Cap. 47: Peligro en Hogwarts (parte 2)

-¿lo encontraste mi querido Lucius?-Albus sostenía el diario, el rubio saco la caja dorada donde había colocado el Horrocrux. Con cuidado la levito a una mesa y lanzando un "Alohomora" el candado fue abierto.

El anillo brillaba y apestaba a magia negra, ambos magos retuvieron las ganas de vomitar. Los ojos del director brillaron con deseo, con un hechizo pudieron detectar el maleficio marchitador, suspiraron, Voldemort no se las pondría fácil.

Ambos se encontraban en el despacho de Albus, ya que los constantes ataques a los estudiantes se volvían cada vez más recurrentes. Lucius le escribió a Tom explicándole lo sucedió, el diario no tardo en responderle

-alguien abrió la cámara de los secretos, como dije antes lo más seguro es que Voldemort dejara un Horrocrux en el colegio y algún estúdiate lo encontró y ahora le están controlando

-debemos encontrarlo lo más rápido posible, las mandrágoras no estarán hasta dentro de algunos meses, y los constantes ataques atraerán la atención del Ministerio. Podrían llegar a cerrar el colegio

/-/-/-/-/

Esa misma mañana de navidad, en la mansión Riddle, Daniela, con un aspecto patético, despertó. Trato de levantarse pero seguía sintiéndose débil, la razón, tortura por parte de su querido carcelero Abraxas Mal Parido Malfoy. Su fiebre-que se supone debería quedar en el olvido por las constantes pociones que le daba su sanador, pero no le funcionaban por ser sometida al Crucio- ahora solo pasaba a un ligero sonrojo en sus mejillas. Miro a su alrededor, esa habitación era enorme, la cama en si ya era inmensa, al otro lado de la habitación se encontraba una chimenea, con sus llamas calentando la habitación. Vio a lo lejos lo que suponía era un armario, puramente madera.

-realmente…necesito un baño con agua caliente

-Tonki trajo comida, joven ama-el elfo apareció en la habitación, dejo la bandeja en la mesa de noche y desapareció. El pequeño no tenía permitido decir más palabras que esas y un casual "el amo desea verla"

La chica se levantó con cuidado, seguía herida-gracias a Malfoy- costillas rotas, brazo fracturado, cabeza vendada, tenía cortes y moretones. Acerco la mesa con su brazo bueno y empezó a comer el estofado. Ya tenía alrededor de que… ¿3 meses y medio? Quizás más. Estuvo en la cuerda floja, con una fiebre que superaba la capacidad de resistencia de cualquier persona normal.

Su cuerpo le pesaba pero en comparación con las "carisias de su madre" eso no era nada. No recordaba haber puesto una barrera en sus recuerdos más feos. Recordaba haberle contado muchas cosas a Lucius pero las bófetas y sartenazos eran apenas un cosquilleo. Todos aquellos golpes más brutales… ¿porque apenas lo recordaba?

Termino su comida y decidió darse un baño, entro y abrió la llave, dejo que el agua caliente llenara la tina, se desvistió, coloco un hechizo-verbal- anti mojado a las vendas, y entro. El agua hizo que sus músculos se relajaran. Se sumergió por completo y tallo su cuerpo con la suave esponja.

Sus ojos habían perdió algo de su brillo, su tono de piel era ligeramente pálida, a pesar de estar comiendo seguía perdiendo peso-nuevamente agradeció a su anfitrión- era una suerte que no empezara a perder cabello.

Escucho la puerta abrirse, se aseguró de tener suficiente espuma en la bañera, sabía quién era, los pasos que se acercaban, la colonia fina lo delataba a metros.

-Vamos ´Xas, sabes que quieres dejarme ir antes de que te patee el trasero-dijo con tono burlón, no estaba en las condiciones indicadas para pelear, pero en serio quería darle una bofetada a ese hombre.

La sonrisa del hombre hizo que el humor de la niña desvaneciera, Abraxas le extendió la mano, mostrando un anillo dorado con dos marcas desvanecidas y para horror de Daniela, sabia su significado.

-Feliz navidad… oh y no te molestes por querer ir a verle, ya debe estar descompuesto después de tantos meses-dijo el rubio riendo, mientras veía las lágrimas de la joven caer por sus mejillas.

-Eres un maldito bastardo enfermo…-lo dijo con los dientes cerrados, el hombre tomo su rostro con brusquedad y la acerco a centímetros de su rostro, casi rozando sus labios. Sus respiraciones al mismo ritmo, el rubio la observo con más detalle, los ojos llorosos llenos de rabia y rencor.

-oh no Balvanera… soy peor que eso…

/

Año nuevo toco las puertas, a pesar de que no eran momentos para festejar, Lily y petunia pudieron alegrar el ambiente en la mansión Da Gama. Parecía que todas las cosas malas habían desaparecido, hasta Lucius parecía divertirse…solo un poco.

Los padres de familia conversaban de viejas anécdotas, los jóvenes del futuro. La cena fue servida por Onus, Dobby y Jul, estos dos últimos habitaban en la mansión desde que Lucius proclamo ser el nuevo Lord Malfoy.

El pavo, el puré de melaza con patatas, un sinfín de platos donde todos disfrutaban de la compañía. A las 12 todos se dirigieron a la jardinera para apreciar el espectáculo de luces que los gemelos Prewett prepararon con esmero.

Cuando el show acabo, la gente regreso al comedor, solo para sorprenderse por la abrupta entrada de Remus lo apuntando con su varita a Peter, quien fue arrojado al suelo.

-se supone que él estaba en Azkaban!-grito James para asombro de todos

-REPITELO! REPITE TODO LO QUE ME CONTASTE-grito Remus, la actitud tranquila del licántropo era normal y verlo así de furioso era poco común.

Seneca se levantó de su sillón y se colocó delante de Peter. El chico parecía hecho un desastre, una rápida mirada a los puños de Lupin fue suficiente para entender que le había sucedido, Peter suplicaba clemencia mirando a todos lados.

-Daniela te daría el perdón-dijo sorprendiendo al animago y a varios de los miembros de la orden, el animago lo miro esperanzado-pero yo no soy ella ¿verdad?-acto seguido entro a su mente, mientras el joven agonizaba por la intromisión. Nadie en el salón hizo nada para salvar al pobre Gryffindor.

Podía ver el cómo había salido de la Azkaban, la ayuda de Abraxas, las ordenes que le dieron. Vio cómo se infiltraba a Hogwarts y entraba a la sala de los menesteres, el entregarle un saco con algún objeto al rubio y las palabras de este mismo "Hogwarts caerá desde dentro".

La siguientes imágenes fueron aterradoras, veía a Daniela siendo torturada, tanto por crucius como con artilugios de tortura muggle. Los gritos de agonía, la tierna carne siendo desgarrada.

Vio algo más, Daniela observando a Peter y susurrándole algo…era…