vivió a la maldición asesina-dijo sin más el otro mago

-¿pero no significa…?-

-no, Daniela tiene que ser quien venza a Voldemort. Malfoy solo es un eslabón más para que la profecía se cumpla. Deberías comentarle eso a la niña cuando vuelvas a estar con ella, Harry Potter ahora no es más que un simple niño que vivirá su vida tranquilamente. Ya no es más el niño de la profecía

-¿a qué precio…? -Herpo miro con rabia a la bruja y al mago

-al precio de que si Daniela no vence al señor oscuro… todo el mundo estará perdido… -dijo la bruja borrando su usual sonrisa brillante.

-ella lo lograra, lo sé-el mago salió de la habitación, Herpo lo siguió hasta que ambos estaban en el pantano

-hacerle esto a ella….

-no te pongas sentimental Herpo, es su destino ganar y salvar al mundo-casi gritaba el mago con túnicas oscuras, su cabello largo atada a una coleta, sus ojos verdosos y su barba larga, era como una copia de Dumbledore solo que este era más delgado y algo más bajo de estatura.

Herpo lo miro con recelo, sentía angustia por la joven a la que al final le tomo cariño, a pesar de saber con anterioridad que él tendría que entrenarla para que cumpliera su destino, no pudo evitar verla como una hija.

Daniela tenía ese algo extraño que hacía que todo el mundo quisiera ser su amigo. El mago se giró a verlo con mirada severa, y solo mostro angustia cuando Herpo le pregunto lo que él no esperaba escuchar…

-¿no temes por la vida…de tu propia hija…Salazar?