Dramatic Crescendo
Scout siguió a "el Bateador" por el frondoso bosque durante varios minutos. Con la agitación de las batallas y el confort del interior de la base, nunca se había percatado de lo húmeda y fría que era en realidad esa zona y ahora se arrepentía de no haber parado un segundo a coger una chaqueta antes de salir. Miró al frente, donde "El Bateador" seguía avanzando sin prisa pero sin pausa. Al extraño ser que en el pasado había considerado un amigo parecía no afectarle el clima, algo lógico ya que carecía de un cuerpo físico.
Finalmente, cuando se encontraban a una distancia prudente de la base, " el Bateador" se detuvo en un claro y Scout por fin logró darle alcance.
-¿Vas a explicarme ahora lo que esta pasando o no?- fue lo primero que preguntó Scout, tiritando de frío.
"Dime, ¿por qué te has juntado con esa panda de demonios?"
-¿Demonios?¿De qué mierda estás hablando?
"De esos espectros infernales. Aquellos a que llamas compañeros"
-¿Se te ha ido la pinza del todo en los últimos trece años? ¡Ellos no son demonios! - exclamó Scout indignado.-¡Son personas! Bueno, quizás lo que sea Pyro este en duda, pero los demás son humanos. Como tú y como yo. Porque eres humano, ¿verdad? O fuiste humano... ¿qué coño eres?
"No estamos hablando de mi, si no de ellos" le interrumpió "el Bateador". "Se mantienen vivos de manera antinatural y solo viven para enriquecerse de la muerte y la destrucción. Por no hablar del horrible contrato que firmaron sin pensar en las consecuencias" explicó en tono acusador.
- No es para tanto, joder -replicó Scout enojado.- Matar gente no está bien, pero hay que tener en cuenta de contra quienes luchamos son unos copiones que también pueden resucitar y que las propiedades que destruimos no les importan un carajo a sus propietarios porque pueden reconstruirlas.
"Esa boca" le riñó "el Bateador" al oírle usar lenguaje obsceno.
-Además, pagan una buena cantidad de dinero, y no se si lo recuerdas o se te ha secado el cerebro, pero mi familia siempre ha necesitado dinero- continuó Scout, ignorando la regañina.- Aunque ahora mismo dudo de que alguna vez te halla importado lo que me pasara- le incriminó. Los ojos de ambos se encontraron.
"Tu estancia con estos demonios te ha cegado y corrompido. ¿Sigues siendo aquel niño que conocí? Has renunciado incluso a tu nombre" le acusó.
-No he renunciado a él: mi nombre sigue siendo Jeremy, y estoy muy orgulloso de él aunque nunca conocí al hombre que me lo puso- respondió con solemnidad.- De hecho, algunas veces, los del equipo usamos nuestros nombres reales fuera del campo de batalla. Es sólo que igual nos hemos acostumbrado un poco a usar nuestros nombres en clave.
Scout interrumpió su discurso para mirar a "el Bateador", que parecía estar insatisfecho con la explicación, pues seguía lanzándole una mirada acusadora.
-¿Sabes lo que es un nombre en clave? Deberías, porque aparentemente tú también usas uno- le preguntó a "el Bateador", quien seguía impasible. Al ver que no respondía, continuó- se utilizan en lugar de tu nombre real para ocultar tu identidad y así proteger a los que te importan. No quiero que algún enemigo de la empresa venga y acabe con mi familia, porque es lo único que me queda a parte de este equipo... ya que por tu culpa ella esta muerta- el bostoniano sintió como su rabia y odio hacia aquel que solía llamar su amigo aumentaba al recordar lo que había ocurrido trece años atrás.- Y ahora vienes aquí, y tratas de acabar con las únicas personas en las que he logrado confiar en todo este tiempo ¡Lárgate y déjame vivir en paz! ¡Dije que no quería volver a verte y lo mantengo! - gritó mientras se acercaba a él con ira.- No quiero tu protección. No la necesito. No te necesito.
"El Bateador" dio un paso atrás debido al súbito arrebato de Scout, pero se mantuvo firme.
"Lo que habla no es tu corazón, si no la ira. Si no estuvieras tan corrompido por la malicia de este horrible mundo, te darías cuenta de que estoy haciendo lo correcto" le dijo.
Antes de que Scout pudiera responderle, "el Bateador" se acercó a él súbitamente e introdujo su mano fantasmal en el pecho del joven, la cual atravesó la piel como si fuese aire. El bostoniano habría saltado del susto, pero su cuerpo había quedado totalmente paralizado.
"Pero no te preocupes: aún no es demasiado tarde para salvarte. Lo arreglaré todo"
De pronto, Scout sintió que le fallaban las fuerzas. Todo su cuerpo pesaba. ¿Por qué tenía tanto sueño de pronto?
-¿Qué... está...pasando?
Scout miró a "el Bateador", medio dormido. Lo que estaba ocurriendo debía ser cosa suya. Trató de mantenerse despierto, pero por más que luchaba no podía mantener sus ojos abiertos. Finalmente, cayó inconsciente en el suelo.
"Duerme ahora. Pronto ya no habrá más oscuridad" susurró el Bateador mientras se introducía en su cuerpo, que se incorporó una vez el purificador se hizo con el control.
-Así es como lo hago- informó "el Bateador" con la voz de Scout.-Esta vez se ha resistido un poco: normalmente suele caer dormido nada más tocarle. Debe ser porque siempre he tomado prestado su cuerpo cuando estaba dormido de manera natural o tenía la guardia baja. Esta es la primera vez que me ha visto antes de poseerle.
Zacharie, con su máscara de sapo, quien había observado la escena oculto entre las sombras del bosque, se acercó a su cliente favorito.
-¿Sabes en que sueña ese joven cuando controlas su cuerpo?- preguntó contemplando el cuerpo de Scout, cuya piel se volvía cada vez más y más blanca, adaptando poco a poco una estética similar a la de el ser que le había poseído.-Interesante- murmuró el vendedor al observar el fenómeno.
-Soy yo quien lo pone ahí para mantener su mente ocupada. Si logra recrear la grandeza de mi obra purificadora en aquel lugar, podrá entender por qué estoy haciendo esto- respondió el Bateador tras pensar unos instantes si debía o no darle explicaciones a Zacharie. Finalmente, había decidido darle información: prefería tenerlo de aliado.
-No ha "purificado" a Dedan- repuso el vendedor.-Es más: lo ha sacado de su locura. Está cambiando las cosas.
Aquel dato había sembrado una leve preocupación en la inquebrantable mente del frío purificador. ¿Cómo podía saber Zacharie que era exactamente lo que estaba haciendo Scout cuando si quiera él podía verlo sin dejar desatendido su cuerpo? Y lo más importante, ¿de verdad Scout tenía el poder para modificar su mundo?
-¿Qué sucederá si llega al sitio que ya sabes?- insistió Zacharie con preocupación.
-Antes de que eso ocurra, yo ya habré terminado mi misión aquí y el será libre- se limitó a responder este, sin dejar que el vendedor viese sus dudas.- De todas formas, no cambiará nada si eso llegara a ocurrir. Ya es demasiado tarde para cambiar las cosas. Incluso si ha cometido un desliz al perdonarle la vida a Dedan, no tardará en ver lo podrido que estaba ese lugar y acabará haciendo lo correcto. Es un buen chico, pero la soledad y la necesidad le han arrastrado a un círculo horrible.
-No lo conozco en profundidad, pero por lo que he visto es prepotente, narcisista y arrogante- rebatió Zacharie.- Aún así, confío en tu criterio- añadió encogiéndose de hombros.
- Ahora debo asegurarme de que tu idea ha funcionado.
- Tranquilo: con el poco tiempo que tienen no podrían desactivar las bombas- afirmó Zacharie.- Lo que no entiendo es por qué has querido que les avisara. ¿No hubiera sido más rápido que hubieran muerto en la explosión?
-Que simplemente mueran no bastará para purificar almas tan impuras. Debo hacerlo yo, con mis propias manos. Sólo entonces serán verdaderamente purgados.
-Ah, ya veo- comprendió Zacharie.- Pero la cosa es que ahora mismo estás desarmado y, para enfrentarte a ese grupito, vas a necesitar un arma. Y ya sabes: mi trabajo es venderte cosas.
"El Bateador" puso los ojos en blanco. Por supuesto Zacharie no iba a desperdiciar la ocasión para sacarle créditos. El vendedor hizo aparecer una mochila de la nada, la abrió y extrajo de ella un bate de béisbol.
-Mil ochocientos créditos- dijo el mercader depositando el bate en las manos de su cliente.
"El Bateador" gruñó irritado, mientras guardaba el bate, pero no hizo ningún comentario acerca de los disparados precios de Zacharie. La próxima se aseguraría de que Scout llevase un arma encima cuando lo poseyera.
"El Bateador" apartó sus pensamientos de Zacharie y concentró energía en la palma de su mano. Tras un pequeño destello de luz, las monedas de su mundo aparecieron donde antes sólo había aire. Le dio un puñado de ellas a Zacharie y se guardó el resto, por si volvía a necesitar de los servicios y productos del vendedor.
-Oh, no sabía que pudieras hacer eso- dijo Zacharie admirado.
-Mis poderes dentro de este cuerpo aumentan contra más me valgo de el- explicó su interlocutor. En ese instante una idea vino a su mente. Si podía generar la moneda de su mundo en el cuerpo de Scout, quizás también podría regenerar otras cosas.
"El Bateador" cerró los ojos para concentrarse. Alzó la palma de su mano y comenzó a invocar una gran cantidad de energía. Sentía como su poder y su competencia mermaban poco a poco, pero aún así siguió adelante con su idea incluso cuando sintió que estaba apunto de perder el control sobre el cuerpo de Scout.
Cuando finalmente abrió los ojos, flotando en el aire frente a él se había materializado una especie de aro que irradiaba una tenue luz blanca.
-Funcionó- dijo contemplando a Alfa, el primero de sus Add-Ons.
-¡Estupendo! - exclamó Zacharie alegre.-¡Tengo equipamiento para Add-Ons justo aquí! ¡Son mil quinientos créditos!- "el Bateador" volvió a gruñir antes de pagar la nueva factura.-¿Cuanto crees que tardaras en poder invocar a los otros dos?- preguntó el vendedor guardando los créditos en un bolsillo de su mochila.
-No lo sé, pero hoy no puedo forzar más mis poderes o Scout podría despertarse con la purificación aún en proceso. Lo cual me recuerda...
El purificador no terminó la frase. Esta fue interrumpida por una potente explosión, producida en la base de aquellos seres infernales que habían corrompido a Scout. A los pocos segundos se produjo una segunda explosión.
-Sí,pronto no habrá más oscuridad- dijo "el Bateador". Y valiéndose de la velocidad de Scout, que se veía potenciada por sus propias habilidades, salió corriendo en dirección a la base, seguido de cerca por Alfa, dispuesto a dar caza a su presa.
Quince minutos antes, Spy había bajado la escalera corriendo tras su breve charla con Zacharie. Sus compañeros, quienes estaban reunidos en el comedor listos para cenar, le miraron confundidos al verle entrar de manera tan precipitada.
- Scout no está aquí, ¿verdad?- preguntó el francés respirando con dificultad tras la carrera.
-¿No está en su cuarto?- preguntó Engineer, un tanto alarmado por el comportamiento de Spy. Este negó con la cabeza.
-¿Qué pasa, Spy?- quiso saber Demoman.
-¡Tenemos que salir de aquí ya!- exclamó el francés, su compostura habitual habiendo desparecido completamente.- ¡Coged todo lo que podáis, pero debemos de estar en los coches antes de que den las nueve!
-Eso es poco más de diez minutos- calculó mentalmente Medic.
-¡Motivo de más para darnos prisa!- insistió Spy.
-¿Pero prisa por qué?- preguntó Soldier.
-¡Por qué este maldito sitio está apunto de explotar!
Nadie hizo ninguna pregunta más. Sabían que por el estado de Spy, este no estaba gastando ninguna broma. Rápidamente, fueron a coger sus pertenencias más importantes.
-¿Qué pasa con Scout?- esta vez fue Sniper, quien no tenía nada que guardar,puesto que todas sus pertenencias estaban ya en la caravana, quien preguntó.
- Él estará bien. Si no está con nosotros ya, es que se ha marchado- le dijo Spy. El australiano no se inmutó ante las palabras del francés, pero a Medic no le gustaba la connotación de lo que Spy había dicho, pues intuía que "el Bateador" estaba detrás de esa situación.- Somos nosotros los que debemos salir de aquí- prosiguió Spy. Y dicho esto salió se dirigió de vuelta a su habitación a toda velocidad a empaquetar rápidamente todo lo que pudiese.
En menos de cinco minutos, los mercenarios se habían reunido en el aparcamiento tras haber cogido lo más importante. Pyro había pedido a Globunicornio que buscara a Scout por todas partes, pero no el animal no fue capaz de encontrarlo.
-¿Ahora qué?- preguntó Medic cargando la última de las jaulas con sus palomas con la ayuda de Heavy en la caravana de Sniper.
-Debemos desplazarnos a la base de Sawmill y llamar al cuartel general- informó Spy.- Tengo la certeza de que esa cosa...- Spy se detuvo para comprobar la hora.- Lo explicaré más tarde. ¡Hay que irse ya!
Todos montaron en los coches siguiendo las instrucciones de Spy. Los conductores arrancaron los vehículos y apretaron el acelerador para lograr la mayor velocidad posible. Apenas habían dejado la base atrás cuando produjeron dos explosiones consecutivas que la redujeron a un montón de escombros.
-Así que ahí es donde estaban los explosivos- comentó Medic a Heavy, tras ver el fuego y el humo mediante el espejo retrovisor.
-Da- concordó el ruso.- Pero, ¿quién?
-Tengo una corazonada, pero hasta que no lleguemos a Sawmill no puedo explicar nada.
-¿Doctor creer que primera explosión producirse en sala de reaparecer?
-Estoy convencido de ello. La segunda probablemente se habrá producido en los cimientos de la base. Si Spy no nos hubiera avisado, estaríamos muertos... permanentemente.
Aquel último pensamiento pesó en la mente de Medic. No podía morir aún. Aún no había podido poner en marcha el plan que evitaría que su alma cayese en manos del diablo y que, con un poco de suerte, garantizaría a él y a todo equipo un billete de ida asegurada al cielo.
Medic contempló a Heavy, quien le devolvía una mirada llena de preocupación. En el pasado, simplemente habría cogido lo que quería de sus "sujetos de prueba" y los habría abandonado a su suerte. Pero, por algún motivo irracional, había cogido demasiado afecto a esos ocho tipejos con los que llevaba cuatro años compartiendo su vida. La idea de perder a alguno de ellos de manera permanente le horrorizaba. Especialmente Heavy.
Heavy agarró el hombro de Medic para reconfortarle, sintiendo la inquietud de este.
-¿Cómo estará pequeño Scout? Spy afirmar que estaba fuera, pero equipo deber ir a buscarle por si no estar bien- no pudo evitar preguntarse el ruso.
-No deberíamos estar preocupados por él. Si mis sospechas son correctas: deberíamos estar preocupados DE él.
Heavy no entendió lo que había querido decir Medic con aquello. No sabía si era una expresión del inglés que él no había entendido o que si Medic había querido decir que era el propio Scout quien les había puesto en peligro, lo cual para él no tenía mucho sentido.
Antes de que el ruso pudiera pedirle una explicación a su compañero, algo impactó contra el lado derecho de la furgoneta, con tal fuerza que la hizo descarrilar y salir de la carretera. Medic logró frenar a tiempo para evitar chocar contra un árbol.
-¿Qué ser eso?- preguntó Heavy alarmado tras comprobar que Medic estaba bien.
-No lo sé. Voy a mirar que ha pasado- dijo Medic desabrochándose el cinturón y saliendo del vehículo a comprobar los daños. Heavy no tardó en salir tras él. No tardaron en observar que fuera lo que fuera lo que había empujado al vehículo fuera de la carretera había dejado una marca similar a una cadena por el lado derecho de la caravana y además había atrancado la puerta de ese lado.
-Pero, ¿qué ha hecho esto?- se preguntaba Heavy mientras observaba las marcas.
-¡Doc! ¡Heavy! ¿Estáis bien?- oyeron llamar a Soldier.
Sus seis compañeros, al ver el accidente, habían aparcado en una zona cercana y habían ido en su búsqueda.
-Sí, tranquilos. Es la furgoneta la que se ha llevado lo peor del golpe- gritó Medic, mientras él y Heavy se apresuraban en reunirse con ellos.
-Merde- murmuró Spy.- Esto nos ha hecho perder tiempo. Espero que no nos alcance.
-Un poco tarde para eso.
La voz que había pronunciado aquellas palabras era la de Scout. Un escalofrío recorrió la espalda de Medic y Spy al reconocer aquel tono inhumano y frío. "El Bateador" les había alcanzado.
Los mercenarios no tardaron en localizar la posición del recién llegado: estaba en la copa del mismo árbol contra el que Heavy y Medic habían estado a punto de chocar. Pyro lanzó un grito de alarma (ahogado por su mascarilla) al verle y se puso delante de Engineer, como si estuviera intentando cubrirle.
La figura que estaban contemplando era Scout, pero su aspecto era completamente diferente. Su piel se había vuelto completamente pálida y su ropa oscura como la noche. En su camiseta había aparecido dibujada una "X" blanca. Un aro blanco flotaba detrás de su cabeza, iluminándole, y en su mano derecha blandía un bate hecho con un material que ninguno de los miembros del equipo reconocía a simple vista. De un salto, bajó de la copa del árbol aterrizando elegantemente y sin sufrir daño alguno.
- ¿Scout?- preguntó Engineer confundido, sin entender porque Pyro se había puesto tan a la defensiva. Vale que resultara un tanto amenazador con lo que Engineer creía que era un disfraz, pero tampoco parecía tan terrorífico.
Fue entonces cuando "Scout" clavó sus ojos en él. Los ojos normalmente azul cielo del joven estaban pálidos y habían perdido la pupila. Ahora sí, Engineer retrocedió con temor, sacando la pistola. Aunque se pareciese a él, estaba claro que aquel no era su compañero.
-Guarda eso- ordenó.- No quieres herir este cuerpo cuando vuestra querida máquina infernal ha caído.- Sin embargo, Engineer mantuvo si pistola en alto, al igual que el resto del equipo, aunque ninguno se atrevía a abrir fuego.
El ser que había invadido el cuerpo de Scout miró a los ocho mercenarios con frialdad y desprecio, y proclamó:
- Para aquellos que no me conocéis soy "el Bateador"- los miembros del equipo que nunca se habían encontrado con él intercambiaron miradas de incertidumbre.- Sé que Scout os ha hablado de mí, pero ni si quiera él sabe hasta donde alcanza mi poder tras haberlo perfeccionado en este horrible mundo tras veintitrés años. Mi misión es sagrada: salvar al mundo purificando aquello que lo corrompe. Vosotros, hijos del infierno, arrastráis la carga de vuestros pecados desde tiempo atrás. Hace cuatro años, renunciasteis a la poca humanidad que os quedaba cuando aceptasteis ese diabólico contrato y comenzasteis a burlaros de la muerte. Pero eso acaba hoy: vuestra máquina infernal no os salvará de mi ira purificadora- y dicho esto, del centro del aro surgieron una serie de cadenas que cercaron el terreno alrededor de los mercenarios.-Aceptad mi luz ahora, y vuestra purificación será rápida, casi agradable incluso. Rechazad mi oferta, y el más horrible castigo será lo que purgue vuestros pecados.
Ninguno de los mercenarios hizo movimiento alguno. Su espíritu combativo les empujaba a luchar contra aquel ser que amenazaba sus vidas, pero todos estaban convencidos de que lo más probable es que Scout terminase malherido, por no decir muerto, en la refriega. Y ese pensamiento era lo que les impedía actuar.
-En el hipotético caso de que nos "purifiques", ¿qué pasará con Scout?- quiso saber Spy.
-Él estará bien- respondió "el Bateador".-Por el simple hecho de convertirse en mi cuerpo sus pecados han sido automáticamente perdonados. Y una vez que vosotros, despreciables criaturas, hayáis sido purificados, nada podrá corromperle de nuevo.
Entonces, para sorpresa de sus compañeros de equipo, Pyro avanzó con paso firme hacia "el Bateador". El ser ladeó la cabeza mínimamente, curioso ante el comportamiento del mercenario. Pyro le miró de arriba a abajo y, sin que nadie se lo esperara, le propinó un fuerte puñetazo en el estómago. "El Bateador" no pudo evitar encogerse, más debido a la sorpresa que al dolor.
-No consiento que nadie hable así de mal de mis amigos- le dijo Pyro con rabia. Sabía que aunque sus compañeros (salvo Engineer, quien le miraba anonadado pues nunca le había visto actuar con tanta seriedad) no fueran capaces de entender sus palabras, el ser que tenía en frente de sí podía.- Libera a Scout y sal de mis dominios.
-Guardián de Pyrolandia- replicó "el Bateador" con frialdad, tras recuperarse del súbito puñetazo.- Tu zona es una en la que sobre todo reina la felicidad y la esperanza. Pero de igual modo en este mundo no cesas de generar destrucción. En otras circunstancias no sabría como juzgarte, dado que no es la maldad la que guía tus pasos: es la inocencia. Y con ella, tú también estás purificando el mundo a tu manera. No obstante, has elegido proteger a los seres equivocados, por lo que tú y tú zona debeís ser purificado con ellos.
-Inténtalo- le retó Pyro.- No dejaré que hagas daño a nadie. No mientras yo este aquí. No especialmente a mis amigos. Libera a Scout, ¡ahora!
Antes de que "el Bateador" pudiera reaccionar, Pyro le envistió a toda velocidad descargando su "Hadouken" sobre él. Spy gritó "¡no!" pensando que el golpe había herido el cuerpo de Scout. Pero, pese al humo que brotaba del cuerpo del joven y al grito de dolor de "el Bateador", no parecía haber ninguna herida visible.
En Pyrolandia, sin embargo, un aura multicolor rodeaba al ser que había usurpado el cuerpo de Scout, abrasando su piel.
-¿Cómo has hecho eso?- preguntó "el Bateador", dolorido, una vez la explosión de colores finalizó.
-Magia- respondió Pyro alegre.- Tu mismo lo has dicho: yo también purifico el mundo.
"El Bateador" respiraba con dificultad. Había usado toda su competencia para restaurar a Alfa, por lo que no podía sanarse a si mismo. ¿Cómo había podido su contrincante atacarle sin haber dañado a Scout?
Entonces reparó en algo. El guardián de Pyrolandia en ningún momento había mirado a la cara de Scout cuando le había hablado: siempre miraba por encima de él.
-Tú puedes ver mi verdadera forma- adivinó "el Bateador".
-Desaparece- se limitó a decir Pyro, preparándose para atacar una vez más.- No eres bienvenido aquí.
"El Bateador" salió del cuerpo de Scout justo un segundo antes de que Pyro lanzase un segundo ataque sobre él. Ataque que falló su objetivo, pues el cuerpo del joven mercenario se había desplomado inmediatamente en el suelo cuando "el Bateador" lo hubo abandonado. Alfa dejó de ser visible en el mundo real y huyó con su líder, adentrándose en la foresta, lejos del ardiente espíritu del guardián de Pyrolandia.
En cuanto "el Bateador" desapareció de su vista, Pyro dio un gran suspiro de alivio. Engineer se le acercó y le dio unas palmaditas en el hombro para felicitarle mientras Medic y Heavy se aproximaban a recoger el cuerpo de Scout. Medic comprobó el estado del joven, confirmando que estaba ileso, y junto a Heavy, lo depositó en uno de los asientos traseros del coche de Engineer.
-Parece ser que incluso"el Bateador" teme a nuestra pequeña abominación- comentó Spy.
-Dime el nombre de alguien que no le tenga miedo- dijo Sniper.
-¿Saxton Hale?- propuso Demoman.
-Alguien que tenga algo de sentido común- repuso el australiano.
Los tres se echaron a reír. Engineer les lanzó una mirada de reproche por hablar mal de Pyro pese a que les acababa de salvar el pellejo, cortando sus risas.
-¡Engineer!- gritó Soldier de pronto, asustando al texano.- Repara el coche de Medic lo más rápido que puedas. No voy a consentir que un ser sobrenatural posea a uno de mis hombres- antes de que alguno de sus compañeros pudiera preguntar, el americano continuó-no vamos a ir a la base de Sawmill. A la Administradora le pueden dar por culo cuando mi equipo esta en peligro por culpa de un ser sobrenatural.
-¿Qué diablos estas tramando?- preguntó Demoman a sabiendas de que Soldier no era precisamente un maestro de los planes.
-Luchar fuego con fuego- respondió Soldier con una sonrisa maliciosa.- Creo que ha llegado el momento de hacerle una visita a Merasmus.
-Bueno, intentaré arreglarlo lo más rápido que pueda- suspiró Engineer mientras iba a por sus herramientas con desgana, pues no le apetecía nada visitar a aquel mago cascarrabias.
-No será necesario: todo funciona. Solo se ha dañado la puerta derecha, pero de eso podemos ocuparnos otro día- le detuvo Medic. Luego tragó saliva y añadió- el mago me va a matar cuando vea que se han perdido sus libros en la explosión.
- No me seas llorica, cupcake- dijo Soldier.- ¿Acaso alguien tiene una idea mejor?- preguntó al resto del equipo, quienes se miraron entre ellos. Nadie dio ninguna respuesta puesto que, efectivamente, a nadie se le había ocurrido nada mejor.-¿No? ¡Pues vamos a mi casa y ni una palabra más!
-Pero no es tú casa, es la casa de Merasmus- replicó Demoman.
-¡Ni una palabra más!
Los siete mercenarios suspiraron resignados en completa sincronía. Sniper miró a Scout a través de la ventana del coche y comentó a sus compañeros:
-¿Deberíamos despertarle?
-Deja al chaval descansar- respondió Demoman negando con la cabeza.- Bastante malo debe de ser estar poseído por un amigo de la infancia como para que le despierten de sopetón.
-¡Dejaos de cháchara y subiros a los coches ya!- ordenó Soldier metiéndose en el monovolumen de Engineer.- ¡Contra antes lleguemos antes saldremos!
-¿No será "contra antes salgamos, antes llegaremos"?- repuso Sniper.
-¡No me contradigas, campero antisocial!
El australiano puso los ojos en blanco y murmuró "mamonazo sin cerebro" mientras se metía en su caravana. Demoman, no tardó en unirse al australiano. Medic y Heavy, hicieron lo propio con la furgoneta del primero, el ruso preparándose mentalmente para la agitada noche que le esperaba con el alemán al volante. Pyro se metió en el coche de Engineer y se acurrucó en el asiento delantero, quedándose dormido al instante.
-Dado que el viaje es largo, quizás deberíamos hacer turnos para conducir- sugirió Spy. Todos asintieron, la idea quedando aceptada por unanimidad. Luego se dirigió a Engineer y dijo- labourer, yo conduciré tu coche primero, si no te importa.
-Claro que no, ¿pero seguro que no prefieres aprovechar para dormir?- preguntó Engineer.
-Si tengo que estar al lado de Pyro, prefiero que sea mientras duerme y no cuando este despierto- respondió este.
- Como tu veas- dijo el texano dándole las llaves y poniéndose junto a Scout. Spy ocupó el asiento del conductor.
No tardaron en arrancar sus coches y salir del bosque, reincorporándose a la carretera.
-Spy- preguntó Engineer a los pocos minutos.- ¿Cómo supiste lo de la bomba?
Spy suspiró profundamente antes de relatar su encuentro con Zacharie, pues sabía que Soldier no se lo iba a tomar muy bien.
-¡¿Dejaste escapar a un intruso?!- bramó Soldier, indignado.-¡Podría haber sido un espía o un comunista! O peor aún: ¡UN ESPÍA COMUNISTA!
-Pero no lo era. Y antes de que lo digas, el otro equipo queda descartado en este asunto- replicó Spy.
-Zacharie, "El Bateador"... ¿quienes son en realidad?- se preguntaba Engineer.
-Eso mismo quisiera saber yo- respondió el francés.- Por ahora podemos afirmar que los dos son seres sobrenaturales.
-¿El tal Sacarina también?- preguntó Soldier con curiosidad.
-Dado que apareció de la nada, yo diría que si- dijo el francés.- Y es Zacharie.
-Como si importara como se llamase- replicó Soldier.- Si esta compinchado con ese tal Batidora...
-Bateador- corrigió Engineer.
-¡Dejad de interrumpirme! - ordenó Soldier furioso.- Pues eso, que si el Sacacorchos esta compinchado con "el Pateador" poco importa el nombre, porque voy a patear sus caras de comunistas sobrenaturales de tal manera que cuando termine con los dos, no les van a reconocer ni en su casa.
Sus dos compañeros bufaron con irritación. Menuda nochecita les esperaba.
-Al menos Wheatley está apagado- murmuró Spy.
Mientras tanto, en algún lugar del bosque, Zacharie trataba las quemaduras que el cuerpo de "El Bateador" había sufrido tras el ataque de Pyro. El purificador se había quitado la parte superior de su uniforme, dejando su torso al descubierto. Vendas cubrían los lugares donde más le habían afectado las quemaduras.
-Te pilló desprevenido, ¿eh?- rió el vendedor.
-Si no hubiera usado casi toda mi competencia para restaurar a Alfa le habría superado sin dificultad- se excusó "el Bateador".- Aunque debo admitir que no esperaba que el guardián de Pyrolandia fuera tan fuerte.
-Las mentes infantiles son las más poderosas- dijo Zacharie.-Deberías saberlo, al fin y al cabo tú fuiste...
-No te atrevas a continuar esa frase- le interrumpió el purificador amenazantemente.
Ambos aliados callaron durante un rato, mientras Zacharie seguía curando "al Bateador".
-La próxima vez no escaparán- dijo "el Bateador", rompiendo el silencio.
-La próxima vez Scout ya sabrá que vas a poseerle y opondrá más resistencia- repuso su compañero.
-Lo sé, pero haga lo que haga no podrá evitarlo. Le haré ver que tengo razón. Y si al final del todo sigue sin darse cuenta de que lo que estoy haciendo es lo mejor, significará que no he podido salvarle. Y eso significará...
"El Bateador" dio un largo suspiro antes de continuar, como si las palabras que fuera a pronunciar a continuación le resultaran dolorosas.
-... que él deberá ser purificado junto a todo lo demás.
