Sus huesos estaban algo adoloridos, solo bastaba moverse un poco para que ardieran los músculos y sensaciones desagradables fueran enviadas a su cabeza. Al abrir los ojos encontró una habitación hecha un desastre, con algunos olores que le recordaron la noche violenta que tuvo.

─ buenos días ─ dijo una chica rubia entrando en la habitación.

La niña cubrió sus ojos que lastimados se vieron por la repentina luz de afuera, mientras un poco y con ello la ceguera cesó. Moviéndose sobre la cama trató de poner un pie fuera de ella, descubriendo su cuerpo desnudo para la vista de su compañera.

─ Akari recuerda ─ Se avergonzó demostrando un rubor, no estaba feliz pero tampoco triste así que era como una mañana cualquiera.

─ tal vez quieras tomar una ducha ─ le dijo la rubia con una dulce sonrisa ─ ve, mientras yo limpio y arreglo mi habitación

─ está bien

Akari se fue al baño para asearse y sacarse esos malos espíritus, mientras la rubia se divertía arreglando la habitación. La niña tomó ese momento para pensar y volver a aclarar sus ideas, pero por más que les diera vueltas al asunto había un detalle que gracias a Kyōko pudo desmentir.

Estaba bien hacer lo que hiso, ya no sentía ninguna emoción amarga al acto de infidelidad, Kyōko tenía razón y solo fueron las hormonas jugándole una broma. Akari estaba lista para aceptar sus sentimientos y esperaba, aunque sería algo difícil, que Yui le entendiera y dejar de fingir, porque para Akari lo que siente por Yui no es amos y posiblemente Yui también se sienta igual.

Salió después aseada y perfumada con una toalla sobre su cuerpo pues sus ropas no estaban actas para usarlas de momento, tal vez Kyōko le ayude con esa situación. Entrando en la habitación encontró a la rubia acostada sobre la cama leyendo un comic sobre su brujita favorita. Al enterarse de la presencia de la pelirroja dejó su lectura para después, y le miró sorprendida de que no estuviera llorando o algo parecido.

─ ¿te gustó Akari?

─ … ─ Ya sabía la respuesta y sobre qué era lo que la rubia preguntaba, ¡maldición!, esa cabeza hueca supo descubrir todos sus puntos sensibles y usarlos a la perfección.

─ Si, eso mismo pensé

─ tenías razón Kyoko-chan, Akari no está enamorada

─ ¿en serio? A sisisí claro claro ─ pero lo que Akari no sabía era que Kyōko solo estaba intentando follarse a la pelirroja, (cosa que logró con mucha facilidad), y que a ella le importaba un huevo los sentimientos de los demás ─ ¡bien! ─ dijo saltando de la cama e yendo hacia su ropero ─ con eso termina la lección, te prestará algo de ropa para que puedas volver a tu casa

─ Gracias Kyōko-chan ─ Akari le sonrió con dulzura provocando un efecto adverso en Kyōko pues al verla de esa manera no hiso más que hacer que la rubia se sintiera algo culpable por haberla engañado.

─ No hay de que ─ sacudió la cabeza y ya todo estaba como antes ─ si necesitas algo puedes venir cuando quieras ─ le guiño un ojo a la pelirroja que se sonrojó de la vergüenza pero movió la cabeza aceptando la propuesta

Ya un nuevo día en el colegio y la querida pelirroja estaba decidida a hablar con Yui sobre sus sentimientos, pues aunque no estuviera enamorada de la chica estaba mal seguir con la mentira. Cuando tuvo la oportunidad fue hacia la clase de Yui con la intención de hablar pero cuando llegó al salón notó que la chica no estaba.

Divisando a su querida amiga rubia quien estaba haciéndole una broma a la chica tsundere conocida como Ayano, decidió pedirle un favor. Entró en el salón en un mar de sangre, literal, gracias a la siempre paliducha chica de gafas conocida como Chitose

─ Hola senpais ─ con modales la chica saludó

─ Akaza-san

─ ya-hoo Akari ¿necesitas algo?

Akari movió la cabeza dándole la orden indirecta a la vicepresidenta de abandonar el perímetro mientras arrastraba a su amiga hacia la enfermería. Lejos de los oídos Akari prosiguió con su cometido

─ Kyōko-chan ¿Dónde está Yui-chan?

─ Ella está en algo en la sala de maestros ¿quieres dejarle un mensaje?

─ Bueno, si, por favor. Necesito aclarar las cosas, dile que podemos vernos en el club hoy a la tarde

─ Oh ya veo ─ Kyōko dedujo hacia donde iba todo eso ─ quieres algo de privacidad, ¡bien me encargaré de que nadie les moleste!

─ ¿Qué? No es tan…

─ Tranquila, Tú sexi y buena Kyōko-chan protegerá su intimidad

Akari no necesitaba tanta intimidad con Yui, al menos no era lo que la mente retorcida de Kyōko estaba imaginando, sin embargo no sería del todo malo poder tener esa privacidad para aclarar las cosas con la chica atleta. Se despidió de la rubia deseándole un agradable día mientras ella se retiró a su salón a esperar la hora donde dejara la farsa.

Al final de las clases la pelirroja se movió hacia el club de entretenimiento con una idea clara en mente. Cruzó caminando el pequeño sendero hacia la choza de té donde se llevaban a cabo las actividades de Gorakubu.

─ parece que soy la primera

Con la llave mágica que Kyōko le había dado, la pelirroja abrió la puerta del nidito de amor e ingreso y siguiente esperó a que Yui llegara. Se adentró en la cocina y dejo su bolso ahí, preparó una taza con té y leyó uno de los manga que Kyōko le había prestado sobre la brujita nosecomo y así mataba el tiempo.

Unos minutos después oyó que alguien entraba en la choza así que se preparó bien repasando las palabras que le diría a Yui en caso de que se diera el momento. Afortunada o desafortunada, depende de cómo lo viera pues Akari se estaba poniendo nerviosa, la que llegó a la choza no fue otra que una chica con gafas conocida por ahí como Chizuru.

─ Akaza-san ─ Era raro verla por ahí

─ Chizuru-senpai

─ perdona Akaza-san, estoy buscando a Nee-san y pensé que estaría aquí

─ la última vez que la vi iba camino a la enfermería, pero ya que esta por aquí no gusta un poco de té, también tengo unos panqueques para acompañarlo

─ Gracias ─ La chica aceptó con gusto pues si lo que Akaza había dicho era cierto, su hermana estaría fuera de combate en esos momento y no es que le sirva de mucho estando en ese estado.

Chizuru tomo asiento en la mesa del centro y Akari le sirvió una taza, pero cuando trataba de llenarla su mano resbalo salpicando un poco a Chizuru que se quejó pues esa cosa estaba caliente.

─ ¡oh lo siento mucho!

Akari en su intento por reparar el daño no hiso más que empeorarlo, ya que al aventarse tropezó la taza que ya había llenado y la derramo sobre el uniforme de Chizuru. Eso sí que duele!

─ ¡senpai!

Para calmar un poco el ardor que Chizuru era experta en disimular pero eso no significaba que estaba de maravilla con el té caliente sobre su piel, la chica de gafas se levantó y rápidamente se quitó el uniforme quedando en ropa interior y secando su estómago, donde cayó la mayor parte del té hirviendo, con la parte seca de su uniforme.

─ Lo siento mucho senpai ─ decía una triste Akari inclinándose una y otra vez

─ no ha sido nada ─ dijo ella ─ pero mi uniforme quedó empapado

─ ¡déjeme tenderlo para que seque! ─ tomo el uniforme de la chica y lo llevo hacia la cocina por donde salió al patio de atrás, luego volvió con su senpai ─ en verdad lo lamento tanto

─ no te preocupes, estas cosas pasan

Pero Akari no pareció escuchar pues desvió la mirada e impresionada quedó al ver lo que a lo lejos se acercaba. Yui llegaba acompañada con la pelirrosa China, y algo en ella le dijo que las cosas se iban a poner algo malas si la veían ahí con la senpai medio desnuda.

Chizuru admiro la velocidad con la que fue arrojada a un armario que estaba detrás de ella, pero admirada o no, también estaba confundida por aquel repentino ataque. Cuando descubrió lo que sucedía se vio encerrada en ese armario con la pelirroja delante de ella sosteniendo la puerta y observando por una pequeña abertura hacia el exterior.

Chizuru pensó que en su posición sería mejor guardar silencio como lo había hecho Akari, después de todo, estaba medio desnuda y las chicas que entraron en la choza podrían pensar cosas que no son. Ya después le pico la curiosidad y echo una mirada hacia afuera para ver lo que sucedía.

─ Que raro, hay un par de zapatos en la entrada pero aquí no parece haber nadie ─ Akari tembló del miedo de ser descubierta por esa falla, ahora más que nunca pues estaba con la senpai medio desnuda encerrada en el armario.

─ tal vez sea Kyōko-senpai ─ dijo la pelirrosa ─ incluso dejó uno de esos comic que le gusta leer

─ Si pero ¿Dónde está? ─ se preguntó Yui ─ y ¿a quién le pertenece ese otro par de zapatos?

─ no te fijes Yui-senpai, ya aparecerá

─ sí, es cierto

─ ¿quieres un poco de té? Iré a preparar algo

China entro en la cocina dispuesta a hacer lo de siempre, un buen té que impresione a su querida Yui-senpai. Al llegar ahí se encontró con el agua ya caliente y sobre la estufa y además ahí en una esquina estaba un bolso. No le prestó demasiada atención pues estaba más interesada en llegar a algo con su amada.

No le costó mucho admitir que las cosas no habían mejorado con su relación con Yui, eso y que Akari se la arrebatara. Mientras preparaba el té Chinatsu decidió tomar en consejo de Sakurako; dejar de lanzarle indirectas a su senpai e ir directamente con todo, después del caso a Yui no le importaba ser manoseada de vez en cuando.

─ Yui-senpai te noto algo distraída ¿pasa algo? ─ Cuando entro en la sala la vio pensativa, por cosas de la vida tal vez, pero aun con una meditación más profunda de lo ya acostumbrada

─ ¿Qué? Este… no nada, no pasa nada ─ Chinatsu le sirvió el té que tomó sin dudarlo ─ gracias

Chinatsu se movió tras su senpai y sentándose con las piernas separadas colocó las manos sobre los hombros de la chica atlética. Suavemente comenzó a ser presión sobre estos, cosa que encantó instantáneamente a su senpai ya que no opuso resistencia alguna.

─ Lo sabía, estas muy tensa Yui-senpai

─ puede ser porque los exámenes se acercan, de cualquier manera, gracias Chinatsu-chan, lo necesitaba

─ Si, yo sé que lo necesitas ─ dijo ella con un tono suave y sexi a la vez, acto por el cual encendió una luz de advertencia en la cabeza de Yui ─ relájate

Como si esa exquisita voz no fuera poco, china comenzó a mover sus manos lejos de los hombros de Yui pasando por su cuello y luego bajo los brazos para tomar una ruta hacia los pechos de la chica.

─ Eh ¿Chinatsu-chan? ¿Qué haces?

Le agradaban esas malditas manos traviesas, pero como siempre tenía que haber un límite para todo, y Yui prefirió tratar de hacer que la chica para con sus juegos antes de que sea demasiado tarde. Mas sin embargo China no se lo puso fácil y fue astuta al adelantarse con un beso en el cuello de Yui

─ yo nada ─ dijo lamiendo la piel expuesta

─ espera… Chinatsu-chan

Era imposible que Yui se escapara pues andaba un paso adelante. Antes de que Yui intentara resistirse otra vez China apretó el pecho izquierdo de Yui sacándole un suspiro agradable a la chica.

─ Chinatsu…

Ya no había vuelta atrás, y la luz de advertencia se apagó en la cabeza de Yui dejando de lado las preocupaciones que pudo haber tenido y dejando salir su estado de gloria. China lo supo, que en buen camino iba cuando al ver sobre el hombro de Yui como la falda de esta era levantada de la nada formando un bulto sobre la entrepierna de Yui.

Sus ojos se iluminaron y como si eso fuera su objetivo una de sus manos bajo con rapidez acariciando aquella parte de la que Yui presumía por sobre la falda. China lo agarro soltando un gritillo de admiración, admiración por el tamaño y lo grande que parecía ser. Al parecer las leyendas eran ciertas y Yui estaba muy bien dotada.

China dejo ese animal un poco de lado para la mala suerte de Yui, pero eso no acabaría ahí. Chinatsu movió ahora su otra mano y levantando la falda se metió bajo ella para sacarlo acariciarlo piel a piel comenzando así, a los ojos de Yui, con un magnífico trabajo manual.

Mientras a las chicas que estaban encerradas en el armario y que estaban viendo bien en detalle lo que afuera sucedía, pareciera que se les estaba acabando el aire pues estaba respirando con mayor frecuencia y sus rostros estaban rojos.

Para Chizuru quien no pudo contener su excitación, se sintió algo avergonzada de que su reciente erección rozara a la pelirroja en una de sus nalgas. Para Akari que sentía algo duro hacer presión en su trasero, podía contar una historia un tanto diferente, una donde necesitaba con urgencia acariciar eso que le estaba tocando. Y así fue, que sin temor alguno Akari llevó su mano hacia atrás y palmeo aquello que le estaba calentando el culo y que le estaba haciendo mojarse sin dejar de ver por la apertura de la puerta a una Chinatsu que estaba chupando la verga de la que se suponía era su novia.


Hola a todos. ¿Cómo están?

Aquí YuriHot reportándose con este fic sucio y muy mal planeado. Tiempos sin verlos o lo que sea. Ya saben pues, Dejen sus cosas locas en los comentarios y tan pronto como pueda traeré otro capítulo.