Habían pasado cerca de dos días desde que Kyōko le había hecho jurar a la pelirroja abstenerse del sexo hasta pasado el campamento que la rubia había planeado. Para Akari fue fácil darse un respiro de todas sus emociones sexuales permitiéndole aclarar la mente para darle el valor y lograr hablar con su novia. Mientras una que otra vez se preguntaba si estaría bien chupársela a su senpai, la chica conocida como Chizuru, pues para su mente "inocente" sexo significaba meterse un pene en la vagina, no entendía si también incluía la boca, aunque siempre se lo preguntaba después de haberse tragado el semen de Chizuru, pero solo habían sido dos veces, así que no había delito, tal vez luego le preguntaría a Kyōko.

Por otro lado a Kyōko se la estaban llevando los diablos, pues sin la pelirroja para acompañarla en la cama no había de otra más que hacerse la paja. ¿Y qué pasa con su novia la tsundere? Pues resulta que Ayano había descubierto los amoríos de Kyōko y eso no le cayó muy bien.

— ¡es todo Toshinō Kyōko! ¡Te odio! No quiero volverte a ver — recapitulando el dramón que se armó horas atrás

Ese griterío le dio punto final a su romance con la vicepresidenta del consejo, mala suerte será que justo justo había ya terminado con todos sus romances por miedo a que Ayano no se enterase, pero a Kyōko le salió el tiro por la culata pues de todas formas Ayano se enteró quien sabe cómo. Y para terminarla de rematar la única que con la que podía contar había hecho un voto de abstinencia propuesto por ella misma.

— a mala hora se me ocurrió hacer tantas tonterías — dijo una rubia hablando sola en una sala vacía

Las vacaciones estaban a un par de semanas de comenzar, pero para Kyōko ese tiempo parecía demasiado largo. Ya se imaginaba la fiesta que sería meterse en la tienda de alguna de las chicas para cogérsela aunque también no descartaba follar en el bosque a la luz de la luna.

Pero con todo lo que había pasado, Kyōko dudaba que tuviera un chance con alguna chica en el campamento, además de que seguramente Ayano se negaría ir por lo que había sucedido. Tal vez podría intentar con Himawari, pues andaban los rumores de que Yui la había rechazado y seguramente estaba desecha, pero como todos sabemos Himawari ahora tiene sorpresa y Kyōko no estaría muy feliz.

— Mierda Chinatsu no me pela para nada desde que la engañe para tener sexo, y Chitose no querrá hacerlo conmigo por la "amistad" que tiene con Ayano — ciertamente la veo difícil, a menos que invite a los extras al campamento, tal vez, las amigas de Nadeshiko estarían gustosas de ir

Resoplando de la frustración decidió mejor dar una vuelta por los alrededores para despejar la mente, así que no estaría pensando con el pene y aliviaría sus ansias con un poco de ejercicio. Salió del Gorakubu antes club de té sin una dirección en particular, mientras iba pensando en los preparativos que haría para lograr un campamento agradable en todos los sentidos}

— juro que le destrozare la vagina a Akari-chan por tenerme en ayunas

Caminando por ahí de pronto se encontró rodeada de árboles gigantes y arbustos cuidados, la guarida perfecta de un crimen si se lo preguntaran. A todo eso sabía que la escuela tenía una especie de bosquecito pero no imaginaba que sería tan grande pues era la primera vez por ahí.

— aquí cualquiera tendría una escapada y nadie se enteraría

Hablando de escapadas lo que no escapaba para Kyōko era los lugarcitos secretos que iba encontrando mientras paseaba, algunos incluso estaban marcados con cajas de condones vacías, cosa rara ya que todas las estudiantes no pasaban de los 15 años y aún no eran fértiles. Peo sin duda ese lugar le hubiera ayudado mucho en sus aventuras sexuales, lástima que se había percatado demasiado tarde

— no te preocupes, nadie viene por aquí

Kyōko paró en seco al creer escuchar la voz de Yui más adelante, para luego ocurrírsele que no le haría daño espiar para saber en que andaba su amiga de la infancia. Como toda una experta, cosas que no era, se tumbó al suelo y comenzó a arrastrarse a nivel del piso para no ser detectada y avanzó así hasta llegar a unos arbustos dirección donde había escuchado a su amiga

— ya no puedes resistirlo ¿verdad? — Kyōko volvió a detenerse al escuchar otra voz, voz que reconoció de inmediato e hiso que se apurara

Logrando colarse entre unos arbustos pudo ver a la pareja de tortolitas hablar al pie de un árbol bien acarameladas, pero al diablo eso, lo que importaba era ¡Qué demonios Ayano estaba ahí, Ayano estaba hablando con Yui, La chica aquella era Ayano!.

Kyōko no estaba entendiendo bien que hacia su ex novia con su mejor amiga hablando animadamente. Pero luego la verdad la golpeo, verdad que tuvo que comerse sus propios ojos y hacer un esfuerzo sobrehumano para no apartar la mirada.

De pronto Yui rodea a la vicepresidenta tomándola por la cintura mientras esta recarga su peso en el tronco de aquel árbol, seguidamente juntas sus labios en un beso que sube de intensidad tan pronto empezó. En ese punto Kyōko estaba maldiciendo y deseándole la muerte a su mejor amiga, lo lógico que podría hacer era ir y exigir una explicación, pero como a Kyōko le valía verga se quedó observando a ver hasta donde llegarían.

— Extrañe tanto tus besos — dijo Yui separándose de los labios de Ayano

— Esperar vale la pena — Ayano posó su mano izquierda en el cuello de Yui descendiendo desde ahí hasta tomar el pecho de la chica y masajearlo

— Tus caricias siguen siendo agradables — Yui bajó hacia el cuello de Ayano dejando un rastro de besos que provocaban que Ayano levantara la rodilla y presionara la entrepierna de Yui — ¿ya lo quieres? — le pregunto

Ayano solo asintió y ante la atenta mirada de Kyōko se arrodillo frente a Yui, metiendo sus manos bajo la falda para luego descenderlas jalando las bragas de Yui. Es ese momento Kyōko se preguntó cuánto tiempo la habían estado engañando pues los movimientos de Ayano notaban seguridad lo que daba a entender que esa no era su primera ni segunda vez.

Pero sus pensamientos quedaron en segundo plano cuando sus ojos azules vieron como Ayano acuario el pene de Yui antes de tragarlo completamente. Nuevamente maldijo a su amiga y esta vez incluyo a la vicepresidenta, pues desde que andaba de novias Ayano no se la mamó ni una sola vez, alegando que eso no era de una dama y que si se lo seguía pidiendo se molestaría con ella. Que maldita era esa Ayano que simplemente se la chupaba a cualquiera menos a su novia, porque a lo que Kyōko respecta, Ayano se convirtió en una puta.

La mamada parecía que iba a terminar cuando Ayano en esas se quitaba sus propias bragas y haciendo un último movimiento de cabeza, la verga de Yui salto fuera de su boca goteando saliva. Yui ayudó rápidamente ayudó a Ayano para que se levantara y así compartir otro beso, luego Yui giro a la chica y esta se inclinó apoyando los brazos en el tronco del árbol para que su trasero quedara expuesto. Tan rápido que casi parecía récor, Yui se posesiono detrás agarrando con una mano la falda de Ayano para subirla a su espalda revelando el hermoso culo de la vicepresidenta y su rozado coño que brillaba gracias a lo mojado que ya estaba. Yui tomo su duro pene y se alineo en la entrada de Ayano hasta que despacio lo fue metiendo hasta desaparecer en la vicepresidenta.

Y mientras tanto a Kyōko volvían a llevársela los diablos pero eso no le impido que sus manos encontraran camino hasta su entrepierna y comenzara a acariciarse a sí misma, deleitándose con los gemidos de Ayano y los sonidos sucios que ese par estaban haciendo mientras sus ojos seguían en detalle el evento. Luego seguramente volvería a maldecirlas pero por el momento solo deseaba cobrárselas rompiéndole el culo a la pelirroja Akari quien todavía era novia de Yui.